"Uruguay
no se resigna", publica la revista El
Exportador en la página 26 en su edición de diciembre de 2003. Esta es una
publicación de la Secretaría de Estado de Comercio y Turismo español que se
distribuye por toda Europa y fue la elegida por la Oficina Económica y Comercial
Española poner a Uruguay en vidriera" para los inversores.
En el artículo
se sitúa a Uruguay, se habla de la crisis económica de 2002, y cómo el país
trata de salir adelante. "Uruguay es una economía tampón, con una excesiva dependencia
económica y financiera de los dos grandes colosos del Cono Sur americano, Argentina
y Brasil. Este hecho es así y va a continuar siéndolo en el futuro", pronostica
Fernando Nicolás, directivo de la compañía española Ence, empresa dedicada a
la forestación cuya razón social en Uruguay es Eufores
S.A.
"El Exportador"
dice que es hora de volver a mirar a Uruguay como país inversor "porque la economía
muestra signos de recuperación: la calificación de la deuda y del riesgo país
mejoraron y las reservas y los depósitos bancarios se recuperan.
España es el principal
inversor uruguayo desde 2001, después de Estados Unidos, según estimaciones,
ya que en Uruguay no existe un registro de inversiones extranjeras. La inversión
española se da en sectores como: forestal, gasístico, financiero, pesquero,
portuario, aguas, etc.
En 2002 Uruguay
fue elegido como destino para el Plan de Apoyo en Mercados no Tradicionales
de América Latina, en el marco del Plan de Internacionalización de las Empresas
Españolas en el Exterior.
Los monopolios
como una traba
Bajo el título
"Invertir en Uruguay" la revista "El Exportador" menciona a los monopolios como
una traba para la inversión extranjera. A pesar de que Uruguay brinda igualdad
de trato a los inversores nacionales y extranjeros tiene "la importante excepción
de los monopolios".
La tasa de inversión
extranjera en Uruguay es de 1,5% del PBI. "Uruguay no ha participado del proceso
privatizador de muchos de los países del subcontinente. La mayor parte de los
servicios públicos están monopolizados por el Estado y el proceso de concesiones
ha sido lento y conflictivo.
La tradicional resistencia al fenómeno privatizador del país se ve últimamente
reforzada, para una parte de la opinión del país y de las fuerzas políticas
de izquierda, por la crisis que han afectado a otros países de la región. A
pesar de ello, la necesidad imperiosa de inversión, que ponga un freno al éxodo
migratorio y permita un crecimiento estable, impone un cambio de política en
este terreno", explica Fernando García Pons, consejero económico y comercial
de la Embajada de España en Montevideo.
Sin embargo, García
Pons destaca las oportunidades de inversión que hay en el país por las ventajas
comparativa que posee: la situación geográfica, nivel educativo, seguridad,
etc.