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EN PERSPECTIVA
Lunes 31.01.00, hora 07.35.
DAINA RODRIGUEZ:
Este fin de semana resurgía la información: el presidente electo, Jorge Batlle,
"quiere un Silicon Valley uruguayo". Según las crónicas, Batlle "otorgó
prioridad uno a la construcción de un polo de desarrollo tecnológico similar al
estadounidense. Habrá incentivos tributarios y un préstamo del Banco Interamericano de
Desarrollo, BID, por U$S 60 millones". "Antes de fin de año estará instalado y
en funcionamiento un polo de desarrollo tecnológico similar al Silicon Valley de Estados
Unidos, donde se ubicará industrias de software que contarán con apoyo para el
desarrollo de sus proyectos", según anunciaron el viernes fuentes del gobierno
electo. Al mismo tiempo, se impulsará un paquete de incentivos para el crecimiento de
esta industria, que incluye exoneraciones tributarias para las empresas que se radiquen en
ese lugar, incentivos que se espera que sean similares a los aplicados para el sector
forestal.
La información surge de la reunión que mantuvieron el viernes por la tarde el doctor
Jorge Batlle y la Cámara Uruguaya de Software. Estamos en comunicación con el presidente
de la Cámara, Roni Lieberman. La reunión fue bastantes extensa; ¿era lo que esperaban?
RONI LIEBERMAN:
No; realmente nos sorprendió. Fue una reunión más extensa de lo que pensábamos, en la
que el doctor Batlle se interiorizó con sumo detalle de la realidad del sector y de su
potencial, así como de los detalles de la propuesta que le estábamos haciendo llegar
respecto a cómo entendemos que esto se puede potenciar más aún.
DR - Ya existía un conocimiento personal previo.
RL - Afortunadamente, Batlle se ha interesado en el tema desde hace mucho tiempo. En el
primer semestre del año pasado, la Cámara organizó un desayuno de trabajo al cual fue
invitado, y ya en esa oportunidad avanzamos sobre lo que podría llegar a ser su propuesta
en caso de acceder al gobierno, cosa que hoy se está cristalizando.
En aquel momento, el desafío importante que nos lanzó fue que, en caso de que llegara al
gobierno, le tuviéramos preparada una propuesta con los aspectos en los que entendíamos
que este sector se debía desarrollar. Ayer le mostramos los deberes hechos, con lo cual
el tema empieza a redondearse.
DR - Pero ya en diciembre la Cámara había presentado una agenda concreta al equipo de
gobierno.
RL - Exactamente. En aquel momento, más que nada, la propuesta había sido un borrador de
un par de carillas que básicamente transmitía los grandes lineamientos del proyecto.
Ahora estuvimos discutiendo mucho más en detalle los alcances de aquello que se había
presentado en forma resumida.
DR - Si recuerdo bien, a partir de una entrevista que tuvimos a principios de enero, la
propuesta tenía tres líneas fundamentales. ¿Podemos repasarlas?
RL - Básicamente el gran objetivo es potenciar y fortalecer la industria uruguaya de
software. Lo que estamos buscando es aprovechar todo el potencial que tiene Uruguay en el
terreno de esta nueva tecnología, y acompañar el crecimiento que la industria del
software tiene a nivel mundial.
Para eso pretendemos impulsar una serie de iniciativas que, estamos seguros, van a lograr
principalmente aumentar las exportaciones y, lo que es mucho más importante, generar
puestos de trabajo dentro del sector (que, como lo habíamos conversado antes, son
calificados, bien remunerados, donde la gente hace lo que le gusta).
Y concretando la propuesta, básicamente hablamos de fortalecer a las empresas existentes,
pero principalmente de generar oportunidades para que puedan desarrollarse nuevas
empresas, nuevos proyectos, nuevas ideas, que son lo que va a lograr el gran salto en
volumen de las exportaciones y del empleo.
DR - Hablamos de las "incubadoras de empresas".
RL - Entre otras cosas, las "incubadoras de empresas". Estamos convencidos de
que, para realmente lograr un cambio, no alcanza con que las empresas que hoy estamos
exportando aumentemos las ventas. Afortunadamente tenemos la expectativa de que eso
suceda, pero para que el cambio se produzca debemos aprovechar el enorme capital que hay
en toda la gente que tiene conocimientos profundos en informática y que tiene buenas
ideas, para que esas ideas no queden en una conversación entre amigos sino que haya un
lugar al que uno pueda ir con sus ideas, presentarla, se la estudie, y si tiene potencial
desde el punto de vista técnico y de mercado, esa empresa, ese técnico, ese estudiante,
pueda integrar lo que se denomina una incubadora de empresas, donde se le dé todo el
apoyo necesario para que esa idea se transforme en un producto que pueda ser exportado.
DR - Una tercera línea de trabajo tiene que ver con la instalación de empresas
internacionales en Uruguay.
RL - Exactamente: en la medida en que las empresas internacionales elijan a Uruguay como
su base para funcionar en el Cono Sur, se genera -como lo hemos visto en otros países-
una serie de consecuencias muy positivas. En primer lugar, una muy directa es que estas
empresas emplean una cantidad importante de gente, lo cual generaría de inmediato trabajo
con las características que mencionábamos (técnicos en informática, ingenieros), y que
les permitiría transitar por esas empresas, y acá viene la segunda gran ventaja: que la
gente que hace carrera dentro de estas empresas de clase mundial, aprende a hacer las
cosas como se hacen en una empresa de porte. Y cuando sale a montar su propia empresa o a
insertarse en una compañía nacional, lo hace con todo el conocimiento sobre hacer las
cosas en serio. Eso favorece desde muchos puntos de vista, sin lugar a dudas, y es otro de
los puntos incluidos en este proyecto.
DR - Al igual que en aquel momento en que ustedes hicieron la propuesta, aparece
nuevamente la mención al "Silicon Valley uruguayo". ¿La creación de un lugar
físico donde puedan establecerse las empresas favorece esas líneas de trabajo?
RL - Sí. Hablamos de que estas empresas puedan coexistir en un parque tecnológico, en el
cual tengan un espacio físico donde desarrollarse. Un parque donde tengan, por un lado,
una serie de servicios necesarios para el desarrollo del sector, como telecomunicaciones y
otros conexos. Pero principalmente, lo más interesante es que al estar físicamente
juntas, se genera una sinergia muy especial: es común que una empresa desarrolle algún
tipo de tecnología que pueda complementarse con la de otra para transformarse en un
producto exportable. Entonces, el hecho de que estén cerca ayuda a que esas cosas
sucedan.
También es lógico pensar que una empresa chiquita con una idea novedosa pueda asociarse
con una gran empresa que la ayude a desarrollar el proyecto y a colocarlo después en el
mercado internacional. El hecho de que las empresas grandes estén juntas con las chicas,
entonces, también es un punto interesante.
Aparte está ese efecto sumamente interesante que genera el hecho de que esté toda la
gente junta. Que al mediodía se encuentren en el comedor del parque tecnológico todos
los ingenieros, lo que genera una oportunidad interesantísima para intercambiar ideas,
pensar proyectos juntos... Esta es una experiencia que ya se ha hecho en otros países; si
bien se hace mucha referencia al Silicon Valley de Estados Unidos eso no es exclusivo. Se
ha hecho en muchas partes del mundo con resultados altamente positivos, por lo cual
creemos que puede ser también sumamente positivo para nuestro país.
DR - Por lo que trascendió, el doctor Batlle recibió la propuesta de muy buen grado.
¿En qué terreno se avanzó? ¿Se habló de montos de inversión para desarrollar esta
estrategia?
RL - Como le decía, quedamos sorprendidos. Recibimos más de lo que fuimos a buscar: el
doctor Batlle nos dijo que esta iba a ser una de sus principales prioridades de gobierno.
El está tan convencido como nosotros de que es una oportunidad única para nuestro país,
que efectivamente es así: es clarísimo que el mundo va hacia este lado y Uruguay está
preparado para acompañar el nuevo paradigma, que no podemos perder la oportunidad. Como
país tenemos la enorme responsabilidad de aprovechar una de las más importantes
oportunidades que tenemos para desarrollarnos, y el doctor Batlle nos dio su compromiso de
que este va a ser uno de los puntos estratégicos de su gestión de gobierno.
Ahora hay una comisión de trabajo que en las próximas semanas va a aterrizar mucho más
estos conceptos, y recién allí estaremos en condiciones de tener más definido el
programa y tener números más claros.
DR - De todas maneras, se adelanta que se está gestionando un préstamo por U$S 60
millones ante el Banco Interamericano de Desarrollo.
RL - Ese préstamo del BID abarca todo lo que es ciencia y tecnología, dentro de lo cual
obviamente está incluido el software, y lo que se nos ha dicho es que buena parte de ese
préstamo que se está gestionando puede ser destinado a este interesante proyecto.
DR - ¿Qué se pudo adelantar en relación a los aspectos tributarios que implica esta
iniciativa?
RL - Por supuesto, todo aquello que nos permita minimizar los costos nos hace más
competitivos en el exterior, y parte del proyecto es analizar todo el entorno tributario
para la industria del software. Hay un aspecto especial, y es que el software es una
industria relativamente nueva, mucho más reciente que la mayoría de la legislación que
hoy está vigente, lo que hace que muchas de las normas vigentes no se adecuen a esta
industria, y hay un compromiso de revisar los aspectos.
DR - ¿Por ejemplo, considerar a este parque tecnológico como una especie de zona franca?
RL - Exactamente. Uno de los puntos en los cuales se basa este proyecto es considerar al
parque tecnológico con una legislación no exactamente igual pero similar a la que
podría ser la de una zona franca.
DR - ¿Estuvo en la mesa de conversaciones la exoneración de tributos al Banco de
Previsión Social?
RL - No llegamos a ese nivel de detalle, pero sí se habló de analizar los distintos
tipos de tributos.
DR - También se mencionó que el gobierno podría aportar el espacio físico para la
instalación de este parque tecnológico.
RL - Es exactamente así. El espacio físico fue uno de los puntos que estuvo sobre la
mesa y, si bien todavía no se manejó en detalle, sí se manifestó la voluntad del
gobierno de permitir que se utilizara un espacio físico, o crear uno especialmente para
este destino.
DR - ¿Se sabe dónde estará el Silicon Valley uruguayo?
RL - Todavía es prematuro para saberlo, pero seguramente lo sabremos en poco tiempo.
DR - ¿Cuál es la agenda a partir de ahora? El gobierno designó al diputado electo
Gabriel Pais para estas tratativas.
RL - Exactamente. Quedó conformada esa comisión de trabajo, en la que el gobierno está
representado por el doctor Pais, quien está muy entusiasmado y comprometido por este
proyecto, y haciendo realmente un trabajo excelente en este sentido. Como contraparte
está trabajando la Cámara Uruguaya de Software, que también designó a una comisión
para trabajar en el tema. Mañana tenemos una primera reunión para comenzar a aterrizar
todas estas ideas, así que no estamos perdiendo el tiempo: ya estamos sobre el proyecto,
y seguramente en poco tiempo tendremos una idea mucho más concreta para volver con ella
al doctor Batlle y redondear el tema.
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Transcripción y edición: Jorge García Ramón
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