El mes pasado ingresó
Claudia, de 17 años y su hijo Brandon de un año y dos meses. También
llegó Valeria, de 17 años, embarazada de cinco meses, Elizabeth
de 16 años con su hija Milagros y Renata de 14 años con su hijo
Luciano, de un mes y medio.
En Uruguay, de
cada cinco madres, una es adolescente, según un trabajo realizado por
la Sociedad Uruguaya de Ginecología de Infancia y Adolescencia. En las
zonas más pobres, la proporción alcanza a dos de cada cinco.
A pesar de esa
realidad, el país tiene muy pocos servicios específicos de amparo
y asistencia a madres adolescentes embarazadas. Uno de ellos es Casa
Lunas.
“Es un centro
diurno, un lugar de encuentro para adolescentes y jóvenes embarazadas
o madres recientes que, teniendo un mínimo soporte social, necesiten
un lugar de referencia donde participar de actividades, talleres, cursos de
capacitación, y recibir asesoramiento legal, acompañamiento social
y apoyo psicológico, entre otros servicios”, sostienen.
“Hoy tenemos
30 madres en lista. Diariamente vienen unas 20. Ahora estamos intentando hacer
entrevistas de ingreso, porque no estamos dando abasto”, comentó
Josefina Mora, coordinadora de Casa Lunas.
A nivel estatal,
Casa Lunas sólo tiene apoyo de Iname. También el Inda les da algunos
alimentos para el comedor, donde almuerzan y meriendas las chicas y sus hijos.
Atienden madres
de hasta 18 años, niños de hasta dos y embarazadas, que en general
son derivadas de policlínicas o centros juveniles.
El centro funciona
de lunes a viernes entre las 12.00 y las 18.00 horas. Organizan talleres, brindan
atención psicología, jurídica y social.
Además, les dan el boleto para que concurran. La atención médica
del embarazo, en tanto, se coordina con las policlínicas de la zona.
“No quisimos superponer recursos”, comentó Mora.
Casa Lunas también
se propone dar apoyo en el área educativa y laboral, promover el desarrollo
de habilidades y una disposición a la búsqueda y el reencuentro
con sus posibilidades de aprendizaje. También procuran ofrecer cursos
de capacitación a través de convenios, para favorecer la inserción
en el mercado formal.
Pañales
y leche en polvo son los gastos más importantes que tienen. “También
alimentos para el comedor. Pero lo más importante son los pañales”,
comentó Josefina. Contó que cuando van unos 15 o 20 niños,
se usan, como mínimo, 30 pañales por día.
Además, les está haciendo falta una televisión y un video.
Tenían las dos cosas, pero hace un año los robaron y no han podido
reponerlos. “Son elementos que tienen un valor didáctico fundamental”,
comentó Mora.
“Estudios
realizados demuestran que las madres que concurren a programas de ayuda tienen
un mayor retorno al sistema educativo que las que no lo hicieron, evitando los
embarazos seguidos en pocos años. Además, aquellas madres con
mayores índices de riesgo en el vínculo con sus hijos, pudieron
desempeñar una buena relación con ellos, al tener un encuadre
institucional que hizo de soporte para que sus elementos positivos aparecieran
y fueran puestos en juego”, aseguran.
Desde mayo de 2003,
Casa Lunas funciona en un local cedido por la Compañía de Jesús
(Padres Jesuitas), ubicado en Aparicio Saravia y General Flores, en Montevideo.
Es una organización no gubernamental que obtuvo su personería
jurídica en noviembre de 2001.
Las personas que
estén interesadas en donar, pueden contactarse por correo
electrónico o por teléfono al (00598
2) 512.17.15 / 514.51.44 o en Aparicio Saravia 3183 esquina General Flores (CP
12 200).