MAGALI SANCHEZ:
Y también tuvimos que decir "Y... ¡bueno!", porque aunque tenía 11 años,
desde los cuatro Elisa venía pidiendo que le consiguiéramos un internado de ballet. No
quería ir una hora al día y volver a casa: quería estar muchas más horas en un
estudio. A los 11 años estaba terminando segundo en la Escuela Nacional, cuando se
enteró de que había una beca para Viena. Se presentó, mandó un video, la aceptaron. Y
empezó a aprender alemán, aunque no llegó a completar los tres meses para enfrentar el
idioma. La primera clase la tenía el 10 de enero, e iban a tenerla un mes a prueba.
Yo la acompañé a Viena, sin hablar una palabra de otro idioma, así que quien "me
llevó" fue ella, desde el aeropuerto hasta la Opera. Se presentó y dijo que la
madre no hablaba el idioma.
A los siete días, me citó el director de la escuela, y me dijo que podía volverme
tranquila, que no gastara más dinero en Viena, que la niña había quedado y que se iba a
obviar la eliminación de julio porque ya la daban por pasada. Le renovaron la visa hasta
el año 2001, y allí está...
RC - Y allí está, sola, en medio de pares, de otras niñas, peleando por una vocación
muy precoz.
MS - Y muy feliz.
RC - Y está feliz.
Pero ustedes están acá. Entonces: ¿cuáles son los problemas que, entre todos, piensan
que pueden ir solucionándose? ¿De qué manera puede irse mitigando, si se puede, pero,
también, paliando inconvenientes prácticos que se interponen en la comunicación que
ustedes quieren?
A ver, María Victoria, que fue, además, la de la idea.
DDC - "Habría tres tipos de emigrantes: el
permanente, aquel que deja Uruguay y se radica en otro país para siempre. El transitorio,
que es el chico que sale a estudiar, se recibe y vuelve a nuestro país. Y el itinerante,
que podría ser el caso de un artista, de un arquitecto..."
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MVG - La de la idea, que fue circunstancial. Porque acá todos somos padres y
madres en la misma calidad.
Yo quería -antes de pasar a nuestro funcionamiento como grupo, los antecedentes y la
trayectoria que pensamos tener- que tengamos en cuenta, rescatando lo que dijo Sarita, lo
que eran antes y lo que hoy son las comunicaciones. Y, seguramente, lo que van a ser a
partir de ahora, cuando cada vez son más fluidas, más ricas, más ágiles, más
económicas, más posibles.
A muchos uruguayos nos pasa que pertenecemos a familias de inmigrantes. Mi padre, en
particular...
RC - Pero, por lo general, vino la familia. O se conformaba aquí... pero había siempre
una separación.
MVG - Había también un desprendimiento. Mi padre vino de Italia a los 20 años, y nunca
volvió. Dejó una familia armada, dejó cariños, una ciudad, veredas, amigos. Y,
lamentablemente, nunca pudo volver. Y tampoco tenía la posibilidad de la comunicación
fluida que tenemos ahora. Seguramente, esto había quedado en mi subconsciente, y ahora lo
estoy rescatando, lo estoy trayendo a la conciencia. Y, probablemente, la imagen de mi
hija ha influido, y la imagen de mi padre, aquel italiano que no pudo regresar.
RC - O de la abuela que quedó allá.
MVG - De la abuela que quedó en el pueblo.
RC - Y que no volvió a ver a su hijo.
MVG - Esa imagen, de niña, se me marcaba en la mente como muy romántica: una señora
anciana, vestida de negro, despidiendo a un hijo que sabía que no iba volver a ver.
Entonces, volviendo al hoy -volviendo a Florencia; a Elisa y a Felipe; volviendo a todos
nuestros hijos, uruguayísimos, que de alguna manera están representándonos por el
mundo-, lo que surgió de una manera muy romántica, ahora sí nos está llevando a
"arremangarnos" y a hacer cosas, en grupo, que es de la manera que pensamos que
vamos a tener más oportunidades.
La inquietud está surgiendo también en el interior, porque se ha acercado gente del
interior de la República. Además, a través de tu programa, quiero invitar a la gente de
allí a que se acerque a nosotros. Para que se comuniquen, dejaremos nuestro número de
teléfono en la emisora. Nuestra asociación surgió circunstancialmente en Montevideo,
pero hay en el exterior uruguayos de todos los departamentos, desde el Norte hasta el Sur.
Ahora, justamente, surgió la idea de comenzar a comunicarnos y a organizar comisiones en
el interior, para que puedan, sin necesidad de trasladarse, reuniéndose ellos en sus
lugares, transmitir las inquietudes y la realidad de lo que viven los padres del interior
con sus hijos fuera del país.
RC - De acuerdo con lo que ustedes vienen conversando, ¿cuáles serían los problemas
más comunes a todos?
DDC - Tendríamos que hacer una división tripartita de los emigrantes. Porque de aquella
figura familiar de que hablaron las señoras, que motivó todo esto, surgió en un momento
como una problemática individual. Por eso es que yo decía que no había que generalizar.
Y pensando en la figura del emigrante, nos dimos cuenta que no hay instituciones que
estén velando por sus derechos y realizaciones.
Habría tres tipos de emigrantes: el emigrante permanente, que es aquel que deja Uruguay y
se radica en otro país para siempre. El transitorio, que es el chico que sale a estudiar,
se recibe y vuelve a nuestro país. Y existe también el emigrante itinerante, que podría
ser el caso de un artista, de un arquitecto, como aquel arquitecto uruguayo que ganó un
concurso en París.
RC - Carlos Ott.
DDC - "Es terrible cómo uno va perdiendo lo
cotidiano, porque siempre se habla de apuro, en función de lo cara que es la
llamada"
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DDC - Exactamente. Los emigrantes itinerantes van y vienen.
Dentro de los tres tipos, se puede ver una problemática múltiple. Y queremos dirigirnos,
sobre todo, a aquellos que están problematizados. Porque a aquellos que les va bien, que
no tienen problemas, que tienen una relación fluida con sus familias, y que triunfan,
esos tienen una "cobertura" personal, un "colchón" con el cual pueden
ir transitando.
Pero hay casos que son, realmente, dramáticos. ¿De qué tipo? Intelectuales: gente que
no tiene el talento para progresar; laborales: gente que se va por problemas de trabajo
graves acá, y que tal vez los tiene en otro lado; y hay casos de problemas afectivos: la
gente lacerada por la fractura de la relación familia - emigrante.
RC - ¿Y cómo se puede actuar desde aquí con esa gente?
DDC - De múltiples formas. Por ejemplo: María Victoria hacía referencia a las vías de
comunicación. Bien sabemos, los que hablamos por teléfono al exterior, lo que cuestan
las llamadas telefónicas; bien sabemos lo que sale una encomienda, en esa relación de
ida y vuelta, situaciones que vive el que está afuera para comunicarse con nosotros.
Todo esto va creando pequeñas tensiones: "Hace 15 días que no hablamos, pero el 16
lo voy a llamar"; "Cortá, porque te van a cortar el teléfono". Son
situaciones que siempre se dan.
MVG - O hablamos los fines de semana porque hay un 25% de descuento. O hablamos muy tarde,
según el país en que estén. Es terrible cómo uno va perdiendo lo cotidiano, porque
siempre se habla de apuro, en función de lo cara que es la llamada. O sea que, al dolor
de tener la familia lejos, se suman estas cosas.
RC - ¿Y qué solución ven?
DDC - En esa "alquimia" que tienen los sentimientos; partiendo de esa sensación
de desposeimiento, de dolor, optimizarla. Ir a la praxis. Y cambiar la praxis. ¿Y cómo
se cambia? Con hechos concretos como ser convenios con empresas que se dediquen al área
de la comunicación. Personalmente estoy, prácticamente, firmando un convenio con DHL,
correo privado, por el que se abaratan las tarifas en un porcentaje muy, muy elevado. Eso
va a hacer más fluida, evidentemente, la comunicación, el mandar "aquel
paquetito", que tiene un gran valor...
RC - La yerba.
DDC - ¡La yerba!
MVG - El envío sale más caro que el producto.
DDC - Estamos con las dos aerolíneas más importantes en vías de llegar a un trato por
el que se obsequiarán pasajes, y se abaratarán de una manera tremenda, para los socios
de APHIE.
En nuestra sede tendremos, además, un departamento computarizado, donde toda la maravilla
electrónica de la que hoy disponemos pueda ser utilizada por todos. No todo el mundo
tiene una computadora en su casa, ni todos pueden conectarse a Internet. ¿Es barato? Sí,
es barato, pero todo depende...
RC - ¿Van a instalar un local?
DDC - Sí. Por supuesto.
RC - ¿No lo tienen todavía?
DDC - No, todavía no. Hay una carta dirigida al intendente de Montevideo en la cual se le
pide una sede, y estamos creando un fondo de recursos para obtenerla si es que no se puede
por medios oficiales o paraoficiales.
Pero hay más, mucho más. Está lo vivo del tema: qué hacen los uruguayos en el
extranjero. Y cómo hacemos nosotros con esta responsabilidad, que ya excede a la de la
paternidad y que tratamos de "empresariarla" y de que sea el hogar simbólico de
todo uruguayo que se haya ido o que quiera volver. Cómo hacemos para que conozcan los que
ignoran el tema, o aquellos cuya voluntad desfallece y no quieren enterarse mucho de qué
hacen los uruguayos. Se trata de saber cómo hacemos para que sepan qué es lo que están
haciendo.
MS - La Radio El Espectador viene haciéndolo hace tiempo.
DDC - Pero hay aspectos diferentes. La misión que ustedes cumplen es maravillosa, pero es
una tarea de difusión. La radio no es un ente dedicado solamente a eso. Es un espacio.
RC - Es un día a la semana.
DDC - Nosotros buscamos que lo nuestro esté absolutamente dedicado a este tema.
Tenemos también un calendario de eventos culturales -que ya comenzamos- para recaudación
de fondos, a través de conciertos, exposiciones plásticas, conferencias, charlas.
RC - En los que podrían intervenir como invitados los propios hijos que están en el
exterior. La pianista, por ejemplo, organizando aquí un recital.
DDC - "Esto, que ya excede la paternidad,
tratamos de "empresariarla", queremos que sea el hogar simbólico de todo
uruguayo que se haya ido o que quiera volver"
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DDC - La idea, justamente, es ésa: tratar de proyectar (o de
"introyectar", en este caso, del exterior al interior) lo que los uruguayos
están haciendo. Que se conozcan sus trabajos.
APHIE va a tener una revista mensual...
RC - Hasta ahora no habíamos hablado de la sigla. Lo de "APHIE"...
DDC - Admite una segunda "lectura"...
RC - Al pronunciar, no se ve la "h" de "hijos": Asociación de Padres
con Hijos en el Exterior.
DDC - La "PH" mucha gente la pronuncia como una "f", debido a la gran
influencia del inglés, y dice "AFI". Pero es "APHIE", y pronunciamos
"apié".
RC - A mí me gustaría preguntarles ahora si esto lo han consultado y charlado con los
hijos. Porque es importante lo que ellos piensen. Alguno va a reaccionar, diciendo:
"¡Por favor, vieja! ¡Ya crecí! No te acuerdes más de mí".
SJ - En el caso de los más grandes, sí. En el caso de los muy jóvenes, que están en
esa actitud de ruptura y de libertad, pero que siempre van a quedar prendidos al
"paisito", como dicen cuando están lejos...
RC - Pero no a través de las mamás...
SJ - Sí... A veces, en algún fax o en alguna conversación telefónica, uno encuentra el
"chau, ma", a pesar de que ellos sean papás o mamás.
Yo quiero contar una anécdota de algo que sucedió en la primera reunión que hicimos. En
el encuentro de padres, había una señora que lloraba muchísimo que tenía a su hija en
Estados Unidos a punto de dar a luz. Y ella no podía viajar. Fue algo que en lo personal,
y hablando con María Victoria, nos desgarró el corazón. Yo, que sé lo que es que
nazcan nietos en el exterior, la entendí muchísimo. Nos dimos nuestros números de
teléfono, y el sábado nos llamó para contarnos que ya había nacido el bebé.
Hay casos como éste, en que una madre se desespera ante ese primer nieto que va a tener
la hija que está lejos, y que ella no puede trasladarse para acompañarla. Este fue un
caso de los tantísimos que se podrían contar. A mí me despertó mucha ternura y, a la
vez, un poco de angustia porque, como somos tan "nuevitos", no podíamos
ayudarla.
RC - Y no existió la ayuda, por el momento.
SJ - Por el momento, no. Pero en el futuro puede volver a darse.
RC - Tengo entendido que tú, a través de Internet, vas a darles clases de español a tus
nietos.
SJ - Hay algo de eso. Están los chicos que no hablan español.
RC - Puede proponerse un curso desde acá, al que los chicos puedan
"prenderse"...
DDC - "En la primera reunión que hicimos
había una señora que lloraba muchísimo que tenía a su hija en Estados Unidos a punto
de dar a luz. Y ella no podía viajar. A mí me despertó mucha ternura y, a la vez, un
poco de angustia porque, como somos tan "nuevitos", no podíamos ayudarla"
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SJ - Yo no domino el tema, pero les mandé el CD ROM con cursos de español. Al
principio, fue bárbaro. El padre los puso al teléfono, y dijeron, con el acento
característico: "Perro, plato, tenedor..." Después se olvidaron de todo,
porque es como todo. Sería yo la que tendría que estudiar hebreo, y que un día, en un
viaje, se sorprendan con que la abuela les habla en hebreo.
RC - ¿María Victoria te está apoyando en ese sentido?
SJ - Sí. Aunque, te aclaro, no es lo mismo que estudiar inglés. Es bastante difícil.
RC - No debe de ser lo mismo. Pero supongo que en las reuniones que tienen pueden surgir
comentarios como ése: que alguien te diga por qué no sos tú la que estudiás hebreo.
SJ - Claro. No hay más remedio que ponerse a tono con los tiempos que corren. Y Magalí
va a estudiar alemán.
RC - Lo tuyo, Magalí, también es difícil.
SJ - Pero no es imposible.
DDC - Yo quiero destacar algo de los padres. Es notable ver el fenómeno de angustia y de
timidez que a veces siente el padre (ahora, charlando con muchos padres, me he dado
cuenta) frente al espacio que ocupa el hijo en el exterior. De repente, no conocen el
idioma del país en que está el chico o la persona mayor. No conocen las costumbres. No
conocen la geografía del lugar. Pero todo eso va produciendo una especie de caparazón
involuntario que separa un poco más. En este sentido, APHIE piensa organizar cursos
rápidos para viajeros. Tenemos el plantel de profesores, cuya integración va a ser dada
a conocer dentro de muy poco.
Y además vamos a tener apoyo psicológico profesional. Hay gente que puede necesitar un
psiquiatra. Hay gente que hace duelos.
El caso nuestro no fue así. Yo, por eso, insisto con María Victoria que no tenemos que
hablar tanto del dolor porque el dolor es un lugar estanco, algo que tendría que
pertenecer al pasado.
MGV - Ellos están creciendo en el exterior.
RC - Respecto a esto que decías: supongo que la situación más particular, quizá más
difícil de entender -en la medida en que no tengan esas herramientas- es el que se casó,
de pronto, con una persona del país donde está, con otra cultura, y no sólo con un
idioma distinto. Y tenés que entender nietos que son bien diferentes a los que hubieran
nacido en Uruguay.
MVG - Exactamente.
DDC - Yo creo que todo es cuestión de alargar la vista. A veces, somos un poco miopes.
Nos quedamos.
SJ - Pero se puede aprender. Ahora que tú lo decís (porque no lo habíamos hablado en
otro momento), cuando uno quiere, se compra el mapa, lo analiza, lo marca. Y estudia las
costumbres. En 15 años, yo tuve la suerte de estar cinco veces con mis hijos. Pero uno
llega a aprender. Yo me acuerdo, del primer viaje, estar tirada en el suelo con un mapa
enorme, y a mi hijo, que me decía: "Estamos acá. Este es el mar Mediterráneo,
ésta es tal frontera...". Uno los ve, pero también ubica las cosas del lugar en que
están.
RC - Por eso, después de haber ido una vez, la conversación es mucho más fácil porque
se ubican las referencias.
SJ - Otra cosa muy linda que dijo María Victoria en la entrevista del periódico, fue:
"Los padres, las madres, no podemos ser visita cuando vamos a las casas de los
hijos". Y, lamentablemente, nosotros nos convertimos en visita.
MVG - Además, sabemos que en ese encuentro está implícita una nueva despedida. Cuando
más o menos estás adaptándote, se te vienen abajo "todos los esquemas", y hay
que volver a empezar a adaptarte a vivir sin ellos.
RC - Isabel, ¿pensás visitar a tu hermana María Elisa en Viena?
ISABEL REGGIARDO SANCHEZ:
Sí.
RC - ¿Cómo te comunicás con ella? ¿Por teléfono?
IRS - No.
RC - ¿No has hablado por teléfono con ella?
IRS - Sí, hablé una vez.
RC - ¿Y qué te cuenta María Elisa? ¿Está contenta?
IRS - Sí.
RC - ¿Te dieron ganas de visitarla y conocer Viena?
IRS - Sí.
RC - ¿Qué te cuenta de las amigas de Viena? ¿Son diferentes de las amigas que tenía en
Uruguay?
IRS - Sí.
RC - ¿Son distintas? Pero ella, igual, está contenta.
IRS - Sí.
RC - ¿Bailan bien, allí?
IRS - Sí.
RC - En cualquier momento -yo lo siento, Magalí- vas a tener dos en Viena. No sé si es
el momento de que tú también decidas ir a tomar cursos para adultos e incorporarte a la
disciplina de tus hijas.
Vamos a quedarnos en contacto con ustedes. Por ahora, sólo hablamos con Felipe, el hijo
de Sarita.
SJ - Sí, cuando estuvo en "Uruguayos por el mundo".
RC - Pero tenemos una pianista y una bailarina, que está formándose en Viena.
JS - Va a ser muy lindo oírlas hablar.
RC - Esperemos, entonces, que APHIE siga adelante cada vez con más gente y, sobre todo,
porque muchos son del interior (¡si lo sabremos nosotros!). Supongo que esta charla está
llegando en este momento al interior, y gente interesada en el tema va a seguir sumándose
a la iniciativa, seguramente.
Suerte y... ¡adelante!
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Transcripción: Fernando Iglesias
Edición: Jorge García Ramón y Mariana Viera Cherro
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