Punta del Diablo


Punta del Diablo está poblado por pescadores artesanales que viven de la pesca del tiburón. Es un espectáculo verlos regresar en la tardecita con sus botes de vivos colores repletos de tan preciada carga.

Un paseo atractivo es visitar el Museo del Mar, que cuenta con algunas piezas interesantes, como un extraño pez luna, el cráneo de una ballena de 18 metros o la mandíbula de este mamífero que alcanzó los 31.

En cuanto a gastronomía abundan los menús en base a pescados y mariscos. Si quiere llevarse algún recuerdo del lugar, en los kioscos se encuentran gran variedad de artesanía, desde collares y adornos de vértebras, hueso y caracoles, cerámicas, cuero, tapices, mimbre, palma y madera.