Roberto Barry
En su número del 8 de enero de 1956, repasando la actividad de
1955, la revista "Cine, Radio, Actualidad" comentaba en el rubro humor los
siguientes programas que emitía
El Espectador:
"La filosofía fácil y práctica de la multitud escoge sin mayores
complicaciones el motivo radiotelefónico que le otorgue ese feliz antibiótico de la
risa. Diseccionemos, pues, las realizaciones que hicieron reír, o sea, su misión
fundamental...
"Los Risatómicos" demostraron la pupila de "El Espectador".
"La Gaceta Sideral" (otro "directo" de "El Espectador") fue,
a nuestro criterio, la mejor de las realizaciones de la emisora de
18 de Julio y Olimar, pese a que llegó en tardío tren a programación. Y finalmente,
Roberto Barry (a veces con ciertos excesos), hizo de "El Gerente Loco" su mejor
caballo de batalla".
Roberto Barry se inició como integrante de un trío de guitarristas de acompañamiento
(Piñón, Martínez y Barry), para luego pasar a los tablados montevideanos imitando a un
cantante o charro mejicano. Entre canción y canción intercalaba chistes o cuentos
breves, inaugurando así su veta humorística.
Luego seguiría su debut en radio, que lo llevaría a llegar a la primera radio a mediados
de la década del 50. Aquí, en otra faceta, cumplía otros papeles que dejaban la
sensación de un Barry diferente, en "Una visita que vino a almorzar".
Pero seguramente fue
"El comisario de Cerro Mocho" el programa que lo hizo más famoso. Se convirtió
en un hito humorístico, capaz de llenar la fonoplatea de
El Espectador y de convocar a multitudinarias audiencias, generando carcajadas que
quedarían inscriptas para siempre en la historia de la radio.
El registro sonoro que incluimos incluye el testimonio de
Ruben García, que integró el elenco de Barry y rememora aquellos tiempos en que El
Espectador contaba con "comisaría" propia.
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