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Carlos Palleiro: “Que 30 años no es nada”
EL TERMOMETRO
Miércoles 21.03.01 – Hora 15:10
Entrevista con el diseñador gráfico Carlos Palleiro.
FERNANDO TETES:
Carlos, bienvenido a Montevideo. Llegaste el lunes.
Torrado está ahora sacándose las ganas de ser aquel estudiante de arquitectura que, de tanto perder los exámenes, se dedicó a la bossa nova... En este momento, Torrado está dibujando.
FERNANDO TORRADO PARRA:
¡Qué maravilla! Un diseñador gráfico con una Bic, nunca vi... Un diseñador gráfico con una Bic no existe.
CARLOS PALLEIRO:
¿Puedo pasar un anuncio?
FT – Dale.
CP – “Una Bic no sabe fallar”.
(Risas)
FT – ¿Cómo estás de regreso a Montevideo? Antes de comenzar, hablábamos de regresos anteriores, en lo que, de pronto, hubo menos promoción, en los que la exposición tenía menos prensa. Y de otras vueltas que forman más parte del ciudadano uruguayo que del diseñador gráfico, como venir a votar.
¿Qué primera impresión tuviste de Montevideo, desde el lunes de tarde hasta hoy?
CP – Para mí, siempre es muy emocionante volver a Montevideo. Es mi lugar, ¿no? Y bueno: también me encuentro con una cosa que va a ser muy emotiva y muy emocionante, que es que, a 30 años del primer acto del Frente Amplio en la Explanada Municipal, en el mismo lugar se organiza una exposición. Que además, se llama “Que 30 años no es nada”.
La exposición se llamaba así desde antes, aunque nadie lo crea. Pero así fue. Coincide, y es muy lindo.
FTP – ¿Se llamaba desde antes de la conmemoración de los 30 años del Frente, o de pensar en venir con la exposición a Montevideo?
CP – Pensamos desde el principio venir con la exposición a Montevideo con la gente del gobierno del Distrito Federal, en México. Empecé a trabajar en el primer gobierno democrático, que fue con Cuauhtémoc Cárdenas, y luego con Rosario Robles. Y ahora, con Andrés Manuel López Obrador. Sigo trabajando allí. Pero el año pasado se organizó una exposición en la Biblioteca de México, auspiciada y pagada por el gobierno del Distrito, junto con la edición de un libro, que recoge buena parte de la exposición. Yo le puse lo de los 30 años porque coincide. Quizá sea un poquitito más. Hay antecedentes de mi trabajo, todas cosas políticas. Entre esos trabajo, una de las cosas más conocidas fue la revista “Misia Dura”, de la cual fui y soy fundador.
Yo puedo decir que me recibí de diseñador gráfico, más o menos, cuando en 1969 gané un concurso de cartel del Sodre, para un festival de cine.
FTP – ¿Te formaste en la UTU?
CP – No.
FTP – En la UTU no había en ese entonces diseño gráfico, ¿no?
CP – Y universidades como la ORT u otras, nada.
FTP – ¿Hiciste un curso por correo?
CP – No. ¿Te acordás aquello de la Continental?
FTP – ¿Te acordás de aquello de Atlas?
CP – Sí, y el alfeñique de 44 kilos. Y después del de la “atención dinámica” quedé peor.
FT – El de las revistas de Patoruzito.
CP – Exacto.
Pero no. Yo me formé, primero, en el taller de Propaganda del Partido Comunista, trabajando con José María Campaña, que era el afichista de esa época. Luego, reconozco un gran maestro, un gran tipo, que fue el “Pacho” Barnes, Ayax Barnes. Y la Imprenta As.
FTP – Con Jorge Arteaga.
CP – Con Jorge, con quien somos grandes amigos. Allí trabajé unos buenos años, hasta que tuve que irme.
FTP – El iba a ser tío político mío, también “hasta que me tuve que ir”.
(Risas)
CP – Con Jorge, trabajé con un gran amigo, que es Fernando Alvarez Cozzi. Eso significó mucho en la formación. Pero siempre fue en las imprentas.
FTP – ¿Qué discos hiciste, por ejemplo?
CP – “Del Templao”, de Los Olimareños. “Qué pena”, también de “Los Olima”.
FT – “Del Templao”, creo que cualquiera que tenga más de 30 años cierra los ojos y se acuerda de la tapa.
FTP – Es un gavilán hecho a todo color. Me tocó, por suerte, hacer uno de Alfredo Zitarrosa. No me tocó de Daniel Viglietti, del que soy gran, gran amigo. Es más: el lunes vinimos juntos desde Buenos Aires. Pero una gran portada de las cosas de Daniel las hizo el “Pacho” Barnes: las “Canciones chuecas”.
FT – ¿También estuviste cerca de Hermenegildo Sábat?
CP – Bueno: el “Menchi” ya no estaba. De lo que fue el gran equipo de As (“Menchi” Sábat, “Pacho” Barnes, el “Cholo” Loureiro, Carlos Pieri y Antonio Pezzino), trabajé todos esos años con Antonio Pezzino.
FTP – Estamos hablando de finales de los ‘60.
CP – Yo empecé en la imprenta en 1969, hasta principios de 1976.
Las portadas siempre se hacían con los negativos que se mandaban, y yo estaba deseando que se perdieran para así poder hacer un dibujito, ¿no?. Una vez, de algo internacional, me tocó uno de Ike y Tina Turner, extrañamente.
FTP – ¿Lo hiciste vos? ¿Internacional o para acá?
CP – No, para acá. “El cazador”, “The hunter”
Ahora, revisando, hay una cantidad de cosas que son un gusto. Por ejemplo, discos de Miguelito Villasboas, que también fue profesor mío de Cultura Musical en el liceo.
FTP – ¡Apreciación Musical!. ¡Qué pedrada! ¡Qué cosa horrible! ¡Había que salir músico después de eso!
(Risas)
CP – Me tocaron cosas como una de (Francisco) Canaro, que era todo de (Carlos) Gardel. Me tocaron dos o tres de (Aníbal) Troilo, que para mí es como un dios. ¡Me divertía mucho!
También, el trío Las Tres Pulguitas, que no sé qué era... (Risas) Y una que fue una gran portada para mí fue la de El Syndikato, que estaban los Poggi y otros amigos... Juan Descrecencio... Es un barbudo que tiene un pájaro en la boca. Esa portada me gusta mucho.
FTP – Quizá estoy diciendo un disparate con esto, pero me gustaría que “ampliaras” el disparate, si es así: hay una vinculación rioplatense más politizada, pero que en esa época está buscando una conexión con lo que pasa con los mexicanos, con algún brasileño, en la forma de expresarse. Estoy hablando de los mexicanos tipo la pintura de (Diego) Rivera, por ejemplo. ¿Hay algo de conexión o nuestro diseño es muy europeo? El tuyo, específicamente.
CP – Yo creo que hay bases que son europeas. Yo, por ejemplo, siempre fui un gran admirador de los polacos. Recuerdo que tenía una colección absoluta de “Polonia”, la revista que se editaba aquí. Y recuerdo también el gusto por lo polaco que me inculcó el “Pacho” Barnes.
Pero yo pretendo ser un seguidor de lo que fue la línea de ese grupo que se conoció como el “Equipo As”, y creo que las influencias latinoamericanas eran inconfundibles. Creo que había conexión con lo mexicano, pero también había mucha conexión, por supuesto, con lo argentino. El “Pacho”, en definitiva, era uruguayo, pero argentino de nacimiento (al revés de Gardel, ¿no?). Y vos veías las cosas que hacían los chilenos y tenían mucho que ver con lo que hacíamos nosotros. Y mucho que ver con lo que se hacía en Cuba, que fue la época de oro de los diseñadores.
En México me dicen mucho que mis cosas tienen mucho que ver con lo cubano, pero también con lo mexicano.
FTP – ¿Viste que tiene hasta el acentito?
CP – Es muy cómico lo que me decís. Porque allá me dicen que hablo “uruguayo” cerrado. Lo que pasa es que hace 25 años que estoy allá.
FTP – Un cuarto de siglo, no más.
CP – Algo se me tiene que haber pegado.
Pero, especialmente, en cosas del manejo del color; siempre fui del color muy fuerte, muy crudo, tanto en la pintura como en lo gráfico. Entonces, un poeta amigo mío de México me decía: “Pero, ¿vos no sos oaxaqueño?” Porque en Oaxaca la gran influencia de los indígenas es de un colorido así. Y tiene que ver.
FTP – Y en los trazos, también. Por eso estaba mirando qué lápices traías. Deben de ser 2.4. En la época mía era 1.2, pero ahora debe de ser 2.4 porque todo sube, todo sube... (Risas)
CP – Pero lo uso cada vez menos porque está la computadora.
FT – Sí; ahora el trazo lo delineás en pixeles.
CP – ¡No, no, no! Ese es otro tema.
Después de la inauguración, voy a dar una conferencia...
FT – Vamos a decir que la inauguración de esta exposición “gráfica” (para darle un nombre genérico) es el próximo lunes 26 de marzo, en el Atrio Municipal, a las 19:30.
CP – Tengo que mencionar y agradecer a la Intendencia Municipal de Montevideo, a la Universidad ORT (que es otro de los organizadores), al gobierno del Distrito Federal de México, que también auspicia, y a la Bienal del Cartel de México. Todo esto se ha hecho en el marco de la Bienal del Cartel, que se ha transformado en un organismo –ojalá permanente– que auspicia muchas de estas actividades. Si no hubiera sido por la ayuda de esa gente, de mis amigos, todos diseñadores, yo no hubiera podido hacer la exposición ni en México ni traerla aquí.
FT – Recién hablabas de la conferencia que vas a dar.
CP – Sí, el martes 27 de marzo.
FT – Y me pareció que por ahí salió el tema de computación y diseño computarizado.
CP – Sí, porque es un tema que preocupa tremendamente. El nombre de la conferencia se lo pusimos con un gran amigo mío, Rafael López Castro, un diseñador de los más prestigiosos que hay en México.
FTP – ¿Cuál es el nombre?
CP – Se llama: “¿Qué fue primero: la idea o la computadora?”
Porque la preocupación es esa. La preocupación de los diseñadores que estamos medio “culturosos” y que estamos por un diseño de verdad, estamos por un diseño de ideas.
Parafraseo a Eduardo Galeano, cuando habla de fútbol, y dice: “Yo soy un mendigo que va por las canchas pidiendo una buena jugada de fútbol”. Yo también... [Risas] Pero yo voy por las librerías, por los despachos de diseño, mendigando una buena idea. Porque la verdad es que el diseño...
FTP – ¿Sabés lo que pasa, Carlos?. Perdoná que te corte, pero hace 25 años que estamos con eso que la máquina no le va a sacar el trabajo al hombre. Porque, en definitiva, por más que prolifere la máquina, siempre va a haber un hombre que la domine. Pero con el mercado empiezan a aparecer palabras nuevas en un inglés terminado en una terminación verbal: el "marketing”, y hasta el “zapping” entraría. ¿Cómo yo, diseñador le pierdo el miedo a la computadora?
CP – ¡No! Yo creo que hay que tenerle miedo, justamente por eso. Especialmente, la gente de mi edad. Vienen todos los pibes empujando de atrás con las computadoras. Pero ojalá, ojalá que nos sacaran del mercado... (Se sonríe). Porque los mercados no son infinitos. México tiene un mercado muy grande.
Y así como hace muchos años acá estaba de moda la carrera de abogacía porque no tenía matemáticas, ahora está de moda el diseño. Entonces, los pibes y las pibas que se quieren salvar de las matemáticas se meten en diseño. Y está de moda. Y si podés ahorrar unos “mangos” y te podés comprar la computadora (especialmente, si es un PC), y empieza la piratería, cualquiera tiene una computadora y un programa de diseño. Y muy sueltos de cuerpo se presentan y dicen: “Yo hago diseño y tipografía por computadora”.
Y el resultado, para mí, está a la vista. Hay que ponerse a ver, por ejemplo, lo que es el diseño editorial, en general (yo creo que acá y en todo el mundo), y es como una especie de gran tela en la que se van pegando retacitos, se le ponen unas letritas con el FotoShop, o se le hace un tratamiento con cualquier tipografía, los colores que yo quiera, el “barridito”.programa, y ya está. Ese es el gran problema. Para mí, ése es el gran problema.
La computadora aumenta la productividad, da posibilidades de hacer las cosas mucho más rápido, mejor presentadas. Yo era un diseñador que hacía 50 bocetitos a mano, con “dry pen”, los guardaba, los presentaba... Pero ahora, con la computadora, no sólo puedo hacer eso, sino que es perfecta la
FT – Y es facilísimo borrar y pintar arriba.
CP – ¡Claro! El problema es que uno se acostumbra al “deshacer”. Ojalá que lo tuviéramos en la vida, ¿no?
FT – Apretar “control Z”, y “vuelvo al casillero”, como en el ludo.
(Risas)
CP – Volver para atrás y arreglar algo de la vida de uno, ¿no? En ese sentido, la computadora es muy permisiva, y la vida, en ese sentido, es muy cruel. Y, más allá de que sea cruel, la vida es “de verdad”. Y, en general, parece que la computadora es como “de mentira”.
FT – Yo me siento a diseñar con el “dry pen” o con la acuarela, y ahí está la vida “de verdad”. Porque si se me cae una gota y mancha la hoja, la vida “de verdad” me dice que no hay “deshacer”. Y si es a lo último, hay que hacer todo de nuevo igual.
FTP – O hay que modificar la mancha...
CP – Pero quizá la mancha que se te formó fue un hallazgo total. También con la computadora tenés, a veces, esa cosa casual: en lugar de “control+Z” apretaste quién sabe qué teclas, y aparece una cosa que no se sabe quién la hizo. Sí, pueden ser los dioses de la computadora, porque uno no lo hizo.
Trato de seguir mi manera de trabajar porque cuando no lo he hecho, lo pagué caro. Allá, la mesa de dibujo se llama “restirador”, porque las hojas de dibujo se “reestiran” (me acostumbré a llamar así a la mesa). Entonces, yo, siempre en la mesa de dibujo, con papel, lápiz y goma. Y escuadras y compás y reglas... Y compás áureo. Yo, siguiendo los pasos de la escuela de Joaquín Torres García, trabajo mucho con la sección áurea (el “Pacho” mismo me enseñó mucho sobre eso). Y ahora estoy encantado porque tengo en la computadora una plantilla de sección áurea que la estiro...
Pero siempre dibujo, siempre dibujo, siempre dibujo. Borro, vuelvo para atrás, voy para adelante. Y la computadora es una herramienta: escaneo, meto, a veces pinto a mano, y muchas veces, porque es muy rápido, pinto en la computadora.
FT – ¿Te ha tocado ver algún diseño, algún cartel, que te queda precioso hecho a mano, y que cuando te lo escanean te preguntan: “¿Y por qué no lo cambiamos así en la computadora?” ¿O has visto alguno cambiado por computadora, como para agarrar a piñazos a la máquina?
CP – Sí. Me acaba de pasar. (Risas) El día antes de salir, hice un trabajo para el Día Mundial del Agua, para la Secretaría de Medio Ambiente del gobierno del Distrito Federal. Entonces, hice esas volutas que hacíamos, en lo que para mí no le estaba copiando al “Pacho”, sino a otro grande que fue Carrozzino. Lo hice con lápiz, chiquitito, lo escanié, y era lindísimo. Después, con esas posibilidades que da la computadora, lo hice esférico. Quedó lindo. Se lo presenté a la gente de la Secretaría de Medio Ambiente y le encantó. Pero les dije: “Mirá que lo tengo que terminar bien”.
Entonces, hice el trazo bien, lo puse en la cuadrícula áurea, lo tracé perfecto, le puse color, etcétera, y quedó una porquería. Al final, agarré el lápiz, lo retoqué un poquito, y quedó.
FTP – Espectacular.
CP – ¡Claro! Porque es el tema de la mano, del trazo. Lo que yo pretendo con la computadora es no perder mi trazo, no perder la capacidad de expresión. Como parafraseaba a Galeano, ahora voy a parafrasear a don Atahualpa (Yupanqui), cuando, hablando de qué lindo que es el canto, dice: “¿Pero si uno, por ahí, como Fierro, se larga a cantar opinando?” Y bueno: es, un poco, “diseñar opinando”. Porque, si no, lo puede hacer la computadora.
FTP – Pero mirá cuando puedas usar las órdenes (ya hoy podés), y que la computadora empiece a ejecutar lo que vos le estás pidiendo.
CP – Ya hay programas así, en los que vos le decís “Trazá una línea así, pintalo de rojo”.
FTP - El Distrito Federal, ¿tiene un gobierno de izquierda o de derecha?
CP – De izquierda. El tercer gobierno, la segunda elección que gana el PRD, el Partido de la Revolución Democrática.
FTP – En un México que tiene un gobierno de derecha, con (Vicente) Fox.
CP – Con Fox, sí.
FTP – Y vos, viniendo a una escuela particular. Son cosas de un mapa impensable 30 años atrás. ¿Son parte de las condicionantes del nuevo mapa, te ven más –no más “light”– “adaptado” al nuevo sistema? ¿O estás reaccionando igual, y seguimos con los colores fuertes y con el trazo vigoroso?
CP – ¡Ah, no! Yo sigo con los colores fuertes y el trazo. ¡Si no, me estoy traicionando! Yo espero no estar traicionando mis ideas ni mis principios. Si no, ya no importa que diseñe o que haga otra cosa. Eso es una ley que no se evade.
FT – Voy a leerte algunos saludos de personas que seguramente conocés, porque te conocen.
“Choche”, de la Aguada, manda un saludo enorme y un abrazo a Carlos, que hace años que no lo ve, y va a hacer lo posible para estar el lunes en el Atrio de la Intendencia.
CP – Un gran saludo al “Negro Choche”.
FT – “Un saludo al entrevistado. Lucía, de Imprenta As”.
CP – ¡Ah, claro! ¡Gran amiga! ¡Gran amiga!
FT – “Saludos al flaco Palleiro. Totalmente de acuerdo con lo que dice. Nos vemos pronto. Rodolfo Fuentes”.
CP – Saludos para él.
FT – Un oyente pide que repitamos el día y la hora de la inauguración de la exposición y de la conferencia.
La inaguración es en el Atrio Municipal, el lunes 26, a las 19:30 horas. La conferencia será el martes 27. ¿A qué hora?
CP – A las 6:30.
FT – ¿De la mañana?
CP – Bueno, a las 18:30
CP – Fijate que allá, el jefe de Gobierno, Andrés Manuel, impuso una moda: empieza a trabajar y se reúne con su gabinete de seguridad a las 6 y media de la mañana.
FTP – Bueno: acá lo hacía el “Goyo” Alvarez, y así nos costó, también... O sea que no por mucho madrugar, amanece más temprano...
CP – Espero que la comparación no surta efecto...
(Risas)
FTP – Respecto a lo que dijiste sobre “si pudiéramos apretar un botón y volver atrás para corregir cosas”, ¿a qué te referías? ¿Tenés alguna deuda pendiente con eso?
CP – ¡No, no! Yo estoy conforme con mi vida y con mis cosas. Y con mi familia, con mis hijos, con mi mujer. Estoy bien. En eso estoy bien. Y con mis ideas. No hubiera querido salir de Uruguay, pero me tocó el exilio. Nosotros salvamos la vida. Otros compañeros no la salvaron. A ellos es a quienes dedico esta exposición. A todos los luchadores. Y a todos los de hoy también. Que es muy importante. Si no, corremos el peligro de quedarnos en lo de ayer.
Pero yo me refería más que nada a esa cosa que comienza a manejar tu cabeza, tu cerebro, como manera de pensar. La computadora te empieza a encuadrar. Yo creo que la computadora, en ese sentido, es pésima. Yo soy muy partidario de la computadora, trabajo con ella hace 16 años. No tuve otro remedio que ponerme a trabajar con la computadora...
FTP – Pero te ha ido bastante bien, ¿eh?
CP – Yo creo que sí. Estoy contento con mi trabajo y mi vida. México me ha dado oportunidades increíbles, increíbles.
FTP – Decime esto, cortito: los que se van, ¿son siempre hijos adoptivos, o en algún momento son aceptados y naturales del lugar donde se afincan y echan raíces?
CP – México, en ese sentido, es de una generosidad ilimitada. La mayor parte de las veces, los que marcamos las diferencias somos nosotros, y no ellos. No te voy a negar que hay gente mal y bien, como en todos lados, como acá y en cualquier parte. Pero allá es posible hacer muchas, muchas cosas. Es un panorama amplio.
El tema de la vuelta es quizá todavía más complicado. El famoso drama de los exiliados. En México, la cantidad de españoles exiliados de la República es muy grande. Hubo un famoso caso de alguien que volvió a España: Wenceslao Roses, que fue el primer traductor de “El capital”, de Carlos Marx, salió senador cuando la caída de Franco. Y se fue para España. Pero se volvió a México. Wenceslao no podía vivir en su país porque era otro país. Y su país de adopción, su segunda patria, fue México. Y es su país.
La cosa de la vuelta es complicada. No es fácil. La realidad que uno vive no es ésta: es aquélla. En fin...
En esta tendencia general, que tiene que ver con la semiótica, con la filosofía, con la “recuperación de la memoria” como un elemento de lucha, yo traigo una cantidad de retazos de un buen pasado y de un Uruguay muy querido.
FTP – Gracias por venir.
FT – Bienvenido a casa, después de tanto tiempo. Gracias por tu obra de 30 años, “que no es nada” y, sin embargo, es tanto.
CP – Gracias a ustedes.
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Trascripción: Fernando Iglesias
Edición: Moriana Peyrou
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