EN PERSPECTIVA
Jueves 24.02.00 - Hora 09.15
EMILIANO COTELO:
Nuestro invitado de hoy, el ingeniero Alberto Saavedra, es un severo crítico de la
política de telecomunicaciones aplicada por Antel en estos últimos años. Llega a
sostener que nuestro país ya sufre de sordera cibernética parcial.
Alberto Saavedra tiene un título de ingeniero administrativo; es además master en
Administración graduado en la Universidad del estado de Colorado; tiene 48 años, es
uruguayo y está radicado en Estados Unidos desde hace 30 años.
Su esposa es estadounidense. Por estos días Saavedra ha estado desplegando una actividad
bastante intensa en la capital uruguaya, entre otras cosas reuniéndose en el día de
ayer, junto a un grupo de empresarios norteamericanos, con el doctor Jorge Batlle.
Recordemos que usted se fue a los 18 años, becado, para estudiar Ingeniería
Administrativa en Estados Unidos en la Academia de la Fuerza Aérea. Hace 20 años que
vive en Los Angeles pero todos los años, más de una vez, viaja hacia aquí por asuntos
de negocios. Está vinculado a temas de informática e Internet, es empresario, dirige la
página uruguay.com. ¿Qué es
uruguay.com?
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"De aquí a fin de año Uruguay podría
haber estado conectado con el mundo a una velocidad 500 veces superior a la que está
conectado hoy, si Antel no hubiera rechazado las ofertas del consorcio Global
Crossing" |
ALBERTO SAAVEDRA:
Es un portal amateur que cubre cierta información sobre Uruguay, para extranjeros y
también para uruguayos, sobre todo en la diáspora. Tratamos de crear un punto focal para
la diáspora uruguaya. Hasta el momento es un esfuerzo amateur pero creo que en los
próximos meses vamos a ver cómo se transforma en algo más importante.
EC - Actualmente es asesor de incubadoras de Internet. ¿Cómo es esto?
AS - Es un concepto que empieza en Los Angeles hace tres o cuatro años, con la primera
incubadora llamada "Idea Lab". Es un lugar donde alguien que tiene una idea
sobre algo que se puede lanzar en Internet llega a una incubadora sin fondos, sin equipo
gerencial, quizás sin la tecnología completa, y la incubadora determina si la idea es
viable o no y ofrece el primer financiamiento, quizás parte del equipo gerencial, a veces
de manera supernumeraria, ofrece una pequeña oficina, ancho de banda para poder empezar a
llegar a las etapas posteriores en las que entra venture capital o eventualmente se llega
a la bolsa y se crea una subsidiaria aparte. La incubadora es simplemente un intento para
poder promover la creación de nuevas empresas de Internet, empezando más temprano que lo
que se acostumbraba.
EC - ¿Qué es lo que está haciendo hoy usted concretamente en ese plano?
AS - Yo soy miembro del Advisory Board (Consejo de Asesores) de dos incubadoras de
Internet, una en Los Angeles llamada Venture Cathalist, que curiosamente es una de las dos
que están cotizadas en la bolsa de valores de Nasdaq -la otra es SMGI-, y otra en España
llamada Software Green House, en Barcelona. En ambos casos asesoro a las compañías para
ayudarlas a determinar qué ideas son viables y qué le falta al grupo humano que las
promueve para llegar a buen puerto.
EC - En estos días usted está en Montevideo acompañando a empresarios norteamericanos
de este sector. ¿Cuáles y por qué?
AS - La compañía que invité a venir a Uruguay a analizar el nuevo entorno legal y
político de telecomunicaciones - ya habían venido y se habían ido con la idea de que
Uruguay no quería participar en la red global de fibra óptica submarina que están
tendiendo por todo el mundo- es la compañía Global Crossing.
EC - ¿A qué se dedica Global Crossing?
"Una incubadora de Internet es un lugar donde
alguien que tiene una idea sobre algo que se puede lanzar en Internet llega sin fondos, se
determina si la idea es viable o no y ofrece el primer financiamiento. (...) Es
simplemente un intento para poder promover la creación de nuevas empresas de
Internet"
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AS - Es un tema bastante simple. Se habla de la supercarretera cibernética, de
Internet mismo; todo eso lleva una infraestructura. En los próximos 10, 15 o quizás más
años, lo más importante que va a haber para cualquier país del mundo será conectarse a
la red submarina de cable de fibra óptica de Global Crossing, un consorcio global, más
que norteamericano, que ha captado fondo y ya ha instalado varios cables transoceánicos
entre Estados Unidos y Europa, entre Estados Unidos y Japón, de un ancho de banda enorme,
de magnitud muy superior a lo que hay disponible a base de satélites y otras
tecnologías.
EC - Allí apareció el concepto "ancho de banda". ¿Qué quiere decir?
AS - Es el principal tema de esta conversación. El ancho de banda es la capacidad de una
tecnología para llevar información. Es el ancho de una carretera, determina el número
de autos que puede pasar por hora. La fibra óptica esto es superior a todas las otras
tecnologías; por ejemplo hoy la red global de Global Crossing tiene una capacidad máxima
de 1,7 terabits por segundo.
EC - ¿Qué quiere decir eso?
AS - Podríamos hablar de miles de ejemplares de la Enciclopedia Británica enviados de un
punto a otro. Global Crossing le ofrecía a Uruguay un mínimo de 10 higabits por segundo,
o sea 10.000.000 de bits por segundo, suficiente para enviar un ejemplar de la
Enciclopedia Británica por segundo, con fotos y todo.
EC - ¿Qué ocurrió?
AS - Los empresarios norteamericanos vinieron a Uruguay repetidas veces, se reunieron con
personas dentro de Antel y se fueron con la imagen de que Uruguay, por razones que ellos
calificaron de políticas, no estaba interesado en la fibra óptica de Global Crossing.
EC - ¿Antel no estaba interesada en que Uruguay se conectara con el resto del mundo a
través de esa fibra óptica?
AS - Exactamente.
EC - ¿De qué manera se conecta Uruguay hoy con el resto del mundo?
"Los empresarios norteamericanos vinieron a
Uruguay repetidas veces, se reunieron con personas dentro de Antel y se fueron con la
imagen de que Uruguay, por razones que ellos calificaron de políticas, no estaba
interesado en la fibra óptica de Global Crossing"
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AS - La capacidad total de Uruguay para conectarse con el resto del mundo a
través de Internet es de 18 megabits por segundo, o sea, más de 500 veces menos de lo
que Global Crossing -y otro consorcio con el que también estuve vinculado, llamado
Oxygen, que ahora desapareció pero hace dos años era muy viable- ofrecía como capacidad
mínima. Esa capacidad de 18 megabits es la causa principal de que los uruguayos no puedan
navegar en Internet a una velocidad razonable fuera de Uruguay, lo que tiene implicaciones
muy importantes para el futuro del país.
EC - El canal de comunicación con el resto del mundo que utiliza Antel pertenece a otra
empresa privada.
AS - Sí, Antel ha contratado con empresas de satélite, con consorcios de fibra óptica
submarina como Unisur, del que Antel participa. La mayor parte del ancho de banda viene
hoy a través de satélites. Es una tecnología viable y complementaria, paradójicamente,
a la fibra óptica, pero si se utiliza únicamente satélite los costos son muy altos y
hay a su vez un problema relacionado con la velocidad de la luz, que genera una latencia
de la comunicación de alrededor de 250 milisegundos. Hay que entender por qué razón
Antel se opone a que haya más ancho de banda a que los uruguayos pueden conectarse a la
red global de Internet.
EC - ¿Hay una decisión de Antel de conectarse con el mundo a través de un ancho de
banda reducido?
AS - Sí. Esa es la única lógica para el comportamiento de Antel frente a los consorcios
internacionales de fibra óptica. Tengo versiones y anécdotas de cosas que se dicen,
estoy enterado de ciertos comentarios, que darían cuenta de que la razón principal por
la que Antel se opone a darle a Uruguay el ancho de banda necesario para competir en la
economía global y para muchas otras cosas es que le tiene miedo al gran cuco de la
telefonía por Internet.
EC - Es un cuco. Efectivamente, se habla permanentemente de esa competencia entre las
empresas de telefonía básica y la telefonía a través de Internet.
AS - A la telefonía a través de Internet también se le llama de voz sobre IP, el
protocolo de Internet.
EC - ¿Cómo está ese tema en el mundo?
AS - La telefonía por Internet todavía está en pañales. Si uno va al website por
ejemplo de Telcordia -lo que queda de Bellcore, una institución dentro del sistema Bell
antes de ser desmonopolizado y partido en pedacitos; esa compañía es muy importante, ya
que le vendía software básico de telefonía a todas las compañías a nivel global; no
olvidemos que el sistema Bell fue el primero en implementar la telefonía en el mundo-
allí se indica claramente que en el futuro todo tráfico de voz, el 100 por ciento, va a
ser por Internet. Hoy ese tráfico es muy escaso, representa menos de un 2-3 por ciento,
pero de aquí a 10 años la gran mayoría de las llamadas telefónicas a nivel global se
va a hacer por Internet, lo que va a reducir enormemente los costos de esas llamadas.
EC - ¿De qué orden podría ser esa reducción de los costos?
AS - Imaginemos llamadas telefónicas de aquí a Estados Unidos con un costo de 2 o 3
centavos de dólar por minuto.
EC - Eso no es una realidad hoy, es una perspectiva, una posibilidad bastante cierta. Pero
usted tiene datos que le dicen que es para aventar ese riesgo de competencia que Antel hoy
no está dispuesta a utilizar un ancho de banda mayor que el que tiene con el resto del
mundo.
AS - Es un tema muy complejo. No olvidemos que Antel le genera al Estado ganancias de
cientos de millones de dólares; no sé en qué se utilizan esos ingresos, pero me
extrañaría que se utilizaran para el presupuesto general. O sea que Antel es una especie
de ganso de los huevos de oro del Estado. Desde ese punto de vista eso presenta una
lógica para prohibir que se impongan alternativas a las llamadas telefónicas por las
cuales se cobra tanto. Se ignora el hecho -ya conocido en el resto del mundo- de que una
reducción de precios en ancho de banda en un 1 por ciento aumenta la demanda en un 1,5
por ciento, lo que genera un ciclo virtuoso en que cuanto más se bajan los precios hay
más demanda y más ingresos. En realidad el cuco no existe, es un mito basada en la
información limitada que se maneja en los altos niveles de Antel.
EC - ¿Uruguay ya podría hoy estar conectado al mundo con mayor ancho de banda?
AS - De aquí a fin de año Uruguay podría haber estado conectado con el mundo a una
velocidad 500 veces superior a la que está conectado hoy. Me interesa que el uruguayo
comprenda qué se perdió con esa oportunidad y qué es lo que se puede hacer ahora para
llegar a esa posición en que se podría haber estado de aquí a fin de año, gracias a
Global Crossing, si Antel no hubiera rechazado las ofertas del consorcio.
EC - ¿Cuáles hubieran sido las ventajas para los uruguayos en general y para las
empresas que operan en nuestro país?
"La capacidad total de Uruguay para conectarse
con el resto del mundo a través de Internet es de 18 megabits por segundo, o sea, más de
500 veces menos de lo que Global Crossing. Esa capacidad de 18 megabits es la causa
principal de que los uruguayos no puedan navegar en Internet a una velocidad razonable
fuera de Uruguay, lo que tiene implicaciones muy importantes para el futuro del
país"
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AS - Las ventajas son enormes. No podemos imaginar un Uruguay compitiendo a
nivel global en telemedicina, teleeducación, servicios de aplicaciones remotas. Una
compañía podría prestar servicios de aplicaciones de contabilidad con servidores en
Uruguay a una compañía en Colombia, por ejemplo; un grupo de médicos uruguayos podría
proveer de consejos médicos a otros médicos repartidos por toda América Latina y el
mundo; servicios de traducción, de desarrollo de software. Se habla de un Sylicon Valley;
hay un caso muy específico en que Irlanda perdió la oportunidad de un establecimiento de
desarrollo de software de la Microsoft contra Inglaterra porque esta última tenía mayor
ancho de banda; inmediatamente el gobierno irlandés contrató a Global Crossing a su
costo para que trajera su ancho de banda a Irlanda para que el país nunca más perdiera
una competencia con Inglaterra por tal causa. Ninguna empresa norteamericana, europea o
asiática va a venir a Uruguay a desarrollar software si no cuenta aquí con el mismo
ancho de banda con que cuenta en su país; la ventaja competitiva de salarios más bajos
de programadores se pierde inmediatamente.
EC - Usted señala que la posibilidad de que el parque tecnológico que la nueva
administración piensa impulsar tenga éxito -sobre todo a la hora de captar inversores,
empresas provenientes del exterior- pasa por, entre otras cosas, ampliar el ancho de banda
de nuestra conexión con el mundo.
AS - Absolutamente.
EC - ¿Qué estamos perdiendo al no tener ancho de banda suficiente?
AS - Por ejemplo, con suficiente ancho de banda un uruguayo podría estudiar desde su casa
para recibirse como ingeniero en Haití o para conseguir un título de MBA de una
universidad de primera en Estados Unidos. Hoy por hoy uno puede ir a la universidad
participando en las clases a través de videoconferencias, pero eso ya no se puede hacer
sin ancho de banda. Un doctor uruguayo podría aprender un nuevo procedimiento quirúrgico
remotamente si tuviera ancho de banda. Un exportador uruguayo podría encontrar un
distribuidor en el extranjero y darse cuenta de las estrategias de la competencia en base
a un análisis hecho a través de Internet. Todo eso cuesta muchísimo si se hace a
través del escaso ancho de banda que tenemos hoy. ¿Por qué no usar también el ancho de
banda para el entretenimiento, para ver una película de Hollywood o para informarse sobre
cualquier cosa disponible en Internet?
EC - Saco la conclusión de que con mayor ancho de banda, a los servicios de televisión
para abonados que hoy tiene nuestro país, e incluso a los servicios de televisión para
abonados satelitales que están entrando de manera irregular y forzada, se les podrían
agregar otros servicios de televisión por Internet.
AS - Absolutamente.
EC - Estamos hablando de servicio de televisión con buena calidad de imagen y sonido, no
de esas imágenes que vemos actualmente en Internet, que van a los saltos, entrecortadas;
estamos hablando de calidad digital.
AS - Hace tres semanas estuve en Sylicon Valley, donde estoy asesorando una compañía que
tiene una tecnología que permite ofrecer 32 pantallas por segundo en una pantalla de
computadora completa -o sea que por lo menos estamos hablando de la calidad de la
televisión-, con un ancho de banda de 250 kbps. Ya es demostrable tecnológicamente -no
comercialmente todavía- que se puede ofrecer televisión por Internet, en la modalidad
llamada "en demanda"; si quiero ver una película x voy a una website, pido esa
película y la veo yo solo, por Internet. Esa tecnología ya existe y en los próximos
años va a ser ofrecida a todo el mundo.
EC - Lo que va a revolucionar una vez más el negocio del entretenimiento televisivo.
AS - Entretenimiento, educación, información, noticias, todo.
EC - Los ejemplos que usted ha manejado de lo que podrían obtener Uruguay y los uruguayos
en caso de contar con mayor ancho de banda en su salida al exterior son bastante claros.
Me pregunto qué le pasaría a Antel en esas condiciones, ¿ganaría o perdería?
AS - Lo más interesante es que quien va a ganar más de todo esto va a ser la propia
Antel y sus trabajadores.
EC - Pese al riesgo de la competencia en llamadas telefónicas.
AS - En el futuro las llamadas telefónicas van a representar un pequeño porcentaje del
total del mercado de telecomunicaciones. Por proteger ese mercado que hoy tiene Antel, el
país se está perdiendo una oportunidad 100 veces superior en el futuro. Cada día que
pasa, mientras esa política sigue en pie, Uruguay se va retrasando y va perdiendo la
ventaja que paradójicamente Antel le dio en los últimos años. Antel ha hecho una buena
labor en cuanto a ciertas cosas; Uruguay tiene la teledensidad de América Latina, más
teléfonos per cápita que cualquier país latinoamericano, tiene una red digital que en
cierta forma representa una ventaja, tiene la penetración de Internet más alta de
América Latina. Pero tirarse a defender eso sin progresar es como defender el 1 a 0; no
me gusta ver los casos en que un equipo de fútbol uruguayo mete un gol y se echa para
atrás a defender ese 1 a 0; ese 1 a 0 se transforma muy rápidamente en 1 a 1 y 1 a 2.
EC - ¿Qué ganaría Antel con un mayor ancho de banda en la salida al exterior?
"Antel le genera al Estado ganancias de cientos
de millones de dólares. Desde ese punto de vista parece lógico prohibir que se impongan
alternativas a las llamadas telefónicas por las cuales se cobra tanto. Se ignora el hecho
de que una reducción de precios en ancho de banda en un 1 por ciento aumenta la demanda
en un 1,5 por ciento. El cuco de la telefonía por Internet no existe, es un mito basada
en la información limitada que se maneja en los altos niveles de Antel"
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AS - Podría transformarse en una moderna compañía de telecomunicaciones.
Cuando AT&T pierde el monopolio en Estados Unidos, y se parte en varios pedazos, cada
uno de esos pedazos es hoy mucho más importante que lo que era AT&T monopólico. Hay
más empleados de telecomunicaciones, más oportunidades para empresarios, más usuarios
de muchos más servicios que generan muchos más ingresos a todas esas compañías que
antes constituían un monopolio único. Ese es un caso muy estudiado, ya no quedan
monopolios de telecomunicaciones en casi ningún lugar del mundo, los pocos que quedan
están siendo desmonopolizados, privatizados, etcétera. Antel tiene que ver lo que está
ocurriendo en el resto del mundo, qué oportunidades hay para los que antes trabajaban en
los monopolios y darse cuenta de que esa gente ahora tiene muchas más oportunidades con
las nuevas tecnologías y las nuevas compañías de telecomunicaciones que se crean una
vez rotos los monopolios.
EC - Sus conclusiones acerca de la política de Antel están expuestas en un artículo que
ha dado mucho que hablar en Uruguay, titulado "El futuro de las telecomunicaciones es
responsabilidad de todos", que puede consultarse en la página URUGUAY.COM. En ese
artículo, además de plantear la crítica, usted hace la propuesta y dice, por ejemplo:
"Uruguay y Surinam son los únicos países de América Latina que no han
reestructurado aún el monopolio estatal de telecomunicaciones para permitir la libre
competencia. En el 2000, si Uruguay cumple con el tratado del Mercosur, Antel debería
permitir a empresas argentinas y brasileñas ofrecer servicios al público
directamente". ¿Cómo incide el factor Mercosur aquí?
AS - El Mercosur es importante, pero hoy, gracias a Internet, las distancias hacia todos
lados se han reducido. Uruguay tiene que insertarse no solamente en el Mercosur, que es un
mercado con mucha más volatilidad -cuando Argentina y Brasil tienen problemas nosotros
tenemos muchos más-; hoy tiene la posibilidad de insertarse en el mundo global
directamente, de vender servicios a todas partes a través de Internet. O sea que el
Mercosur es importante, pero lo más importante de todo es la economía global.
EC - ¿Qué tipo de actividades a cargo de empresas debería admitir Antel que hoy no
admite?
AS - Es muy difícil tener una lista de cosas que se pueden hacer y cosas que no se pueden
hacer. Cuando el mundo en el siglo XIX dependía más que nada de la explotación de
industrias primarias, se aplicaba el dogma de Alberti: gobernar es poblar; en el siglo
XXI, cuando entramos a economías de servicios, a la idea de vender conocimientos, a una
economía global, ofrezco el dogma de Alberto: gobernar es facilitar acceso a Internet.
Eso es fundamental, no puedo decir qué se puede hacer y qué no, hay que permitir que los
individuos, los ciudadanos, los empresarios, hagan lo que sea por ganarse una buena vida,
por competir a nivel global, por ofrecer trabajo. Es muy difícil que alguien en una
organización como Antel -o en cualquier burocracia- pueda establecer qué se puede hacer
y qué no, uno nunca puede limitar la imaginación del ser humano. En Estados Unidos se
dice hoy que únicamente el 20 por ciento de Internet ha sido inventado; yo calculo que es
todavía menos que eso, lo que falta por inventar es muchísimo más.
EC - ¿En qué se tiene que convertir Antel? Usted dice en su nota: "Antel tiene un
futuro si se concentra en su rol empresarial, si profesionaliza su dirección abandonando
criterios políticos personales de corto plazo y abandona a otros su papel normativo,
actuando entonces como catalizador y canalizando las ideas y energías de sus accionistas,
que son todos los uruguayos".
"Ninguna empresa norteamericana, europea o
asiática va a venir a Uruguay a desarrollar software si no cuenta aquí con el mismo
ancho de banda que en su país; la ventaja competitiva de salarios más bajos de
programadores se pierde inmediatamente.
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AS - Exactamente. Antel tendría que empezar a transformarse en una moderna
empresa de telecomunicaciones, lo que implica una serie de cosas. Antel es patrimonio de
todos los uruguayos, no únicamente de los que hoy trabajan en ella. Uruguay necesita
captar inversión para una infraestructura de telecomunicaciones para poder hacer todo
esto de lo que hablamos; si lo único que puede hacer Antel es cobrar por llamadas
telefónicas para poder invertir, eso nos lleva a nada. Uno de los activos más
importantes que tiene Uruguay en el mundo hoy es su diáspora; desgraciadamente en los
últimos 40 años se han ido entre 500 y 700 mil uruguayos; soy un diásporo, como nos
llamamos. La diáspora es un activo importantísimo para Uruguay, esa diáspora le genera
a Antel quizás más de 10 millones de dólares anuales en ingresos por las llamadas
telefónicas que hacemos a nuestros padres, amigos, etcétera. Es importante que Antel se
dé cuenta de que esto de financiar el progreso tecnológico de Uruguay cobrando llamadas
telefónicas en forma exorbitante no puede seguir, lo que tiene que hacer es captar
inversiones en una bolsa de valores, en un mercado financiero global, como lo están
haciendo todas las compañías, ya que hay que invertir cifras enormes que no se puede
conseguir una compañía basándose en las ganancias que a su vez son repartidas dentro
del gobierno de una manera que todavía no entiendo.
EC - Usted propone privatizar Antel, por lo menos parcialmente, convertirla en una
sociedad anónima con una parte del capital accionario del Estado y otra que cotice en
bolsa, por ejemplo.
AS - Sí, propongo eso, quizás haya otras soluciones; no quiero limitarme a una única,
pero creo que hay que hacer un cambio. Los objetivos tienen que ser captar inversiones y
promover que Uruguay continúe siendo número uno en América Latina en telecomunicaciones
de aquí en adelante, no podemos perder la ventaja que tenemos, en cualquier momento el 1
a 0 se transforma en 1 a 1 y 1 a 2.
EC - En su nota usted dice también: "Es necesario crear una agencia reguladora,
altamente tecnificada e independiente de intereses empresariales y políticos, que debe
ser el árbitro final que impida prácticas monopólicas negativas, asegurando el interés
de todos los uruguayos".
"En el futuro las llamadas telefónicas van a
representar un pequeño porcentaje del total del mercado de telecomunicaciones. Por
proteger ese mercado que hoy tiene Antel, el país se está perdiendo una oportunidad 100
veces superior en el futuro"
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AS - Absolutamente. Incluso en una economía de mercado rabiosa se necesita un
organismo que regule, que explique las reglas de juego, que las determine, para que todas
las empresas se rijan por las mismas. Eso nunca se niega, de otro modo surgen las
prácticas monopólicas. En Estados Unidos el monopolio no es ilegal, lo ilegal son las
prácticas monopólicas, que una compañía que tiene un monopolio amenace a sus clientes
con no proveerles servicios si hacen negocios con la competencia. Eso no se debe permitir,
y para eso se va a necesitar un juez en el partido.
EC - Es decir, la creación de un organismo o una agencia nueva.
AS - Quizás ese organismo ya exista en forma embriónica: la Dirección Nacional de
Comunicaciones.
EC - ¿Pero?
AS - Tendría que darse cierta autoridad que quizás ahora no tenga -tengo muchos casos
anecdóticos en cuanto a oposiciones entre la Dirección Nacional de Comunicaciones y
Antel-, y tendría que darse un objetivo claro de por qué estamos haciendo esto.
EC - Usted dice que "esta entidad también debería defender los intereses de Uruguay
frente a las autoridades que regulan la asignación de direcciones de Internet".
AS - Absolutamente. Uruguay pertenece ahora a un mundo global de telecomunicaciones; una
de las cosas que está ocurriendo es que hasta que no se implemente el protocolo siguiente
de Internet hay cada vez menos direcciones IP disponibles. En el futuro va a haber
direcciones IP para toda máquina, para radios, televisiones, para el reloj que tenemos en
la muñeca; hoy por hoy hay un problema de direcciones IP, cuanto menos direcciones IP
tiene un país más límites tiene en cuanto a lo que puede hacer por Internet.
EC - Aclaremos qué es una dirección IP.
AS - La dirección IP es simplemente un número que determina que hay un componente que
existe en Internet, cada servidor tiene una dirección IP, cuando un PC se conecta a
Internet se le asigna dinámicamente una dirección IP. Cada vez que uno hace una llamada
telefónica a un proveedor de servicios de Internet ese proveedor le asigna una dirección
IP; si el proveedor del servicio de Internet tiene un número limitado de direcciones IP
tiene un número limitado de conexiones simultáneas. Sería muy grave que ocurrieran
embotellamientos por esa razón. Hay grandes debates a nivel global, estoy muy al tanto de
eso porque la oficina principal que asigna las direcciones IP está ubicada en el mismo
piso del edificio donde tengo una oficina en Los Angeles, llamada ICAN, Internet
Corporation por Assigning Names and Numbers. Es un tema muy tecnológico, pero es
importante que Uruguay defienda sus derechos a nivel global para no quedar rezagado.
EC - Usted propone que "Antel, la Dirección Nacional de Comunicaciones, la
Universidad de la República, el Parlamento y todas las organizaciones directa o
indirectamente vinculadas al tema promuevan un diálogo transparente sobre estas
cuestiones en el ámbito nacional aprovechando Internet misma".
AS - Absolutamente. Digamos que Internet es parte de la solución para estos problemas,
porque se puede crear un medio donde toda la gente pueda contribuir con ideas. Me
gustaría que los 300 mil y pico de usuarios de Internet de que se habla en Uruguay se den
cuenta de esta situación y empiecen ellos mismos, de abajo hacia arriba -o en realidad de
arriba para abajo- a poner presión para que todos los entes competentes en esta materia
empiecen a dirigirse a este tema de una manera racional. Está en manos del usuario
uruguayo de Internet empezar un movimiento para que esto se resuelva lo más pronto
posible.
EC - Para que se resuelva ¿qué? ¿Por ejemplo el ancho de banda de la salida al
exterior?
AS - Exacto; qué tecnologías se pueden usar para conectarse a Internet -hay muchas
tecnologías que recién en este momento se están adjudicando-, la creación de un marco
normativo claro, que todo el mundo entienda, para poder captar inversiones, etcétera.
EC - ¿El ancho de banda interno?
AS - Ese es otro tema muy importante.
EC - Vamos a detenernos en él.
AS - Antel ha creado una infraestructura muy útil internamente; según tengo entendido
hace poco, basado en la nueva interpretación de una ley vieja se han otorgado frecuencias
para proveer servicios de conexiones inalámbricas fijas.
EC - Servicios de transmisión de datos inalámbricos.
AS - Sé que UTE tiene una gran capacidad de comunicaciones en fibra óptica que usa
internamente. Cuando a UTE -que es otro organismo del Estado- se le permita proveer
servicios, va a poder otorgar inmediatamente, a gran parte de Uruguay, comunicaciones por
datos. Esto es importante porque creo que uno de los errores grandes en la creación de
ese Sylicon Valley uruguayo es decir que el mismo tiene que estar ubicado geográficamente
en un área limitada.
EC - Usted no comparte la idea de crear un parque tecnológico, o dos, o tres.
"Internet va a cambiar todo: la medicina, la
educación, y también la política. Internet potencia el ciudadano como nunca antes otra
tecnología. Es hora de que el usuario de Internet se rebele en contra de este
estrangulamiento de Antel"
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AS - No, yo tengo la visión de un Uruguay totalmente dedicado a eso, un
Uruguay completo como un Sylicon Valley, desde Artigas hasta Rocha, hasta Río Negro,
hasta Colonia, pasando por Montevideo. ¿Por qué hay que obligar a un equipo humano de
programadores capaces en Rivera a mudarse a Pando, o a un equipo de programadores capaces
en un garaje en Fray Bentos a mudarse a Montevideo para poder sacarle ventaja a la nueva
ley impositiva a crearse para el Sylicon Valley? Hay que permitir que la gente trabaje
desde su casa y desde donde esté para molestarla menos. Eso se puede hacer con ancho de
banda. Hoy en Estados Unidos, en Sylicon Valley, hay ciertamente una concentración de
empresas, pero esas empresas contratan gente por todo Estados Unidos, desde Iowa a
Nebraska, que trabaja directamente en Sylicon Valley a través de Internet.
EC - La base de la empresa está en Sylicon Valley pero muchos de sus investigadores
están dispersos por Estados Unidos.
AS - Por todo Estados Unidos y por todo el mundo; no necesariamente en Estados Unidos, en
Europa y Asia hay gente trabajando para Sylicon Valley, gracias a que tiene ancho de banda
abundante y barato.
EC - Usted dice que para que eso sea posible en Uruguay otra de las claves es el ancho de
banda interno.
AS - Exacto, es muy importante.
EC - ¿Cómo estamos hoy con el ancho de banda interno?
AS - Bien, comparados con el resto de América Latina, pero no hay reglas de juego claras.
Si Antel se está preocupando por la telefonía basada en Internet en vez de preocuparse
de que los usuarios tengan suficiente ancho de banda, si no hay reglas claras de juego no
va a ver empresarios que tomen el riesgo para proveer el ancho de banda necesario.
EC - También aquí estaríamos hablando de un ancho de banda -en este caso interno- que
debería habilitarse, abrirse a la competencia.
AS - Absolutamente. Y según tengo entendido eso ya se está haciendo, hay varios grupos
empresariales apuntando a eso.
EC - Pero el marco legal aún no es satisfactorio.
AS - El marco legal es muy insatisfactorio. Según tengo entendido, las adjudicaciones de
frecuencia para la tecnología LMS inalámbrica para la comunicación de datos que se
hicieron últimamente, estuvieron basadas en un párrafo de una ley de empresas públicas
que ya existía en el ´94 y no se derogó. El marco legal tiene que ser claro y útil.
EC - Pero usted no cree imprescindible buscar un lugar físico para concentrar las
empresas informáticas.
AS - No. Ofrezco como ejemplo el estado de Iowa en Estados Unidos; todo ese estado se ha
transformado en un parque tecnológico, con ancho de banda basado en fibra óptica.
EC - Uno de los argumentos a favor del parque tecnológico es -de nuevo tomando como
ejemplo Sylicon Valley- el fenómeno de sinergia que se produce al estar juntas varias
empresas dedicadas a temas similares, cuyos investigadores, por ejemplo, se encuentran en
los restaurantes a la hora del mediodía, dialogan entre sí, intercambian experiencias.
¿Qué dice de esa ventaja?
AS - Es una ventaja importante, pero dejemos que se cree Sylicon Valley sin un preconcepto
en cuanto a dónde tiene que estar. Sylicon Valley se creó sin el apoyo del gobierno
americano, empezó con Hewlett Packard, David Packard y John Hewlett, a los que Walt
Disney les da un contrato para efectos especiales de sonido. Más allá Sylicon Valley
surge solo, sin ninguna dirección central. Tiene ciertas ventajas y por lo tanto tiene
éxito, pero hay otros centros tecnológicos en Estados Unidos, por todos lados hay
empresas que empiezan. Claro, ayuda que haya una cierta sinergia entre personas, pero eso
se logra de todas maneras proveyendo ancho de banda. Si hay ancho de banda se puede hacer
videoconferencias por Internet con cualquier punto del mundo. Hace dos meses yo tenía un
laboratorio en Argentina y otro en Estados Unidos y tenía la idea de conectarlos a
través del ancho de banda. El problema es que en Argentina no había ancho de banda y por
lo tanto no pudimos hacer las videoconferencias que queríamos. Con videoconferencias se
puede trabajar en conjunto, en grupo, desde muchos puntos distintos. Esa es la tendencia
de hoy, hoy es imposible conseguir casas o apartamentos en Sylicon Valley, es carísimo,
el parque ya llegó a su límite y se está empezando a propagar en otras áreas.
EC - ¿Usted habló de todas estas cuestiones de que hemos estado hablando aquí con el
doctor Jorge Batlle? Usted tuvo una reunión con él ayer.
AS - Sí.
EC - ¿Esa reunión fue para poner el gobierno electo en contacto con Global Crossing?
AS - Digamos que la nueva administración está muy al tanto de todos estos temas y es muy
consciente de lo que significa la tecnología para el futuro del país. Eso me da grandes
esperanzas, por primera vez en 30 años, desde que me fui, veo luz al final del túnel.
EC - Con el doctor Batlle no ha hablado sólo del tema de Global Crossing y el tipo de
conexión al mundo que el consorcio le había ofrecido a Uruguay y había sido rechazado.
AS - Ese fue el catalizador de la reunión, pero en toda reunión a ese nivel se habla
también de otras cosas. La nueva administración está muy al tanto de lo que significa
para Uruguay tener modernas tecnologías de telecomunicaciones.
EC - ¿Qué percibió en el tema concreto de una nueva política de telecomunicaciones?
AS - Yo estaría muy sorprendido si no hubiera grandes cambios.
EC - Usted tiene la sensación de que los va a haber.
AS - Sí, por eso tengo mucha esperanza.
EC - Me dejó con curiosidad a propósito de su convocatoria a una especie de rebelión de
los usuarios de Internet. ¿Qué está diciendo?, ¿que la gente empiece a atosigar con
e-mails a organismos del Estado, a Antel, para que cambien toda la rigidez que se ha
planteado en Uruguay a propósito de algunos temas críticos?
AS - Absolutamente, Internet va a cambiar todo: la medicina, la educación, y también la
política. Internet potencia el ciudadano como nunca antes otra tecnología. Es hora de
que el usuario de Internet se rebele en contra de este estrangulamiento de Antel. Creo que
si el usuario uruguayo de Internet deja atrás los falsos nacionalismos y piensa en el
futuro del país y en el suyo propio, y se dirige a Antel y los organismos del Estado, va
a poder lograr los cambios estructurales necesarios.
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Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Mariana Viera Cherro
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