Empresarios brasileños
visitan Uruguay


Entrevista con Dagoberto Lima Godoy,
presidente de la Federación de Industrias
de Río Grande do Sul.


EN PERSPECTIVA
Lunes 05.05.97 - Hora 08.00

Transcripción: María Lila ltaif
Edición: Julieta Sokolowicz


EMILIANO COTELO:
Al presidente Fernando Henrique Cardoso lo acompaña una comitiva de empresarios brasileños. En esta jornada mantendrán diversas actividades. Por ejemplo, estarán presentes en el almuerzo de trabajo que para horas del mediodía organiza la Asociación de Dirigentes de Marketing y durante el cual el primer mandatario de Brasil hará uso de la palabra.

Se sabe también que van a tener una sesión de trabajo con sus pares uruguayos, con los empresarios uruguayos en el auditorio del Instituto Artigas del Servicio Exterior y participarán mañana en el seminario "Negocios Uruguay-Brasil, los nuevos escenarios", que organiza el diario El Observador y Gazeta Mercantil Latinoamericana.

Entre quienes integran la comitiva empresarial está el presidente de la Federación de Industrias de Río Grande do Sul, Dagoberto Lima Godoy, que en este momento está en línea telefónica.

Quiero pedirle un par de datos antes de empezar, a propósito del Estado del cual usted viene. Por ejemplo, ¿qué población y qué producto tiene?


DAGOBERTO LIMA GODOY:
Nosotros estamos llegando a los 10:000.000 de personas. Hay muchas maneras de medir el producto, pero nosotros trabajamos con 45.000:000.000 de dólares.


E.C. - Casi tres veces el producto de nuestro país.


D.L.G. - La población también es mayor.


E.C. - Sí, se cumple la proporción; la población es tres veces más y el producto es dos veces y media el uruguayo. Entonces, desde esa posición de fuerza -porque es un estado evidentemente grande, por lo menos para las dimensiones de nuestro país-, ¿cómo observan ustedes el fenómeno del MERCOSUR? ¿Con qué atención lo miran?


D.L.G. - Con la máxima atención, porque para nosotros es fundamental que el MERCOSUR se fortalezca, especialmente ahora que tenemos el desafío de el ALCA marcado ya para el año 2005. Nosotros estamos muy preocupados, porque con el gigantismo del ALCA... Se constituirá el Area de Libre Comercio de las Américas; el MERCOSUR como un todo no tendría más de un 10% del producto bruto interno de todo el bloque. Y a nosotros nos tocaría solamente un 8% de la corriente de comercio total, entonces nosotros tendremos que fortalecernos para poder ver en el ALCA una oportunidad de desarrollo para nuestros países. El MERCOSUR es el camino natural; las estadísticas muestran esto.


E.C. - Y en especial, ¿por dónde le parece a usted que se puede fortalecer el MERCOSUR? ¿Cuáles pueden ser las líneas de trabajo?


D.L.G. - Estamos en el camino cierto. Ahora estamos nosotros, los empresarios, la economía real, comandando el proceso. Tenemos que tener la habilidad de resolver los problemas que van surgiendo. Como muchos están, muchos otros vendrán. Entonces tenemos que trabajar día a día el proceso. Ahora mismo estaba escuchando la entrevista que hizo usted con el señor de los automóviles.


E.C. - Justamente iba a preguntarle, entre otros, sobre ese tema. ¿Cómo se ve en su país, y en especial en Río Grande do Sul, el comportamiento del gobierno brasileño con esta costumbre reiterada de tomar medidas para solucionar problemas internos que afectan a los socios del MERCOSUR y que ni siquiera son comunicadas previamente?


D.L.G. - Nuestros gobiernos no hacen lo que quieren, hacen lo que pueden. Nosotros tenemos un desafío fundamental que son las transformaciones que tenemos que hacer en el campo del sector público, las instituciones brasileñas, las reformas estructurales. En cuanto esto no pase, tenemos un problema muy grave: el gobierno muchas veces va a seguir apretándose en su posición hasta hacer algo repentinamente. No vemos esto como una cosa normal, o sea, de acuerdo con las normas. Creemos que con el tiempo podremos esperar un comportamiento más controlado. Ahora mismo la solución creo que está en hablar, en trabajar el problema, como hicieron los presidentes Cardoso y Menem, que ya han llegado a una solución. Yo creo que -quizás ahora mismo con su visita al Uruguay- va a resolver el problema con el presidente Sanguinetti.


E.C. - El intercambio entre Río Grande do Sul y Uruguay, ¿cómo viene? ¿Qué impresión tiene usted, qué datos?


D.L.G. - Nosotros tenemos gran interés en este intercambio, pero especialmente en Río Grande do Sul hay problemas, porque nuestro Estado tiene todavía sus bases económicas en el campo de los productos primarios, la agroindustria. Y ahí Uruguay tiene algunas ventajas sobre nosotros.


E.C. - ¿Por ejemplo?


D.L.G. - Por ejemplo, en el campo de la leche, en el campo de las galletitas, en la industria del trigo en general. Nuestras industrias pasan por un mal momento.


E.C. - Usted dice que Uruguay tiene ventajas en esos sectores. ¿Por qué razón? ¿A qué alude?


D.L.G. - A su tradición en el campo de la leche y también en el campo de las financiaciones. Nosotros trabajamos con intereses muy altos y con muy poco capital disponible para el giro de las empresas, entonces cuando una empresa brasileña puede importar un producto de Uruguay con un plazo muy largo de transacción y con intereses de niveles internacionales, la competencia se disloca, se pasa del campo industrial al campo financiero y a nosotros nos va mal.

Pero nosotros vemos esto como un problema a ser resuelto. Estamos trabajando para muchas veces hacer una reconversión de nuestros negocios. Hay ramos de negocios entre los del sur que están desafiados a hacer esto, a cambiar de producto. Principalmente, nosotros vemos que el MERCOSUR tiene que ser mirado como una estrategia de bloque; tendremos que procurar no solamente la competencia directa, sino las asociaciones, las alianzas estratégicas entre empresas de Río Grande do Sul, de Uruguay y viceversa. Así vamos a buscar la competitividad de la asociación y no solamente una búsqueda muchas veces desesperada por tomar el mercado del otro.


E.C. - ¿Algunos ejemplos de asociaciones?


D.L.G. - Tenemos varias empresas que ya tienen negocios en Uruguay y viceversa. Yo mismo tengo aquí en Uruguay el Laboratorio Vasa, que fue empezado por mí y está hasta hoy funcionando y muy bien. De Brasil para acá tenemos por ejemplo el grupo Gerdau, que tiene una siderurgia aquí, y muchas otras cosas que se van haciendo naturalmente. Nosotros estamos constituyendo un bloque integrado. Y esto no es una teoría, esto es práctica.


E.C. - Y en el plano concreto de las exportaciones, que me imagino que a usted como industrial le interesan, dejando de lado el capítulo de los negocios de las empresas en común, de las asociaciones, ¿qué le vende hoy Río Grande do Sul a Uruguay y qué puede venderle?


D.L.G. - Vendemos productos manufacturados en el campo en que es fuerte Río Grande do Sul, que es el de la metalurgia, e importamos productos de la agroindustria y materia prima también del sector primario. Tenemos realmente un problemita, pero vemos el proceso como algo que se va a perfeccionar con el tiempo.


E.C. - De las reuniones en las que va a participar aquí, en Montevideo, ¿cuál destaca, cuál le interesa más?


D.L.G. - Nosotros estamos aquí principalmente para acompañar al presidente de la República, el presidente Fernando Henrique Cardoso y el ministro Dornelles, de Industria y Comercio, porque nuestros problemas no pueden ser resueltos con actividades puntuales; es un proceso que está en curso. Nosotros participamos activamente de CIM (Consejo Industrial del MERCOSUR), la reunión de las entidades representativas de los industriales de los cuatro países que forman parte del MERCOSUR, con la Cámara de Industrias del Uruguay, la Federación Nacional de Industrias de Brasil. Nosotros, en la Federación de Industrias de Río Grande do Sul tuvimos el placer y el honor de instalar por parte de Brasil este consejo. Esto es algo que se hace en el día a día, así como también se hacen día a día los negocios entre empresarios de Río Grande do Sul y de Uruguay. Estamos aquí para una formalización, para algo que tiene un valor más simbólico. Naturalmente, vamos a aprovechar el tiempo para alguna cosa que surja.


E.C. - Por último, ¿en la delegación de empresarios vienen directivos de otras federaciones de industrias, de otros estados brasileños?


D.L.G. - Federaciones de industrias, yo no sé, pero hay empresarios de otros estados brasileños, a invitación de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, del ministro Dornelles, del presidente Cardoso...


E.C. - Porque daba la sensación de que en el plano gremial de los industriales, la suya era la única delegación, la única representación.


D.L.G. - Yo no sé informarle, porque he recibido la invitación en los últimos días de la semana, no pude hacer contactos. Pero todas las federaciones de industrias del Brasil, por intermedio de la Confederación Nacional de Industrias, están permanentemente en contacto con la Cámara de Industrias del Uruguay por el Consejo Industrial del MERCOSUR.


E.C. - El MERCOSUR como tema, como inquietud, como motivo de interés, ¿se ha ido extendiendo al norte del Brasil? ¿Ya es un asunto de todo su país?


D.L.G. - Sí, es un asunto que tiene el interés de los estados más al norte, pero hay una frustración porque entienden que no es fácil para ellos participar activamente del MERCOSUR y lo quieren hacer. Y nosotros estamos trabajando para que el MERCOSUR sea un bloque que integre Brasil y no solamente los estados más meridionales.


E.C. - ¿Y cuál es la dificultad en el caso de esos estados? ¿Es un tema de distancias?


D.L.G. - La distancia y también el hecho de que las economías más al norte son menos desarrolladas tiene sus problemas. Pero creo que también hay algo para ofrecer a los uruguayos.