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Joni Mitchell: una musa musical
En la actualidad no abundan artistas que se hayan apartado de los caminos convencionales. Por otra parte, son contados aquellos que decidieron no hacer demasiado caso al interés comercial.
Joni Mitchell es una de las excepciones que confirman la regla. Su arte fue más allá de cálculos económicos, promociones, modas repentinas y zafó de quedar atrapada en el efímero rol del “ídolo”.
Se cumplieron ya 31 años de su gloriosa aparición en las voces de Crosby, Stills, Nash & Young, que expandió por el mundo el tema Woosdstock, de su autoría.
Nacida en 1943 en Fort Mc Leod, en Alberta, Canadá, Joni Mitchel emprendió un carrera experimental en la música en la línea de Carole King, Rickie Lee Jones o Aretha Franklin.
Quizás lo más sorprendente de sus composiciones fue haber desarrollado una música a contrapelo de una década: los ‘70. Años de retroceso de la creatividad debido a las presiones de la industria comercial musical.
Aquel año de 1970 coincide con hechos luctuosos: las muertes de Jimi Hendrix , Janis Joplin y Brian Jones. Se terminaba con él la fantasía innovadora de los Rolling Stones.
Joni Mitchell continúa hoy con su espíritu de búsqueda y experimentación a través de nuevos sonidos que atraviesa el folk, el rock, el pop y el jazz, pero fundamentalmente generando poesía que indaga las profundidades del mundo femenino.
Su propuesta no se agota en el campo de lo musical. Joni diseña y plasma el arte de sus discos con bellísimos dibujos y pinturas.
BOTH SIDES NOW, es el más reciente album de Joni Mitchell, editado a principios del año pasado. Es un trabajo romántico que incluye una colección de clásicos norteamericanos de artistas como Billie Holiday o Frank Sinatra.
En una entrevista publicada por la Rolling Stones, Mitchel declara que la industria musical la enferma y se siente avergonzada por formar parte de ella. A partir de la pregunta sobre por qué se le ocurrió justo en ese momento editar un disco romántico, aclaró que con el fin del siglo se viene el tiempo de reflexionar sobre la música de las décadas pasadas. Haber rescatado esos clásicos que ella grabó en este disco es bueno para la cultura y para la música, ya que considera que en la actualidad nos hemos alejado demasiado de la melodía y la genuina habilidad musical.
Hoy en primer plano de la escena musical hay una espantosa mediocridad y amateurs. Es que a nadie le importa, mientras venda. Ya no es música; no tiene musa.
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