Zapicán, “maquillado para el baile”, espera al Consejo de Ministros

    Como “muchacha antes del baile”, Zapicán se preparó para recibir el Consejo de Ministros. Torre de telefonía celular, instalación eléctrica y edificios públicos pintados son algunas de las mejoras. El almacenero Joaquín de los Santos, describió los preparativos. “Estoy contento porque se le ha dado la importancia que debe tener Zapicán como ejemplo del resto de los pueblos que han sufrido las consecuencias de gobiernos que no se han preocupado por el arraigo rural”.

    (Emitido a las 7.37)

    EMILIANO COTELO:
    ¿Por qué un Consejo de Ministros en Zapicán? Todo tiene su origen en la campaña electoral de 1994, cuando el actual presidente de la República llevó adelante su primera postulación, su primer intento por acceder a la primera magistratura. En aquella ocasión Vázquez pasó por Zapicán, este pueblo ubicado al norte del departamento de Lavalleja, que dista unos 260 kilómetros de Montevideo. En un momento, después de su actividad allí, después del discurso habitual, un vecino del lugar, Fernando Filipino Fernández, le hizo la pregunta que él mismo recuerda de esta manera.

    (Audio.)

    “FERNANDO FELIPINO FERNÁNDEZ
    Y cuando habló ahí en ese bar Tabaré Vázquez, yo le pregunté: ‘Dígame, señor Tabaré Vázquez, ¿si llega a ganar las elecciones, usted va a volver a Zapicán a conocer las necesidades del pueblo?, dice: ‘Sí, voy a volver’. ¡Así que el hombre va a cumplir con la palabra!”

    (Fin.)

    EC - En realidad fue otro vecino, Miguel Paradeta, que cuenta que después de ese comentario de Fernando Filipino Fernández fue el propio Vázquez quien agregó: “Bueno, ¿por qué además de venir, no se puede hacer acá un Consejo de Ministros?”.

    ***

    EC - Vamos a Zapicán, departamento de Lavalleja, para conversar con el señor Joaquín de los Santos, comerciante almacenero, escritor e investigador de la historia del pueblo. Cuando se cumplieron 90 años de Zapicán, escribió un libro a propósito de los antecedentes.

    Estamos hablando de un pueblo de 640 habitantes, 326 y hombres y 314 mujeres, según los datos del último censo.

    JOAQUÍN DE LOS SANTOS:
    En el último fue así; no fue así en los años 60.

    EC - ¿A ver?

    J de los S - Zapicán en los años 60 pasó los 1.500 habitantes. Zapicán en los años 60 contaba con todos los servicios públicos, tenía agencia bancaria, agencia de Impositiva, agencia de BPS, una sucursal de Antel, un sistema de AFE circulando. Es decir... contaba con el doble de habitantes que hoy.

    EC - ¿Y qué pasó desde entonces?

    J de los S - El desmantelamiento que ha ocurrido en muchos pueblos del interior ocurrió en Zapicán después de 1985, cuando comenzó a desmantelarse todo lo que era servicio público. Pasamos a depender de la vecina localidad de José Batlle y Ordóñez, ahí fueron atendidos todos los servicios que había en Zapicán, se levantó la agencia de la Impositiva, se levantó la agencia del BPS, se levantó la sucursal de Antel, se eliminó AFE porque dejaron de circular los trenes de pasajeros. Cada una de esas oficinas lógicamente tenía un grupo de empleados, la Impositiva tenía dos o tres funcionarios, Antel tenía dos o tres funcionarios, 30 familias vivían de AFE, las oficinas de UTE, que también fueron cerradas, tenían empleados. Entonces emigró un montón de familia, detrás de cada empleado fueron cuatro o cinco personas, por eso emigró un montón de gente del pueblo.

    EC - ¿Y hoy a qué se dedican los zapicanenses? ¿Está bien decirlo así?

    J de los S - Zapicanenses o caciqueños nos dicen, por el cacique charrúa.

    EC - ¿Cuál es el origen del nombre del pueblo?

    J de los S - El origen del nombre es el famoso cacique charrúa Zapicán, muerto por los guerreros de Juan de Garay allá por 1726. Cuando el ejército español pretendió venir a invadir Uruguay, Zapicán y su ejército resistieron el embate y lograron primero correr de esta tierra a los invasores, pero luego en el segundo embate, cuando viene Juan de Garay, un soldado de Juan de Garay, Antonio Leiva, atraviesa con su sable al cacique Zapicán que cae muerto en la Batalla de San Salvador.

    EC - El pueblo como tal se funda en 1887.

    J de los S - Exactamente, en 1887 comienza la fundación del pueblo. Fue reconocido oficialmente como pueblo por el presidente de la República Julio Herrera y Obes en 1891.

    EC - En la historia de esa zona del país hay una fecha que además forma parte de la historia nacional: marzo de 1903, cuando en el pueblo de Nico Pérez, cercano a Zapicán, los jefes saravistas aceptaron el pacto que permitió postergar por nueve meses la guerra civil.

    J de los S - Exactamente, sí. Está muy ligado a esa guerra civil, a las luchas que hubo entre ambos bandos, Partido Colorado y Partido Blanco.

    EC - Hay una impronta blanca muy fuerte en Zapicán, ¿no?

    J de los S - Sí, Zapicán siempre ha sido un pueblo de mucha gente blanca, como todo el departamento de Lavalleja, mayoría de nacionalistas.

    EC - En octubre pasado el Partido Nacional tuvo allí 362 votos, la izquierda 143, el Partido Colorado 106 y el Partido Independiente 5 votos.

    J de los S - Exacto, eso fue lo que hubo en la última elección de octubre del año pasado.

    EC - Un dato anecdótico es que no sé si allí mismo, pero en las proximidades, nació Wilson Ferreira Aldunate.

    J de los S - Sí, en las proximidades de acá nació Wilson Ferreira Aldunate; y el hoy ministro del Interior, José Díaz, es hijo del primer farmacéutico de Zapicán, don Pepe Díaz.

    EC - Claro, lo hablamos con él cuando asumió como ministro y repasábamos su vida y su trayectoria, surgía ese dato.

    J de los S - Exactamente. Es muy allegado a Zapicán, está viniendo asiduamente, es amigo de todos los zapicanenses, es uno más del pueblo. Pienso que eso también ha facilitado que el gobierno hoy se instale aquí, tener un ministro casi oriundo de acá.

    EC - Pero yo le preguntaba a qué se dedican hoy por hoy los zapicanenses.

    J de los S - Los zapicanenses –o caciqueños, como les quiero llamar yo– algunos tienen empleo efectivo, por ejemplo en la Intendencia Municipal, que ocupa a unas 15 personas en forma efectiva y en forma zafral y dando changas a unas 30 más que trabajan 15 días, paran 30 y vuelven a trabajar 15 días, o sea que las changas de la Intendencia Municipal son rotativas. Después en los servicios públicos que aún permanecen, que son el servicio de correos, la Policía, OSE –que también sigue funcionando, que no alcanzó a desmantelarse–, y en la parte agropecuaria, todo lo que son tareas zafrales, la tarea de esquila ocupa de octubre a diciembre de cada año, tareas de alambrado, tareas de tipo rural.

    EC - Parece que hay pocos jóvenes en Zapicán.

    J de los S - La emigración de jóvenes es permanente, todo joven que llega a tercer año del liceo después tiene que viajar hacia otro punto del país donde pueda continuar sus estudios. Nos pasó a nosotros en cierta oportunidad, también, nos tuvimos que alejar de Zapicán.

    EC – ¿Esas son diría usted las principales características del pueblo?

    J de los S – Sí, como la mayoría de los pueblos del interior del país. Al no tener nada que pueda arraigarlos al pueblo, lógicamente tiene que buscar su futuro hacia otro lado tanto en el estudio como en el trabajo. Para continuar estudiando hay que emigrar a una capital. Para conseguir un trabajo que sea más o menos decoroso, lógicamente, hay que viajar a otro lado porque los trabajos de acá son zafrales.

    EC - ¿Cómo les resulta esto de haber quedado repentinamente en el foco de la atención del país?

    J de los S – Nos cae magníficamente bien. Estamos llenos de euforia, de alegría. Aunque no sea de ese partido político, pertenezco a otro, igual soy amigo de toda la colectividad frenteamplista. Estoy contento porque lógicamente se le ha dado la importancia que debe tener Zapicán como ejemplo del resto de los pueblos de campaña que existen desperdigados por todo el país. Zapicán hoy es bandera pero hay muchos zapicanes en el Uruguay que han sufrido las mismas consecuencias de gobiernos que no se han preocupado por el arraigo de la gente al medio rural. Se han preocupado para continuar el éxodo hacia las grandes ciudades con todo lo que trae acarreado eso. Usted sabe que van luego a multiplicar los cinturones de las ciudades porque muchas veces no se pueden insertar y van a las zonas suburbanas a trabajos que no son dignos para la persona que sale de su lugar natal, de origen, de una forma de vida bastante aceptable y va a los cinturones de la ciudad a vivir en forma más pobre.

    EC - ¿Le parece entonces buena cosa que todos los uruguayos, por lo menos por estos días, estén pendientes de Zapicán como símbolo de un tipo de pueblo del interior de nuestro país?

    J de los S – Yo lo veo así. Que todos los uruguayos vean a Zapicán hoy como un símbolo de todos los pueblos que han sufrido lo mismo.

    EC - ¿Cómo les resulta la invasión de funcionarios de gobierno, de periodistas, de vecinos de localidades cercanas?

    J de los S – Nos resulta simpático. Lógicamente que tratamos de atenderlos de la mejor manera posible porque a veces la falta de costumbre de recibir ese cúmulo de gente hace que estemos desprovistos de ciertas cosas. Tratamos de suplirlo de la mejor manera. Lo vemos con mucha alegría y tratamos de hacer de la mejor manera todo lo que nos piden. Veremos el resultado después.

    EC - ¿Cómo está amaneciendo Zapicán, después de las tormentas del fin de semana?

    J de los S – Acá no hubo tormenta, hubo un poco de viento ayer. Hoy está amaneciendo frío, muy frío, pero con un cielo despejado, muy iluminado, el sol está saliendo.

    EC - ¿No llovió entonces?

    J de los S – No llovió.

    EC – Eso es interesante en la medida en que se va a hacer el Consejo de Ministros en una carpa que se colocó especialmente. Pensábamos que la lluvia podía haber alterado ese plan.

    J de los S – Ayer hubo unos chubascos que ni alcanzaron a mojar. La carpa está armada desde hace varios días, es muy grande, de mucha comodidad. Todo está impecable. En eso no ha pasado nada, el viento que hubo fue arrachado pero no muy fuerte tampoco, no hubo ningún tipo de destrozo. Está todo impecable.

    EC – ¿La gente se levantó temprano?

    J de los S – Toda la gente se levantó temprano. Yo tengo comercio y como tenía el compromiso con usted no me fui al comercio, lo esperé acá...

    EC - ¿No abrió todavía?

    J de los S – No. Estoy para abrir. ¿Cómo voy a estar conversando con usted con el almacén abierto?

    (risas)

    EC - ... Se está perdiendo un buen volumen de ventas a esta hora.

    J de los S. ¡Ah, no pasa nada! Se recupera... (risas) Se recupera sí.

    La alegría de poder hablar con usted y de poder uno manifestarse una vez aunque sea en la vida a toda su audiencia, lo vale más que todo el dinero que venga.

    EC – Bueno... le agradezco esa amabilidad. Para terminar, cuéntenos cómo se ha preparado el pueblo. ¿El pueblo que se va a ver en las imágenes de la televisión, es el de todos los días o es un Zapicán más coqueto?

    J de los S – Lógicamente que es como toda muchacha que va a ir al baile, primero se prepara. En estos días, ha recibido su maquillaje, su limpieza de calles, su pintura de edificios. Se ha preparado para el acontecimiento.

    EC - ¿Por ejemplo? ¿Algo que le haya llamado la atención?

    J de los S – Se pintó el Club Social de un colorido muy lindo porque creo que van a ir a hacer cierta recepción de autoridades, van a dar un lunch o algo así. El Edificio de la Policlínica fue construido en 1964, es muy moderno y bonito pero había sufrido mucho deterioro al no haber recurso para arreglarlo. Los gobiernos anteriores nunca tenían recursos ni siquiera para comprar un tarro de pintura. Al pintarlo, mejorarlo, arreglarlo, quedó mucho más lindo. Entonces, todos esos edificios públicos que estaban bastante deteriorados por el tiempo y la falta de mantenimiento, hoy han venido empresas a limpiarlos y mejorarlos. Luce todo más lindo. Tanto UTE, como Antel... OSE remozó todos sus edificios. Se han preocupado y hace 15 días que están trabajando a full.

    EC - ¿Hay alguna mejora de servicios que vaya a ser permanente como consecuencia de esta visita?

    J de los S – Se dice que la torre de celulares quedará en forma permanente.

    EC - ¿Hubo que poner una torre de telefonía celular porque la señal era mala?

    J de los S – La señal era mala. Dependíamos de la torre de Batlle y Ordóñez, la localidad más cercana.

    EC - ¿Les prometieron que esa torre queda?

    J de los S – Nos prometieron que va a quedar. Creemos que sí, que va a quedar. Después de pasar todo, veremos lo que queda. La promesa es que esa torre de celulares va a quedar en forma permanente instalada. Es uno de los servicios que han mejorado. También la instalación de luz eléctrica porque la instalación acá databa de 1950 y entonces todos los cables de las calles estaban en un estado calamitoso, se habían pelado todos, estaba el cobre limpito. Cuando había temporal, había viento, chocaban cable contra cable y habían llamaradas. No se podía andar en las calles. UTE lo cambió, estuvo durante 15 días cambiando todos los cables. O sea que se ha mejorado en muchos aspectos los servicios.

    EC – Don José, lo dejamos entonces ir a abrir su almacén. ¿Va a pasar todo el día allí?

    J de los S – Creo que todo el día. Mientras haya venta voy a estar. Soy muy pertinaz, cuando me propongo algo trato de lograrlo...

    EC – Preguntaba para saber si no va a andar curioseando en las actividades de gobierno...

    J de los S – Sí, soy muy inquieto. Lógicamente que tengo gente que trabaja conmigo, les mando un saludo porque mis muchachos ya me dijeron: “no te olvidés si hablás con Cotelo de mandarnos un saludo”.

    EC – Mande... ¿Para quién?

    J de los S – Para los muchachos que trabajan conmigo: Alejandro, Olguita, María Amelia y todos los que trabajan conmigo un saludo porque sé que me están escuchando.

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    Transcripción: María Lila Ltaif y Mauricio Erramuspe
    Edición: Mauricio Erramuspe