Entrevistas Radio El Espectador Uruguay


La Cámara de Software propone crear
un "Silicon Valley" en Uruguay


Entrevista con su presidente, Roni Lieberman.

 

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EN PERSPECTIVA
Miércoles 12.01.00 - Hora 09.10


DAINA RODRIGUEZ:
La Cámara Uruguaya de Software presentó un documento al presidente electo, doctor Jorge Batlle, para instrumentar un programa de fortalecimiento y estímulo del sector, y transformar al país en un exportador de software. Uno de los lineamientos fundamentales de esta propuesta es la concentración de la industria del software en un lugar físico, en algo parecido a una especie de Silicon Valley de Estados Unidos.

Sobre este tema y otros conversamos con Roni Lieberman, presidente de la Cámara Uruguaya de Software, y director y fundador de Memory Computación.

Llama la atención esto de transformar al país en un exportador de software. ¿No lo es hoy por hoy? Se habla mucho de que Uruguay es un país pequeño con capacidad de crear y colocar programas de computación. Sé que transformarse en exportador de software es otro grado de cosas, pero me gustaría que empezáramos por ahí.


"Se requiere una acción colectiva de Uruguay como país; no podemos hacerlo las empresas solas y por eso precisamos el apoyo del gobierno"

RONI LIEBERMAN:
Uruguay está exportando software hoy, esto ha sido noticia todo el año pasado. El hecho de que haya empresas exportando software implica un crecimiento de este sector. Hay nuevas empresas, nuevos productos, hay más empleo; esto muestra que hay un enorme potencial en este sector, pero que está todavía muy lejos de su real potencial. Estamos convencidos de que esta actividad tiene una posibilidad de desarrollo muchísimo mayor que la actual, y como país no podemos perdernos la oportunidad y el desafío que implica lograrlo.


DR - En ese sentido el doctor Jorge Batlle mencionó varias veces al sector informático en la campaña electoral. Cuando la Cámara hace esta propuesta, ¿se la está haciendo al nuevo gobierno, no importando cuál es, o es una propuesta con expectativas de que la política que el doctor Jorge Batlle pueda implementar desde el gobierno favorezca concretamente esta línea de trabajo?


RL - Más que nada es una propuesta al país. Tenemos una visión de un modelo de país que entendemos que es posible y queremos que así sea. Estamos convencidos de que tenemos el potencial para hacerlo, que las condiciones están hechas, tenemos una serie de fortalezas que nos posicionan muy ventajosamente para poder lograrlo. No podemos perdernos la oportunidad de dar ese salto que como país precisamos. Tenemos la oportunidad de entrar a ese primer mundo, por lo menos en el tema tecnológico, aprovechando una serie de cosas que están cambiando a nivel de la economía mundial. Es una propuesta al gobierno, pero mucho más es una propuesta al país. Tenemos fuertes expectativas de que prospere, porque no hay ninguna razón para que no lo haga, es muy bueno como para dejarlo pasar.


DR - Hablemos de algunos aspectos de esta propuesta. En la presentación de la nota decíamos que uno de sus lineamientos es la concentración de la industria del software en un lugar físico, en algo parecido al Silicon Valley, el Valle de Silicio de los Estados Unidos. ¿De qué hablamos cuando hablamos de Silicon Valley?


RL - El Valle de Silicio es una región física en Estados Unidos donde ha prosperado muchísimo la industria de alta tecnología en general, no exclusivamente de software, y está basada en que una cantidad importante de empresas se ha concentrado en un mismo lugar. El hecho de que esas empresas se concentren en un mismo lugar genera una sinergia muy importante. Es muy común en esta actividad que las empresas se complementen, que una empresa desarrolle determinada tecnología, que otra desarrolle otra y que haya una integración entre una y otra para lograr un producto realmente útil y con valor agregado para el consumidor final. El hecho de que las empresas estén juntas físicamente tiene una serie de elementos sinérgicos que hacen que estén mucho más juntas que cada una de ellas por separado.


DR - Para dar una idea, casi el 40% de los productos de alta tecnología "made in USA" es fabricado o diseñado en esa zona, en una franja de 75 kilómetros de largo al Sur de San Francisco. 20 de las 100 mayores empresas mundiales de electrónica y programas de computación tienen allí su sede, entre ellas Sony, Microsoft, Netscape y Oracle. Ocho ingenieros pusieron en marcha este Silicon Valley en el año 1957; entre ellos se encontraba Gordon Moore, de la primera fábrica de microprocesadores, que utilizaba como materia prima el silicio; de allí el nombre. Estamos hablando de centros de elaboración y diseño de productos, además de su comercialización.


RL - Estamos hablando básicamente de diseño.


DR - No de un centro comercial.


"Hace 20 o 30 años las empresas más importantes pertenecían al sector automotriz, del petróleo, del acero. Hoy las empresas más importantes del mundo en cuanto a su crecimiento son principalmente empresas de alta tecnología"

RL - No. Justamente la fortaleza que entendemos tiene Uruguay es que puede crear, desarrollar software. Estamos hablando de un trabajo netamente creativo, donde alguien con los conocimientos, la formación necesaria y la creatividad apropiada inventa y desarrolla una tecnología que después integra un producto, que luego se comercializa. El objetivo no es crear un "shopping center", no se trata de que la gente vaya a comprar sino de que estas empresas trabajen en forma conjunta, coordinada y puedan apoyarse unas en otras para que uno más uno no sea dos sino más de dos, que juntándose dos o más empresas puedan lograr más que la suma de lo que puede lograr cada una de ellas por separado.


DR - ¿Cómo se traslada esta propuesta a un país como Uruguay? ¿Cómo está integrada la propuesta que ustedes le hacen al gobierno electo, de manera que se entienda que Uruguay está capacitado para resolver un lugar físico y que además es importante y tiene ventajas que esto sea así?


RL - Quizás sea conveniente empezar un poquito más atrás y explicar por qué esto es posible y realmente necesario. En primer lugar tenemos que analizar la realidad mundial; con esto no me voy de tema porque ésa es la razón de todo este fenómeno. Hoy hay un fenómeno a nivel mundial, que empezó hace unos años; el paradigma de la economía mundial ha cambiado. Hace 20 o 30 años las empresas más importantes pertenecían al sector automotriz, del petróleo, del acero. Hoy las empresas más importantes del mundo en cuanto a su crecimiento son principalmente empresas de alta tecnología. Las economías de los países que hoy están teniendo crecimientos más explosivos, como es el caso de Estados Unidos, estuvieron basadas principalmente en el crecimiento de las empresas de alta tecnología, que prácticamente duplicaron su valor en la Bolsa en el último año.

Nos encontramos con una realidad un poco distinta, donde el crecimiento de la economía de los países está sustentada en empresas de alta tecnología. Ya no es tan importante estar al Norte del ecuador, tener una gran extensión geográfica o tener recursos naturales valiosos.


DR - La localización pasa a ser casi virtual, no importa mucho dónde esté uno. Además, estas empresas no necesitan grandes inversiones para arrancar. A veces uno tiene la fantasía de que con un computador y una conexión se podría tener una empresa en el rubro.


"Para competir en este terreno lo único que precisamos es tener esa base de conocimiento en la gente; en eso estamos muy bien"

RL - La mayoría de las empresas del rubro empezó con esa supuesta fantasía. La mayoría de las empresas se formó con un par de jóvenes con una buena idea y no mucho más capital que eso. Por supuesto que para que esa buena idea trascienda y se transforme en esas empresas enormes que hoy lideran el mercado informático se precisa mucho más que esto, pero la mayoría de las empresas empieza así.

Volviendo al contexto internacional, nos encontramos con una realidad mundial que está cambiando. La gran pregunta es cómo está preparado Uruguay para enfrentar este desafío. ¿Vamos a poder aprovechar este cambio, a transformar nuestro país en uno de los que están liderando el crecimiento tecnológico o no vamos a poder hacerlo?

Para analizar este tema tenemos que evaluar las fortalezas que tiene Uruguay, por qué Uruguay y no otro país. Nos basamos en fortalezas claras que nuestro país tiene, sin lugar a dudas la más importante es la gente. Esta industria se basa principalmente en la capacidad de sus profesionales para poder desarrollar los productos de que hablábamos. En ese sentido Uruguay está realmente muy bien en términos comparativos con el resto de la región. Tenemos una de las tasas de alfabetización más alta de toda América Latina, tenemos una historia universitaria de 150 años, tenemos elementos que fundamentan el hecho de que los profesionales uruguayos sean hoy reconocidos en todo el mundo, y que estén muy bien preparados, especialmente en el área informática. Ahí tenemos una condición realmente necesaria; sin esa masa crítica de gente preparada para llevar esto adelante podemos hacer el mejor programa de fortalecimiento de la industria del software, pero no sería posible.

Hay otras fortalezas que también son importantes. Uruguay tiene hoy una muy eficiente infraestructura de telecomunicaciones. Eso es necesario porque a través de las telecomunicaciones se accede a Internet y a través de Internet llega el conocimiento y salen los productos y los servicios que se exporta. El hecho de tener acceso a todo el conocimiento rompe la barrera que teníamos antes, cuando teníamos que estar físicamente en determinado lugar para estar al tanto de lo último que está pasando.

Hoy, a través de Internet, las empresas de software uruguayas acceden a la tecnología en el mismo momento en que ésta se presenta en el mundo, simultáneamente con una empresa que puede estar en Europa, en Estados Unidos o en el Lejano Oriente. Internet rompe todas esas barreras. En los últimos años ha habido una serie de empresas que ha sabido aprovechar esas ventajas. Son los casos exitosos que han tomado conocimiento público en los últimos años y que hoy están liderando el crecimiento de esta industria de software.


DR - Tú hablabas de la no necesidad de un espacio físico grande, de industrias muy desarrolladas, de grandes capitales o de un país demasiado desarrollado para impulsar políticas, productos, ideas. Por primera vez las posibilidades se independizan de esos factores y se remiten estrictamente a la capacidad intelectual y la formación de la gente.


RL - Es así, por eso entendemos que tenemos una oportunidad sumamente interesante. Si para competir en esta nueva era informática tuviéramos que estar al Norte del ecuador estaríamos ante una condición que no podríamos alcanzar. Si para competir en este terreno tuviéramos que tener una extensión geográfica 30 veces más grande que la tenemos tampoco la podríamos alcanzar. Pero lo único que precisamos es tener esa base de conocimiento en la gente; en eso estamos muy bien.

Vamos a la propuesta concreta del programa. Hoy tenemos una serie de fortalezas y algunas empresas han tenido la capacidad, la habilidad de apoyarse en esas fortalezas y crear empresas exitosas para nuestra escala. Pero eso no alcanza, entendemos que para marcar realmente un antes y un después no es suficiente con que 20 o 30 empresas exporten cifras que pueden ser llamativas para nuestra realidad. Queremos que Uruguay se transforme realmente en un polo de desarrollo de software, que haya una concentración importante de empresas generando software, que los jóvenes que hoy estudian informática salgan a proponer ideas, a formar empresas y a exportar software.

Para lograr todo eso no es suficiente que haya algunas empresas que por su propia iniciativa estén llevando adelante emprendimientos interesantes. Se requiere una acción colectiva de Uruguay como país; no podemos hacerlo las empresas solas y por eso precisamos el apoyo del gobierno. Hemos hecho un análisis de las cosas que entendemos necesarias para que esta transformación sea posible y son las que estamos proponiendo.


DR - ¿Qué otras necesidades a este respecto ha detectado la Cámara para poder alcanzar estos fines? ¿Cuáles serían las principales necesidades en cuanto a políticas de gobierno?


"El primer gran objetivo es generar exportaciones de software; el segundo es generar empleo, hacer que toda la gente que hoy se está formando en el tema informático pueda emplearse en este sector de la economía"

RL - Primero tenemos que ver por qué lo estamos planteando. Me permito hacer un pequeño paréntesis para fundamentar esta pregunta. Nosotros aprendimos de los que ya están haciendo esto bien. La realidad de los últimos años nos muestra que determinados países encararon proyectos similares al que estamos proponiendo y les ha ido muy bien. Estamos hablando de países como Irlanda, por ejemplo, para no mencionar a Estados Unidos, que es el típico referente en esta área y del que nos podemos sentir más lejos porque no va a ser muy fácil ser igual que Estados Unidos. Hablemos de un país como Irlanda, que el año pasado exportó 5.000 millones de dólares de software; comparemos esa cifra con el total de exportaciones de Uruguay. Hace 10 o 15 años Irlanda no exportaba absolutamente nada. ¿Qué pasó en el medio? ¿Qué hicieron? ¿Cómo fue que lograron pasar de prácticamente nada a esa cifra?

Otro referente muy mencionado en este tema es Israel. Hace 10 o 15 años Israel era un país típicamente agrícola y el año pasado exportó de tecnología 16.500 millones de dólares, de los cuales 1.500 millones fueron exclusivamente de software. ¿Qué hicieron estos países? ¿Cómo fue posible esa transformación?

La Cámara hizo un trabajo bastante a conciencia. Por un lado analizamos nuestra realidad y por otro fuimos a investigar la realidad de estos países. Cuando digo que fuimos, lo hicimos físicamente, visitamos esos países, nos entrevistamos con los actores clave que participaron en ese proceso de transformación, con la gente del gobierno, con empresarios, con otros actores que tuvieron un rol protagónico. La gran conclusión es que esto no pasó por casualidad; esa gente llevó adelante todo un plan que logró el fortalecimiento del sector.

Con toda esa información adecuada a nuestra realidad -porque no somos iguales, somos distintos, tenemos características particulares- elaboramos un borrador de lo que podría ser una propuesta que entendemos que podría fortalecer mucho el crecimiento del sector y, principalmente, generar empleo y exportación. En eso se fundamenta nuestra propuesta.


DR - ¿Cómo es el borrador del plan uruguayo que ustedes elaboraron?


RL - Lo primero que vimos en estas experiencias fue que hubo un programa, una política de gobierno orientada a fortalecer al sector. Cuando hablamos de fortalecer al sector nos referimos fundamentalmente a dos grandes capítulos. Por un lado se trata de generar exportaciones. Ahí es donde Uruguay puede desarrollarse, porque el mercado interno es pequeño y no podemos pensar en un gran desarrollo de la economía uruguaya en el área de software vendiéndonos a nosotros mismos; tenemos que vender hacia afuera.

El primer gran objetivo es generar exportaciones de software; el segundo es generar empleo, hacer que toda la gente que hoy se está formando en el tema informático pueda emplearse en este sector de la economía, que tiene una cantidad de ventajas. Pudimos recoger algunos números estadísticos, de los que se desprende, por ejemplo, que este sector no solamente da empleo calificado sino que la gente que trabaja en él gana el doble de lo que ganaría promedialmente en el resto de las actividades. Es un sector que tiene muchos atractivos; no es solamente la posibilidad de exportar sino también la de darle empleo a una cantidad de gente haciendo lo que le gusta y ganando bien. Los objetivos del programa son fortalecer las exportaciones y generar empleo.

¿Cómo lograr esos objetivos? En esos países por un lado se generó una ley que diera el marco, el contexto para realizar esos objetivos, y después se creó un programa apoyado en una unidad ejecutora con el objetivo de llevar adelante la propuesta para que las metas planteadas en la ley se cumplan.


DR - ¿Cuáles son los elementos básicos que debería tener en cuenta una legislación al respecto?


RL - La ley tiene que crear el marco apropiado para que esto pueda desarrollarse.


DR - ¿Cuáles serían los elementos principales para crear ese marco?


RL - La ley hace referencia al programa que llevaría adelante la unidad ejecutora. Apunta básicamente a generar el crecimiento de las empresas existentes -hoy hay un grupo de empresas trabajando y exportando- y fundamentalmente a estimular la creación de nuevas empresas y las condiciones apropiadas para que las mismas se puedan desarrollar. Cuando hablamos de una unidad ejecutora que trabaje en esta ley pensamos que esa unidad va a proveer apoyo logístico y financiero a las pequeñas empresas para que puedan desarrollarse y prosperar en el sector informático.

Decíamos que esta industria está muy basada en ideas que se le pueden ocurrir a alguien: "puedo hacer tal cosa". En la mayoría de los casos tenemos gente joven, que termina su formación universitaria o no, que tiene una buena idea que discute con sus amigos y luego no tiene forma de llevar adelante. Con uno de los capítulos de este proyecto se busca generar un centro de promoción y apoyo de nuevas ideas. En los países que visitamos vimos por ejemplo la creación de incubadoras tecnológicas, incubadoras de empresas.

Una incubadora de empresas -que forma parte de la idea de este parque tecnológico- es un lugar físico donde un comité analiza técnica y comercialmente la factibilidad de un nuevo proyecto. Si el proyecto es aprobado se le ofrece a quien tuvo la idea las condiciones necesarias para desarrollarlo. En los lugares que visitamos hay un lugar físico donde convive una cantidad de pequeñas empresas a las que se les da por un lado el apoyo logístico -normalmente es gente que conoce mucho de su actividad técnica pero que no sabe cómo montar una empresa-, se les hace todo el papeleo para crear una empresa, les patentan la idea para que otros no se la roben antes, les dan todo el apoyo administrativo, el apoyo gerencial de management pensado para una empresa de verdad. La incubadora contrata expertos en marketing, en exportación, que los ayudan a salir con sus productos al exterior. Estamos hablando de una idea fantástica, de que la gente a la que se le ocurrió una buena idea desde el punto de vista tecnológico pueda entrar en una incubadora y que ésta los acompañe por un período -normalmente un par de años- hasta que esa idea se transforme en un producto real o en el prototipo de un producto real que después pueda salir al exterior.

A su vez, la idea es darles a estas empresas el apoyo financiero, el capital necesario durante esos dos primeros años que les permita preocuparse para que la idea prospere, y no cubrir su presupuesto generando otras actividades que las distraen de su actividad principal.

Ese tipo de proyectos estimula la creación de nuevas empresas. Que haya ya no 20 o 30 empresas que lograron abrirse camino por su cuenta, sino que tengamos en forma permanente, todos los años, cantidades cada vez mayores de pequeñas empresas que se están fortaleciendo, que están surgiendo y que van creando ese polo tecnológico al que queremos llegar.


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SEGUNDA PARTE


DR - Ustedes le expusieron esta iniciativa al doctor Batlle a fines de diciembre. A partir de allí Batlle se interesó en las definiciones de la gremial y adelantó que designaría a un representante para estudiar la propuesta. El representante sería el recientemente electo diputado por Montevideo Gabriel Pais. ¿Qué contactos han mantenido hasta el momento con los dirigentes del Partido Colorado?


RL - Hemos tenido un par de reuniones con el doctor Pais, que se interesó en la propuesta y está realmente muy entusiasmado con el proyecto. Todos estamos entusiasmados porque es una enorme oportunidad para el país, más allá del gobierno o el sector software. Es una oportunidad que no podemos perder como país. Hemos tenido una muy buena acogida y tenemos serias expectativas de que esto prospere. Todo parecería estar muy bien encaminado. El tiempo dirá cómo se dan las cosas.


DR - Estábamos hablando de las incubadoras de empresas pequeñas. Yendo a lo general, tú mencionabas tres grandes capítulos: abonar el terreno para crear las condiciones para que las pequeñas empresas se desarrollen -esto directamente vinculado a un lugar físico concreto, a un parque tecnológico-, apoyar a las empresas que ya existen y estimular la instalación de empresas internacionales en Uruguay. El parque tecnológico no estaría circunscripto a reunir físicamente a las empresas que desarrollan su trabajo a partir de Uruguay sino que abarcaría a las empresas del mundo. ¿Podemos pensar, por ejemplo, en que Microsoft se instalara en Uruguay?


RL - Hoy hablábamos de las experiencias de otros países; una de las razones del éxito está en que han estimulado muchísimo la inversión extranjera y que las empresas de software de escala mundial se instalaron en esos países. Eso tiene una cantidad de ventajas. Por un lado queremos que esas empresas utilicen nuestro país como plataforma para la región, para Latinoamérica, para el Mercosur o para el Cono Sur. El hecho de que se instalen aquí no solamente genera una inversión en nuestro país sino que genera empleo. No estamos hablando de que esas empresas de software instalen una oficina comercial sino de que desarrollen su software en Uruguay. Por ejemplo, que el software que esas grandes multinacionales comercializan en Latinoamérica, que tiene que estar adecuado al idioma español, a las características propias de nuestros países, se desarrolle localmente, en Uruguay, con profesionales uruguayos trabajando para esas empresas. Con esa posibilidad generamos un empleo más que calificado.

Por otro lado, eso ayuda a validar a los profesionales uruguayos, porque el que hace su carrera dentro de estas empresas está en óptimas condiciones para lanzarse por cuenta propia y desarrollar su propia empresa. No es lo mismo hacer una empresa desde cero, con las muy buenas ideas que uno pueda tener, que hacerla después de haber transitado por una empresa de clase mundial, después de haber aprendido desde adentro cómo se hace las cosas en una empresa en serio. El hecho de que estas empresas utilicen a Uruguay como su base de lanzamiento para la región tiene ventajas sumamente importantes. Esto no es sólo una presunción; hay experiencias concretas en uno de los países que mencionábamos como ejemplo al principio, que han estimulado muchísimo que estas empresas vengan. Y cinco o 10 años después los resultados son altamente positivos.


DR - Tiene ventajas indudables para Uruguay y para el desarrollo de la capacitación del personal y de la industria en nuestro país. ¿Cómo se hace para que también haya ventajas para las empresas que vengan a instalarse a elaborar su software aquí, con personal uruguayo?


RL - Si esas empresas tienen que adecuar su software a Latinoamérica y tienen que elegir un país donde desarrollarlo, ¿qué mejor país que el que tiene una masa crítica de gente realmente capacitada en el tema, donde la industria del software está actualizada y es pujante? La principal fortaleza ya existe; si no existiera, todos los demás beneficios no serían suficientemente atractivos.


DR - ¿Cómo podemos evaluar esta ventaja comparativamente con otros países como Argentina o España, donde se pueda hacer la tarea de elaborar software para Latinoamérica? Está claro que la capacitación de los uruguayos es destacada, que hay muchísimos jóvenes trabajando y que han hecho los emprendimientos más importantes en materia de software y exportación. ¿Cómo evalúan ustedes la competitividad con respecto a otras alternativas que las empresas internacionales pueden manejar a la hora de tomar decisiones a este respecto?


RL - Si estamos hablando de la formación de la gente me atrevería a decir que estamos muy bien. Esto no quiere decir que seamos el mejor o el único país al que puedan llegar o interesarse, pero puedo decir con seguridad que en términos comparativos estamos en uno de los primeros lugares en la región. No sé si estamos en el primer lugar -tal vez sea un poco soberbio creer que estamos en el primer lugar-, pero estamos dentro de los primeros lugares. Si volvemos a cifras como la tasa de alfabetización, donde sí estamos en primer lugar, o la tasa de acceso a Internet, donde también estamos en el primer lugar... También fuimos el primer país de Latinoamérica en tener una carrera de informática que se creó en la Universidad de la República en el año 67. Hay una serie de cosas en las cuales realmente estamos primeros; a eso queremos hacer referencia.

En este nuevo estado del arte de la economía mundial, donde el tema va hacia la tecnología, Uruguay está bien preparado; eso es lo que tenemos que tener claro. Ya que estamos bien preparados, tenemos que apoyarnos en esa realidad para pegar el salto. Cuando esas empresas eligen hacia dónde venir, Uruguay es un lugar atractivo por su gente. Aparte se tiene que dar otras condiciones.


DR - A eso iba: ¿cómo hacemos para que vengan?


RL - Primero hay que ir a buscarlos, hay que salir a ofrecerse. Uruguay no existe en el mundo para estas empresas. Seamos realistas: es muy duro decirlo pero Uruguay no tiene una imagen tecnológica en el mundo por la que sea reconocido. Tenemos que trabajar en esa imagen y esa credibilidad tecnológica del país y hacer que cuando se hable de Uruguay fuera de Uruguay entre otras cosas se lo asocie a un país con las condiciones necesarias para que vengan esas empresas.


DR - ¿Esa es una tarea estrictamente de marketing, de difusión, o es algo más?


"Hay que hacer una inversión muy importante en la promoción de nuestros productos (tecnológicos), en crear las condiciones necesarias para que se los pueda exportar"

RL - Por un lado es una tarea de promoción del país. Así como salimos a promocionar "Uruguay país turístico" para exportar turismo y lograr que los turistas vengan, también tenemos que salir a promocionar "Uruguay productor de software" o "Uruguay polo de desarrollo de software". Es un punto muy específico, muy concreto, pero es un punto importante en el que hay que trabajar.

Por otro lado, a estas empresas hay que darles otras cosas para que vengan. Tiene que haber una estabilidad, una tranquilidad de que esas empresas van a poder venir y trabajar tranquilas. Hay una realidad del país que también tenemos, que lamentablemente no tienen algunos de nuestros vecinos latinoamericanos, quizás los que están más al Norte, donde la cosa está un poco más complicada. Hoy Uruguay en ese sentido tiene una estabilidad política que les da cierta tranquilidad a las empresas que decidan venir. También es importante que haya estabilidad económica; si no la hay tampoco van a venir.

Pero aparte de todo eso hay que garantizarles determinadas cosas. Por ejemplo, que van a poder invertir en el país y recuperar su inversión sin trabas impositivas o de otro tipo que les impidan hacer su negocio. Queremos que vengan, que hagan su negocio, que les vaya bien haciendo su negocio y que nos permitan participar con generación de empleo, calificación de nuestra gente, validación de nuestros profesionales. Se tienen que dar todas esas condiciones y aparte hay que ir a buscarlos, crear una política que tenga como objetivo estimular que estas empresas vengan a establecerse. Este es otro de los capítulos que entendemos importante y que, sumado a los que comentamos y a algunos más, va creando ese polo tecnológico en Uruguay.


DR - El tercer capítulo tiene que ver con el apoyo a las empresas existentes. Si hablamos de empresas existentes, los integrantes de la Cámara son quienes tienen la palabra. ¿Qué es lo que se necesita, lo principal, lo que está en la tapa del libro para apoyar a las empresas existentes en materia de elaboración de software y de industria tecnológica?


RL - Hay distintas necesidades que dependen de la situación en la que está cada una de las empresas. Recién hablábamos de mejorar la credibilidad tecnológica del país. Esto es importante para nosotros en el momento de salir a exportar nuestros productos, porque nos genera las condiciones apropiadas para que cuando ofrezcamos nuestro producto y digamos que es uruguayo no lo miren mal por ser uruguayo sino que, por el contrario, se lo mire bien por ser uruguayo. Aparte hay programas específicos para estimular las exportaciones: salir al exterior, participar en ferias en forma colectiva en el exterior, financiar proyectos que tengan como principal objetivo la exportación. Hay una cantidad de ítems muy concretos que tienen como objetivo lograr que las empresas existentes se fortalezcan.

Otro punto muy importante es el acceso al llamado capital de riesgo. Muchas de estas empresas ya pasaron esa etapa inicial en la que son dos amigos que se arreglan con una computadora y un poco de dinero para hacer lo que están haciendo, y llegan a una etapa en la cual si quieren que sus productos se comercialicen en forma exitosa en todo el mundo hay que hacer una cantidad de cosas más. Hay que hacer una inversión muy importante en la promoción de nuestros productos, en crear las condiciones necesarias para que nuestros productos se puedan exportar.

Para eso se requiere dinero; estamos hablando de cifras importantes. La figura que existe en los países que han prosperado en este terreno es lo que se llama capital de riesgo, "venture capital", que es el inversionista dispuesto a invertir en estas empresas compartiendo el riesgo con el empresario. No estamos hablando de ir a pedir un préstamo a un banco. Cuando estas empresas van a pedir un préstamo a un banco contándole que tienen una idea genial de algo que van a vender bárbaro, el banco -con razón- no les presta dinero porque no tienen una fábrica sobre la cual puedan prendar las máquinas como garantía de pago. Estamos hablando de una idea que puede ser brillante pero no se puede prendar para conseguir un préstamo a cambio de ella.

Mundialmente se maneja la figura del capital de riesgo, el inversionista que apuesta a la empresa, invierte y comparte los resultados. Si todo sale bien les va bien a los dos y el inversionista participa de los resultados del éxito, pero si sale mal los dos asumieron el riesgo. La realidad muestra que estadísticamente a los inversionistas no les va mal; de 10 proyectos quizás nueve fracasen, pero el que sale bien paga con creces los otros nueve y mucho más. En Uruguay tenemos que crear las condiciones para que esos inversionistas de capital de riesgo estén interesados en invertir aquí. Ese tipo de cosas puede ayudar también a las empresas existentes y más adelante va a ser necesario cuando las pequeñas empresas que se formen en las computadoras lleguen a la etapa siguiente y puedan seguir desarrollándose.


DR - Hablamos del marco legislativo necesario para estimular este desarrollo. Básicamente sería un proyecto de ley, además se establece el programa para concretar los aspectos que definen la ley y se crearía una unidad ejecutora integrada por actores del sector público y del sector privado, que tendría como cometido -entre otras cosas- la administración de proyectos de apoyo financiero y logístico. Esto está muy vinculado con todos los aspectos de este proyecto.


RL - Un elemento novedoso es que, basados en estas experiencias, estamos proponiendo que esa unidad ejecutora también esté integrada por actores del sector privado. Esta industria evoluciona muy rápido, a un ritmo vertiginoso, y es muy difícil seguir ese ritmo si uno no está realmente involucrado en esto en su día a día. El hecho de que la unidad ejecutora esté integrada por actores del sector privado, por empresarios y quizás también por el sector académico, de alguna manera asegura que se lleve adelante las cosas indicadas para que el tema prospere, que la unidad ejecutora no se burocratice sino que se haga las cosas que realmente se tiene que hacer.


DR - ¿Tienen pensado dónde se ubicaría ese parque tecnológico?


RL - Esto está todavía en una etapa muy prematura.


DR - Pero supongo que cuando uno empieza a soñar con estas cosas también aparecen consideraciones como la ubicación, alguna idea concreta de cómo podría funcionar urbanísticamente o en relación con el resto de los centros de desarrollo industrial del país.


RL - Es un poco prematuro entrar en este terreno. Hoy tenemos una idea, una propuesta, hubo un par de reuniones preliminares que evaluamos como muy positivas, pero hasta hoy no hay nada más que eso. Ponernos a pensar en la ubicación física o en cómo va a ser estéticamente nos llevaría a adelantarnos mucho y no quisiéramos generar una expectativa demasiado grande con respecto a este proyecto. Queremos ir tranquilos y seguros, hoy estamos todavía en una etapa muy preliminar. Hubo un par de reuniones para intercambiar ideas, recién nos vamos a poner a trabajar un poco más adelante. En estas semanas estamos en el tradicional descanso de la mayoría de los uruguayos, por lo cual seguramente hasta principios del mes que viene esto no va a avanzar mucho más.


DR - ¿Cuál es la etapa siguiente?


RL - Seguramente sea coordinar una reunión de trabajo para decidir cuál es la etapa siguiente. Insisto en que hasta ahora hay una serie de contactos para decidir si seguíamos o no adelante con esto. Y hasta ahora la decisión es seguir adelante con esto, que todo indica que va a ser muy positivo para todo el país. Una vez que esa luz verde está prendida empezaremos a trabajar cuando se reintegren los actores clave, seguramente a principios del mes que viene.


DR - El gobierno electo dio una señal positiva con la designación de un legislador que se va a ocupar personalmente del tema y que establece contactos con quienes han elaborado esta idea y este proyecto. Por otro lado, el intendente de Montevideo, el arquitecto Arana, envió una carta a la Cámara y a Lieberman en particular manifestándoles su profundo interés en colaborar con esta iniciativa, invitando a la Cámara a dialogar sobre las formas que puede asumir el apoyo municipal. Para el intendente Arana, concentrar las empresas de software en un solo lugar es coherente con las orientaciones generales del Plan Montevideo, es una ventaja para el desarrollo de ese rubro y es dinamizadora de alguna zona de la ciudad que pueda necesitar atractores de actividad. Menciona ejemplos como los parques tecnológicos de Curitiba, Bilbao y Barcelona. ¿Mantuvieron contacto con el intendente Arana después de esta carta?


RL - Recibimos la carta, que nos dejó muy contentos, pero aún no tuvimos oportunidad de reunirnos con el intendente, básicamente porque la Cámara estuvo en receso la primera semana del mes y el arquitecto Arana se fue de licencia por dos semanas. No tuvimos oportunidad de coincidir pero ya hay coordinada una reunión con él para los primeros días del mes de febrero en la que vamos a conversar del tema. Estamos muy entusiasmados por el hecho de que el arquitecto Arana se haya interesado personalmente en el proyecto, supongo que es una muy buena señal de las perspectivas de éxito del emprendimiento.


DR - Fernando Espuelas, entrevistado En Perspectiva en diciembre pasado, habló de la creación de un equivalente a Silicon Valley en Uruguay, dijo que tenemos suficiente gente para hacerlo, el poder intelectual, la educación, la infraestructura, etcétera. Lo mencionó como algo muy vinculado a su perspectiva de retornar al Uruguay para instalarse a desarrollar su trabajo aquí después de ser el exitoso creador de StarMedia en el mundo. ¿Cuánto tiene que ver esta propuesta con Fernando Espuelas?


RL - Esta propuesta no tiene que ver específicamente con Fernando Espuelas. Lo que está pasando es que hay cosas que para quienes estamos en el tema están muy claras y visibles. El mundo va hacia este lado y nosotros tenemos la oportunidad de subirnos a este tren y acompañar a los países que van a liderar todo el tema del conocimiento y la tecnología en este nuevo siglo. No es que nos estemos basando en lo de Espuelas o que él se esté basando en lo que decimos nosotros o en otras propuestas; en el correr del último año hubo una serie de otros actores gubernamentales y privados que se ha interiorizado en el tema. Es que existe la realidad objetiva de que el mundo va para este lado y Uruguay puede acompañar si se hace determinadas cosas.

Todos nos estamos planteando que se hagan las cosas que tenemos que hacer porque ganamos todos. Este proyecto no es para favorecer a determinados sectores en desmedro de otros; nos favorece a todos, ganamos todos. Ganamos como país, no ganan sólo las empresas de informática. El país genera más empleo, más exportaciones, el hecho de que el país tenga una industria de software fuerte genera externalidades positivas para todo el resto de la economía. Hoy todo el resto de las empresas utiliza la informática para todos sus procesos productivos. El hecho de que Uruguay tenga una industria informática fuerte sin lugar a dudas va a beneficiar a todo el resto de la economía.

En resumen, esto es bueno para todos, es bueno para el país. Creemos tener más o menos claro cuáles son las cosas que hay que hacer; quizás también haya que hacer otras. No sé si ésta es la mejor propuesta, pero creo que es suficientemente buena como para que no la dejemos pasar. El objetivo es lograr esa visión que tenemos de Uruguay como país tecnológico, país exportador de tecnología, país generador de empleo calificado en esta actividad.

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Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Julieta Sokolowicz