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El apartamento, que da al frente, tiene dos dormitorios y cuesta 30.000 dólares. Su comprador, además de convertirse en propietario, va a cobrar 2.100 dólares por año, o 525 cada tres meses.
Ese es un ejemplo del plan que lanzó la empresa de construcciones Campiglia. Se hizo para incentivar a invertir en ladrillos con una renta muy atractiva: 7 % anual, garantizada durante cuatro años. La condición es que la administración queda en manos de la empresa mientras se permanezca en el plan.
Hay de uno, dos y tres dormitorios, en distintas zonas de Montevideo: Tres Cruces, Prado y La Blanqueada. Son unidades nuevas, o –como máximo- con cinco años de uso.
El más barato ronda los 17.500 dólares. Y el más caro cuesta unos 60.000. “La rentabilidad que te dan los bancos hoy es muy baja. Y una propiedad la tenés siempre”, destacó Patricia Campiglia.
Según la empresaria, los apartamentos que integran el plan son muy lindos. En el caso del Prado, se trata de reciclajes de dos fábricas: una de chocolate y otra de tejidos. Ahora, son apartamentos a nuevo, aunque se conservaron las partes que tenían valor arquitectónico, aseguró.
Además, destacó la vista del edificio de Tres Cruces y contó que la torre de La Blanqueda les gustó tanto que instalaron ahí la oficina del Plan.
Según Campiglia, se trata de un buen momento para invertir en un inmueble. Luego de que los precios se desplomaron en la crisis, ahora empiezan a recuperar valor, dijo. Incluso, explicó, ya empezaron a subir de valor los precios de alquileres.
“Estás comprando propiedades a precios bajos- porque aún no subimos de valor- con la perspectiva de mantener la rentabilidad”, argumentó la empresaria. “Y tener una propiedad sigue siendo un buen negocio”, agregó.
La administración, en los cuatro años del plan, la hace la empresa. “Te olvidas de los problemas. Incluso, si querés que la Contribución y el Impuesto de Primaria te lo pague Campiglia y te lo debite de la renta, se puede hacer”, aseguró.
En el Plan de Renta garantizada el propietario puede decidir vender en cualquier momento y traspasar los beneficios de la renta a otra persona.
Es ideal para personas que vivan en el exterior. “Mucha gente tiene el sueño de volver o le gusta tener un pedacito de tierra en Uruguay y una de las comodidades es que nosotros nos encargamos de todo”, destacó Campiglia.
Incluso, la parte legal puede solucionarse sin que el cliente tenga que viajar, comentó. “Tenemos fotos y se las mandamos por correo electrónico. Y no necesitás viajar...Con un compromiso de compra venta ya está”, aseguró.
Otra opción para los que están afuera es destinar la renta para ayudar a familiares que están en Uruguay. De esa manera, los que están acá retiran directamente la ganancia del inmueble y se evitan los gastos de envío.
Los interesados en invertir pueden ingresar a un sitio web para conocer más detalles, o escribir directamente al correo electrónico.
Servicio especial para Espectador.com de: María Eugenia Martínez.
Ilustraciones: Oscar Scotellaro.
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