Entrevistas Radio El Espectador Uruguay


Cómo desarrollar la industria
uruguaya de software


Entrevistas con el director de Artech,
Breogán Gonda, y con el presidente de
Zona Franca Montevideo, Orlando Dovat.

 

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EN PERSPECTIVA
Lunes 19.06.00 - Hora 09.10


EMILIANO COTELO:
¿Cómo desarrollar la industria uruguaya de software? El tema está sobre la mesa este año. Ultimamente se ha apagado un poco en el debate público, pero tuvo una presencia fuerte en los primeros meses del 2000, a partir de una iniciativa de la Cámara Uruguaya de Software, aprobada y vista con buenos ojos por el presidente de la República, Jorge Batlle, en cuanto a crear en Uruguay un parque tecnológico, lo que en determinado momento se llamó "Silicon Valley uruguayo".

Gonda: "Pienso que Uruguay todo es un polo tecnológico, porque se ha logrado ciertos éxitos y sobre ellos hay que edificar. No creo tanto en un parque tecnológico"

Mientras ese proyecto continúa adelante y se está a la espera de resultados -y, sobre todo, de su puesta en marcha-, la discusión no se ha agotado. A propósito de qué pasos dar y cómo encarar este incentivo a la industria uruguaya de software, el ingeniero Breogán Gonda habló en una conferencia el jueves de la semana pasada, invitado por la Universidad de la República y la Academia Nacional de Ingeniería.

Gonda fue uno de los pioneros de esta industria en nuestro país, uno de los creadores del programa Genexus y director de la firma Artech, luego generadora, a su vez, de la compañía Genexus Consulting. Se trata de empresas uruguayas que exportan sus programas y han instalado dependencias en otros países.

En su disertación, que tuvo lugar en el Salón de Actos de la Facultad de Ingeniería, Gonda indicó, entre otras cosas, que la Universidad debe participar de estos esfuerzos.
¿Cómo encaró su conferencia? ¿Tomó como base la idea de los parques tecnológicos o usted tiene un concepto diferente?


BREOGAN GONDA:
No conozco exactamente el proyecto, por eso no puedo decir que el mío sea diferente. Creo mucho más en un polo tecnológico. Pienso que Uruguay todo es un polo tecnológico, porque se ha logrado ciertos éxitos y sobre ellos hay que edificar. No creo tanto en un parque tecnológico.


EC - ¿Por qué?


BG - Porque lo último que haría en esta actividad sería invertir en ladrillos.


EC - ¿Por qué?

 

Gonda: "Si pensamos en una industria de software básicamente orientada a satisfacer las necesidades nacionales, estamos equivocados. La industria de software tiene viabilidad en tanto tenga un componente de exportación enorme, de más de un 70%"

BG - Porque el dinero rinde mucho más invertido en comunicaciones, en desarrollo de la propia tecnología de la informática y, sobre todo, invertido en mejorar la imagen-país.


EC - De modo que cuando usted habla de un polo de desarrollo de software uruguayo está hablando de algo virtual.


BG - Exactamente, de algo virtual y sin exclusiones. Desde luego, puede haber parques dentro de él. No podemos una vez más hacer algo que acentúe el centralismo montevideano y deje afuera a la industria de software existente fuera de Montevideo.


EC - ¿Ese es uno de los riesgos que existen detrás de la idea de instalar el parque tecnológico en el predio del LATU?


BG - De instalarlo físicamente, más allá de dónde sea. Desde luego que la industria de software es más importante en Montevideo que en el interior, pero (también) existe en el interior. Si pensamos en una industria de software básicamente orientada a satisfacer las necesidades nacionales, estamos equivocados. La industria de software tiene viabilidad en tanto tenga un componente de exportación enorme, de más de un 70%.


EC - ¿Vale la pena ensayar ese esfuerzo en Uruguay?


BG - Hoy la industria de software, tal como está de acuerdo a números que circularon fundamentalmente vía Cámara de Software, tiene un volumen de unos 200 millones de dólares, de los cuales unos 75 millones son de exportaciones y el resto es venta local. La venta local está más o menos saturada. Se puede vender en el exterior, pero no es fácil. Creo que existen condiciones en el país para hacer software de excelente calidad, y se ha hecho. Una cosa bastante más difícil es venderlo. Por ejemplo, supongamos nuestro producto, Genexus; somos líderes en un territorio que es América Latina, España e Italia...


EC - Recordemos qué es Genexus.

Gonda: "El costo del ancho de banda (en Uruguay) no ha sido una limitante para la industria en cuanto a su proyección al exterior, pero sí para el desarrollo de las actividades de comercio electrónico en el país, y el país no se puede dar ese lujo por más tiempo"

BG - Genexus es una herramienta para desarrollar y mantener sistemas; es muy usada en Uruguay. Existen 145 empresas de software "full" Genexus en el país, sobre algo más de 350 clientes de Genexus en general en Uruguay y algo más de 3.000 en el mundo. Esta herramienta se vende en 25 países y diría que es líder en el territorio que le señalé. Ese territorio es importante. Representa algo menos de un 3% del mercado mundial de software. Ni qué decir de los demás productos de software nacionales, que en general atacan un "subset" de ese territorio. O sea que tenemos una industria que ataca algo menos de un 3%. En el otro 97% no entramos o lo hacemos en forma testimonial, como en nuestro caso. En Estados Unidos tenemos quizás 200 clientes, grandes empresas, pero eso, en términos relativos de ese país, es nada.


EC - ¿Por qué ocurre eso?


BG - Porque no conseguimos vender en forma consistente en Estados Unidos.


EC - ¿Cuál es la causa de ese inconveniente?


BG - Las causas son varias, pero fundamentalmente dos: la pequeñez de nuestros números, que son buenos para nuestro país pero extremadamente pequeños desde el punto de vista estadounidense...


EC - ¿A qué números se refiere?


BG - Me refiero a una cifra de negocios de unos 12 millones de dólares anuales.


EC - ¿Eso le quita credibilidad a una empresa como Artech?


BG - Sí. En general nosotros le vendemos al empresario. Este, cuando ve nuestra tecnología, dice "esto es lo que andaba buscando", porque le evita un montón de dependencias indeseables. Pero, finalmente, en general no nos compra, porque concluye: "Estoy evitando muchas dependencias pero quedando con una fuerte dependencia en un área estratégica de una pequeña empresa de un país que no conozco".


EC - Yo le preguntaba cuáles eran las razones por las cuales Genexus no logra captar sectores mayores del mercado mundial. Hay una que es la falta de credibilidad.


BG - Esa es "la" razón. No es una razón de tecnología. En tecnología estamos bastante más avanzados que los competidores; incluso en esta área varios de los competidores tradicionales se han fundido por falta de tecnología.


EC - ¿Usted habla de competidores de otros países?


BG - Así es, de empresas norteamericanas; aquí no tenemos competidores. No tenemos la suficiente credibilidad: somos una empresa pequeña, de un país pequeño, sin imagen de país tecnológico. Tener éxito en Estados Unidos, ¿es importante o no? Toda el área, los 25 países donde actuamos y somos líderes, representa algo menos de un 3% del mercado; Estados Unidos sólo significa un 35%. Es un mercado concentrado, en gran auge, y nadie puede abstraerse de él. Lo que digo no es particular de Genexus, vale para toda la industria de software nacional.


EC - Para vencer ese obstáculo, la falta de credibilidad de la industria uruguaya de software en los mercados internacionales, ¿qué es lo que usted cree que hay que hacer?


BG - Trabajar en la imagen-país es esencial. Por dos razones: primero, porque mejora la credibilidad directa; segundo, porque ¿cómo se desarrolla la industria de software en todo el mundo? Luego de comienzos artesanales, cualquier empresa cuando tiene algo sólido acoge inversores de riesgo y con ellos se cambia de escala. No hay inversores de riesgo sin una imagen-país adecuada.


EC - Ese es uno de los caminos a recorrer. ¿Qué más hay que hacer?


BG - La industria está funcionando; si pretendemos cambios debemos tener un objetivo de cambiar la escala, de pasar a vender en el exterior, por ejemplo, 10 veces más de lo que vendemos.


EC - 700 u 800 millones de dólares.

 

Gonda: "Todos tenemos que colaborar en esto, pero quien tiene que llevar la bandera es el Estado; de lo contrario, no hay credibilidad"

BG - Sí, que pase a ser una de las actividades principales del país. Sólo en ese caso tiene sentido hacer cambios. Si queremos crecer un 20% anual eso se va a hacer en cualquier caso sin ningún esfuerzo importante de nadie.

¿Qué otras cosas necesitamos? Me pliego al reclamo general del ancho de banda a costo menor. Las comunicaciones son importantes. De todos modos querría hacer una precisión: hasta ahora el costo de las comunicaciones y de los anchos de banda de éstas no ha limitado la industria de software, la industria en sí misma. Sí ha limitado o inviabilizado la instalación en Uruguay de servidores de contenidos. Por ejemplo, ¿dónde está el servidor de El Espectador?


EC - En Estados Unidos.


BG - ¿Dónde está el servidor de Artech? En Estados Unidos. O sea que el costo del ancho de banda no ha sido una limitante para la industria en cuanto a su proyección al exterior, pero sí para el desarrollo de las actividades de comercio electrónico en el país, y el país no se puede dar ese lujo por más tiempo.

Pienso que uno de los puntales de la industria de software siempre han sido las universidades y la Universidad de la República en particular. El punto es la formación básica sólida y dura que ha dado a su gente, que produce profesionales muy bien formados para poder atacar cualquier problema y, sobre todo, para poder mantenerse actualizados por largo tiempo. Pero hay que ir más allá. Ya hoy esta industria de software tiene un costo importante en la formación permanente de su personal. Hay que estar actualizado todos los días. Sería bueno que la universidad participara en esta tarea.


EC - Usted señala que hoy por hoy son las propias empresas las que corren con los costos y los esfuerzos de información.


BG - Es razonable que los costos y los esfuerzos corran por cuenta de las empresas, pero quizás esos costos y esfuerzos podrían bajar bastante si conseguimos -y no es fácil- un esquema de formación permanente. El ciclo de la tecnología actual debe ser de tres años. La formación es un impulso enorme para mantenerse actualizado. Pensamos en formación permanente y, sobre todo, en formación no presencial o cuasi no presencial. O sea, formación vía Internet con un mínimo de clases presenciales o consultas.


EC - En la conferencia de la semana pasada usted dijo que la Universidad de la República debería cambiar la concepción de la formación en estas carreras, que debería fortalecer de manera especial la formación básica y, por el lado de la formación tecnológica, dar una formación moderada.


BG - No estoy en desacuerdo con la formación que se da hoy. Los planes de estudio son importantes, pero hasta cierto punto. Si pensamos en tecnología de punta, ningún plan de universidad alguna del mundo es estrictamente satisfactorio. Mucho más importante que lo que se enseña de tecnología es enseñar los mecanismos para mantenerse permanentemente actualizado. Para ello la formación básica es esencial. En la formación tecnológica yo no abusaría, porque la obsolescencia es terrible; mucho más que aumentar la formación tecnológica en las carreras de grado, hay que pasar esa formación tecnológica a formación permanente.


EC - En ese plano, usted habla de cursos de formación no presencial.


BG - En lo posible, no presencial, también por un problema económico: es mucho más eficiente la formación no presencial. Por ejemplo, nuestro Centro de Investigación y Desarrollo en Zona Franca de Montevideo, que consta de 18 ingenieros. Es mucho mejor si esa gente puede tener cursos no presenciales de algunas cosas específicas que si tiene que venir a clase.


EC - ¿Cómo serían esos cursos no presenciales?


BG - Básicamente utilizando Internet, cursos en CD y cosas por el estilo, con consultas y demás. Es una aspiración. Si me pregunta exactamente cómo, le digo que es algo que está comenzando en el mundo, pero pienso que nuestra Universidad puede ser pionera y tiene la capacidad para serlo.


EC - De todos modos, sea por ese mecanismo o por otro, lo importante era el fondo, un mayor desarrollo de la formación permanente desde la Universidad de la República en estas carreras.


BG - No sólo de la Universidad de la República, pero en especial de ella.


EC - ¿Qué papel les asigna a las otras universidades?


BG - Le asigno un papel importante a la universidad en forma genérica, pero hay que reconocer que el papel de la Universidad de la República es esencial. Por ejemplo, en nuestros casos, que seguramente somos una de las muestras más grandes, el 70% o más de nuestros técnicos es egresado de la Universidad de la República.


EC - ¿Cómo cayó su propuesta en el auditorio que seguía su conferencia?


BG - Creo que buena parte de la gente estuvo a favor, creo que nadie estuvo en contra.


EC - Me refiero sobre todo al capítulo de la formación permanente.


BG - Creo que la Universidad en sí misma, sus autoridades -el señor rector, la señora decana de la Facultad, el señor director del Instituto de Computación-, lo compartieron. Creo que nadie estuvo en contra; se puede discutir -y mucha gente lo hace- la viabilidad.


EC - ¿De qué depende la viabilidad?


BG - Hay que ser creativos, no hay caminos de otros que podamos trillar. No hay un ejemplo, no podemos decir "vamos a seguir tal ejemplo", hay que empezar de cero. Creo que tenemos la capacidad para hacerlo, pero a los uruguayos muchas veces nos asusta empezar de cero.


EC - Volvamos al tema de la consolidación de una imagen de país tecnológico hacia el exterior.


BG - Hacia el exterior y muy particularmente hacia Estados Unidos de Norteamérica, porque en sí mismo concentra un enorme mercado.


EC - ¿Cómo se hace? ¿El Estado juega un papel importante?


BG - Sería fácil, egoísta e irrazonable decir que lo tiene que hacer el Estado. Lo tienen que hacer el Estado y la industria, todos tenemos que colaborar en esto, pero quien tiene que llevar la bandera es el Estado; de lo contrario, no hay credibilidad.


EC - ¿Qué experiencias conoce de otros países que por lo menos se pueda observar y tomar como base?


BG - Hay experiencias de algunos países como Irlanda, Israel y Finlandia, no exactamente en esta área pero sí en la de electrónica e informática en general, que han conseguido posicionarse como grandes polos de desarrollo. Esos países son hoy apetecibles para los inversores y han conseguido volúmenes de trabajo enormes.


EC - ¿Cómo lo han hecho? ¿Qué acciones han desplegado?


BG - Sobre todo, han conseguido desplegar acciones muy coordinadas entre el Estado y los particulares. Primero son acciones de relaciones públicas -o sea, eventos para hacer conocer a los formadores de opinión-; después, en algún momento hay acciones de publicidad más o menos tradicional. Pero ése no es el punto, (dado que) solamente haciendo actividad de publicidad tradicional no se logra el objetivo. Empezamos muy bien el año pasado cuando Uruguay XXI, la agencia del gobierno encargada del tema, se interesó fuertemente en el asunto y organizó un muy exitoso evento de relaciones públicas en el Hotel Conrad de Punta del Este en febrero.


EC - ¿Qué pasó? ¿Usted está diciendo que el esfuerzo quedó interrumpido allí?


BG - El esfuerzo quedó interrumpido porque los diferentes actores no consiguieron la debida coherencia. Necesitamos conseguir esa coherencia, necesitamos un fuerte involucramiento del Estado, más allá de acciones puntuales. Necesitamos un plan.


EC - ¿Qué ha observado usted en los primeros meses de esta administración?


BG - Creo que el señor presidente está muy interesado en el tema. Mucha gente está interesada en el tema. Creo que hay que bajar la pelota y hacer un proyecto concreto y ejecutarlo.


EC - Le he estado haciendo preguntas acerca de la disertación que usted ofreció la semana pasada; ¿ha quedado en el tintero algún punto importante?


BG - Si me permite, simplemente quisiera posicionar nuevamente el énfasis de todo esto: la exportación. Una empresa como la mía exporta más del 90%. Quizás ese porcentaje sea una exageración como meta, pero hay que pensar por lo menos en el 70%; no se puede pensar en una industria para vender en el país, para venderle al Estado. Hay que pensar en vender en el exterior. Entonces, todo lo que sea ayudarnos a vender en el exterior es el foco de todo esto.


EC - Buena parte de la argumentación que se ha desplegado por parte de representantes de este gobierno en estos primeros meses del año también ha apuntado a captar inversiones para nuestro país de empresas de alta tecnología del exterior. ¿Cómo ve ese punto?


BG - Ayudaría mucho porque, primero, aumenta la sinergia y, segundo, mejora la imagen del país, su credibilidad.


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EMILIANO COTELO:
Recién entrevistábamos al ingeniero Breogán Gonda, director y fundador de Artech, a propósito de cómo entiende que debe trabajarse en Uruguay para desarrollar la industria de software. A lo largo de la nota se comunicaba con nuestra producción el contador Orlando Dovat, presidente de Zona Franca Montevideo SA.

Usted quería agregar un comentario a lo que hablábamos con el ingeniero Gonda.

Dovat: hoy parte hacia Carolina del Norte "una misión multidisciplinaria que apunta al desarrollo e intercambio tecnológico y a atraer la atención de las universidades norteamericanas hacia nuestro mercado, para buscar la complementación"

ORLANDO DOVAT:
Por supuesto. Siempre es muy interesante escuchar a mi amigo y cliente Breogán Gonda en sus inteligentes apreciaciones. Y usted es un animador muy importante en todos los temas de tecnología que en este momento se están discutiendo ampliamente en el país.

Por supuesto que hay otros hechos que están funcionando en paralelo, no se trata solamente del interés en el propio desarrollo de software sino del tema de tecnología en general. Hoy sale una delegación compuesta por 22 personas que nos estamos trasladando a Carolina del Norte a hacer una presentación de tres días en la ciudad de Charlotte y luego en la ciudad de Raleigh visitando los parques tecnológicos y áreas tecnológicas del Research Triangle Park y el Centennial Park de Carolina del Norte.

Esta delegación está compuesta por las cinco universidades nacionales. O sea, la Universidad de la República y las cuatro universidades privadas: la ORT, la Ucudal, la Universidad de Montevideo y la Universidad de la Empresa. Junto con ellos estamos viajando el gerente comercial de Antel, gente del LATU, el presidente de Fanapel, contador Ricardo Zerbino, el prosecretario de la Presidencia, doctor Leonardo Costa, y quien habla. Y también se estará encontrando con nosotros el embajador de nuestro país en Estados Unidos, licenciado Hugo Fernández Faingold. Disculpen si no nombré a alguno en particular.

Realmente es importante. Lo trascendente de esto en cuanto a lo que está reclamando el ingeniero Gonda -representantes de Artech se van a unir a la delegación en Estados Unidos- es que por primera vez se están uniendo todos los actores en este tema para promover la imagen de Uruguay. Ya estamos haciendo cosas.


EC - Vale la pena remarcarlo. La información que había llegado a la producción de En Perspectiva decía que esa actividad se desarrollaría entre el 21 y el 23 de junio; ustedes están partiendo hoy, 19 de junio.


OD - Exacto. Tenemos que estar allá mañana porque el miércoles 21 comenzamos a las 08.00 de la mañana en la ciudad de Charlotte.


EC - De modo que, por lo que usted subraya, los esfuerzos en esta dirección ya están encaminados.


OD - Estamos dentro de un programa que marcó el presidente respecto a Estados Unidos: atacar el mercado apuntando a 10 estados en particular, no abarcar todo el territorio estadounidense desde Washington, sino particularmente acentuar los contactos y continuarlos con ciertos estados estratégicos. Esta es la primera misión que sale ya con un objetivo concreto.


EC - Una misión especializada.


OD - Sí, es especializada porque se busca interrelación en los aspectos tecnológicos y apoyo a ciertas actividades tales como los centros de distribución regional como modo de "vender" al Uruguay en forma estratégica en la región. A esos efectos está viajando gente de empresas de logística uruguaya. Por ejemplo, está viajando la gente de Fanapel porque el Estado de Carolina del Norte se especializa en temas papeleros y puede aportar mucho "know-how". Está viajando gente vinculada al tema forestación porque ese estado tiene no sólo la parte primaria, sino que la complementa con la producción de muebles y es uno de los exportadores más importantes de ese sector en Estados Unidos.

Por lo tanto, la misión es multidisciplinaria, aunque fundamentalmente va orientada a dos cosas. Por un lado apunta al desarrollo e intercambio tecnológico, a la interrelación de los diferentes actores uruguayos; hay que destacar que la Universidad de la República empieza a aportar un granito de arena muy importante al sector privado. Y, por otro, pretende atraer la atención de las universidades norteamericanas hacia nuestro mercado para buscar la complementación, a efectos de ser más atractivos como plaza de inversión para las empresas estadounidenses.

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Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Julieta Sokolowicz