 |
|
 |
  |



La aventura en Cabo Polonio
Cabo Polonio, lugar mítico de la costa oceánica uruguaya, preferido por los jóvenes y frecuentado por turistas que gozan de lo natural. La hermosura de sus playas, los lobos marinos que habitan sus rocas y sus enormes dunas son motivos para visitarlo. Un “pueblo rústico”, según lo denomina el Ministerio de Turismo. http://www.turismo.gub.uy/index.php
Existen varias formas de acceder a Cabo Polonio, pero ninguna de ellas incluye una ruta o camino convencional. El viaje es divertido, y no deja de tener cierto sesgo de aventura. Se arriba por la ruta 10 en el kilómetro 257, donde se llega a una entrada, de aproximadamente 8 kilómetros, que sólo puede ser transitada en carros tirados por caballos, jeep o a pie.
Otra posibilidad es ir en bote cruzando el Arroyo Valizas y posteriormente el trayecto puede continuarse a pie o en carros. El recorrido puede realizarse totalmente por las dunas (aproximadamente siete kilómetro), o por las dunas primero y luego por la costa (diez kilómetros).
Al final de la travesía por la playa se avista en el horizonte la punta rocosa del Cabo Polonio con su gran faro y el pueblito a sus pies, un área rocosa de 30 hectáreas con una elevación de 15 metros sobre el Océano Atlántico.
En 1881 se inauguró el faro y en 1976 fue declarado monumento histórico nacional.
Sus primeros habitantes fueron los lobos marinos, que conforman una de las reservas más importantes del mundo. De acuerdo al último censo realizado hace 10 años, en el lugar sólo hay 53 habitantes permanentes, según consta en la web de la Intendencia del Rocha. http://www.rocha.gub.uy/
La infraestructura hotelera es mínima, ya que el lugar no posee luz eléctrica, lo cual hace más pintoresca la estadía. De forma totalmente irregular se han construido “ranchitos” frente al mar, muchos de los cuales fueron destruidos por el gobierno departamental por encontrarse en propiedad estatal.

|
  |
 |

|

|