A 40 años del mayo del 68

    Francia recuerda este mes los 40 años del "mayo el 68", una serie de acontecimientos que comenzaron con protestas estudiantiles y terminaron por marcar la política, la cultura y las costumbres de la segunda mitad del siglo XX. Pero también una serie de hechos que siguen presentes en la política francesa de hoy, ya que el presidente Sarkozy, en sus discursos de campaña llamó a "terminar con la herencia" de ese recordado mes, y paradójicamente hoy se lo cuestiona por "gozar sin trabas" –como decía un eslogan de aquel tiempo- en su vida personal y no preocuparse por los problemas de los franceses. Análisis de Rafael Mandressi desde París.

    (Emitido a las 8.36)

    EMILIANO COTELO:

    El 3 de mayo de 1968 la policía entraba en la Sorbona, en París, para desalojar a unos 300 estudiantes reunidos para protestar contra el cierre de otra universidad, la de Nanterre, ubicada en las afueras de la capital francesa.

    En esos incidentes se encendió la chispa que pocos días después derivó en una movilización que sacudió a la sociedad de Francia y que terminó contagiándose a buena parte del mundo. Allí, aquel 3 de mayo, en la Sorbona, nacía el "mayo del 68".

    Por lo tanto, en este mes que hoy comienza se recuerdan los 40 años de aquellos acontecimientos que marcaron fuertemente la política, la cultura y las costumbres de la segunda mitad del siglo XX.

    ¿Cómo se rememoran aquellos días hoy en Francia? ¿Cómo se analizan aquellos hechos cuatro décadas después? ¿Qué dejó aquel movimiento? Estamos con nuestro corresponsal en París, Rafael Mandressi.

    ¿Qué ocurrió hace 40 años? ¿Qué pasó en ese mayo del 68?

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    RAFAEL MANDRESSI:

    Todo comenzó con el desalojo de la Sorbona el 3 de mayo, con un movimiento que en un comienzo fue estudiantil, con incidentes en las calles, con universidades cerradas y ocupadas, y después con la incorporación de los movimientos obreros, de los sindicatos, con el resultado de las huelgas más importantes y más largas que se recuerden en la historia de Francia del siglo XX, con varias semanas de un país paralizado, de disturbios y de protestas, de enfrentamientos entre estudiantes universitarios y la Policía, que al cabo de un mes terminó con la desaparición del presidente de la República, el general De Gaulle, durante algunas horas.

    A su vuelta, De Gaulle convocó a una manifestación de sus partidarios, también multitudinaria, que puso el punto final a ese período de disturbios seguido de elecciones legislativas anticipadas con el triunfo aplastante del "gaullismo" de la época.

    En lo inmediato, el mayo del 68, en términos políticos, fue una derrota de los manifestantes y de las protestas. Después esa derrota fue considerada como una victoria cultural, porque más allá del resultado inmediato, el movimiento tuvo consecuencias muy profundas en la sociedad francesa y más allá también, en términos de reformas que hacen a la vida social y en términos políticos.

    EC - El mayo del 68 estuvo pautado por consignas como "la imaginación al poder", "prohibido prohibir", "seamos realistas, pidamos lo imposible", "cuanto más hago la revolución, más ganas tengo de hacer el amor".

    RM - Y agregaría otra que ha vuelto a tener actualidad en las últimas semanas y meses en Francia: "gozar sin obstáculos" o "gozar sin trabas".

    EC - A 40 años del mayo del 68, ¿cuál es el balance? ¿Qué se dice hoy allí?

    RM - Se considera que el mayo del 68 marcó el fin y al mismo tiempo el comienzo de una transformación muy profunda de la sociedad francesa en términos de costumbres. Es la época de la liberación sexual, en que se ponen en juicio de manera bastante radical todos los conceptos ligados a la autoridad, tanto la autoridad política como la de los profesores y los docentes respecto de los estudiantes, la de los padres respecto de los hijos. Todo eso forma parte del balance, en el sentido de que se constata que esas transformaciones se produjeron en el largo plazo.

    También hay algunas consecuencias más concretas en el sentido de creación de ciertas instituciones, entre otras nuevas universidades de tipo experimental en el caso de Francia, que todavía existen. Y cambios de tipo político en términos legislativos, durante los años setenta la despenalización del aborto, la mayoría de edad a los 18 años, la posibilidad de que las mujeres tuvieran una cuenta bancaria sin autorización del marido y, el hecho culminante, la abolición de la pena de muerte, unos cuantos años después, en 1981, con la victoria de los socialistas y François Mitterrand en la Presidencia de la República.

    EC - Antes de llegar a estos 40 años que se conmemoran ahora, el tema de mayo del 68 estuvo muy presente en los últimos meses en el debate político francés a partir de la campaña electoral y en especial del discurso de quien triunfó, Nicolas Sarkozy. El ahora presidente sostenía que aquella revolución libertaria e idealista contra los autoritarismos que caracterizó al mayo del 68 tuvo como consecuencia la crisis de la familia, la escuela y la Nación y otros males como el dinero rey, el cinismo y la contestación de todos los referentes. Se discutió mucho a propósito de estos planteos de Sarkozy.

    RM - Fue uno de los temas de campaña de Sarkozy como candidato, con un discurso muy polémico y muy recordado en enero del año pasado, cuando llamó a liquidar la herencia de mayo del 68, a terminar con ella, en el sentido de rehabilitar el concepto de autoridad, de moral, de Nación, entre otros valores, dirigiéndose a su electorado, un electorado más conservador. Hacía este tipo de propuestas o proclamas (una crítica muy fuerte al espíritu de mayo del 68), con la dimensión de lo que se convirtió en una contradicción del espíritu de mayo del 68 en cuanto al predominio del dinero, del cinismo, que tiene mucho que ver con la propia peripecia personal de muchos de los líderes estudiantiles de aquel momento, que posteriormente se convirtieron en empresarios importantes, en personajes de la elite francesa, tanto desde el punto de vista económico como cultural, y en muchos casos dejando de lado y muy de lado los principios rectores de la extrema izquierda francesa (que estuvo muy presente en aquella época, como el movimiento maoísta, los movimientos libertarios). Muchas de esas personas, hoy sexagenarias, luego asumieron responsabilidades en todas las esferas del poder de la sociedad francesa y muy a menudo en un sentido bastante contradictorio con los eslóganes de aquella época.

    EC - ¿Cómo se están conmemorando estos 40 años en París?

    RM - Lo primero que llama la atención es la profusión editorial, desde comienzos de este año se han publicado varias decenas de libros de toda índole, desde testimonios personales de protagonistas de la época hasta ensayos históricos, manifiestos de tipo político. En los medios también está muy presente, en la prensa, en televisión, en radio hay dos o tres debates por semana en torno al fenómeno en general o a alguno de los aspectos particulares.

    Y hay una polémica que sigue vigente en torno al presidente de la República, Sarkozy. Antes mencioné el eslogan "gozar sin trabas", porque es lo que se le reprocha al propio Sarkozy, diciendo que él, que había proclamado el fin de mayo del 68, en su vida personal se preocupa más por gozar sin trabas que por los problemas de los franceses, por lo cual se lo reconoce como un heredero de esa época. Lo cual no es extraño, por la generación a la que pertenece en tanto individuo. Y esto que ha venido ocurriendo en torno a la conmemoración se va a potenciar cuando se llegue a las fechas específicas de los acontecimientos de hace 40 años.