Miguel Brechner (Plan Ceibal): "La tecnología es un facilitador" pero no genera resultados por sí sola

Miguel Brechner (Plan Ceibal): "La tecnología es un facilitador" pero no genera resultados por sí sola

    La puesta en práctica del Plan Ceibal no mejoró el rendimiento de los alumnos en matemática y lectura, de acuerdo a un informe del Instituto de Economía de la Universidad de la República, financiado por el propio plan y por la ANEP. El ingeniero Miguel Brechner, presidente del Centro Ceibal, dijo a En Perspectiva que no está sorprendido por los resultados de la investigación, teniendo en cuenta que nunca pretendieron que las ceibalitas por sí solas mejoraran estos aspectos. "Hay cosas que se tienen que trabajar en paralelo, solo porque existan computadoras no mejora", dijo, señalando, no obstante, que la tecnología "desarrolla la capacidad mental en otros aspectos", sobre todo los cognitivos. Brechner destacó la importancia de contar con la infraestructura del Plan Ceibal como el paso esencial para luego, a partir de la democratización del acceso, profundizar en planes y programas, dirigidos tanto a la formación de los estudiantes como a la capacitación de los docentes.


    (emitido a las 7.50 Hs.)

    EMILIANO COTELO:
    “Plan Ceibal: según investigación no mejoró lectura ni matemática”.

    Este es el título con el que se abren las páginas de Información Nacional en el diario El País de hoy. Luego la nota indica que “un informe del Instituto de Economía, financiado por el Plan Ceibal y la ANEP [Administración Nacional de Educación Pública], señala que el acceso de los niños a las computadoras portátiles no mejoró su rendimiento en matemática y lectura”. También advierte por la falta de capacitación de los docentes en esta materia.

    “El informe, titulado ‘Profundizando en los efectos del Plan Ceibal’, realizado por profesionales del Instituto de Economía de la Universidad de la República y financiado por el propio plan y la ANEP afirma que la distribución de computadoras portátiles no ha generado una mejora en los resultados académicos de los estudiantes. Esta investigación analizó el impacto del Plan en los resultados académicos en matemática y lectura
    ”, para lo cual se analizó a un panel de estudiantes. También se verificó “sus efectos en los hábitos de estudio y en la percepción individual sobre diversas habilidades cognitivas, según señala el documento publicado en agosto de este año”.

    Según se explica, para la evaluación se analizó cuatro relevamientos, algunos propios y otros ya existentes: "uno de 2006 (como línea de base, que brinda los datos previos a la aplicación del plan), dos de 2009 y uno de 2012. Además, se aislaron potenciales tendencias divergentes en el desempeño de las escuelas para medir directamente el impacto del Plan".

    ¿Cuáles son las principales conclusiones? “Los resultados sugieren que el Plan Ceibal no habría tenido un impacto en matemática y lectura ni a nivel general ni según nivel socioeconómico”. El estudio subraya que los resultados “se encuentran en línea con la mayor parte de la literatura sobre el impacto del uso de computadoras en el aprendizaje, la cual encuentra resultados nulos o negativos”.

    “Entre las posibles explicaciones sobre la falta de repercusión en mejoras académicas, el estudio recuerda que el principal uso que se reporta de la computadora en la clase es para buscar información en Internet, lo que ‘sugiere por qué no habría de esperarse un efecto en habilidades como lectura y matemática’.”


    Hay otros aspectos que quizás convenga reseñar, pero vamos a conocer cómo se recibió el resultado de esta investigación en el propio Plan Ceibal. Vamos a conversar con el ingeniero Miguel Brechner, presidente del Centro Ceibal.

    Supongo que ustedes ya han considerado este documento, lo han examinado con cuidado.

    MIGUEL BRECHNER:
    Para empezar es un documento continuación de otra investigación que había hecho la Facultad [de Ciencias Económicas], está totalmente financiado por el Plan Ceibal. A nosotros no nos sorprenden una cantidad de resultados porque nunca propusimos cosas diferentes a las que estamos haciendo. Tenemos que dar infraestructura y herramientas para ir mejorando esos aspectos, por sí solas las cosas no mejoran, podrán mejorar en algunos o empeorar en otros. Está claro también que dentro de esa investigación, y en otras que hay en el mundo, los aspectos cognitivos del estudiante mejoran sustancialmente, esto está demostrado en la misma cantidad de papers alrededor del mundo. Pero nosotros nunca tenemos expectativas, nunca lo dijimos públicamente ni hicimos hincapié en una magia, no somos nosotros los que construimos una magia diferente.

    Por algo hoy estamos trabajando fuertemente en una plataforma específica en matemática que cubre desde 3° de escuela hasta 4° de enseñanza media y ahí sí tenemos que ver después de un tiempo de trabajo cómo impacta. Veremos en el día a día la evolución de la cantidad de gente haciendo ejercicios y avanzando en sus conocimientos de matemática, porque para eso está la plataforma, para que los estudiantes puedan trabajar con una herramienta que a la vez le informa al docente dónde tiene dificultades en matemáticas. Por algo también pusimos libros de texto y de lectura en el Plan, para hacer una campaña por la lectura.

    Acá hay cosas que se tienen que trabajar en paralelo, solo porque existan computadoras no mejora. Igual que todos los padres que le compraron las computadoras a sus hijos y que tienen computadora en su casa: si no estudian no mejoran, si no leen no mejora la lectura, y si no hacen ejercicios de matemática no mejora, no es algo que nos haya sorprendido.

    ROMINA ANDRIOLI:
    De todas formas, teniendo en cuenta todos esos elementos que usted mencionaba que se han incorporado más allá del uso de la computadora, estos ejercicios de matemática especializados y demás, ¿no era esperable encontrar una mejora en aspectos como matemática y lectura?

    MB – No, a nosotros nos importan mucho los aspectos de desarrollo cognitivo de los estudiantes. Tenemos una serie de mediciones hechas en un formato viejo –no en el sentido despectivo sino tradicional– sobre una cantidad de aspectos de conocimiento, de que hay que saber tal cosa y tal otra. Podemos hablar mucho sobre esta investigación, sobre qué es bueno en matemática y sobre el impacto de seguir a un grupo de gente que además se va desmembrando y van a primaria y secundaria, entonces ya no se los sigue. Hay toda una serie de aspectos que tiene que ver con la investigación. Pero no veo por qué era esperable. Es esperable que si trabajo en matemática mejore, que si trabajo en lengua mejore. Ahora, hay muchos niños de estos que probablemente no mejoraron en una cantidad de cosas pero sí en otras, cognitivas.

    EC – ¿Puede ser un poco más específico en este último sentido, el de las mejoras de tipo cognitivo?, ¿a qué está aludiendo? ¿Esa sí era una expectativa?

    MB – Por ejemplo, hay un estudio que se hizo en Perú que concluyó que en matemática no había cambiado nada, pero que en el aspecto cognitivo los niños que habían tenido computadora estaban casi un año más adelantado desde el punto de vista de aprendizaje, de búsqueda, de relación de conocimiento, que los niños que no habían recibido laptop. El mismo informe que en Perú dijo que no había mejorado la matemática dice que mejoró fuertemente el aspecto cognitivo, que un niño de una edad equis estaba entre medio año y un año más adelantado que otro de la misma edad que no había recibido computadora. ¿Por qué?, porque investiga, porque hace cosas, porque toca música, porque de repente programa, desarrolla su capacidad mental en otros aspectos.

    RA – Hay otro aspecto del estudio que indica que tampoco se han tenido impactos en el aprendizaje por nivel socioeconómico. Es decir, podría leerse que la brecha tecnológica no se ha salvado aparentemente, según el estudio.

    MB – Perdón, cuando todos tienen computadora la brecha tecnológica no existe más. Cuando en el 20% más rico de este país el 83% tiene computadora, y en el 20% más pobre el 73% tiene computadora, no hay más brecha tecnológica. Puede haber brecha de conocimiento, esa es otra discusión.

    RA – Usted dice que a eso es a lo que apunta el estudio, a que no se salvaron las diferencias esas desde el punto de vista del conocimiento…

    MB – Lo que a mí me parece interesante es preguntarnos qué es lo que queremos medir. Para que te hagas una idea, cuando uno toma las pruebas PISA en el Uruguay no hay brecha de conocimiento entre públicos y privados para el mismo nivel social, salvo en los colegios de elite. Las pruebas PISA dan lo mismo en Uruguay para el mismo contexto socioeconómico, sea que el estudiante vaya a estudiar a un centro público o privado. Eso lo demuestran las pruebas PISA. También muestran que aún en los niveles socioeconómicos más altos en Uruguay estamos lejos de Finlandia desde el punto de vista de los resultados. Nosotros tenemos que analizar el Uruguay que tenemos.

    La gran diferencia que hay hoy es que todo el mundo tiene el mismo derecho al acceso, que antes no lo tenía; cuando nosotros hoy en los lugares más remotos del interior estamos enseñando inglés a 25.000 niños que el año pasado no tenían, es porque existe Plan Ceibal, infraestructura tecnológica, laptop y videoconferencia. En esos 25.000 niños que este año están aprendiendo inglés y que sobre fin de año van a dar un examen externo para ver cuánto aprendieron –ya lo hicieron a mitad de año–, es donde la tecnología permite... La tecnología es un facilitador para que se trabaje sobre diferentes programas de conceptos, ya sea inglés, ya sea libros, ya sea matemática. Si no tenemos la infraestructura no podemos hacer nada.

    Es muy fácil a veces hablar en el teórico, pero la plataforma de matemática hoy no es un libro con ejercicios. El estudiante empieza a hacer un ejercicio, avanza a medida que lo resuelve y va haciendo otros más difíciles. Si se tranca se va haciendo más simple para que pueda entender. Todo eso que él hace le vuelve al docente, le permite al docente ver cuáles son las dificultades que tiene cada uno de sus estudiantes. El viernes pasado se hicieron 60.000 ejercicios de matemática, hay sobre cada uno de esos ejercicios retorno al docente de dónde estaba la dificultad del estudiante. Y eso es lo que permite la tecnología. Sin tenerla lo que termina pasando es que a todo el mundo le mandan el mismo ejercicio. Esa es la virtud que tiene que tener la infraestructura y cómo hay mirar al Plan y a la educación.

    EC – Usted señalaba que se está implementando de un tiempo a esta parte, no desde el comienzo mismo del plan, este tipo de herramientas enfocadas en matemática por un lado y en lectura por otro. Pero dice también el informe que está el problema de la formación de los docentes. Una de las críticas más reiteradas que se le han hecho al Plan es que no va acompañado de un trabajo pedagógico ni cuenta con la suficiente formación de los docentes para su utilizar las computadoras en la clase. En esta materia, ¿qué es lo que se está haciendo?, ¿cuánto se ha avanzado? Es un hecho que cuando se lanzó el Plan Ceibal se lo puso en marcha dejando para después toda la adaptación de los docentes a la nueva realidad.

    MB – El mundo tiene un principio, por algún lado hay que empezar. En Uruguay por lo general se discute mucho y se hace poco; como nosotros hacemos, discuten por qué no hacemos todo junto. Hay cosas en las que todo junto no se puede hacer. Lo primero que tiene que haber es infraestructura, uno no puede plantear cuántos camiones van a ir de Colonia al Chuy si no tiene carreteras. Uno tiene que construir primero la carretera y cuando lo está haciendo el uruguayo promedio va a decir: “¿y dónde van a estar los camiones?”, bueno, vienen después, pero uno tiene que construir las carreteras.

    Lo mismo pasa con la infraestructura tecnológica o de derechos. Lo primero que tiene que haber es el derecho de todo el mundo a usar la misma técnica. Sin lugar a dudas que hay que capacitar, hay muchos miles de docentes capacitados. Hoy tenemos 250 liceos y 70 UTU trabajando en robótica y muchos de ellos están haciendo cosas fascinantes, no es muy común ir a ver qué están haciendo los jóvenes en robótica. Tenemos gente programando en distintos lugares, jóvenes que aprendieron con el Ceibal. Sin lugar a dudas que hay que capacitar a los docentes, pero es un trabajo que primero lleva infraestructura, que es lo que ya hemos hecho, segundo las plataformas y los contenidos, que es lo que venimos haciendo hace varios años.

    Lo dijimos desde el primer día: es muchísimo más lento, porque cuando uno dice Plan Ceibal es el único lugar en el mundo que dice “para todos”, no para una elite, no para un liceo, no para una escuela especial, es para todos, y cuando uno dice para todos va a encontrar la dificultad de escala, porque hay lugares donde todas las cosas funcionan muy bien, más o menos y mal. Pero la capacitación… este año por ejemplo los maestros MAC, que son los Maestros de Apoyo Ceibal, están trabajando en una cantidad de escuelas –coordinado todo esto con Primaria y con la ANEP– especializándose en la creación de un aula virtual, donde el docente pone los materiales y los estudiantes los levantan, donde se hacen los ejercicios. De alguna manera son como unidades entre el docente y los estudiantes. En este momento hay más de 1.000 lugares donde eso se está haciendo, puede ser mucho o poco cuando hay 2.000 y pico de escuelas, pero en algún lado hay que hacerlo. Lo mismo que lo que yo decía recién de robótica, tenemos en las escuelas de tiempo completo y en las de tiempo extendido y ahora nos piden que hagamos robótica también en las escuelas comunes. Pero no es lo mismo ir a 300 escuelas o a 2.000, va a haber que hacerlo, pero cada una de esas cosas lleva formación de docentes. También lo que podemos hacer es pasarnos formando docentes como en otros países del mundo, sin infraestructura. Yo presencié cómo les enseñan a los docentes sin computadoras.

    Nosotros tenemos que tener herramientas que estén disponibles para todos. Eso es lo esencial: que cualquier niño de este país si quiere programar pueda hacerlo. Cuando durante el mes de setiembre larguemos el curso de programación para adolescentes de 14 a 17 años, un curso masivo, va a haber gente que va a querer inscribirse y lo va a hacer, y el año que viene van a haber más miles que lo van a hacer, no lo pueden hacer todos. Son todas cosas que se pueden hacer solo habiendo infraestructura. Los maestros tienen hoy, de haber aprendido estos cinco años, un nivel tecnológico altísimo frente a lo que era hace cinco años. ¿Es suficiente? No, no es suficiente. Como no es suficiente la mayoría del trabajo de infraestructura en el cual nos relacionamos todos los días y que hay que mejorarlo, porque la tecnología está ahí, es un instrumento para el cambio curricular, de contenidos, de paradigma. Los propios maestros cambian, porque cuando el estudiante tiene toda la información disponible en la web no tiene sentido que el maestro repita los conocimientos, lo que tiene sentido es que el maestro incentive, que es lo que hace, a qué buscar y qué no buscar. La diferencia más grande es que estamos viviendo ese proceso de cambio.

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    Foto: Presidencia