Entrevistas Radio El Espectador Uruguay


La Universidad de la República instalará
un polo de desarrollo tecnológico para la
industria química en la ciudad de Pando


Entrevista con el decano de Química, Alberto Nieto.

 

 

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EN PERSPECTIVA
Miércoles 16.08.00 - Hora 09.10


EMILIANO COTELO:
A propósito de polos de desarrollo tecnológico se ha discutido mucho desde fines del año pasado, cuando se preparaba la instalación del nuevo gobierno, y durante todo este año. El abordaje de este tipo de proyectos ha estado relacionado con la informática e Internet. Ahora se lanza algo diferente: un polo de desarrollo tecnológico para la industria química, que estará localizado en el departamento de Canelones, en la ciudad de Pando. Se trata de una iniciativa de la Universidad de la República en acuerdo con Ancap.

Les proponemos conocer los detalles, los plazos y las posibilidades que se abren en diálogo con Alberto Nieto, decano de la Facultad de Química y uno de los principales promotores de esta idea.

Supongo que este tema tiene que ver con otros emprendimientos que la Facultad de Química ha venido manejando en los últimos años, de los que hemos hablado aquí, En Perspectiva.


nieto2.jpg (12321 bytes) "Desde la Universidad de la República buscamos colaborar en la creación de valor y empleo a partir del conocimiento", indicó el decano de Química.
(Foto de archivo)



Parques
tecnológicos:
antecedentes

 

"Instalarán polo
tecnológico
en Pando"
(El Observador,

09.08.00)


ALBERTO NIETO:
Exactamente. En realidad es una estrategia consistente, golpeando el clavo con varios martillos. Por un lado, el cambio del plan de estudios, por otro la creación de la incubadora de empresas y ahora este polo tecnológico en Pando. Todo apunta más o menos a lo mismo.


EC - ¿O sea?


AN - A colaborar, desde la Universidad de la República, a crear valor, a crear empleo, a partir del conocimiento.


EC - A crear valor y empleo.


El cedido por Ancap "es un edificio de 3.500 metros cuadrados, muy bien construido en los años 50, que cuenta con unas 7,5 hectáreas de terreno, de las cuales dos están cercadas en el perímetro alrededor del edificio y las otras 5,5 son un parque muy bonito con árboles de muy distintas especies junto al Arroyo Pando"

AN - Las dos cosas están conectadas: para poder crear empleo hay que crear valor, riqueza. De esa forma, en la medida en que hoy nadie niega la importancia del conocimiento en la sociedad actual para la creación de riqueza y valor, evidentemente conectada al empleo, la Universidad tiene un rol a cumplir que nosotros estamos intentando cumplir de esta forma.


EC - Concretamente: ¿en qué consiste este proyecto?


AN - Consiste en hacer de forma sistemática actividades que hasta el momento veníamos haciendo de forma asistemática, aprovechando aportes externos. Como el caso concreto de Ancap, que va a colaborar muy fuertemente cediendo en comodato a la Facultad el local que antes fuera el Laboratorio de Investigaciones Tecnológicas del organismo en Pando.


EC - ¿Qué pasa hoy con ese local?


AN - Ancap acaba de desalojarlo porque trasladó a otras instalaciones las actividades que allí se desarrollaba. Llegamos a este acuerdo para poder utilizar nosotros el local.


EC - ¿Qué características tiene ese edificio?


AN - Es un edificio de 3.500 metros cuadrados, muy bien construido en los años 50, que cuenta con unas 7,5 hectáreas de terreno, de las cuales dos están cercadas en el perímetro alrededor del edificio y las otras 5,5 son un parque muy bonito con árboles de muy distintas especies junto al Arroyo Pando.


EC - Usted decía que la Facultad de Química tiene previsto organizar y potenciar allí actividades que ya venía desplegando de manera asistemática. ¿De qué estamos hablando?


AN - Fue de manera asistemática porque así se dieron los hechos. Yo particularmente creo que los hechos están primero, uno no puede organizar lo que no existe. Hace muchos que la Facultad, con un impulso importante, se fue conectando cada vez más tanto con la industria como con los organismos dedicados a la salud, o sea con el sector productivo de bienes y servicios en general en el país. En la parte que hace a los servicios y al desarrollo tecnológico hubo una actividad muy importante junto con la investigación. En este momento la Facultad tiene entre el 15% y el 20% de las publicaciones científicas en bases de datos internacionales de toda la Universidad, a pesar de tener sólo el 3% del presupuesto. Eso y la cantidad de docentes con maestrías y doctorados son indicadores claros. En los últimos 10 años hemos tenido más de 40 maestrías terminadas y 37 doctorados en los últimos ocho años, desde que empezaron a salir con el nuevo plan. Prácticamente toda esa gente se ha ido integrando al cuadro docente, más los que fueron al exterior y han vuelto con su postgrado, que son unos 20-25 docentes como mínimo. Ese cuadro docente con una muy buena formación en investigación se ha dedicado en buena medida a aportar conocimientos a la industria mediante ofertas. Cuando veíamos que había algo que podía servir nos poníamos a hacerlo y buscábamos un cliente.


EC - ¿Por ejemplo?


AN - Por ejemplo, en la industria farmacéutica ocurrió en varios casos que se hizo convenios para desarrollar productos activos. Una cosa interesante es la industria farmacéutica veterinaria; en general, cuando se piensa en industria farmacéutica se piensa solamente en la de uso humano, pero aquí se han desarrollado productos en el área de la química fina para la industria farmacéutica veterinaria, concretamente antiparasitarios.


EC - Usted dice que la iniciativa ha sido siempre de la Facultad.


AN - Eso fue al principio, después comenzó a pasar que se corría de boca en boca que lo podíamos hacer y empezaron a venir las empresas a pedir asesoramientos, pequeños desarrollos.


EC - ¿Puede manejar otros ejemplos?


"La Facultad ha financiado tanto la educación a distancia como el nuevo plan de estudios sin ningún incremento presupuestal, consiguiendo recursos externos. Pero eso se puede mantener un tiempo; de otro modo vamos perdiendo los docentes, lo que es grave"

AN - Podemos citar la producción de reactivos para diagnóstico, para hacer análisis clínicos. De hecho, se desarrolló la tecnología para cinco reactivos que salieron al mercado. Incluso ahora se está transfiriendo tecnología a empresas de la región, a una empresa argentina.


EC - ¿Qué tipo de reactivos?


AN - Reactivos de diagnóstico para hacer análisis clínicos, para ver si una persona tiene una determinada enfermedad a partir de un análisis de sangre.


EC - ¿De cuáles enfermedades?


AN - La más conocida es la toxoplasmosis. Además, la salida al mercado de ese reactivo posibilitó el control más generalizado de esa enfermedad en las embarazadas y el eventual tratamiento. Al generarse la posibilidad económicamente viable de hacer un diagnóstico masivo de las mujeres embarazadas fue posible también comenzar a promover los tratamientos, lo que en cierta medida ha sido un buen avance debido al trabajo de investigación realizado previamente.


EC - ¿Ese reactivo fue una creación uruguaya?


AN - Digamos que fue una adaptación de tecnología, hubo que adaptar tecnologías existentes para producir ese reactivo que, junto con la calidad, tiene un precio bajo y hace factible su uso generalizado.


EC - ¿Qué montos están alcanzando anualmente estos convenios entre la Facultad de Química y la empresa privada?


AN - Los últimos datos seguros que tengo son los correspondientes a la evaluación institucional del área tecnológica que comprende las facultades de Ingeniería, Arquitectura y Química. En ese momento, por cada dólar del presupuesto nacional invertido en la Facultad ésta conseguía 80 centavos de dólar más por recursos concursables de todo tipo, entre los cuales están estos. Estamos hablando de recursos que no venían directamente por asignación presupuestal.


EC - ¿En qué año fue eso?


AN - Hasta 1997; en 1998 siguió creciendo, en 1999 bajó y en éste sigue bajando. En 1997 teníamos 300 docentes, de los cuales 100 estaban contratados con esos recursos concursables. Esos recursos fueron bajando y consecuentemente fue bajando el número de docentes. Hoy estamos en 260 docentes. Hemos perdido docentes porque, en la medida en que hubo una crisis económica que afectó al país gravemente, perdimos recursos que captábamos por fuera del presupuesto y tuvimos que no recontratar a la gente. Eso no sólo afectó la investigación, sino también la enseñanza. A tal punto esto es así que este año tuvimos que recurrir a la donación de una empresa privada para financiar una materia, para contratar a los docentes para dar las clases.


EC - ¿Se puede conocer cuáles son la materia y la empresa?


AN - La materia es Anatomía; no la dábamos, pero la incorporamos mediante un convenio con la Facultad de Medicina. La cátedra de Anatomía hizo un currículum para la materia adaptado a las necesidades de la nueva carrera de bioquímico clínico; nosotros teníamos que aportar los recursos para contratar docentes, lo que conseguimos por donación de un laboratorio farmacéutico, el Fármaco Uruguayo.


EC - ¿Es una donación acotada a un año?


AN - Sí, es una donación específica, un monto concreto. No es una suma que nos estén dando todos los meses; nos dieron un monto una vez que repartimos y pagamos hasta fin de año. Luego veremos; tenemos la expectativa de que el presupuesto nacional lo cubra. Esperamos que aparezcan al menos algunos recursos imprescindibles para poder seguir. La Facultad ha financiado tanto la educación a distancia como el nuevo plan de estudios sin ningún incremento presupuestal, consiguiendo recursos externos. Pero eso se puede mantener un tiempo; de otro modo vamos perdiendo los docentes, lo que es grave. En general es gente que ha adquirido una buena formación; si la perdemos, después será muy difícil volverla a captar.

Le doy un ejemplo: una persona que había hecho un doctorado en el exterior se fue a trabajar como visitador médico. Aquí estaba como profesor adjunto. Lo perdimos porque gana mucho más como visitador. Y va a ser muy difícil rescatarlo.


EC - ¿De qué monto es esa donación de una empresa privada que este año ha permitido que funcione una materia?


AN - 5.000 dólares.


EC - Ya nos hemos situado en el contexto, hemos recordado los antecedentes de estas actividades que la Facultad de Química ha venido desarrollando en los últimos años de manera asistemática, que son la base de este proyecto de polo de desarrollo tecnológico para la industria química a localizar en Pando. ¿Cómo se salta de una cosa a la otra? Vayamos ahora al futuro.


"Prevemos transportar hacia Pando todas nuestras actividades de tipo tecnológico, dejando en General Flores las actividades de investigación básica y la enseñanza en general. A su vez, mantendremos en el Hospital de Clínicas y en el Hospital Maciel las actividades de investigación relacionadas con la salud"

AN - La Facultad creó una fundación privada anexa, en el Derecho Privado pero auditada por la propia contadora de la Facultad y presidida por el decano. O sea que es un organismo de Derecho Privado adjunto a la Facultad que hizo un convenio con la Universidad de la República para trabajar en comunidad de intereses con la facultad. Esa fundación hizo un acuerdo con una consultora privada, Urutec, que preside el ingeniero Andrés Lalane, para desarrollar todos estos temas de índole tecnológica, fundamentalmente encaminados a una incubadora de empresas y a un centro de servicio tecnológico, que básicamente va a estar ubicado en Pando.

El primer trabajo de la empresa consultora fue hacer un análisis de demanda y oferta, de qué cosas podía hacer la Facultad en base a su investigación, qué servicios podía brindar para luego ir a una detección de demanda, proceso que está comenzando ahora. Al final de este trabajo de oferta surgió claramente quiénes son los usuarios principales de los servicios de la Facultad: la industria farmacéutica es el usuario principal en este momento y con un potencial mucho mayor. Allí entran en juego temas como la entrada en vigencia de la Ley de Patentes en noviembre del año próximo, que genera un desafío y una oportunidad muy importantes para la industria farmacéutica nacional.

En principio, el salto de lo asistemático a la sistematización de la provisión de servicios al sector productivo surge de este análisis de qué podemos dar nosotros y qué puede necesitar el sector productivo para juntar ambos y hacer, en lugar de lo que a mí me parece, lo que a las dos partes les parece, para de ese modo ahorrar tiempo y recursos y tener el máximo de eficacia en nuestras acciones en relación a los servicios tecnológicos.


***

EC - ¿Ya está aprobado por Ancap el traspaso del local?


AN - En principio, la aprobación formal se debería dar en el Directorio de Ancap, probablemente en el día de hoy.


EC - ¿En qué condiciones?


AN - Es un contrato de comodato.


EC - ¿O sea?


AN - Eso significa que Ancap nos cede el edificio por un determinado período de tiempo contra nuestro compromiso de darle mantenimiento. También nos da una opción de compra. Eso significa que si en este período de 10 años con opción a cinco más conseguimos los recursos en el presupuesto nacional para comprar el edificio podemos pasar del comodato a la propiedad.


EC - ¿Qué prevén instalar en ese local y en qué plazos?


"Hay una buena parte de nuestras empresas farmacéuticas de producción nacional que no tienen laboratorio propio. El laboratorio de la Facultad va a ser cogestionado con las empresas que estén haciendo su desarrollo allí"

AN - Prevemos transportar hacia allí todas nuestras actividades de tipo tecnológico, dejando en General Flores las actividades de investigación básica y la enseñanza en general. A su vez, mantendremos en el Hospital de Clínicas y en el Hospital Maciel las actividades de investigación relacionadas con la salud. De esa forma la Facultad quedaría repartida geográficamente en tres áreas de acuerdo al tipo de actividad académica. La movilización hacia Pando se haría en forma gradual, porque en una primera instancia hay que hacer algunos pequeños acondicionamientos del local. Por un lado hacen falta algunas refacciones y por otro es necesario acondicionar el local para la instalación de los equipamientos.

Por las razones que le explicaba comenzaríamos trabajando con la industria farmacéutica, fundamentalmente porque es nuestro principal usuario actual y potencial y porque la próxima entrada en vigencia de la Ley de Patentes genera una situación que hará todavía más importante para esa industria la posibilidad de disponer de facilidades para promover el desarrollo de nuevos productos, para lo cual no todas las empresas estaban preparadas. La industria nacional de producción de medicamentos tiene pequeñas y medianas empresas que no tienen laboratorios de desarrollo propios. La Facultad instalaría un laboratorio de desarrollo que podríamos compartir con la industria a los efectos de compartir los productos que ésta defina con nuestro personal y nuestro equipamiento y formando el propio personal de la industria.


EC - ¿Cómo se van a financiar las refacciones y las inversiones mínimas de reacondicionamiento a que usted aludía?


AN - El equipamiento pesado se va a solicitar en el próximo programa BID, que en teoría empezaría a ejecutarse el año próximo. Las obras de refacción están incluidas en el presupuesto nacional, ya que necesitamos hacerlas para poder empezar a trabajar. Por ejemplo, hay que arreglar una parte del techo por donde se filtra humedad, hay que abrir alguna ventana, porque es un edificio muy interesante, que fue hecho con ventanas altas y no hay aperturas al espacio exterior en los laboratorios, que están cerrados. Algunos ya fueron abiertos por Ancap, pero hay que abrir los que todavía están cerrados. Además, hay que poner los fundamentos para los equipamientos que ya tenemos. La idea es transportar lo que ya tenemos y luego ir agregando los nuevos equipamientos que se consiga mediante el Conicyt y el BID.


EC - Entonces, ¿cuándo se va a poder empezar a trabajar allí?


AN - Depende justamente de que consigamos estos recursos iniciales y cuándo. Están pedidos en el presupuesto, pero éste formalmente, si bien ya fue presentado por el rector al ministro de Economía y Finanzas y luego publicitado, recién será presentado por la Universidad al Parlamento antes del 31 de agosto.


EC - Entonces estamos hablando de obras que se harían el año que viene.


"La parte de química fina incluye no solamente la síntesis de los productos activos para la industria farmacéutica, sino también la extracción de productos naturales"

AN - En principio esperamos que sí, pero de repente podemos conseguir recursos de alguna otra forma para comenzar antes. Con la escasez general de recursos del país, que es todavía mayor en el caso de la Universidad, tenemos que usar mucha creatividad. Yo no me cierro a que haya otras posibilidades de resolver el problema. En principio no puede ser a través del Conicyt-BID -que además no lo daría para este año-, que no tiene previstas inversiones edilicias. La industria va a poder ayudarnos en el marco del programa Conicyt-BID, porque el mismo está pensado justamente para que la industria participe, pero no tiene sentido una inversión edilicia importante en base a aportes de la industria, porque para ésta el retorno va a ser lento. Para nosotros no, porque es nuestra actividad; la misión de la Universidad es hacer enseñanza, investigación y extensión. Y allí vamos a estar haciendo investigación, extensión y enseñanza de postgrado.


EC - Por lo que usted decía, en una primera etapa va a tener lugar un traslado de actividades que hoy se cumplen en el edificio central de la Facultad de Química. ¿En qué momento eso comenzará a desarrollarse por sí mismo? ¿Cuando ese polo comenzará a crecer a partir de lo que ya hoy existe?


AN - Lo crucial es el programa Conicyt-BID. Ese programa no sólo provee recursos para equipamiento y proyectos de investigación, sino que además tiene un subprograma muy interesante que cofinancia con las empresas la integración de personal calificado a las mismas. Nosotros tenemos la idea de poder incluir en ese laboratorio de desarrollo para la industria farmacéutica no sólo nuestro personal sino gente que hemos formado en los postgrados, maestrías y doctorados, que pueda ser contratada por la empresa y cofinanciada al principio por el programa del BID, de forma que para la empresa signifique un menor costo el comienzo de su actividad en desarrollo, tanto porque la inversión en equipamiento y edilicia está hecha en el laboratorio y solamente va a tener que pagar la amortización, como porque el personal de su plantilla que se va a estar formando va a estar en parte financiado por el Conicyt. De esa forma facilitamos al máximo que nuestras pequeñas y medianas empresas en el área farmacéutica se vuelquen a las actividades de investigación y desarrollo que son cruciales para la innovación, más aún en esta coyuntura previa a la entrada en vigencia de la Ley de Patentes.


EC - Por lo general, cuando se habla de polos tecnológicos se piensa en la convivencia de laboratorios con industrias. En el caso concreto de este polo tecnológico para la industria química que está proyectando y poniendo en marcha la Facultad de Química, ¿se prevé también que en ese terreno o dentro del propio local de lo que fuera el laboratorio de Ancap se instalen empresas privadas?


AN - Como todo lo que comienza, será gradual. Lo primero es que una parte de la empresa, que es el laboratorio de desarrollo, en lugar de estar en la empresa esté en el local de la Facultad en Pando. Hay una buena parte de nuestras empresas farmacéuticas de producción nacional que no tienen laboratorio propio. El laboratorio de la Facultad va a ser cogestionado con las empresas que estén haciendo su desarrollo allí.

Pero para una segunda instancia ya hemos estado en conversaciones con la Intendencia Municipal de Canelones, concretamente con el director de Salud, porque nos consta que la Intendencia ya ha pensado en dar facilidades de instalación cerca del polo tecnológico a las empresas que estén interesadas. Pero eso no es una cosa inmediata. Lo inmediato, lo que podemos hacer ya, es, como le decía, sistematizar lo que ya tenemos y promoverlo con la inversión del BID. La inversión que tiene que hacer una empresa para crear un local allí cerca ya no depende sólo de nosotros, sino del acuerdo a que se llegue con la Intendencia, porque el predio de Ancap no permite instalar empresas. Pero, de acuerdo a lo que nos decía el director de Salud, la Intendencia de Canelones está viendo esa posibilidad. Una empresa farmacéutica ya nos ha contactado con ese fin; no podemos decir el nombre.


EC - Hasta ahora hemos hablado de los primeros pasos de este polo de desarrollo tecnológico para la industria química, que estarían focalizados en la industria farmacéutica. Un oyente pregunta si hay algo previsto para la industria de la alimentación, por ejemplo, o para otras industrias vinculadas con la química.


Se ha propuesto la creación de un comité llamado Química Innova, "porque es para promover la innovación en el área química. Los actores son distintos pero la estructura es muy parecida a la del Comité de la Sociedad de la Información"

AN - Sí. Quiero aclarar que no sólo estamos hablando de la industria farmacéutica que produce, sino también para la que produce fuera del país e importa y distribuye en el país en el tema de los servicios. En enero de este año salió un decreto por el cual esas industrias necesitan algunos servicios que la Facultad puede proveer. El trabajo de investigación y desarrollo se da en servicios que no solamente están destinados a la producción; también pueden estar destinados al asesoramiento en la comercialización.

Volviendo a su pregunta, efectivamente, tenemos previsto el trabajo con la industria de los alimentos, con la que ya hemos venido trabajando. La fundación tiene un acuerdo previo con Inavi (Instituto Nacional de Vitivinicultura), hace bastante tiempo que se está trabajando en el tema de vinos, tanto en apoyo con servicios como en cursos de educación permanente de enología.

La idea es instalar esos servicios en el nuevo local, ver las perspectivas de trabajo concreto con los productores de la zona, para lo cual nos acercamos al Centro Comercial de Pando, que ya nos envió un listado de las industrias que pueden estar interesadas en el tipo de servicios que nosotros prestamos. Algunas están relacionadas con la industria del vino. Otras, con la industria alimentaria, en particular con grasas y aceites, ya que en ese tema hay un grupo bastante fuerte. La idea es poner en Pando ese grupo, el equipamiento que tiene y el que esperamos consiga a partir de las actividades del próximo programa BID II.

La parte de química fina incluye no solamente la síntesis de los productos activos para la industria farmacéutica, sino también la extracción de productos naturales. Este es uno de los nichos interesantes de desarrollo de la industria farmacéutica nacional, no sólo de la industria farmacéutica conocida a través del medicamento sino de otras industrias cercanas, como la industria cosmética, por ejemplo, en la cual también tenemos posibilidades de trabajar. Uno de los productos naturales interesantes en ese campo son los aceites esenciales, una producción aún embrionaria en Uruguay pero con mucho futuro. Tenemos un fuerte componente de investigación y desarrollo y buena cooperación internacional con la idea de empezar a promover la producción de aceites esenciales.


EC - Al principio de esta entrevista yo recordaba cómo durante todo el primer semestre de este año se ha discutido en Uruguay a propósito de polos tecnológicos, fundamentalmente vinculados a la industria del software y las telecomunicaciones. A tal punto que el Poder Ejecutivo ha decidido crear un Comité Nacional para la Sociedad de la Información. A partir de una iniciativa de la Cámara Uruguaya de Software, el gobierno ha trabajado de manera muy intensa en esa materia. Pero los polos tecnológicos no se acotan a ese sector y aquí tenemos otro ejemplo: hay polos tecnológicos que se pueden desplegar, como en este caso, en la industria química.

Finalmente quiero preguntarle si el Poder Ejecutivo está teniendo algo que ver con esta iniciativa, si la está apoyando, eventualmente coorganizando.


AN - En principio hubo un apoyo directo y explícito de la Presidencia de la República a nuestras gestiones con Ancap. Además, yo integré -representando a la Universidad de la República- la misión uruguaya que fue a Carolina del Norte a visitar los parques tecnológicos de ese estado, en especial el Triangle Park, el más importante de la zona y uno de los más importantes de Estados Unidos. En esa ocasión se formó un grupo que ha continuado trabajando en Uruguay. Uno de los subproductos de ese trabajo es esto específicamente, porque ya veníamos trabajando lo del polo tecnológico, pero a partir de allí pudimos conectar y discutir concretamente con el señor prosecretario de la Presidencia, el doctor Leonardo Costa, que fue parte de la misión. A nuestro retorno a Uruguay hubo un apoyo muy fuerte de la Presidencia de la República a la idea.

Un emprendimiento de este estilo tiene que tener tres patas: la Universidad, las empresas y el gobierno. Ya hablamos con las empresas, con la Asociación de Laboratorios Nacionales; nos falta hablar con el otro agrupamiento de empresas farmacéuticas, que son las que no producen en el país. Ahora tenemos que gestionar la tercera pata, que es el gobierno; ya comencé los contactos para ver cómo ve el gobierno su participación en esta actividad.


EC - ¿También se crearía una especie de comité nacional?


AN - Sí, ésa es la idea. Por ahora tenemos dos partes interesadas y una tercera con una postura positiva, pero por parte de la cual todavía no ha habido una definición. Supongo que en cualquier momento vamos a tener una respuesta de apoyo por parte del gobierno.


EC - ¿Sería un Comité Nacional de Apoyo a la Industria Química?


AN - Sí. Tenemos una propuesta de nombre: "Química Innova", porque es para promover la innovación en el área química. Los actores son distintos pero la estructura es muy parecida a la del Comité de la Sociedad de la Información.

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Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Julieta Sokolowicz