Entrevistas Radio El Espectador Uruguay


DirecTV: "Si alguien vende nuestro
servicio en Uruguay está cometiendo
un delito. No vendemos los equipos"


Carlos Prátola (Galaxy Argentina, representante
para Argentina y Uruguay): es imposible tener
suscriptores uruguayos a una red en otro país

 

Montevideo Shopping

EN PERSPECTIVA
Jueves 24.02.00, hora 08.50.


EMILIANO COTELO:
Como hemos venido informando en estos días, el Poder Ejecutivo dictó un decreto por el cual sólo se podrá importar equipos de televisión para abonados si éstos están destinados a conectarse con las empresas que brindan esos servicios, contando con la autorización de la Dirección Nacional de Comunicaciones.

La resolución afecta de manera principal la posibilidad de contratar desde Uruguay las señales de DirecTV o de Sky, compañías de televisión satelital que operan en todo el continente, que no tienen habilitación en nuestro país, pero cuyos decodificadores y antenas parabólicas podían adquirirse en comercios de plaza.

Ayer, el director nacional de Comunicaciones, Ernesto Dehl, explicaba que el decreto busca enfrentar una realidad de hecho que colide con el marco legal que rige los servicios de televisión para abonados en Uruguay. Destacaba que el Decreto 349/90 establece que este servicio sólo puede ofertarse a terceros si se dispone de autorización del Poder Ejecutivo, y destacaba por otra parte que operar sin esa habilitación implica una competencia desleal con las empresas que obtuvieron esos permisos, las que deben cumplir ciertas especificaciones técnicas y además abonan un canon al Estado, además de pagar todos los impuestos nacionales, entre ellos el IVA, que no afronta un servicio satelital contratado fuera del país.

Pese a estas explicaciones, varios oyentes plantearon ayer su discrepancia con este decreto. Sostenían, por ejemplo, que no están satisfechos con la oferta de televisión para abonados en sus ciudades, y que en esta era de la globalización no se les puede prohibir que contraten otros servicios disponibles vía satélite, por ejemplo el de DirecTV (que además provee calidad digital de imagen y sonido, cosa que las empresas locales no tienen), y muchos más canales que las empresas que operan en Uruguay.

El doctor Dehl respondía que el Poder Ejecutivo no prohibe a DirecTV, pero destacaba que hasta ahora la Dirección Nacional de Comunicaciones nunca recibió solicitud alguna de DirecTV ni de Sky para comercializar televisión satelital. Y afirmaba que, si eso hubiera ocurrido, seguramente se habría cumplido los procedimientos del caso y esos servicios podrían estar disponibles al público de manera formal.

Una de las preguntas pendientes después de estas consideraciones es por qué DirecTV no se ha presentado ante la Dirección Nacional de Comunicaciones. Para responder a esa interrogante estamos en contacto desde Buenos Aires con el doctor Carlos Prátola, gerente general de Galaxy Argentina, representante de esa compañía para Argentina y Uruguay. Antes de ir a la pregunta que dejaba planteada, ¿qué es DirecTV?


CARLOS PRATOLA:
Es un servicio de televisión satelital que se inició en Argentina hace casi dos años (se cumplen en junio), lo que nosotros llamamos un sistema de entretenimiento hogareño. Cuenta con más de 150 canales, entre ellos más de 35 de música, 27 de videoclub en pantalla (al cual se puede acceder desde su casa para alquilar una película, que es estreno para televisión), tiene cinco canales de HBO, dos de Cinecanal, y otra cantidad de atributos que hacen a la interactividad, porque permiten tener la programación en pantalla, acceder a los argumentos... En sí es una avanzada: es más que televisión, porque en el futuro también se incorporarán servicios interactivos, telebanking, la posibilidad de acceder a cuentas corrientes bancarias, cajas de ahorro, juegos... Consideramos que es algo más que televisión abierta o televisión por cable: es un sistema de entretenimiento hogareño que también camina hacia Internet en el futuro.


EC - ¿Cuál es el costo mensual de la suscripción?


CP - En Argentina son U$S 125 por conexión, y la instalación domiciliaria ronda los U$S 100.


EC - ¿Cuál es el pago mensual?


CP - Otra de las características del sistema es que uno puede elegir el menú. Hay un menú básico que cuesta U$S 39 más IVA (alrededor de U$S 43), y sobre eso comprar otros paquetes como el completo de cinco canales de HBO, o el completo de Cinecanal con MovieSitio, o comprar fútbol... Puede armar su propio menú.


EC - Bien. Como señalaba recién, aparentemente en distintos lugares de nuestro país la oferta de televisión para abonados no es satisfactoria para una parte de la población, y hay numerosos uruguayos (difícilmente cuantificables) que han buscado la forma de contratar servicios como los de DirecTV o los de Sky. Teniendo en cuenta que los hechos muestran la existencia de ese mercado potencial, ¿por qué hasta ahora DirecTV no solicitó al Poder Ejecutivo una autorización para comercializar sus servicios de manera formal en Uruguay?


CP - Hay una razón de peso que es el lanzamiento en Argentina. Es un país con una alta penetración de cable (más del 50% de los hogares, cinco millones sobre 10 millones, acceden al cable, y más de siete millones y medio pueden contratarlo, pasa por sus puertas), lo que implicaba un importante desafío para lanzar un producto completo, con una red de distribución y un esquema de marketing que nos permitiera crecer. Diría que eso focalizó nuestro esfuerzo durante estos primeros dos años: uno de lanzamiento y otro (que se cumplirá en junio) en el cual fuimos consolidando a la compañía y armamos la plataforma para una segunda etapa. Hoy en Argentina tenemos 130 mil abonados, y creemos que vamos a terminar el año casi duplicando ese número.

O sea que yo no daría otra razón que la comercial de hacer foco en un país que demandaba mucho esfuerzo para un lanzamiento. Y, por supuesto, el conocimiento de que había ciertas regulaciones que limitaban nuestro accionar en Uruguay, también llevó a que los esfuerzos se concentren más porque no era sencillo.


EC - ¿Usted está diciendo que la normativa uruguaya para televisión para abonados es más restrictiva que la de otros países de América latina?


CP - Sinceramente, no tengo las últimas versiones si hubo algún cambio. Pero en el momento en que lo analizamos había una limitación sobre la cantidad de señales que se podía emitir con un sistema de televisión satelital. Por razones estrictamente empresariales, nosotros no podemos limitar nuestro producto, que es muy completo.

Cuando lo analizamos en su momento era una limitante que teníamos, pero insisto: no es la causa principal, que fue el foco que requirió un país como Argentina. DirecTV está en más de 20 países en Latinoamérica, y por supuesto el esfuerzo que demandan México, Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia (los principales países) es muy grande; y Argentina está entre los tres más grandes.


EC - ¿Cómo ven esta modalidad que numerosos uruguayos han encontrado para terminar suscribiéndose al servicio de DirecTV?


CP - Tengo entendido que hubo una importación de equipos, ¿no?


EC - El cliente compra en un comercio de plaza la antena parabólica y el decodificador, ingresados legalmente al país. Esa empresa le instala los equipos, queda conectado automáticamente al paquete de canales que el cliente eligió, y luego paga mensualmente con su tarjeta de créditos. Parecería además que Audinel, la empresa que vende estos equipos, tiene una vinculación con ustedes: vende los aparatos, garantiza determinados paquetes de canales, y resuelve incluso los desperfectos técnicos que puedan surgir.


CP - No: no tiene ningún tipo de vinculación con ninguna compañía de DirecTV, que -como cualquier otra empresa seria en este negocio- no puede cerrar acuerdos que violen una normativa, y bajo ningún punto de vista lo va a hacer. Le garantizo que no existe ninguna vinculación entre DirecTV y esa u otras compañías que puedan estar realizando eso en Uruguay.


EC - Entonces, ¿cómo se explica lo que -de hecho- está ocurriendo?


CP - La verdad, lo ignoro. No sé cómo está ocurriendo. Para nosotros... En Argentina y en todos los países, cuando alguien compra el servicio, lo abona en el país, se le instala en el país, en ese domicilio que tenemos declarado, que está en nuestros registros acá, localmente, y en los registros de todo el sistema que se centralizan en los Estados Unidos. Ese es nuestro abonado: paga acá, se le instala acá y ve acá. Así que no entiendo qué está sucediendo con esos sistemas. Realmente no lo entiendo.


EC - Pero ¿a ustedes no les consta que tienen numerosos suscriptores en Uruguay? Según los datos que hemos recabado, se puede hablar de centenares.


CP - ¿Usted me pregunta si yo los he visto? ¿Si he escuchado comentarios?


EC - Escuchado comentarios, imagino que sí.


CP - Sí, sí. Los he escuchado; sin duda.


EC - Y ¿no figuran en los registros de la empresa en Buenos Aires la existencia de suscriptores en Uruguay?


CP - No, no. La empresa está conformada por Grupo Clarín, por Hughes y por Grupo Cisneros, y tiene la licencia para operar en Argentina y en Uruguay.


EC - Tiene la licencia de la casa matriz.


CP - Exactamente. Tenemos un contrato para operar en Argentina y Uruguay. Evidentemente, los pasos que damos están siempre dentro de la normativa y de la seriedad que tiene una compañía como esta. Piense lo que es en Argentina el Grupo Clarín, lo que es Hughes (una división de General Motors)... Realmente, son empresas muy serias, y bajo ningún punto de vista vamos a avalar una situación de esas. Y por supuesto, no consta ningún registro de ese tipo.


EC - El problema es que, de hecho, eso está ocurriendo. Por ejemplo, el paquete que se comercializa es el paquete argentino.


CP - Lo que ve la gente en la casa ¿es el paquete argentino?


EC - Exacto.


CP - Habría que investigar qué ha pasado en ese caso. Uno no descarta (y esto cae en las situaciones en que alguien puede estar violando un convenio y un contrato) es que alguien mueva ese equipo. Yo se lo instalo en su casa, le pongo la antena, le envío la factura a su casa, le cobro en los bancos que están en las cercanías de su casa, pero que haya gente que mueva ese equipo y lo instale clandestinamente.


EC - ¿Que mueva ese equipo hasta Uruguay, dice usted?


CP - Claro.


EC - Pero ese equipo pasó por la Aduana.


CP - Ahí está el tema: ese es un delito. Ignoro si pasó o no por la Aduana, pero cualquier cosa que sea mover un equipo de Argentina en esas condiciones es un delito: si alguien se ha manejado en ese terreno es un delito, porque los equipos son nuestros.


EC - Esa es una precisión importante. Ustedes no venden los equipos.


CP - No vendemos los equipos. Cada uno está registrado con el cliente en nuestros registros y en Estados Unidos, donde tenemos una consolidación de todos los abonados a nivel regional. Entonces, cada equipo es activo fijo nuestro: está registrado en nuestros libros, para explicarlo de alguna forma. A ese activo nosotros lo depreciamos, lo tomamos en nuestra contabilidad, y lo recuperamos cuando el cliente se va. Hasta ahora, por suerte, hemos tenido muy pocas bajas del sistema, muy poca gente que ha abandonado el sistema, con lo cual se va al hogar y se recupera esos equipos. El abonado paga en el costo de conexión nada más que los gastos que tienen que ver con todo el proceso administrativo que genera la conexión, pero no paga el equipo. Y eso está en un contrato; incluso el abonado se hace responsable por el equipo y por su pérdida.


EC - Lo que usted dice es que estos aparatos que están funcionando en Uruguay serían aparatos originalmente instalados en Argentina y que figuran con clientes residentes en Argentina.


CP - Si alguien se ocupa de eso... Pensemos, primero, que sería algo en muy menor escala: tienen que seguir pagando en Argentina, tener un hogar, si necesita un service yo debo solucionárselo en el domicilio declarado y si el aparato no está ahí hay un problema, que hasta ahora no hemos tenido. Si alguien lo está haciendo, pienso que son casos muy aislados; y segundo, que si lo están haciendo de esa forma claramente están cometiendo un delito, violando un contrato firmado con nosotros, y estarían en una situación jurídica que desconozco por el hecho de hacerlo en Uruguay.


EC - Entiendo lo que usted dice, pero aquí el comentario generalizado es que de alguna manera se encontró un mecanismo "ingenioso" para terminar operando en Uruguay.


CP - No, no. Bajo ningún punto de vista. Cuando estemos en Uruguay vamos a trabajar con la seriedad con que corresponde. Olvidemos la seriedad de los socios que operan en Argentina, pero piense en la marca DirecTV: en Estados Unidos tiene casi ocho millones de abonados. El valor de la marca, que podemos decir que es uno de los temas en boga en esta economía moderna, es importantísimo. A veces es mayor el valor de una marca que el de la compañía misma. Imagínese que buscar un camino fuera de la ley para llegar a Uruguay y hacer unos miles de abonados, cuando la marca tiene más de nueve, 10 millones de abonados, con un valor de compañía inmenso, realmente no tiene ningún sentido empresario.


EC - El responsable de esta empresa, Audinel, dijo al diario La República que se había presentado en marzo de 1999 ante la Dirección Nacional de Comunicaciones solicitando la autorización para operar y cobrar en Uruguay.


CP - Lo habrá hecho. Habría que preguntarle a él qué es lo que tiene. Pero le garantizo que no tiene ninguna relación jurídica ni empresarial con nosotros. Esto lo voy a investigar un poco más en profundidad, y tomaremos las medidas del caso.


EC - ¿DirecTV opera en alguno de los países del continente sin tener oficinas, simplemente llegando con la señal y con contratos que se hacen por ejemplo por vía telefónica?


CP - No, no, no. En ningún país.


EC - En todos los países donde opera instala una empresa.


CP - Exactamente. En Argentina tenemos 600 personas trabajando. Más de 300 vendedores, 300 personas entre oficinas, técnicos... Realmente es un trabajo y un esfuerzo muy grande atender un mercado con calidad en todo el país. Imagínese que no es posible (piense que tiene temas de service, de atención al cliente, temas de venta, de control...) no es posible no tener oficinas en el país.


EC - Un oyente nos apunta que hay otros usuarios de DirecTV que contratan con DirecTV México.


CP - México... También es imposible. Está en las mismas condiciones nuestras. En las mismas condiciones nuestras. No puede estar...

Insisto: si alguien ha encontrado un mecanismo para evadir este tema y entrar algún equipo (insisto en que en ningún lugar de la región vendemos los equipos: en todos lados es un comodato), no puede tener envergadura porque no se podría armar un sistema de este tipo que perdure. Si tiene una complicación para abonar, no tiene service, no tiene respaldo, está muy cercano a lo que puede ser una estafa.


EC - Galaxy Argentina todavía no ha hecho los trámites para operar en Uruguay los servicios de DirecTV...


CP - Exacto; lo que no quiere decir que no intentemos hacerlo a la brevedad, porque Uruguay nos parece un mercado atractivo, con un nivel cultural y social que acompaña mucho nuestra estrategia, al público al que estamos apuntando, así que estaríamos más que felices de poder acceder a ese mercado. Pero no lo vamos a hacer si eso implica violar alguna regulación; bajo ningún punto de vista.


EC - De todos modos, ¿tienen alguna vinculación con empresas uruguayas que operan en televisión para abonados?


CP - No; ninguna vinculación.


EC - El hecho de que el Grupo Clarín, que integra Galaxy Argentina, haya estado vinculada en Uruguay con TVC ¿tiene algún tipo de repercusión?


CP - No, ninguna. Esta es una unidad de negocios totalmente independiente. No tiene ningún tipo de relación ni condicionamiento con otras empresas del Grupo Clarín, más que las naturales y normales de las compañías que forman parte de un grupo. Pero es una compañía cuyo directorio está conformado también por la gente de Hughes, de Cisneros, de Clarín, y tiene una política totalmente independiente de cualquier otra.

------------------------
Transcripción y edición: Jorge García Ramón