La vida de Elián al día de hoy

La vida de Elián al día de hoy

Elián González tenía seis años de edad cuando el bote de aluminio en el que viajaba desde Cuba, junto a su madre y otros 10 inmigrantes que no sobrevivieron a la travesía, zozobró antes de alcanzar las costas de Estados Unidos.

Después de pasar varios días aferrado a una cámara de aire de neumático y a la deriva en aguas del Estrecho de Florida, Elián, que fue sacado de Cuba sin la autorización de su padre, fue rescatado por una pareja de pescadores estadounidenses.

Era 25 de noviembre de 1999 y lo que siguió fue una batalla legal de siete meses por la custodia del niño entre su tío abuelo paterno, residente en Miami, y su padre, que vive en Cuba.

Un proceso polémico, que involucró al Congreso de Estados Unidos y a los Tribunales Federales, marcado por las diferencias políticas entre Washington y La Habana y que cada bando asumió como una cruzada al estilo de la Guerra Fría.

La imagen que el mundo recuerda de Elián González es la de un niño aterrado ante el cañón del fusil semiautomático MP5 de un agente federal que le apunta, mientras uno de los pescadores que le rescató, Donato Dalrymple, intenta protegerlo.

Aquel niño, ahora es un joven que acaba de cumplir 21 años. El régimen castrista ha intentado convertirlo en estandarte de la propaganda gubernamental. De hecho, el pasado 6 de diciembre, Elián celebró su cumpleaños en su pueblo, Cárdenas,  con una marcha popular que recorrió la ciudad y que estuvo encabezada por los espías cubanos René y Fernando González, liberados tras cumplir largas condenas en Estados Unidos.

Este miércoles se presentó el La Habana un documental llamado "Todo empezó por un niño", tesis de grado del estudiante Oscar Figueredo Reinaldo, quien se graduó de Licenciado en Periodismo con este material audiovisual.

En 1999, cuando Elián regresó en La Habana junto a su padre, fue recibido como un héroe. De aquel célebre momento aún queda la Tribuna Antiimperialista, levantada frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana para reclamar la devolución del niño desde donde el propio Elián pronunció su primer discurso a los 11 años.

En Cárdenas, el pueblo natal del niño, a unos 150 kilómetros de distancia de la capital cubana, el régimen castrista construyó el “Museo de la Batalla de Ideas”, donde hay una sala dedicada a la gesta por la custodia de Elián y una estatua del niño, con el puño en alto.

Fidel Castro asistió a la celebración del cumpleaños número 7 de Elián y él mismo le entregó su primer carné de la Unión de Jóvenes Comunistas, el 5 de junio de 2008.

Cuando cumplió 16 años, Elián se apuntó en la Escuela Militar. Con ese uniforme verde olivo y de charreteras rojas desfiló dos años más tarde para pedir a Estados Unidos la liberación de los cubanos acusados de espionaje y hoy, finalmente liberados.

El pasado 6 de diciembre, Elián celebró su cumpleaños 21 en su pueblo, Cárdenas,  con una marcha popular que recorrió la ciudad y que estuvo encabezada por los espías cubanos René y Fernando González, liberados tras cumplir largas condenas en Estados Unidos.

El régimen castrista ha intentado mantener a Elián González como estandarte de la propaganda gubernamental a pesar de que aquel niño indefenso, angelical, es hoy un joven estudiante de ingeniería, de personalidad apagada y sin carisma natural.

Respecto a qué habría sido de su vida de haberse quedado a vivir en Estados Unidos, ha respondido: “Como los intereses del imperio son monopolizar el mundo, desarrollar industrias, obtener capital, tal vez podría tener mucho dinero. O tal vez no. Podría ser manipulado como un juguete (...) quién sabe qué pueda hacer el imperio con tal de continuar con sus patrañas. Me tomarían como una figura política para manipularme a su forma”.

Así ha sido la vida de Elián González. Al menos, hasta el día de hoy.