Puente Colonia-Buenos Aires:
"un importante proyecto de
desarrollo nacional y regional"


Entrevista con el intendente
de Colonia, Carlos Moreira.


EN PERSPECTIVA
Martes 25.11.97 - Hora 09.30


EMILIANO COTELO:
Con el intendente municipal del departamento de Colonia, doctor Carlos Moreira, tenemos varios temas para conversar. El primero de ellos es este nuevo embate polémico que se ha producido a propósito del puente Colonia - Buenos Aires en los últimos días.

Seguramente usted leyó declaraciones del ex senador herrerista Ignacio de Posadas, quien dijo que el puente Colonia - Buenos Aires es "la peor idea habida y por haber". Seguramente leyó una nota que pocos días antes había escrito Juan Martín Posadas, en el diario El Observador, cuyo título era "Un puente sin motivo".


C. M. - Parece un tema familiar.


E. C. - Bueno, el señor Juan Martín Posadas, con quien conversamos el viernes, aclaraba que había sido una casualidad esto de que estos dos pronunciamientos se produjeran con tan pocos días de diferencia. Aclaraba además que hace meses que está preocupado por el problema del puente y que ha escrito una larga serie de notas tanto en Cuadernos de Marcha como incluso en la sección de correo de los lectores del semanario Búsqueda.

Podría mencionar un último elemento: el Plenario Nacional del Frente Amplio surgido después de las elecciones internas del mes de setiembre, que se instaló el domingo pasado, decidió votar negativamente en la Cámara de Senadores el tratado con la Argentina para la construcción del puente Colonia - Buenos Aires, por considerar que los estudios realizados sobre la viabilidad económica, generación de empleo e impacto económico y social que tendría la obra sobre el territorio uruguayo generan serias dudas.

La primera pregunta entonces es un poco general. En su departamento ¿cómo está el tema? ¿Ya está asumido, digerido, concita un apoyo general?


C. M. - No, porque como todo proyecto que tiene la posibilidad de crear transformaciones muy profundas en la realidad, siempre tiene detractores, siempre hay gente que está preocupada con esos impactos, y eso es natural que suceda. Se hizo una medición de la opinión pública por la propia comisión del puente Colonia - Buenos Aires y las opiniones estaban divididas entre los que creen que el puente es una hipótesis de desarrollo realmente positiva, y quienes creen lo contrario. Y recogía cosas muy interesantes.


E. C. - ¿De cuándo es esa encuesta?


C. M. - Es del año pasado, hará siete u ocho meses que se hizo. Y justamente daba eso: que en el resto del país en general, por ejemplo en el departamento de Maldonado, había una opinión muy favorable al puente. También la había en los departamentos que limitan con Colonia. No así en este departamento, donde precisamente los efectos iban a ser naturalmente mucho más fuertes.

Creo que, como le decía, es bastante lógico. Cada vez que viene un proyecto tan transformador la gente tiene aprensiones, tiene prevenciones. Entonces creo que ahí está el rol de los políticos, de los gobernantes, naturalmente de este gobernante municipal que tiene responsabilidades muy grandes en este tema, en cuanto a informar a la gente qué pensamos hacer, o cuál es la planificación que tenemos para amortiguar los impactos que pueden llegar a ser negativos, y desarrollar los impactos que seguramente van a ser positivos.


E. C. - Empecemos entonces por saber cuál es la posición de la Intendencia en torno al puente.


C. M. - Bueno, del intendente por lo menos. Yo soy partidario del puente, creo que es un proyecto de desarrollo no sólo de Colonia sino un proyecto de desarrollo nacional y regional muy importante, que supone una alternativa de transporte diferente que va a, evidentemente, aumentar la circulación de bienes y servicios por esta nueva vía terrestre que nos va a unir con la República Argentina, con la mitad prácticamente de la República Argentina.

Yo leía el artículo de Ignacio de Posadas respecto del pequeño efecto, o el mínimo efecto negativo que habían causado los puentes del norte. Pero no se puede comparar el puente de Fray Bentos que une Río Negro con el litoral argentino con un puente que una al Uruguay, a la ciudad de Colonia con una metrópolis de 14 o 15 millones de habitantes. No es comparable a mi juicio.


E. C. - Pero puede ocurrir lo contrario: que exista un impacto y que sea terriblemente distorsionante, por ejemplo de la calidad de vida y de algunos de los valores que caracterizan a Colonia. De esa posibilidad también habló Ignacio de Posadas en esta entrevista con Búsqueda. Dijo: "Soy contrario a muerte de la construcción del puente Colonia - Buenos Aires. Perdí la discusión durante el gobierno pasado. Creo que es una pésima idea, la peor idea habida y por haber, porque el Uruguay tiene mucho más para perder que para ganar. Uruguay va a pagar un precio carísimo a cambio de nada. ¿En qué? En temas culturales y de nacionalidad. No de soberanía en el sentido que nos vayan a invadir, sino en estos temas profundos de país. Está presente la succión que provoca siempre la gran ciudad". Y recuerda las argumentaciones en el caso de Fray Bentos y de Paysandú. Luego le preguntan: "¿Teme que el tránsito a través del puente provoque una suerte de argentinización de los valores de los uruguayos?". Y responde: "Temo que nos vayamos a convertir en el Once, para ser más exactos".


C. M. - Yo creo que... No quiero tener una polémica con Ignacio de Posadas, por quien siento un gran respeto intelectual y además forma parte de mi partido, pero discrepo con esos argumentos.

Creo que el tema de la argentinización va mucho más allá, tiene mucho que ver con la influencia de los medios de comunicación. Nosotros hemos sufrido en todo el litoral y en esta zona de Colonia una penetración informativa, por lo menos, que termina por ser una penetración cultural. Pero en los últimos años, por efecto del crecimiento de nuestros propios medios de comunicación, ustedes, comunicadores, siempre llegaron a través de la radio pero la televisión uruguaya acá en Colonia no se veía, y ahora se ve prácticamente todos los canales, tenemos canales de cable, tenemos canales de cable locales, y creo que eso es una afirmación de los valores culturales propios y una afirmación de identidad.

Yo no le tengo ningún temor a esa extranjerización, porque del mundo en que vivimos lo que tenemos que hacer es afirmar por medios legítimos los valores propios, es decir, saber quiénes somos en definitiva. Si no, los colonienses tendríamos que tener temor y decirle a los argentinos que no vengan acá, que no compren tierras. Este fenómeno de inversión argentina se está dando sin puente Colonia - Buenos Aires, creo que se ha dramatizado mucho lo del puente. Acá en Colonia, nuestra ciudad histórica está llena de propietarios argentinos. Nuestras tierras costeras están llenas de propietarios argentinos. Tenemos un tratado económico de unión aduanera, donde estamos -a pesar de los problemas que tenemos ahora con el Arancel Externo- integrándonos cada día más. Pero integrarse no significa perder la identidad nacional, creo que de ninguna manera. Es una tarea de afirmación de la educación, de los medios de comunicación. Y sinceramente no le tengo temor a eso.


E. C. - Ahora, el hecho de que exista un puente va a aumentar evidentemente el flujo, la ida y vuelta de esos argentinos, y particularmente porteños, en su relación con el departamento de Colonia.


C. M. - Sin duda.


E. C. - Entonces dejemos de lado lo cultural, pasemos a la dimensión humana de Colonia, como dice Juan Martín Posadas: su ritmo pacífico, sus proporciones abarcables, no hay congestionamientos ni problemas de semáforos, ni ruidos. ¿Qué va a ocurrir con esos valores?


C. M. - Pero mire que a mí me están reclamando semáforos hace tiempo. Porque esta ciudad ha crecido mucho, pero tiene un dinamismo muy particular. Tiene ese encanto, esa escala tan particular de Colonia, ese aire y esa atmósfera que yo le aseguro que nosotros nos vamos a encargar de preservar, lo vamos a hacer. Primero, lo estamos haciendo porque nos hemos dado normas, nos hemos dado un régimen protector de la ciudad histórica, donde tenemos normas de edificación muy precisas, donde controlamos desde el color de las fachadas a las marquesinas de los edificios, a no permitir que haya vendedores ambulantes. Es decir, tenemos una regulación.

Hemos hecho subterráneos para los cables de luz, hemos hecho una tarea que es de muchos años, en la cual ha intervenido la sociedad, la Comisión del Patrimonio, el Consejo Ejecutivo Honorario, el gobierno municipal, el gobierno nacional, protegiendo ese tipo de cosas. Y ahora hemos conformado un equipo técnico multidisciplinario con asistencia del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, donde tenemos técnicos de primerísimo nivel, pensando en la Colonia que queremos, previendo los impactos que puede tener el puente, y pensando cada aspecto de nuestra realidad para tener una regulación jurídica precisa de todos esos aspectos. No vamos a tener, por ejemplo, edificios de 20 pisos en la rambla, no los vamos a permitir. No vamos a permitir fraccionamientos en zonas que pueden ser de crecimiento urbanístico importante... Es decir, no vamos a permitir que nuestro ambiente se vea contaminado, vamos a luchar para que eso no suceda.

Por ejemplo, el otro día pensando en la construcción de las viviendas para los trabajadores del puente, el ministro Chiruchi dictó una resolución previendo la conexión del saneamiento de un lugar donde -de acuerdo a nuestro plan estratégico- van a ser construidas las viviendas de esos trabajadores, donde pensamos que va a haber un gran desarrollo urbanístico. No podíamos pensar en que eso creciera sin saneamiento, porque contaminaríamos una buena parte de las playas de Colonia. Ese tema va a ser resuelto por el Estado uruguayo.

El año pasado recibimos una actitud absolutamente dispuesta, enérgica y rápida, del gobierno central. El propio presidente Sanguinetti se hizo presente en Colonia, no sé si usted lo recuerda, reunió al Consejo de Ministros ampliado, dictó un decreto y creó una Comisión de Coordinación de acciones públicas que integran la Intendencia Municipal, delegados del Ministerio de Vivienda y la Comisión del Puente Colonia - Buenos Aires.

Esta obra -y en eso coincido con los hermanos Posadas- va a tener consecuencias mucho más fuertes que cualquier fenómeno cotidiano, normal de nuestro Uruguay, porque claro: es una experiencia bastante única en el mundo, vincular una región con 120.000 habitantes -todo el departamento- o una capital de 22.000 -como es Colonia de Sacramento- con una ciudad de 14 millones de habitantes. Eso es un fenómeno -lo he hablado con muchos especialistas en el mundo- bastante único. Entonces nos obliga a tomar medidas únicas, diferentes, y a hacer concertaciones multilaterales con el Estado y con todos los sectores vivos de la sociedad. Y eso lo estamos haciendo, no hemos permanecido indiferentes frente a todo esto.

Hoy por hoy el puente todavía es una hipótesis, no es una realidad, ¿verdad? Está el proceso licitatorio en marcha, está el tratado con opiniones discrepantes, como por ejemplo la de la bancada de legisladores del Frente Amplio. En la República Argentina el tratado no ha ingresado al Parlamento todavía. De cualquier modo a nosotros no nos va a encontrar desprevenidos porque, se haga o no se haga la obra, hemos venido trabajando pensando que se va a hacer, porque no había ninguna otra posibilidad de operar. Y creo que lo estamos haciendo bien.


E. C. - Quería contrastar con usted, doctor Moreira, algunos de estos argumentos contrarios o escépticos a propósito del puente Colonia - Buenos Aires que hemos escuchado en los últimos días. Recién las preguntas que yo le hacía iban por el lado de las consecuencias del puente, pero en una de sus notas Juan Martín Posadas apuntó no a las consecuencias: él dice -ese es el título de la nota- que cree que el puente no tiene motivo. Señala: "El proyecto del puente Colonia - Buenos Aires sigue avanzando con admirable inercia, no se ve que cuente con el calor de fuerza política alguna, ni de esta orilla ni de la otra, pero sigue adelante. Resulta llamativa la marcha silenciosa de este megaemprendimiento que por su trascendencia está reclamando un pronunciamiento político nacional. Da la impresión de que todo el mundo considera que si hay río lo que corresponde es tender un puente y nada más. Con todo, vale la pena preguntarse candorosamente sobre lo primero de lo primero: ¿quién quiere hacer ese puente y para qué lo quieren?".

Aclara Juan Martín Posadas: "No me gustaría ser cómplice de la lógica del país del no se puede, por favor, pero quiero ubicar el asunto en términos de sentido común y de sentido nacional. No tengo claro quién quiere hacer el puente, exceptuando al ingeniero Serrato por supuesto. Pero en lo referente a la pregunta para qué encarar la construcción de un puente, el sentido común nos responde, en principio, para unir dos orillas que estén separadas o que presenten graves dificultades para pasar de una a otra. Pues bien, en este caso concreto todo el mundo sabe que no es así. De Colonia a Buenos Aires se puede pasar fácilmente por diversos medios, a cualquier hora del día e incluso de la noche, y se puede trasladar sin problemas cualquier tipo de mercadería. De hecho se hace todos los días en ambos sentidos".

¿Entonces?, y le traslado a usted esta pregunta, señor intendente.


C. M. - No sólo el ingeniero Serrato quiere el puente. Este intendente municipal también, el presidente Sanguinetti también, el presidente Menem también, por eso firmaron un tratado. El doctor Luis Alberto Lacalle era partidario del puente, lo reconocía el propio Ignacio de Posadas en ese artículo.

En cuanto a que el puente va a unir dos orillas, eso es así en todos los casos, y que también se puede viajar de otra manera, es así en todos los casos. Recuerdo cuando antes viajábamos de Paysandú a Colón para ir a Córdoba y pasábamos en una balsa. Lo mismo era Fray Bentos - Puerto Unzué. Es una nueva alternativa de transporte, creo que es un episodio más de la integración. Está la voluntad política expresa de los dos presidentes. ¿Qué mayor importancia que la voluntad política del doctor Sanguinetti y del doctor Menem? Uno es nuestro presidente y el otro es el presidente de los argentinos.

Creo que va mucho más allá, creo que es un enfoque equivocado. En cuanto a que une dos orillas, sí, siempre los puentes unen dos orillas. Es una nueva alternativa de transporte.


E. C. - Pero ¿cuál va a ser el plus, cuál es la ventaja del puente?


C. M. - Si usted toma barcos y lleva camiones tiene horarios, si tiene un puente tiene las 24 horas para el transporte de camiones. Si, además, a eso le adiciona un eje vial que podría eventualmente mañana conectarse con eso, seguramente mañana tiene un flujo y circulación de mercaderías mucho mayor de lo que tiene ahora, donde al no existir esa alternativa hay horarios, hay tonelajes, hay falta de capacidad física a veces en los barcos. No es lo mismo una unión física que una unión fluvial.

No dudo que hoy tengamos un puente fluvial importante, pero tener también una unión física a través de un puente es otra cosa. Usted puede llevar mercaderías a las cuatro de la mañana cuando no tiene un barco. Es otra cosa, es una nueva alternativa de transporte, lo cual no quiere decir que las actuales no sean buenas, porque sin duda tenemos una buena circulación de barcos aquí. El puerto de Colonia es el puerto de pasajeros más importante del país. Van a pasar este año 1:700.000 pasajeros por Colonia. Por eso le digo que tampoco es pensar que eso va a ser el Once de Buenos Aires. Nadie puede pensar que un trabajador argentino de bajos recursos pueda venir a dormir a Colonia y trabajar en Buenos Aires, porque no le van a cerrar los números porque el peaje va a ser caro.

Pensemos que esto, más que nada, es una alternativa para el transporte de carga fundamentalmente. Para mí es una etapa más de un proceso de integración.


E. C. - Esa mejora en el transporte de cargas a la que usted alude, señor intendente, ¿de qué manera le serviría a Uruguay?


C. M. - Estamos pensando, por ejemplo, en una penetración del mercado argentino. No discuto que podamos hacerla hoy, pero creo que hasta psicológicamente nos va a cambiar decir: "Puedo cruzar con mis mercaderías perecederas", por ejemplo, con todos los productos de la hortifruticultura, que ahora ha comenzado a practicarse en Colonia (el otro día ya hubo una exportación de duraznos para el Mercado Central de Buenos Aires, en una experiencia que nosotros estuvimos alentando). A veces lo mental y lo espiritual tienen mucha importancia, y el hecho de poder acceder con facilidad sobre una vía terrestre no es lo mismo que hacerlo sobre una vía fluvial, sin ninguna duda.

Creo que en esta etapa, y en esta etapa de las circunstancias de la región, el puente, le reitero, es un afianzamiento más de esta integración del Cono Sur, que estamos presenciando a pesar de sus dificultades. No veo, sinceramente, los efectos devastadores que algunos plantean, y creo que lo que básicamente debe haber es una asignación de responsabilidades sobre cada uno de los protagonistas de esta historia: gobierno nacional, gobierno municipal, sectores productivos, ambientalistas. Vamos a sentarnos en una mesa y conversemos sobre eso.


E. C. - Permítame que le insista en cuanto a las ventajas para nuestro país.


C. M. - Usted me quiere poner en economista, y soy apenas un gobernante municipal.


E. C. - Claro, pero usted tiene que haber razonado a partir de toda la discusión que su departamento ha venido realizando, aspectos como éste: ¿cómo nos aseguramos -porque ése era uno de los planteos del señor Juan Martín Posadas- que esa ventaja desde el punto de vista del transporte no nos convierta simplemente en territorio de paso? ¿Qué nos queda, en qué nos va a mejorar el puente en cuanto a la producción, al empleo, a las inversiones?


C. M. - En la construcción propiamente le aseguro que vamos a tener una generación de empleo que, si bien es a término, va a ser muy importante.


E. C. - Eso está clarísimo, pero cuando termine la obra.


C. M. - Cualquier obra de estas dimensiones, después va a permitir un estrechamiento de las relaciones económicas. Acá tenemos, por ejemplo, una zona franca importante. Es en este momento hay un proyecto de ampliación.


E. C. - ¿La de Colonia mismo, no la de Nueva Palmira?


C. M. - La de Colonia del Sacramento. La de Nueva Palmira es otro polo de desarrollo muy importante con otras características que no tienen nada que ver con el puente. Pero, por ejemplo, determinadas actividades industriales evidentemente verían facilitada su penetración en el mercado de Buenos Aires con una vía terrestre, que asegurara que esa mercadería puede salir a cualquier hora hacia el mercado argentino. Además, este tema del puente ha puesto a nuestro departamento en la mira de muchos empresarios porque, como todos los grandes emprendimientos (por todo, hasta por la polémica que esto genera) hace que la atención recaiga sobre el departamento, y así mucha gente ha pensado hacer inversiones de distinto tipo aquí. Turísticas primero, naturalmente, son las que están llegando hoy, y productivas también, pensando en la instalación de una zona de actividades múltiples en una zona franca que pueda ser comercial, industrial, que pueda tener un centro de comunicaciones internacional. Por ejemplo, este sábado -y no tiene mucho que ver con el puente- estamos firmando con la Universidad Politécnica de Valencia y con la UCUDAL un convenio para la instalación de un centro de estudios universitarios aquí en Colonia.


E. C. - Sí, iba a consultarle sobre ese punto más adelante.


C. M. - Es un proyecto cultural interesantísimo. Esa es una afirmación de nuestra propia cultura y nuestros valores a pesar de que venga aquí una universidad europea, porque tampoco podemos aislarnos en nuestras fronteras territoriales. En materia de conocimiento creo que eso es universal y la universalidad vale. Pero también en esto tiene que ver el puente, porque los europeos han pensado en la situación estratégica especial de Colonia del Sacramento, y fundamentalmente en la captación de estudiantes de Buenos Aires. La alternativa puente es un concepto adicional que le agrega interés a esta propuesta europea. No tenga duda de que eso es así, porque esta gente va a decir que esta es una zona de potencial desarrollo, de un desarrollo más rápido que el resto del país, donde los estudiantes pueden trasladarse a cualquier hora, donde viven en condiciones de seguridad mayores que en Buenos Aires, y esté seguro que en este proyecto estuvo muy presente la obra del puente.

Le pongo un ejemplo de un proyecto cultural, no productivo, que parece ser lo más distante de lo que es una alternativa de transporte como el puente. Pero también tiene influencia porque, reitero, es un elemento de marketing muy importante que nos ha puesto en el foco de la atención de mucha gente que de otra forma ni siquiera nos conocería, así que creo que eso es buena cosa. Hasta la polémica es buena cosa. Creo que para nosotros ha sido muy importante hasta para aprender a conocernos porque nos ha obligado a un ejercicio de análisis, de eso que le decía, prever los impactos. Lo primero que tuvimos que hacer fue un estudio sobre nuestra realidad.


E. C. - Sobre cómo es hoy Colonia.


C. M. - Qué somos, qué tenemos, de qué recursos disponemos en materia de energía, de saneamiento, cómo tenemos distribuido el territorio, nos hemos conocido mucho más profundamente a través de esto. Nos ha servido muchísimo, porque de otra forma, si usted tiene una alternativa de crecimiento normal, no analiza determinadas variables, no dice que podría pasar esto, pero primero vamos a analizar cómo somos, qué posibilidades tenemos. Esto contribuye a tener estudios de ordenamiento territorial, a hacer proyectos de desarrollo urbano, a ver cómo vamos a cuidar de nuestro ambiente, las cosas culturales importantes, cómo las tenemos que preservar. Creo que para nosotros ha sido importante, en lo personal para mí ha sido importante porque he aprendido muchas cosas a través de esto.


E. C. - Le propongo dejar a un lado la polémica por el puente, lo que no quiere decir que la hagamos desaparecer del programa. Por supuesto van a ir teniendo cabida otros puntos de vista, pero quería consultarlo sobre dos o tres temas más vinculados a su departamento. Usted lo mencionaba recién, y yo tengo aquí un fax de la Universidad Católica que habla de ello: "La Universidad Católica del Uruguay se instalará el próximo año en Colonia, en convenio con la Universidad Politécnica de Valencia, España. Ambas instituciones abrirán allí el Centro Politécnico del Cono Sur que tendrá una oferta de títulos de grado referente a la agroalimentación, agroveterinaria y al área agroindustrial. También ofrecerá una serie de postgrados. Este centro politécnico busca captar estudiantes de todo el Mercosur, donde sus títulos tendrán validez al igual que en la Unión Europea. La instalación en Colonia se debe a su proximidad con Buenos Aires, desde donde se espera contar con una cantidad importante de estudiantes".
Agrega: "Se encuentran avanzadas las gestiones para ubicar el nuevo centro en el hotel de la zona del Real de San Carlos, para lo cual se requiere la aprobación de la Junta Departamental".

¿Cómo es este punto?


C. M. - Este es un proyecto que está girando desde hace un par de años y desde el inicio, cuando comenzamos a conversar con los españoles de Valencia, les habíamos ofrecido como una buena alternativa para el emplazamiento del centro universitario las viejas instalaciones del ex hotel del Real de San Carlos, el ex hotel Mihanovich, del complejo Mihanovich que está pegado a la Plaza de Toros, que seguramente todo el mundo conoce. Es un viejo edificio, muy grande, que necesita ser reciclado con una inversión millonaria. Nosotros lo hemos ofrecido y han accedido al ofrecimiento.


E. C. - ¿Qué quiere decir que se les ha ofrecido? ¿A quién pertenece hoy?


C. M. - Es propiedad del Municipio.


E. C. - Entonces ¿en qué condiciones lo ofrece la Intendencia?


C. M. - Ya la Junta Departamental lo ha votado afirmativamente por unanimidad de todos los sectores políticos: vamos a ceder el uso en comodato para que ellos instalen ahí este centro de estudios, y la contrapartida es que ese edificio va a ser reciclado a entero costo de la Universidad Politécnica de Valencia, y que además van a dar becas de un tercio del valor de la matrícula para los estudiantes residentes del departamento, al diez por ciento sobre el total de los inscriptos. Va a ser algo muy importante, nos va a permitir tener un centro de estudios terciarios de altísimo nivel, un proyecto que para nosotros es el más lindo que tiene el departamento por su contenido cultural, su concepto descentralizador en materia de educación. Cuando tanto estamos hablando hoy de descentralización en todos los terrenos, creo que la descentralización en lo educativo es fundamental. Que nosotros podamos brindarle a nuestros estudiantes y a los de la región la posibilidad de educarse en una universidad, un centro de estudios universitarios de este nivel, creo que es muy importante. Y estamos firmando el viernes -desde ya lo invito, porque recibiremos en la Intendencia a los representantes de la Politécnica de Valencia, su rector, su vice-rector, sus máximas autoridades, el rector de la Católica- el documento en el cual hacemos la cesión de los edificios y establecemos esos términos de contraprestación a los que le hacía referencia.


E. C. - ¿Las actividades curriculares cuándo empiezan?


C. M. - Ellos comenzarían de inmediato las tareas de reciclaje. Son edificios muy viejos. Ellos consideran que por lo menos una parte del edificio en un término de cuatro o cinco meses ya puede estar habilitado, y ahí comenzarían con cursos cortos en el correr del año que viene. Y eso es un proyecto naturalmente a mediano y largo plazo. Seguramente el reciclaje total de los edificios va a demandar un par de años, porque están en muy mal estado. Pero va a estar emplazado en un sitio magnífico, estoy seguro de que va a ser una experiencia exitosa.

Constituir ahí una ciudad universitaria ayudaría justamente a lo que hablábamos hace un rato, a mantener la escala y la atmósfera de la ciudad de Colonia. Y para eso la presencia de estudiantes, por ejemplo, uruguayos, del interior, y de otros países, sería un hecho muy positivo y un factor de desarrollo más, un importantísimo factor de desarrollo para nosotros.


E. C. - La declaración de Colonia del Sacramento como patrimonio cultural de la Humanidad, conocida hace unos meses, y que tuvo por supuesto amplia difusión, ¿qué consecuencias ha tenido para el departamento y para la ciudad?


C. M. - Para nosotros ha sido un hecho muy relevante. Es decir, es la mejor tarjeta de presentación que hemos tenido. Porque es un certificado de calidad. No viene la UNESCO a decirnos: "Les vamos a dar tanto dinero para hacer esto o lo otro, para tal o cual proyecto o para reciclar la plaza de toros o cualquier cosa que se nos ocurra". No.


E. C. - ¿No había recursos de por medio?


C. M. - No había recursos de por medio. Pero eso tan inmaterial pero de tanta importancia como acreditación de alta calidad, nos ha servido de mucho, porque eso hace que acá, por ejemplo, recibamos congresos de economistas o de arqueólogos o de psicólogos, de gente que se encarga de diversos aspectos de la actividad intelectual o económica; hoy Colonia es uno de los puntos de atracción para ese tipo de encuentros.

Creo que esto de la UNESCO ha tenido mucho que ver, porque además ha servido como elemento para publicitar adecuadamente la realidad y los encantos de todos el departamento de Colonia. No hay operador turístico que no utilice esa frase: "Colonia, patrimonio histórico de la Humanidad" para decir "venga a Colonia, visítenos, le ofrecemos tal y cual servicio". Y eso contribuye a que tengamos proyectos turísticos importantes: hotelería de gran porte, puertos náuticos, como en alguna medida este proyecto universitario, creo que todo ayuda.


E. C. - ¿La capacidad hotelera cómo está hoy en Colonia?


C. M. - Hoy tenemos una capacidad hotelera adecuada a la demanda que tenemos. Tenemos una hotelería que sobre todo se ha nutrido últimamente de la apertura de hoteles pequeños, posadas atendidas por sus dueños, con una atención muy personalizada, algo muy cálido, muy tipo Colonia, como es la ciudad, y tenemos también hotelería informal. Pero tenemos algunos proyectos de hoteles de gran porte. Tenemos por lo menos un par de proyectos acá en la Colonia del Sacramento, tenemos el proyecto de construcción de un hotel que ya comenzó, de un cinco estrellas en Carmelo, y tenemos otros emprendimientos más pequeños que creo que van a duplicar nuestra capacidad hotelera, y sobre todo elevar los niveles de calidad de la oferta, porque es hotelería de cinco estrellas, y nos va a permitir atender también un público cuyo nivel de demanda es mayor. Atender, por ejemplo, todo este tema de los congresos.

Hay también un proyecto de instalación de un gran hotel en la bahía de Colonia, por el propietario de la empresa Buquebús, un proyecto que aún no ha sido presentado en la Intendencia pero que ya ha sido dado a conocer públicamente, que prevé la construcción de un hotel de 230 habitaciones sobre la bahía de Colonia. Es decir que hay un proyecto de hotelería realmente muy importante, y bueno, todo eso creo que va a acabar por conformar aquí una realidad de servicios vinculados con el turismo que va a brindar oportunidades de empleo, de desarrollo, con la cual nosotros nos sentimos muy gratificados. Por eso vemos el futuro -a pesar de las dificultades que todos tenemos- con mucho optimismo y con mucha fe, y creo que ese es un sentimiento compartido por todos los colonienses.


E. C. - El puerto de yates, el puerto deportivo, ¿en qué etapa se encuentra?


C. M. - Está en la etapa de pre-proyecto. Inicialmente hubo un concurso de ideas, que se adjudicó a una firma austríaca que presentó un pre-proyecto que mereció observaciones de la comisión de adjudicaciones porque era un proyecto cuya volumetría y la penetración que tenía en el área de la bahía hacían que alterara la armonía paisajística de la bahía de Colonia y fue rechazado por esa comisión. Fue reestudiado, reelaborado y ahora está en una etapa de cronograma de avance, con plazos determinados, y creo que va marchando bien, en buenas condiciones.


E. C. - ¿Es un emprendimiento privado?


C. M. - Sí, prevé la construcción de la marina para 500 o 600 amarras y además hoteles, departamentos, un conjunto edilicio en las barrancas que dan sobre la bahía de Colonia, de modo que es un proyecto de gran porte, económicamente muy importante, que va a permitir que el puerto de Colonia se convierta en un centro de atracción mayor de lo que es ahora.

Ahora puede albergar a 100 y pocas embarcaciones que prácticamente colman su capacidad cada fin de semana. Cuando esté eso, teniendo en cuenta que en Buenos Aires hay decenas de miles de embarcaciones deportivas que quieren cruzar el río y venir hacia las arenas, salir del barro, creo que cuando tengamos un puerto deportivo para 500 o 600 amarras vamos a tener una presencia permanente, durante todo el año, de los nautas argentinos.


E. C. - ¿Cuándo va a estar pronto?


C. M. - Supongo que, de acuerdo al cronograma, en el año 98 pueda estar aprobado el proyecto y las obras puedan comenzar, porque hay que hacer también el estudio de impacto hidráulico sobre la bahía, que es una zona baja que tiene que ser dragada y tiene que haber un estudio hidráulico de las aguas, porque ahí los impactos ambientales son importantes. Eso se va a hacer, se van a tomar los debidos recaudos porque además esto está girando sobre todo en la órbita del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, donde naturalmente el ingeniero Cáceres con su capacidad reconocida y los técnicos de que dispone la Dirección de Hidrografía tomarán debida cuenta de los riesgos y verán las medidas de contingencia que habrá que tomar para que no haya contaminación de las aguas con el puerto, ni efectos nocivos sobre las playas.

En eso creo que todo se ha hecho con mucha seriedad y a veces dilatando los procedimientos para que las cosas vayan como deben ir.


E. C. - El último tema, el aeropuerto.


C. M. - Dependerá del puente. El aeropuerto está emplazado en la cabecera proyectada del puente Colonia - Buenos Aires. De haber puente, el aeropuerto tendrá que ser cambiado de lugar. Ya hemos estudiado en nuestros planes de ordenamiento territorial las ubicaciones posibles del aeropuerto y las deseables, la mejor ubicación, y hemos conversado con la gente de la DGIA sobre este tema y en función de lo que suceda con el puente habrá que construir un nuevo aeropuerto y emplazarlo en otro lugar.


E. C. - ¿De qué tipo de aeropuerto estamos hablando, de qué porte?


C. M. - Esta no es una decisión nuestra, está en la órbita del Ministerio de Defensa, pero supongo que si se construye un aeropuerto se hará uno de características superiores al actual. Si pensamos que puede haber un tráfico aéreo creciente... sería una nueva alternativa de transporte. Vio que ninguna es excluyente, en definitiva. Usted me pregunta sobre el aeropuerto, hoy estábamos hablando de para qué queremos puente si tenemos un río con muchos barcos, y ahora también queremos un aeropuerto más grande. Las alternativas se autogeneran. A veces la demanda se genera, una trae la otra.


E. C. - ¿También esa obra sería una concesión de obra pública?


C. M. - Será exclusivamente una decisión del gobierno nacional.


E. C. - ¿Hay algo adelantado en ese sentido?


C. M. - No, creo que aún no, no tenemos conocimiento de que lo haya. Nosotros sólo podemos intervenir en cuanto a los emplazamientos, no más allá, porque a diferencia de otros países del mundo en los que los municipios manejan aeropuertos, en este caso opinamos sobre dónde puede estar, pero no más allá. Esa será una decisión del gobierno nacional.

-----------------------
Transcripción: Escribas
E-mail: escribas@adinet.com.uy
Edición: Jorge García Ramón