Caso Milvana: líder de secuestradores es considerado "muy peligroso"

Caso Milvana: líder de secuestradores es considerado "muy peligroso"

    El líder de la banda de secuestradores de Milvana Salomone es un individuo considerado "muy peligroso" que tiene antecedentes penales en Italia y Uruguay por homicidios, rapiñas y tráfico de drogas, según detalla esta mañana El País.

    Se trata de un hombre de mediana edad que planificó el secuestro junto con unos pocos cómplices y luego utilizó los servicios de personas que no tenían antecedentes.

    Según relataron al mencionado matutino fuentes de la investigación, el núcleo de la banda está integrado por cuatro hombres, todos ellos con antecedentes penales por rapiñas, hurtos y venta de estupefacientes.

    A estos se agrega un "círculo blando" integrado por al menos seis personas sin antecedentes penale, que hacían tareas de menor entidad, como el traslado y el cuidado de Milvana.

    En cuanto a algunos de los aspectos más relevantes de las últimas horas, y el desenlace del complejo caso: Milvana Salomone fue liberada en la zona de Canelón Chico este martes, poco después de las 6.30 horas, en buen estado de salud. Con su reaparición se puso punto final a un mes de intensa búsqueda e incertidumbre.

    El País informó que al cierre de la semana pasada, la familia cumplió con el pago de 300 mil dólares, cifra que fue exigida por los secuestradores mediante un llamado telefónico a un almacén cerca de la vivienda de la médica, en la zona de Parque Batlle.

    Salomone fue dejada en libertad por sus captores en la Ruta 32 y Camino Al Gigante. La obligaron a echarse boca abajo en una cuneta y le dijeron que contara "hasta 500".

    Cuando se levantó, se dirigió hasta la primera casa cercana que encontró, donde reside un matrimonio de avanzada edad, y desde allí llamó por teléfono a su padre y hermano.

    Fuentes cercanas a Salomone informaron a El País que en esa charla, la ginecóloga relató que el secuestro se produjo en la puerta de su casa, el viernes 17 de mayo, cuando llegaba desde Florida, y que la subieron a otro auto.

    En declaraciones a Radio Uruguay, Abel, uno de los vecinos que recibió a la doctora, dijo que se estaba tranquila y en buenas condiciones.

    Abel agregó que Salomone aseguró que los secuestradores en todo momento la trataron bien y que la alimentaron correctamente.

    Además, según relató, la doctora les dijo que estuvo en un sótano, pero estaba informada porque le acercaban el diario. Salomone sabía de la movilización que hubo por su desaparición y de la muerte de su madre.

    Otro elemento a tener en cuenta es la forma en que la familia hizo efectivo el pago del rescate.

    El pasado viernes, en la zona del Molino de Pérez, el marido de la médica entregó los 300 mil dólares en un bolso que arrojó por la barranca, tal como se lo habían pedido los captores.

    La crónica de El País indica que, cumplido el pago, se emitió una alerta para evitar que los secuestradores pudieran salir del país. En medio de ese despliegue se disparó la versión de que el sábado pasado la ginecóloga iba a ser liberada.

    Ante esa posibilidad, el padre de la doctora informó a Subrayado que gestionó ante el Hospital Británico la habilitación de una habitación para que estuviera allí unas 12 horas.

    Finalmente, la policía capturó a 12 personas y recuperó los 300 mil dólares que se habían pagado por el rescate de la doctora Salomone.

    Según informó el jefe de Policía de Montevideo, Mario Layera, en conferencia de prensa, entre los 12 detenidos hay 10 hombres y 2 mujeres. Algunos de los capturados poseían antecedentes violentos y eran de alta peligrosidad, pero no tenían antecedentes por este tipo de crimen.

    Layera agregó que luego de que la policía se enteró que la doctora había sido liberada y estaba en buenas condiciones, los agentes procedieron a actuar.

    El jefe de policía agregó que Salomone siempre estuvo dentro del país y que todos los capturados son uruguayos y se encuentran a disposición de la justicia.

    El jerarca aseguró que para desbaratar este secuestro "trabajaron en tareas de campo alrededor de 60 policías, entre ellos muchos analistas que procesaron un montón de información".

    Layera agregó que "una vez publicadas las fotos empezó a llegar información a través de los teléfonos habilitados".

    Sobre las negociaciones con los secuestradores, Layera dijo que fueron diversas y no quiso brindar más detalles y agregó que algunas cosas que se filtraron enlentecieron la investigación y obligaron a la policía a realizar cambios sobre la marcha.

    El Observador agregó este miércoles que el dato entregado desde la cárcel a la policía, sumado al uso de tecnología, permitió a los investigadores dar con la totalidad de la banda de secuestradores, sobre los que se actuó después que la secuestrada fuera puesta en libertad.