Entrevistas Radio El Espectador Uruguay


La otra cara de los uruguayos emigrados:
APHIE, Asociación de Padres
con Hijos en el Exterior.


Diálogo con María Victoria Ghilino,
Dushan Di Concilio, Sarita Juli y Magalí Sánchez

 

Montevideo Shopping

EN PERSPECTIVA
Miércoles 23.02.00


ROSARIO CASTELLANOS:
Todos los lunes, desde hace un buen tiempo, dedicamos un rato de la segunda parte del programa a ocuparnos de "uruguayos por el mundo". Desde los lugares más recónditos del planeta nos han llegado las voces de uruguayos que están realizando muy diferentes actividades, muchas de ellas realmente notorias, importantes, realizaciones verdaderas, para quienes han optado construir su vida fuera del país.

Sin embargo, cada vez que se produce ese contacto, sabemos que en Montevideo, mucha gente está escuchando la voz de ese que puede ser su hijo, su esposo, su hermana, pendientes de esa comunicación que para ellos tiene un sentido bien diferente que para nosotros. Nosotros estamos conociéndolos, en tanto sus familiares están escuchándolos una vez más para saber cómo se sienten ese día en particular; de pronto, cómo se despertaron esa mañana. Y los amigos de nuestros entrevistados de los lunes también se comunican con nosotros.

Pero hoy queremos contarles otra cara de esta historia: la de esos familiares que muchas veces pasan "las de Caín" para comunicarse con ellos, para mantener el contacto que el cariño les exige, y que, entonces, han resuelto asociarse a fin de compartir esas dificultades. Así, han conformado esta Asociación de Padres con Hijos en el Exterior, que es toda una novedad. Aquí hay padres; madres, mayoritariamente (¡y vaya si las entiendo!, porque para ustedes éste debe ser un problema todavía mayor). Y hay hasta una hermana. Una hermana que debe de estar extrañando a su hermana, y veremos si no está ya convencida de seguir sus pasos.

María Victoria Ghilino llegó con su esposo, Dushan Di Concilio. Y los acompañan Sarita Juli y Magalí Sánchez. Y vino también Isabel Reggiardo Sánchez, que es la más chiquita de nuestros entrevistados hoy, pues tiene ocho años.

Me gustaría que cada uno comenzara contándonos quiénes son sus hijos y qué están haciendo fuera del país. Comenzamos contigo, Sarita.


Sarita JuliSARITA JULI:
Yo soy la mamá de Jacqueline, de 37 años, y de Felipe, de 35 años, que están en Israel desde hace 15 y 14 años, respectivamente. En 1998 yo me comuniqué con El Espectador, y tuve la suerte, a través de "Uruguayos por el mundo", de que entrevistaran a mi hijo y que contara su historia.

Ahora estamos integrados, a través del llamado de María Victoria, a algo que nos da mucha ilusión: padres con hijos en el exterior.


RC - En tu caso, dos.


SJ - Efectivamente. Y con cuatro nietos en el exterior. Creo que soy de las más veteranas en el tema de años con los hijos fuera.

Ante la llamada de María Victoria, lo primero que hice fue llamarla para poder unirme y escuchar las historias de los demás. Porque son muchos los uruguayos que están en el exterior. Muchísimos.

No vamos a ponernos a contar historias personales, pero como yo soy una de las veteranas, en el sentido de que tenemos e-mail, fax...


RC - Las posibilidades de comunicarse han mejorado mucho.


SJ - Han mejorado mucho. También ha mejorado el correo, en relación con tiempos pasados. La comunicación es un poco más fluida, pero siempre sabemos que están distantes y que, cada tanto, los podemos ver "acá o allá", como dice mi hijo.


RC - María Victoria y Dushan: ¿cómo se convirtieron en "los padres de esta criatura"?

 

 

María Victoria
Ghilino
y Dushan
Di Concilio


María Victoria Ghilino y Dushan Di ConcilioMARIA VICTORIA GHILINO:
El tema surgió de una forma muy particular como consecuencia de un flaquear emocional, que nos llevó a decir: "Necesito comunicarme con alguien que esté viviendo una situación similar".

Mi hija es Florencia Di Concilio, que vive en los Estados Unidos desde hace casi tres años. Ella fue becada por una universidad de Carolina del Sur, en la ciudad de Charleston, y partió sin mucha experiencia, con 18 años recién cumplidos, sin saber qué le esperaba en aquel país, ni siquiera quién la iba a esperar al aeropuerto. Fue una experiencia muy fuerte. También tenía dificultad con el idioma, a pesar de tener cierta preparación. Pero fue un desprendimiento muy duro.

De todas maneras, lo hemos vivido con mucha satisfacción por los logros que está teniendo, pero no nos podemos desprender de nuestra calidad de padres, de madres, ante los temores, las expectativas de qué es lo que está pasando con ella en este momento y qué es lo que va a pasar en el futuro.


RC - Dushan, el papá, también es pianista, músico. Así que supongo que, más allá del dolor que significa dejar ir un hijo, habrá estado respaldando esta oportunidad.


DUSHAN DI CONCILIO:
Sí. Quizá, respaldando o enmarcando; no, incidiendo. Por supuesto que en el momento en que Florencia dijo que iba a dedicarse a la música, me corrió un escalofrío. Tengo 56 años, viví y vivo de la música desde los 16; sé los tremendos problemas que atraviesa el artista nacional. Y en el caso de Florencia fue tremendo: tuvo que terminar el bachillerato, y decidió dedicarse por entero a la música.

Creo que los padres no debemos trabar nunca, sino todo lo contrario. Debemos abrir puertas, observar y, quizá, en algún momento, sugerir más que aconsejar. "Contra el destino, nadie la talla", dice un tango, y realmente es cierto. Pero sí se puede apuntalar, acercarse a soluciones que los chicos no ven, por lo menos ideológicas, desde el punto de vista del cambio de ideas. El camino es de ellos y ellos lo van a hacer, como nosotros lo hicimos también.

Frente a la idea de María Victoria, cuando me la comunicó hace un mes y medio, hice de inmediato unos puntos suspensivos porque no ubicaba muy bien de qué se trataba. Pero, después de esos puntos suspensivos, se me abrió un universo de posibilidades.


RC - Que, de pronto, tú no habías tenido.


MVG -"Mi padre vino de Italia a los 20 años, y nunca volvió. Seguramente, esto había quedado en mi subconsciente, y ahora lo estoy rescatando, probablemente, la imagen de mi hija ha influido, y la imagen de mi padre, aquel italiano que no pudo regresar"

DDC - Obviamente, no las tuve. No las tuve, y no las tengo, porque el tiempo es rápido y la competencia también, vivimos en un mundo acelerado en una cantidad de aspectos, donde competimos contra otros seres humanos. La vida es así. Es necesario, por lo tanto, que los productos que elaboramos como entes culturales sean maximizados y optimizados. Y bueno: esas posibilidades que yo no tuve las está teniendo Florencia en los Estados Unidos.

Pero me gustaría, en esta conversación, alejar un poco la idea de Florencia. Ella está muy bien, hasta este momento es una triunfadora, ha viajado cuatro veces a Europa... Pasar de lo individual a lo general, es lo que a mí me importa.


RC - Ya vamos a pasar. Pero antes quería que conociéramos los circunstancias de cada caso, que son bien diferentes.

Dejé para el final el caso de Magalí Sánchez, porque los casos anteriores son fruto de decisiones tomadas por mayores de edad, cuando a uno no le queda más que decir: "Y... ¡bueno! No hay más remedio..." Tu caso, Magalí, fue diferente: una hija de 11 años, que también partió sola, a bailar.

 

 

Magalí Sánchez
y su hija Isabel
Reggiardo
Sánchez


MAGALI SANCHEZ:
Y también tuvimos que decir "Y... ¡bueno!", porque aunque tenía 11 años, desde los cuatro Elisa venía pidiendo que le consiguiéramos un internado de ballet. No quería ir una hora al día y volver a casa: quería estar muchas más horas en un estudio. A los 11 años estaba terminando segundo en la Escuela Nacional, cuando se enteró de que había una beca para Viena. Se presentó, mandó un video, la aceptaron. Y empezó a aprender alemán, aunque no llegó a completar los tres meses para enfrentar el idioma. La primera clase la tenía el 10 de enero, e iban a tenerla un mes a prueba.

Yo la acompañé a Viena, sin hablar una palabra de otro idioma, así que quien "me llevó" fue ella, desde el aeropuerto hasta la Opera. Se presentó y dijo que la madre no hablaba el idioma.

A los siete días, me citó el director de la escuela, y me dijo que podía volverme tranquila, que no gastara más dinero en Viena, que la niña había quedado y que se iba a obviar la eliminación de julio porque ya la daban por pasada. Le renovaron la visa hasta el año 2001, y allí está...


RC - Y allí está, sola, en medio de pares, de otras niñas, peleando por una vocación muy precoz.


MS - Y muy feliz.


RC - Y está feliz.

Pero ustedes están acá. Entonces: ¿cuáles son los problemas que, entre todos, piensan que pueden ir solucionándose? ¿De qué manera puede irse mitigando, si se puede, pero, también, paliando inconvenientes prácticos que se interponen en la comunicación que ustedes quieren?

A ver, María Victoria, que fue, además, la de la idea.


DDC - "Habría tres tipos de emigrantes: el permanente, aquel que deja Uruguay y se radica en otro país para siempre. El transitorio, que es el chico que sale a estudiar, se recibe y vuelve a nuestro país. Y el itinerante, que podría ser el caso de un artista, de un arquitecto..."

MVG - La de la idea, que fue circunstancial. Porque acá todos somos padres y madres en la misma calidad.

Yo quería -antes de pasar a nuestro funcionamiento como grupo, los antecedentes y la trayectoria que pensamos tener- que tengamos en cuenta, rescatando lo que dijo Sarita, lo que eran antes y lo que hoy son las comunicaciones. Y, seguramente, lo que van a ser a partir de ahora, cuando cada vez son más fluidas, más ricas, más ágiles, más económicas, más posibles.

A muchos uruguayos nos pasa que pertenecemos a familias de inmigrantes. Mi padre, en particular...


RC - Pero, por lo general, vino la familia. O se conformaba aquí... pero había siempre una separación.


MVG - Había también un desprendimiento. Mi padre vino de Italia a los 20 años, y nunca volvió. Dejó una familia armada, dejó cariños, una ciudad, veredas, amigos. Y, lamentablemente, nunca pudo volver. Y tampoco tenía la posibilidad de la comunicación fluida que tenemos ahora. Seguramente, esto había quedado en mi subconsciente, y ahora lo estoy rescatando, lo estoy trayendo a la conciencia. Y, probablemente, la imagen de mi hija ha influido, y la imagen de mi padre, aquel italiano que no pudo regresar.


RC - O de la abuela que quedó allá.


MVG - De la abuela que quedó en el pueblo.


RC - Y que no volvió a ver a su hijo.


MVG - Esa imagen, de niña, se me marcaba en la mente como muy romántica: una señora anciana, vestida de negro, despidiendo a un hijo que sabía que no iba volver a ver.

Entonces, volviendo al hoy -volviendo a Florencia; a Elisa y a Felipe; volviendo a todos nuestros hijos, uruguayísimos, que de alguna manera están representándonos por el mundo-, lo que surgió de una manera muy romántica, ahora sí nos está llevando a "arremangarnos" y a hacer cosas, en grupo, que es de la manera que pensamos que vamos a tener más oportunidades.

La inquietud está surgiendo también en el interior, porque se ha acercado gente del interior de la República. Además, a través de tu programa, quiero invitar a la gente de allí a que se acerque a nosotros. Para que se comuniquen, dejaremos nuestro número de teléfono en la emisora. Nuestra asociación surgió circunstancialmente en Montevideo, pero hay en el exterior uruguayos de todos los departamentos, desde el Norte hasta el Sur.

Ahora, justamente, surgió la idea de comenzar a comunicarnos y a organizar comisiones en el interior, para que puedan, sin necesidad de trasladarse, reuniéndose ellos en sus lugares, transmitir las inquietudes y la realidad de lo que viven los padres del interior con sus hijos fuera del país.


RC - De acuerdo con lo que ustedes vienen conversando, ¿cuáles serían los problemas más comunes a todos?


DDC - Tendríamos que hacer una división tripartita de los emigrantes. Porque de aquella figura familiar de que hablaron las señoras, que motivó todo esto, surgió en un momento como una problemática individual. Por eso es que yo decía que no había que generalizar. Y pensando en la figura del emigrante, nos dimos cuenta que no hay instituciones que estén velando por sus derechos y realizaciones.

Habría tres tipos de emigrantes: el emigrante permanente, que es aquel que deja Uruguay y se radica en otro país para siempre. El transitorio, que es el chico que sale a estudiar, se recibe y vuelve a nuestro país. Y existe también el emigrante itinerante, que podría ser el caso de un artista, de un arquitecto, como aquel arquitecto uruguayo que ganó un concurso en París.


RC - Carlos Ott.


DDC - "Es terrible cómo uno va perdiendo lo cotidiano, porque siempre se habla de apuro, en función de lo cara que es la llamada"

DDC - Exactamente. Los emigrantes itinerantes van y vienen.

Dentro de los tres tipos, se puede ver una problemática múltiple. Y queremos dirigirnos, sobre todo, a aquellos que están problematizados. Porque a aquellos que les va bien, que no tienen problemas, que tienen una relación fluida con sus familias, y que triunfan, esos tienen una "cobertura" personal, un "colchón" con el cual pueden ir transitando.

Pero hay casos que son, realmente, dramáticos. ¿De qué tipo? Intelectuales: gente que no tiene el talento para progresar; laborales: gente que se va por problemas de trabajo graves acá, y que tal vez los tiene en otro lado; y hay casos de problemas afectivos: la gente lacerada por la fractura de la relación familia - emigrante.


RC - ¿Y cómo se puede actuar desde aquí con esa gente?


DDC - De múltiples formas. Por ejemplo: María Victoria hacía referencia a las vías de comunicación. Bien sabemos, los que hablamos por teléfono al exterior, lo que cuestan las llamadas telefónicas; bien sabemos lo que sale una encomienda, en esa relación de ida y vuelta, situaciones que vive el que está afuera para comunicarse con nosotros.

Todo esto va creando pequeñas tensiones: "Hace 15 días que no hablamos, pero el 16 lo voy a llamar"; "Cortá, porque te van a cortar el teléfono". Son situaciones que siempre se dan.


MVG - O hablamos los fines de semana porque hay un 25% de descuento. O hablamos muy tarde, según el país en que estén. Es terrible cómo uno va perdiendo lo cotidiano, porque siempre se habla de apuro, en función de lo cara que es la llamada. O sea que, al dolor de tener la familia lejos, se suman estas cosas.


RC - ¿Y qué solución ven?


DDC - En esa "alquimia" que tienen los sentimientos; partiendo de esa sensación de desposeimiento, de dolor, optimizarla. Ir a la praxis. Y cambiar la praxis. ¿Y cómo se cambia? Con hechos concretos como ser convenios con empresas que se dediquen al área de la comunicación. Personalmente estoy, prácticamente, firmando un convenio con DHL, correo privado, por el que se abaratan las tarifas en un porcentaje muy, muy elevado. Eso va a hacer más fluida, evidentemente, la comunicación, el mandar "aquel paquetito", que tiene un gran valor...


RC - La yerba.


DDC - ¡La yerba!


MVG - El envío sale más caro que el producto.


DDC - Estamos con las dos aerolíneas más importantes en vías de llegar a un trato por el que se obsequiarán pasajes, y se abaratarán de una manera tremenda, para los socios de APHIE.

En nuestra sede tendremos, además, un departamento computarizado, donde toda la maravilla electrónica de la que hoy disponemos pueda ser utilizada por todos. No todo el mundo tiene una computadora en su casa, ni todos pueden conectarse a Internet. ¿Es barato? Sí, es barato, pero todo depende...


RC - ¿Van a instalar un local?


DDC - Sí. Por supuesto.


RC - ¿No lo tienen todavía?


DDC - No, todavía no. Hay una carta dirigida al intendente de Montevideo en la cual se le pide una sede, y estamos creando un fondo de recursos para obtenerla si es que no se puede por medios oficiales o paraoficiales.

Pero hay más, mucho más. Está lo vivo del tema: qué hacen los uruguayos en el extranjero. Y cómo hacemos nosotros con esta responsabilidad, que ya excede a la de la paternidad y que tratamos de "empresariarla" y de que sea el hogar simbólico de todo uruguayo que se haya ido o que quiera volver. Cómo hacemos para que conozcan los que ignoran el tema, o aquellos cuya voluntad desfallece y no quieren enterarse mucho de qué hacen los uruguayos. Se trata de saber cómo hacemos para que sepan qué es lo que están haciendo.


MS - La Radio El Espectador viene haciéndolo hace tiempo.


DDC - Pero hay aspectos diferentes. La misión que ustedes cumplen es maravillosa, pero es una tarea de difusión. La radio no es un ente dedicado solamente a eso. Es un espacio.


RC - Es un día a la semana.


DDC - Nosotros buscamos que lo nuestro esté absolutamente dedicado a este tema.

Tenemos también un calendario de eventos culturales -que ya comenzamos- para recaudación de fondos, a través de conciertos, exposiciones plásticas, conferencias, charlas.


RC - En los que podrían intervenir como invitados los propios hijos que están en el exterior. La pianista, por ejemplo, organizando aquí un recital.


DDC - "Esto, que ya excede la paternidad, tratamos de "empresariarla", queremos que sea el hogar simbólico de todo uruguayo que se haya ido o que quiera volver"

DDC - La idea, justamente, es ésa: tratar de proyectar (o de "introyectar", en este caso, del exterior al interior) lo que los uruguayos están haciendo. Que se conozcan sus trabajos.

APHIE va a tener una revista mensual...


RC - Hasta ahora no habíamos hablado de la sigla. Lo de "APHIE"...


DDC - Admite una segunda "lectura"...


RC - Al pronunciar, no se ve la "h" de "hijos": Asociación de Padres con Hijos en el Exterior.


DDC - La "PH" mucha gente la pronuncia como una "f", debido a la gran influencia del inglés, y dice "AFI". Pero es "APHIE", y pronunciamos "apié".


RC - A mí me gustaría preguntarles ahora si esto lo han consultado y charlado con los hijos. Porque es importante lo que ellos piensen. Alguno va a reaccionar, diciendo: "¡Por favor, vieja! ¡Ya crecí! No te acuerdes más de mí".


SJ - En el caso de los más grandes, sí. En el caso de los muy jóvenes, que están en esa actitud de ruptura y de libertad, pero que siempre van a quedar prendidos al "paisito", como dicen cuando están lejos...


RC - Pero no a través de las mamás...


SJ - Sí... A veces, en algún fax o en alguna conversación telefónica, uno encuentra el "chau, ma", a pesar de que ellos sean papás o mamás.

Yo quiero contar una anécdota de algo que sucedió en la primera reunión que hicimos. En el encuentro de padres, había una señora que lloraba muchísimo que tenía a su hija en Estados Unidos a punto de dar a luz. Y ella no podía viajar. Fue algo que en lo personal, y hablando con María Victoria, nos desgarró el corazón. Yo, que sé lo que es que nazcan nietos en el exterior, la entendí muchísimo. Nos dimos nuestros números de teléfono, y el sábado nos llamó para contarnos que ya había nacido el bebé.

Hay casos como éste, en que una madre se desespera ante ese primer nieto que va a tener la hija que está lejos, y que ella no puede trasladarse para acompañarla. Este fue un caso de los tantísimos que se podrían contar. A mí me despertó mucha ternura y, a la vez, un poco de angustia porque, como somos tan "nuevitos", no podíamos ayudarla.


RC - Y no existió la ayuda, por el momento.


SJ - Por el momento, no. Pero en el futuro puede volver a darse.


RC - Tengo entendido que tú, a través de Internet, vas a darles clases de español a tus nietos.


SJ - Hay algo de eso. Están los chicos que no hablan español.


RC - Puede proponerse un curso desde acá, al que los chicos puedan "prenderse"...


DDC - "En la primera reunión que hicimos había una señora que lloraba muchísimo que tenía a su hija en Estados Unidos a punto de dar a luz. Y ella no podía viajar. A mí me despertó mucha ternura y, a la vez, un poco de angustia porque, como somos tan "nuevitos", no podíamos ayudarla"

SJ - Yo no domino el tema, pero les mandé el CD ROM con cursos de español. Al principio, fue bárbaro. El padre los puso al teléfono, y dijeron, con el acento característico: "Perro, plato, tenedor..." Después se olvidaron de todo, porque es como todo. Sería yo la que tendría que estudiar hebreo, y que un día, en un viaje, se sorprendan con que la abuela les habla en hebreo.


RC - ¿María Victoria te está apoyando en ese sentido?


SJ - Sí. Aunque, te aclaro, no es lo mismo que estudiar inglés. Es bastante difícil.


RC - No debe de ser lo mismo. Pero supongo que en las reuniones que tienen pueden surgir comentarios como ése: que alguien te diga por qué no sos tú la que estudiás hebreo.


SJ - Claro. No hay más remedio que ponerse a tono con los tiempos que corren. Y Magalí va a estudiar alemán.


RC - Lo tuyo, Magalí, también es difícil.


SJ - Pero no es imposible.


DDC - Yo quiero destacar algo de los padres. Es notable ver el fenómeno de angustia y de timidez que a veces siente el padre (ahora, charlando con muchos padres, me he dado cuenta) frente al espacio que ocupa el hijo en el exterior. De repente, no conocen el idioma del país en que está el chico o la persona mayor. No conocen las costumbres. No conocen la geografía del lugar. Pero todo eso va produciendo una especie de caparazón involuntario que separa un poco más. En este sentido, APHIE piensa organizar cursos rápidos para viajeros. Tenemos el plantel de profesores, cuya integración va a ser dada a conocer dentro de muy poco.

Y además vamos a tener apoyo psicológico profesional. Hay gente que puede necesitar un psiquiatra. Hay gente que hace duelos.

El caso nuestro no fue así. Yo, por eso, insisto con María Victoria que no tenemos que hablar tanto del dolor porque el dolor es un lugar estanco, algo que tendría que pertenecer al pasado.


MGV - Ellos están creciendo en el exterior.


RC - Respecto a esto que decías: supongo que la situación más particular, quizá más difícil de entender -en la medida en que no tengan esas herramientas- es el que se casó, de pronto, con una persona del país donde está, con otra cultura, y no sólo con un idioma distinto. Y tenés que entender nietos que son bien diferentes a los que hubieran nacido en Uruguay.


MVG - Exactamente.


DDC - Yo creo que todo es cuestión de alargar la vista. A veces, somos un poco miopes. Nos quedamos.


SJ - Pero se puede aprender. Ahora que tú lo decís (porque no lo habíamos hablado en otro momento), cuando uno quiere, se compra el mapa, lo analiza, lo marca. Y estudia las costumbres. En 15 años, yo tuve la suerte de estar cinco veces con mis hijos. Pero uno llega a aprender. Yo me acuerdo, del primer viaje, estar tirada en el suelo con un mapa enorme, y a mi hijo, que me decía: "Estamos acá. Este es el mar Mediterráneo, ésta es tal frontera...". Uno los ve, pero también ubica las cosas del lugar en que están.


RC - Por eso, después de haber ido una vez, la conversación es mucho más fácil porque se ubican las referencias.


SJ - Otra cosa muy linda que dijo María Victoria en la entrevista del periódico, fue: "Los padres, las madres, no podemos ser visita cuando vamos a las casas de los hijos". Y, lamentablemente, nosotros nos convertimos en visita.


MVG - Además, sabemos que en ese encuentro está implícita una nueva despedida. Cuando más o menos estás adaptándote, se te vienen abajo "todos los esquemas", y hay que volver a empezar a adaptarte a vivir sin ellos.


RC - Isabel, ¿pensás visitar a tu hermana María Elisa en Viena?


ISABEL REGGIARDO SANCHEZ:
Sí.


RC - ¿Cómo te comunicás con ella? ¿Por teléfono?


IRS - No.


RC - ¿No has hablado por teléfono con ella?


IRS - Sí, hablé una vez.


RC - ¿Y qué te cuenta María Elisa? ¿Está contenta?


IRS - Sí.


RC - ¿Te dieron ganas de visitarla y conocer Viena?


IRS - Sí.


RC - ¿Qué te cuenta de las amigas de Viena? ¿Son diferentes de las amigas que tenía en Uruguay?


IRS - Sí.


RC - ¿Son distintas? Pero ella, igual, está contenta.


IRS - Sí.


RC - ¿Bailan bien, allí?


IRS - Sí.


RC - En cualquier momento -yo lo siento, Magalí- vas a tener dos en Viena. No sé si es el momento de que tú también decidas ir a tomar cursos para adultos e incorporarte a la disciplina de tus hijas.

Vamos a quedarnos en contacto con ustedes. Por ahora, sólo hablamos con Felipe, el hijo de Sarita.


SJ - Sí, cuando estuvo en "Uruguayos por el mundo".


RC - Pero tenemos una pianista y una bailarina, que está formándose en Viena.


JS - Va a ser muy lindo oírlas hablar.


RC - Esperemos, entonces, que APHIE siga adelante cada vez con más gente y, sobre todo, porque muchos son del interior (¡si lo sabremos nosotros!). Supongo que esta charla está llegando en este momento al interior, y gente interesada en el tema va a seguir sumándose a la iniciativa, seguramente.

Suerte y... ¡adelante!


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Transcripción: Fernando Iglesias
Edición: Jorge García Ramón y Mariana Viera Cherro