Perrone recordó que la posición actual es fruto de un proceso esforzado. “(...) Se comenzó por el recambio de la materia prima, sustituyendo los viñedos de baja calidad enológica por otros de nueva generación, favoreciendo la potencialidad de esas uvas para la obtención de vinos de calidad. (...) Se fue también tecnificando las industrias (bodegas) para de alguna forma poder transformar esa uva de mejor calidad en vinos de más nivel. También fue y es necesario la capacitación de todos quienes intervienen en la cadena productiva y comercial”.