El humor y la ironía, dos causas perdidas

El humor y la ironía, dos causas perdidas

    Carlos Warnes, más conocido por sus seudónimos César Bruto, Napoleón Verdadero, Uno Cualquiera o José Spadavecchia fue un notable escritor, humorista y periodista argentino. Nacido en 1905, su primer oficio fue el de carpintero hasta que un pequeño accidente lo obligó a cambiar de rumbo. Fue Conrado Nalé Roxlo quien le dio su primera oportunidad en el periodismo, sumándose al equipo de colaboradores permanentes del diario Crítica. Tras varios años de entrenamiento, el humor fue ganando espacio definitivo en su escritura. A partir de la década del 30 fue colaborador y director de algunas de las publicaciones más leídas de la Argentina: Mundo Argentino, Aquí está, El Mundo, Patoruzú, Cascabel, Rico Tipo, Satiricón, Leoplán, Vea y Lea, Clarín. Ya en la década del 40 comienza a editarse la revista Cascabel y allí publica por primera vez el personaje que lo llevará a la fama. Se trata de César Bruto, redactor iletrado que le sirve al autor para ejercer con fuerte desparpajo distintos registros culturales desde una perspectiva analfabeta. Bajo su firma no ha dejado género sin parodiar: la historia, la crítica de cine, la autobiografía, el periodismo, la poesía gauchesca, la lírica del tango, la medicina e incluso las fábulas con aires a Esopo son algunos de los matices de su paleta, siempre punzante, siempre ejercida desde la periferia.

    Los escritos de César Bruto se reconocen por el humor y porque escribía haciéndole caso omiso a las reglas ortográficas. Simplemente escribía como le sonaban las palabras al decirlas.

    Según cuenta el propio Warnes, la aparición inaugural de su personaje se debió a una sequía de ideas. Le habían encargado un editorial, no se le ocurría nada y entonces presentó un texto plagado de errores ortográficos y gramaticales atribuidos al hijo pequeño del redactor, que supuestamente se encontraba enfermo. La ocurrencia gustó mucho al director de la revista y el personaje, del que Warnes ya no se separaría, encontró un lugar permanente en la publicación. Desde el primer número, César Bruto fue ilustrado por Oski.

    En la misma cuerda política, escribe a partir de 1960 y durante 10 años los guiones del programa televisivo de Tato Bores.

    En radio, trabajó junto a Betty Elizalde en el recordado ciclo "Y a mí... ¿por qué me escucha?" por Radio Splendid en 1978.

    Cesar Bruto está citado por Julio Cortazar en Rayuela

    Muere en Buenos Aires el 2 de julio de 1984. (Wikipedia)

    Fue contemporáneo del olimareño Serafin J. Garcia, que usó  el seudónimo de  Simplicio Bobadilla para escribir los Partes de Don Menchaca, casi en la misma línea que César Bruto.

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    Sobre Brutos Consejos para gobernantes

     

    Mimajino que al mirar el título deste libro mas de un lebtor pensará para sus adentros: ´´¡Pero este césar bruto está locO! ¿cómo, siendo tan burrO y sin cultura tiene la pretensión de darle a la jente ideas para gobernar?´´ ¡Bueno! Para empesar, yo creo de que cada siudadano tiene el derecho de pretender cualquier cosa, porque la pretensión es libre, y así como hay muchos que pretender ser gobernantes y nadies les pregunta si saben gobernar, no es justo que se ensanien conmigo disiendo si yo tengo o no tengo condisiones para dar consejos. ¡O todos rendimo esámen de capasidá para haser las cosas, o todos hasemos lo que nos da la gana, dentro de la legalidá, sentiende! Además, no hay que haser tanto cacareo porque yo me meta a dar consejos siendo como soy bastabte abalfabeto y de poca cultura. Tampoco tenía muchas letras el antiguo escudero sancho panzA, pero me contaron que cuando llegó el momento se ajustó bien las bragas (palabra questá en ´´el quijote´´) y supo gobernar la ínsula mucho mejor quel propio duque en persona. Lo cual indica que para haser un buen gobierno es mejor tener buenas intensiones y ganas de sacar un paix adelante, y no andar como andan muchos con la cabesa llena de teorias políticas-filosóficas-sosiales-economicas-sientificas-gremiales y recreativas... ¡Y después cuando tienen que poner en marcha el carro del estado resulta quel aparato no camina ni paratrás ni para adelante, como dise el vulgo!

     

    BRUTOS CONSEJOS PARA GOBERNANTES 

    por CESAR BRUTO

     

    ´La vida es como el ajedrez: los que caen primero son los peones´´

    El asunto de conseguir una presidencia ( de la república o la de cualquier otra cosa) presenta 2 dificultades: la primera consiste en llegar arriba, y la segunda en saber mantenerse, porque muchas veces usted puede subir sin darse cuenta, pero para quedarse arriba, hace falta tener los sentidos muy bien puestos, y eso no es tan fácil como parece. La cosa de treparse a un gobierno viene a ser mala comparación como el juego del palo enjabonado: se clava en el suelo un palo largo, bien untado con jabón, y arriba se coloca un premio para que lo agarre el que consiga llegar a la punta. Entonces sube un tipo, pero enseguida se resbala y se viene abajo atrás de él sube otro, pero al metro y medio también se viene al suelo y después intenta otro y otro y otro, y cada cual sube un poco más que en anterior, hasta que al final un fulano llega a la cúspide de arriba y agarra el premio... Pero ese fulano agarra el premio porque otros muchos fulanos sacaron el jabón con sus calzones! Y con las elecciones, golpes y revoluciones suele pasar lo mismo: no es la primera vez que algunos subieron un poquito y cayeron enseguida, y después vino un suertudo o avivado que se quedó un montón de años arriba del palo. Veamos ahora una de las manías más repugnantes que suelen tener los presidentes, la cual consiste en levantarse temprano pr la mañana y correr a la Casa de Gobierno a dar órdenes cuando ni siquiera las palomas han salido a adornar la Plaza. Incluso hay quien dice que esa chifladura figura en el protocolo y que cuando un presidente presta juramento el escribano mayor del gobierno le pregunta: ´´¿Usted jura trabajar con eficacia y levantarse temprano?´´ Y el tipo contesta: ´´Sí, juro, sobre todo eso: ¡levantarme temprano!´´

    Y yo creo que esa es una equivocación espantosa y la causa de que muchos gobernantes no puedan quedarse arriba del palo que supieron conseguir. Si un tipo tiene algo bueno que hacer, es lo mismo que lo haga a las 7 de la mañana que a las 10 de la noche: si lo que hace es bueno, igual lo vamos a festejar cuando se sepa y si lo que hace es malo, cuanto más tarde lo haga, menos nos va a doler a todos! Además, no nos engañemos: desde hace mil años, la información es siempre la misma: ´´Desde las primeras horas de la mañana se constituyó en su despacho el primer magistrado para abocarse a los asuntos del día...´´ Y desde hace mil años, los asuntos del día son los mismo: vida precaria, sueldos bajos, escacés de vivienda, malos transportes, amenas de golpe... O sea que si todos esos asuntos son más viejos que el ombligo y nunca los pudieron resolver levantándose temprano, por qué no los estudian levantándose más tarde, a ver si un día consiguen dar pie con la pelota? Todo eso sin contar las molestias y dificultades que ocacionan esos mandatarios madrugadores en su vida doméstica. Hace años, yo conocí a un presidente que era bastante tímido y no quería fastidiar a nadie en la casa  presidencial : él se levantaba al amanecer, se afeitaba, se bañaba, iba a buscar el diario abajo de la puerta y se iba a la cocina a tomar unos matecitos... Y me contaron que más de una vez la señora del mayordomo le decía a su marido toda asustada: ´´Oye cariño! Oíste ese ruido en la cocina no habrá entrado ladrones?´´ ´´No, querida: es el primer magistrado que está buscando el tarro de yerba...´´ y entonces, al saber que el presidente estaba levantado, se movilizaba todo el mundo cocineros, mucamos, jardineros, choferes... hasta los soldados de la guardia se despertaban! Y todos atendían al capo hasta eso de las 6 y media de la mañana, cuando el tipo salía de la su Casa  para ir a su empleo... Pero apenas iba, todo el mundo -mucamos, jardineros, mayordomos y lacayos-, todo el mundo volvía a meterse en la cama, hasta el medio día, como hacen las personas inteligentes.

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    APODOS, ALIANSAS Y SORDERA

    “La oratoria política es el arte de decir vulgaridades con corrección y propiedad” Luisito

     

    Si un día usté llega a estar en el gobiernO – de lo cual nadies está libre y eso le puede pasar a cualquiera-, nunca se ponga de mal humor ni se haga mala sangre cuando sepa que la jente le puso un apodo, un aliaS o un sobrenombre: los tipos que son inteligentes en ves denojarse por los apodos buscan la manera de ganarse un sobrenombre lindo en lugar de un aliaS repulsivo, y por eso esistieron reyeS que les desían Ricardo “corazón de leóN”, alfonsO “el sabiO”, Felipe “el hermosO”, Pedro “el grandE”...¡Y en cambio esistieron otros que hisieron méritos para ser llamados Pedro”el cruel”, Ivan “el terriblE”, carlos “el sanguinariO”, Enrique IV “el impotentE” (1554-1474, en leóN y castillA) ... Y sin ir tan lejos, a mí me contaron que allá por el año 20 muy pocos argentinos desían: “Ese es el presidente de la nasióN, don Hipólito Irigoyen...” ¡No, quésperansa! La jente lo senialaba con el dedo y esclamaba:”Ese es el peludO!” Y después del “peludO”, gobernó el “peladO”... ¡y cuando le desían “peladO”, al presidentE alveaR no se le movía un pelo! Y otro gran capo con apodo era Carlo Pelegrini, que le desían “el gringO”; y al presidentE rocA le desían “el sorrO”, y al presidente don domingO faustinO le llamaban “el locO” ...! Tal como suena y truena: “el locO sarmientO!

    Y si usté llega a gobernar, qué lindo sería que se pareciera al “locO sarmientO” ...¡y no a tantos presidenteS que se las quisieron dar de cuerdos pero no hisieron más que burradaS!

    Dejando los apodoS, digamos que la mayor tentación de algunos gobernantes es haser alianzas, pactos, convenios, arreglos y matufias con siertos tipos que mas vale perderlos quencontrarlos...Y eso me hase acordar de lo que le pasó a un caballO salvage questaba enojado con un jabalí, pero no se animaba a pelearlo, porque el jabalí tenía unos collmillos muy anplios y ronpía todo lo que tenía serca...Entonses el caballO lo fue a ver a un canpesino y le dijo:

    -Hola, canpesino, le propongo una aliansa política: ¡yo sé donde vibe el jabalí, y usté puede ir a matarlo!

    -Pero oime, caballO: el camino es largo, no puedo ir caminando...

    -Por eso quiero hacer una aliansa con usté: yo lo llevo ensima mio, y usté lo mata! Dicho y hecho: el canpesino ensillo al caballO salvage, poniéndole la sincha, la montura, las riendas, el freno y los estribos, y después se montó arriba y los 2 fueron a buscar al jabalí serca de su cueva... Y a la final se dieron el gusto de verlo muerto.

    -Muy bien, don –disen que dijo el caballO al canpesino -; haora que nos libramos del enemigo, bágese de arriba y dégeme otra ves de nuevo libre...

    -¿Qué yo te dege libre, desís?¡Vamos, no seas caballO!¡Haora vos tenés la montura bien puesta, y te las va a aguantar aunque no quieras!

    ¿Entendió la moraleja, estimado amigo y aspirante a gobernar algún día? ¡Nunca haga arreglos, matufias, tratados, acomodos, pactos ni alianzas con alguien que le pueda meter la montura ensima! O sea que aquí hubo muchos que queriendo eliminar a otros, a la final fueron ellos los eliminados! Es claro que muchas veses, la caída de un alto capo se debe tanbién a ser demasiado cabesa dura y no querer escuchar los avisos y los consejos de los buenos amigoS, como les pasó a infinidá de gobernanteS de la historiA...A mí me contaron, por egenplo, quel antiguo rey arquíaS de la gresiA, vibía de garufa en garufa sin preocuparse del gobiernO para nada, y una noche quel tipo estaba en un banquete se asercó un amigo y lentregó un mensaje...”Oiga rey, esto es urjente...¡Tiene quenterarse de lo que dise, es algo serio!” Pero el rey arqíaS le contestó “Degemos par maniana los asuntos serios...” Y se guardó la carta para abrirla al día siguiente...¡pero no la abrió nunca, porque esa misma noche lo degollaron, o sea lo que lo avisaban en el mensage! ¿Y juliO césaR, qué? Un día, antes de ir al senadO de la nasióN, le avisaron que no fuera, que le iban a dar la salsa, que lo iban a masacrar...¡Pero el juliO césaR era un cabeza dura y siguió adelante...¡Y cuando se quiso acordar tenía toda la túnica romana llena de aujeros, y él adentro de la túnica en forma de cadáver! Y si quiere otro egenplo de sordera mental, acuérdese del rey luiS 16, que se daba una vida de lujos, plaseres y erotismos tremendos, y no atendía a sus consejeros...Dice la historiA francesa quel día 13 de juliO un ministro ,e avisó: “Oiga magestá: la cosa se está poniendo fulera!””Ma qué fulera, che: la gente está acostumbrada a recibir leña!””Oiga, altesA: mire quel pueblo sestá calentando mucho y tiene unas ganas locas de haser barricadas...””Andá tranquilo, no te aflijás, y vení a verme después del 15...”Pero la revolución fue el 14, y cuando luiS 16 senteró bien del asunto ya estaban gobernando los sin culoteS (1) , y el pobre rey perdió en la guillotinA la peluca con cabesa y todo... Concretamente, la siensiA de gobernaR consiste en escuchar a los amigos y no hacerle caso a los enemigos...¿Qué como se conose a los enemigos y los amigos? ¡Ha, querido mío, ese es su problema, y yo no me meto!