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    La primera radio uruguaya en Internet

 miércoles, 07 de marzo de 2001       

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Presidente Batlle:
“Uruguayos, a las cosas”

Preguntas del auditorio y respuestas del Presidente

EMILIANO COTELO:
Señor presidente, como usted suponía hay muchas preguntas sobre temas que no trató en su disertación o aspectos que mencionó pero no desarrolló. Vamos a ver si podemos dar cabida a la mayor cantidad de estos interrogantes.

JORGE BATLLE
Adelante.

EC - Sobre las reformas hay varias preguntas. Leo dos seguidas para empezar. “¿No cree necesario acelerar las reformas para que cambie el ‘estado del alma’ de los uruguayos hacia un mayor optimismo sobre el futuro del país?”. “Señor presidente, para apurar el ritmo también hay que priorizar los cambios y las reformas. Entonces, ¿cuáles son las prioridades en las reformas estructurales que usted impulsará?, ¿cuáles son las primeras rocas que tratará de remover?”.

JB - Acelerar siempre es bueno. Hay que tratar de sortear inconvenientes de todo tipo: sociales, políticos, de opinión, pero acelerar siempre es bueno. No hay un orden, no se puede decir primero esto, segundo esto, tercer esto. Están todos los problemas en el horizonte y muchas veces usted tiene que optar por aquellos en los que puede caminar con más rapidez y facilidad o por aquellos donde hay estructuras más preparadas y en consonancia a las demandas. 

Si usted mira la serie de actividades, si piensa en el sector energético –para tomar un sector–, verá que sin ninguna duda –y el presidente de UTE, el señor Scaglia que está por acá, podría dar una información mucho más precisa– la empresa está en un proceso de transformación muy fuerte, en el que no solamente hay asociaciones en marcha, no solamente hay participación, sino que el otro día, después de algún tiempo, comenzamos a trabajar en la instalación del gas. 

El gas va a llegar a Montevideo a fines de diciembre, por lo tanto vamos a tener que hacer una cantidad de cosas en UTE para tener preparadas, para ese momento, las transformaciones de algunas usinas a ciclo completo con gas. Al mismo tiempo tendremos que instrumentar un sistema que dé rentabilidad a todos los agentes privados que este año van a tener que transformar todas las instalaciones de Montevideo para lograr una red de gas que alcance a cumplir con el consumo que va llegando por esa cañería. Puedo decirle que en el norte está pasando lo mismo a nivel de Paysandú, no solamente en lo que tiene que ver con la posibilidad de hacer una usina de 140 megas para atender la demanda inmediata. También en la eventualidad de poder hacer una nueva usina para vender energía con corriente continua a Brasil, una línea de 500. 

Quiere decir que hay un proceso de transformaciones. Inclusive UTE ha hecho algo que se puede haber discutido desde el punto de vista legal pero que ha contribuido a ayudar a que mucha gente comprara cosas que necesitaba participando con beneficio de ese mercado. Al mismo tiempo, hemos estado tratando de dar chance a través de soluciones combinadas con la actividad privada y la financiera a la gente que se quiera retirar para luego poder repagar ese recurso adelantado e invertir ese dinero en modificar las distintas tarifas de diferentes áreas de la vida productiva y comercial y del consumidor normal, cosa que hemos conversado largamente con el señor ministro (de Industria), Sergio Abreu.

En Ancap hay dos fases muy claras. Una es el cemento Pórtland donde hay que consolidar la asociación que hemos iniciado en la administración anterior con Loma Negra. Es posible que tengamos la chance de invertir arriba de 20 millones de dólares en distintas organizaciones productivas como la de Minas, en su distribución y envasado, y lo mismo en Paysandú para poder poner esa fábrica en condiciones de competir. 

Para que tengan una idea 3.000 kilos se producen en Argentina, 600 en Uruguay y 6.000 en Europa. El cemento compite consigo mismo por el flete, pero no se puede producir 600 aquí y 3.000 en Argentina y querer competir. Eso es imposible porque el precio hace que sea evidente una disparidad en el precio final. 

En cuanto al petróleo, Uruguay no lo tiene, por ahora no lo ha encontrado, por tanto para poder competir en la región y poder estar en los distintos mercados tiene que buscar socios que le permitan tener una capacidad de refinación acorde con los costos de los vecinos. Si usted refina a partir de una refinería de 50.000 barriles por día y compite con otra que refina 200.000, tendrá un precio en la boca de la planta bastante mayor que el del otro. Por tanto cuando vaya a competir con él a su mercado, él va a venir al suyo y va a vender el mismo producto con una ganancia mayor a un precio menor. Entonces, como el sistema de monopolio y oligopolio finaliza en el mundo y por ende en la región, si queremos salir pensemos que van a tener que venir adentro. No podemos salir afuera sin pensar que van a venir. Pero creo que hay reales posibilidades de que Ancap haga eso.

Con respecto a Antel, el primer paso será la concesión de una banda, no de dos, porque no hay demanda suficiente en Uruguay para tener cuatro bandas de telefonía celular. No solamente porque el mercado es chico sino porque además van apareciendo todos los días elementos muy dinámicos que sustituyen la forma de comunicación. La telefonía fija, por otra parte, todos los días pierde clientes. Nadie la compra porque es un negocio que en poco tiempo va a ir muriendo. A la gente le servirá mucho más tener el teléfono en el bolsillo que en la casa, porque para tener teléfono en la casa va a tener que pagar dos, el del bolsillo y el de la casa. El de la casa lo usa el nene, así que cuando llama no puede ni hablar, por tanto prefiere tener el del bolsillo que el de la casa.

El otro tema, el que refiere a la autorización que tenemos para vender una parte de Ancel, es una cosa que tenemos que estudiar, que meditar. He conversado con el doctor Lacalle y el doctor Vázquez y ellos van a conversar entre sí. Pienso que es una cosa que tenemos que medir en función de realidades económicas que todavía no están tan claras. Tenemos un instrumento, vamos a ver si lo usamos y cómo. Hay otras cosas en Antel que seguramente son de interés, pero me parece que éste es el centro de la discusión.

En cuanto a los bancos, la primera cosa que tienen que hacer es sincerarse, o sea que sus balances expresen la verdad. Si en los últimos 40 o 50 años tuvimos que hacer previsiones o provisiones y no las pudimos hacer todas porque no se podían hacer, hay que llegar a un instante en que hay que poner las cosas arriba de la mesa. ¿Cuánto es el capital de este banco? ¿750 millones de dólares, inclusive los tranvías y todo lo demás? No, son 550. Bueno, son 550, ésa es la verdad. ¿En el Banco Hipotecario cuánto es? ¿Son 1.400, donde está todo el INVE, que le pasaron un día, lo evaluaron en 200 y nunca lo pudo cobrar, además de la diferencia que tuvo entre el valor de la unidad reajustable y el valor del dólar? 

Vamos a decir la verdad, no pasa nada si la decimos, al revés: todo el mundo exterior cuando nos ve decir la verdad nos ayuda, nos apoya y nos aplaude. Vamos a hacerlo bien y vamos a marchar bien. ¿Algún día los tres bancos tienen que hacer un solo holding? Es lógico que sí, algún día. ¿Cuándo? Será en el 2010, en el 2015, pero hacia allá vamos, tenemos que pensar una política no para el año que viene sino para dentro de 10 años. Así haremos cosas que realmente beneficien a Uruguay, a los empleados de esos bancos, a los funcionarios, a todo el mundo, para que eso funcione con mucho mayor automatismo y reglamentación. Porque es lógico, el gerente se queda y el director se va; el gerente se afirma en las reglas, el director se va a los cuatro años y el gerente se queda, y si no cumple el reglamento viene un director distinto y lo sanciona. 

De reglamento en reglamento los bancos tienen dificultades para tener la flexibilidad con la cual tienen que competir con un lote de ciudadanos que están sentados aquí, distinguidos banqueros, muy simpáticos pero que fuman adentro de una garrafa. ¿Cómo van a hacer los pobres del Banco República? Necesitamos darles aire a esos ciudadanos de los cuales, además, se quejan porque dicen que tienen beneficios especiales. Los tienen, pero también tienen cargas especiales porque han servido a la nación y la han sacado del pozo muchísimas veces cuando, por ejemplo, vienen los productores de Artigas y piden esto y lo otro. El hecho de pedir, en el mundo democrático, además de ser una realidad es una necesidad, una vocación y una práctica, a veces propia y otras estimulada. 

Según mis últimas investigaciones en ese sentido en el sótano del Banco República no hay un manantial de plata y por lo tanto la plata que hay para distribuir es la que otros, cuando le tienen confianza, le ponen. Si no administramos esa plata bien, por más que le pidan después no va a tener cómo dar. Vamos a decir la verdad; Juan Ignacio (García Pelufo), ¿de qué vive usted? Usted vive de los préstamos sociales y de las colocaciones en el exterior, no de lo que presta en plaza porque no le pagan. Y para ello les tiene que cobrar a los que menos tienen 40% de interés. Hay que cambiar eso, ¿no? Cuesta cambiarlo, pero hay que hacerlo y lo vamos a hacer con la ayuda, la comprensión y la participación de todos, de los funcionarios y de los partidos políticos. Hay que decir estas cosas porque son realidades, porque no nos hace mal decirnos a nosotros mismos cómo somos, nos hace bien. Por eso nos hizo bien lo de la aftosa, porque dijimos al mundo cómo éramos y anduvimos bien. Aunque hubiéramos andado mal igual nos hubiera ido bien porque hubiéramos dicho la verdad.

Y suma y sigue, ahí está (el ministro de Vivienda, Carlos) Cat, armando una extensión de las transferencias para ver si podemos hacer en Colonia, San José, Canelones, en la Costa de Oro una cosa similar a lo que se hizo en la administración anterior en Maldonado para resolver el problema de saneamiento, del agua potable, para hacer que el país tenga mucho mejores condiciones para todo eso.

El Estado puede hacer una cosa muy buena: puede ser un Estado mucho más chico. Siempre hablamos de lo que tenemos que proyectar ocho, nueve, 10 años para adelante. El amigo (senador del Frente Amplio, Danilo) Astori siempre nos pregunta cuál es el plan estratégico. El plan estratégico es ver si en 10 años podemos tener un Estado chico, muy capaz, muy fuerte, con gente muy bien paga, muy profesional. ¿Cómo hacemos para pedirles a los señores ministros que salgan a trabajar en el Estado?, ¿que salgan a pedir limosna? ¿Cuánto ganan los señores ministros? Ganan menos que el chofer de la señora que está sentada atrás de Gasparri, la señora (directora del Banco Central) Eva Holtz. La señora Holtz desapareció, como es banquera creyó que le iba a pedir plata. Pero la señora Rosario Mederos nos lo dijo, ahí está, nos lo puede decir. 

El país tiene que tener otro enfoque de la cosa, que no es fácil ni inmediato, no es soplar y hacer botellas. No podemos hacerlo lesionando a la gente, pero tenemos que ir hacia allá, porque si no nos disponemos a hacerlo las cosas no van a funcionar como tienen que hacerlo. Y así suma y sigue en todos los organismos.

Cuando hablamos de colonización, ¿ustedes creen que podemos crecer en la producción agropecuaria con el minifundio? El minifundio da para plantar rosas, para hacer alguna cosa exquisita, de poco nivel, ¿pero quién puede tener un campo con menos de 100 vacas y tener rentabilidad? No hay más. Por eso tenemos que ir a enganches de producción a los efectos de que el que tiene 500 hectáreas pueda ser miembro de una estancia de 20.000 hectárea con otros tantos como él. Si no hay escala, si no hay unidad de calidad, si no hay el mismo producto al final, los novillos son como los pollos. 

Uruguay va a ser de nuevo un gran emporio de carne, en poco tiempo va a venir la gente de Europa a comprar campo e instalarse para producir carne natural. Lo va a ver en poco tiempo, como ya lo está viendo. Ya hay gente que está viniendo. Pero tenemos que tener escala, y para tenerla, ¿qué vamos a hacer con los que tienen 500 hectáreas? ¿Le vamos a dar a cada uno 10.000 hectáreas? No alcanza el país, tienen que juntarse, asociarse, perder su individualidad, tener una sensación de necesidad de división del trabajo. Todo eso forma parte no solamente de un plan de acción sino del sentimiento de cada uno. Cada productor tiene que sentir que eso debe hacerse así para poder crecer en un mundo de dificultad. Yo tengo 95 hectáreas y tengo que engordar terneros que me manda uno de Salto para pasárselos a un vecino. No puedo tener las vacas, no tiene sentido. A algunas las conozco, son amigas, las quiero, conocí el padre, la madre, sola marca, sola señal; se terminó. La única señal es producir en escala y con eficiencia, no hay otra. Lo hacen los países grandes, lo hace Estados Unidos, lo hacen todos los países, ¿cómo no lo vamos a hacer nosotros?

Siga preguntando.

EC - Las preguntas que vienen ahora son más puntuales. Esta, además de ser puntual tiene filo.

JB - Mejor.

EC - “Nadie puede dudar de su lucha a muerte contra el contrabando, pero llama la atención la poca gente procesada por contrabando. Apenas un capitán de navío, un despachante de aduana y un montón de choferes. ¿Qué pasa?, ¿ineficiencia policial, ineficiencia judicial o eficiencia política?”.

JB - No sé quién escribió eso, pero el que lo hizo comete el error de pensar mal de los demás porque seguramente ha de pensar mal de él. Si esa persona es un hombre joven o viejo, puede prender Internet y si lo hace verá cómo se ha incorporado semana a semana todos los partes policiales, con detalles: hora, lugar, vehículo, mercadería, quién intervino, cuál fue el destino, adónde fue la mercadería, adónde fueron las personas, cuántos procesados, cuántos detenidos, cuántos puestos en libertad. ¿Qué pasa, señores? Es una figura penal que no está sancionada, cuando la mercadería que viene en el vehículo no llega al 15% del valor del vehículo éste se devuelve, cuando la persona es transportadora no está haciendo ejercicio de contrabando, está transportando una mercadería ilegal y por tanto, salvo excepciones, queda en libertad. O sea que hay que cambiar los delitos, los procedimientos se ajustan a las penas establecidas por la ley. Si esa persona mira en Internet verá que semana a semana en todas las seccionales departamentales, en todas las jefaturas, se emiten los partes, se publican e intervienen los jueces. Los políticos no tienen nada que ver con lo que los jueces resuelven en este país.

Adelante.

EC - “En la situación de recesión que vive el país ¿es oportuna la suba de la nafta, la suba de los impuestos a los automóviles y demás artículos gravados con el Imesi (Impuesto Específico Interno)?”.

JB - La suba de los impuestos nunca es oportuna, pero es una consecuencia de la suba de los gastos. Si todos los partidos políticos votamos un aumento de 100 millones de dólares de gastos en el presupuesto, los pagamos con aumento de impuestos o con aumento de emisión. Si los pagamos con aumento de emisión hacemos inflación y destruimos todo, por tanto había que elegir algunos impuestos, algunos de los cuales fueron votados por el Parlamento y aplicados. 

En el caso de Ancap, como lo explicó el señor ministro (de Economía) Bensión, el aumento obedece a tres circunstancias. La primera el impuesto de Imesi que se votó en el Parlamento para atender determinado tipo de situaciones fiscales: Además se le devuelve a Ancap hasta el 31 de diciembre de 2001, por un valor de 20 millones de dólares, lo que había dejado y va a dejar de percibir por la variación de la inflación del 5% desde los últimos meses del año pasado, cuando el petróleo subió a 30 y pico y no se aumentó el precio. Lo tercero es el aporte que Ancap hace a Tesorería para pagar esos 100 millones de dólares de aumento de gastos.

Si los señores ciudadanos de Uruguay o legisladores proponen otro tipo de impuestos que sustituyan éstos, el gobierno no tiene ningún problema en cambiarlos. El tema es que estos impuestos se pagan y aunque se pagan quizás con más dolor que otros porque se pagan cada vez que uno carga el ómnibus o el camión, forman parte también de algunas negociaciones que se hizo con los transportistas para bajar otro tipo de impuestos y reemplazarlos por este tipo de ingresos. Lamentablemente los impuestos son siempre desagradables y el gobierno trata de no ponerlos, por eso también va a tratar de mejorar la recaudación lo más que pueda, tratando de concertar las acciones de Aduana, DGI y BPS, es el fruto de que aumenten los gastos.

EC - “Una roca para mejorar las finanzas públicas es la inamovilidad de los funcionarios públicos. ¿Este es un tema que entiende que también debe ser encarado?”.

JB - Por regla general la inamovilidad de los funcionarios públicos es más lo que se dice que lo que es. En primer lugar, en los entes autónomos no hay inamovilidad de funcionarios públicos, como no la hay en la Policía ni en el ejército, que son el grueso de los funcionarios públicos. De los 120-130.000 funcionarios, hay 60.000 entre la Policía y el Ejército –más en la Policía que en el Ejército–, el resto son funcionarios de la Administración Central. 

Por regla general, más allá de que usted pueda despedir a los funcionarios de la Administración Central con la autorización del Senado, la experiencia me muestra que el Senado siempre ha sido proclive a dar las solicitudes del Poder Ejecutivo después de los sumarios, creo que ése no es el problema. Por otra parte, si usted mira los números, al igual que la administración autónoma, la Administración Central ha descendido singularmente en cuanto a la cantidad de funcionarios. 

El tema allí es el reordenamiento, la reingeniería de las funciones, el mejoramiento de la pirámide de trabajo y de la forma de ascender. Mucho peor que la inamovilidad es que determinados sectores de la administración ascienden automáticamente cada dos años, aumentándoles el sueldo aunque no les aumente la categoría, simplemente por antigüedad. Por tanto ¿para qué mejorar si quedándome como estoy asciendo cada dos años? Es un asunto que se remonta a una situación que existía en el país cuando el volumen de empleados de la Administración Central era muy alto, pero gracias al senador Gargano y a mi persona –él cinco y yo cinco más, fue como la falta envido– por 10 años no se puede nombrar a nadie. 

Quizás uno de los problemas que tenga la administración es que tiene un personal tan envejecido que tiene dificultades para operar con las fórmulas nuevas porque la edad promedio, tanto en los bancos –al punto que así lo ha reclamado el sindicato– como en la Administración Central, a veces lo coloca distante de las nuevas modalidades de trabajo. Si es una reforma de la Constitución le digo que es mucho mejor hacer un esfuerzo por reformar el capítulo de los entes autónomos.

EC - “El desarrollo del país no es un informe. En un país tan chico de territorio, de tan baja población no podemos desaprovechar superficie ni habitantes. ¿De qué forma piensa que debe descentralizarse e integrar todo el país?”.

JB - Ni éste ni ningún país se desarrolla uniformemente. Si usted va a Estados Unidos va a ver que no está desarrollado uniformemente, si va a Inglaterra va a ver lo mismo. Escocia estaba atrasadísima, pero ahora es la más adelantada del Reino Unido. Hubo un tiempo en que una zona de España no tenía lo que tiene hoy Galicia como capacidad de producción y demás. O sea que los países nunca pueden desarrollarse uniformemente. 

En segundo lugar, el país tiene una infraestructura vial importante, que le permite acceso a comunicaciones fáciles. El país tiene que hacer el ferrocarril. El ferrocarril y el puerto son dos obligaciones centrales de la administración de Uruguay de aquí al 2010, no solamente para esta administración sino también para la próxima. El puerto tiene que volver a tener las mismas pretensiones cuyo contrato y préstamo organizó Máximo Santos en Inglaterra, empezó a construir Cuestas e inauguró Batlle y Ordóñez. No crean que nuestros abuelos eran rápidos, también tardaron 15 años en hacer el puerto. Pero lo hicieron bien, porque en 1912 tenía 10 metros de profundidad, mientras hoy tiene 34, con toda la tecnología habida y por haber y con suerte, en algunos lugares tiene menos. Tenemos que llevarlo, como lo intentó Serrato, a 38-40 pies al cero para que la causa y origen de esta nación, que fue un puerto, sea un puerto que funcione no para los yates sino para los barcos. Por tanto hay que dragarlo.

Los ingleses hicieron 3.000 kilómetros de ferrocarril, hoy un kilómetro cuesta 300.000 dólares. Invirtieron 900 millones de dólares en Uruguay del tiempo aquél. Tenemos que recuperar no menos de 2.200 millones, el de Midland, el ramal de Chamberlain a Fray Bentos y Paysandú, el de Blanquillo a la ruta 5, para eventualmente poder sacar la madera en tiempo y forma. Bayern Hauser tiene un programa de plantación de 14.000 hectáreas por año, y cuando uno va a Tranqueras y ve los viveros con 28 millones de árboles uno piensa en la plata que el ministro de Obras Públicas le va a pedir al de Economía para poder hacer carreteras nuevas todos los años y sacar los árboles que con los camiones van a destruir esas carreteras si no tienen ferrocarril. Por tanto una inversión de 100 millones de dólares –propios o prestados– en el ferrocarril es una inversión barata y necesaria. Sin ferrocarril este país no va a poder cumplir con la formidable ley de forestación que se votó en 1986, que hoy nos encuentra con tres proyectos en camino. 

El Ministerio de Transportes y Obras Públicas firmó el decreto reconociendo el derecho a tener puerto propio establecido y reconocido en el Presupuesto General de Gastos. Lo mismo está pasando en el norte, donde la empresa forestal nos anunció a todos los que fuimos que su proyecto de inversión industrial entre los años 2004-2005 y 2012 lleva a 375 millones de dólares las inversiones en fábricas; no piensan en pulpa de papel. Otra gente que está plantando glóbulus en el este está pensando, ésa sí, en pulpa de papel.

Por tanto los ferrocarriles y el puerto son cosas centrales para poder descentralizar efectivamente. Esta mañana el rector Guarga nos hizo saber la buena nueva de que el Rectorado está tratando de llevar adelante la idea de juntar Agronomía con Veterinaria. Todavía no sabe si las van a poner en el lugar de Veterinaria o en otro fuera de Montevideo. Yo creo que descentralizar el conocimiento, la administración y las comunicaciones es una forma de dar fuerza a un interior de un país pequeño. En los últimos años hemos visto que todos los desarrollos industriales se han localizado en el interior de la República.

EC - Hay varias preguntas relacionadas con el turismo. “¿Está previsto estudiar la actual situación de no tributación del sistema parahotelero que perjudica a la hotelería nacional, que cumple con todas las obligaciones fiscales vigentes?”.

JB - Por ahora más no tributación no porque habría que poner más impuestos y después la gente se queja.

EC - “La lucha contra el contrabando da resultado, salimos adelante. Ahora, doctor Batlle, otro punto que completaría el éxito ¿no sería encarar masivamente una campaña ‘importado de Uruguay’ o de otra manera consumir lo elaborado en el país en lo posible?”.

JB - La libertad ha sido la característica de Uruguay. Recuerdo que cuando éramos chicos los argentinos venían a Uruguay a comprar cosas extranjeras. Uruguay ha tenido siempre un comercio abierto, me parece un error limitar el comercio a lo nacional, no hay ningún país que pueda vivir encerrado. Al contrario, la competencia estimula la producción nacional y cuando les decimos a los demás que no entren aquí lo primero que nos pasa es que los demás nos dicen lo mismo. Somos un país chico y tenemos un mercado propio chico. ¿Vamos a vivir del mercado propio chico o del mercado ajeno grande? Creo que es mucho más negocio vivir del mercado ajeno grande.

Yo soy partidario de la libertad, que cada uno cumpla las leyes. Eso sí, cuando regalamos en nombre del Estado, regalamos cosas artesanales de Uruguay para que sepan que hacemos cosas lindas. Es una práctica que ya había iniciado el gobierno anterior y que nosotros seguimos. Las puertas están abiertas para todos.

EC - Ahora viene una segunda parte de la pregunta a propósito de combustibles. “Teniendo en cuenta las explicaciones que usted dio sobre los aumentos que acaban de producirse, la consulta es: si ésas son las causas, ¿por qué en el mes de diciembre se había dado señales en cuanto a que el precio de los combustibles iba a tender a bajar?”.

JB - Porque el petróleo pegó un pestañazo fuerte y bajó a 25 y las noticias que teníamos de los amigos que están vinculados a esas actividades decían que iba a seguir bajando. Pero parece que vino un invierno frío y de nieve en el norte y algunos amigos de América del Sur y otros lugares del planeta decidieron congelar un poco su producción. Entonces esa banda que se pensó se iba a estabilizar en un lugar aproximado a 24-25 dólares, como en su momento nos dijo algún gran productor sudamericano, desapareció y ahora nos cobran entre 29 y 30.

EC - La pregunta se completa con una segunda parte que consulta respecto a si la causa no podía ser que se estuviera dando un problema fiscal mayor al previsto.

JB - No, señor. Los problemas fiscales han sido claramente establecidos y se han dicho con toda claridad. El que quiera revisar las cuentas puede pasar y hacerlo, así sufre con nosotros.

EC - Cambiamos de tema. “Siendo la educación un factor clave para el futuro de nuestro país ¿qué medidas se propone adoptar en dicho ámbito a nivel primario, secundario y terciario?”.

JB - No estoy en condiciones de responder a cabalidad esa pregunta. El presupuesto ha sido generoso, tanto con la educación terciaria como con la educación primaria y secundaria. El país viene trazando un plan educativo que creo que ha sido exitoso, se ha hecho esfuerzos muy considerables en muchos órdenes y los seguiremos haciendo. Siempre en este tipo de cosas hay inversiones en infraestructura e inversiones en formas educativas que se van adaptando cada día más a lo que el país precisará en el futuro. 

Cuando el país repartió 2.000.000 de libros y una serie de cosas más a los niños que iban a las escuelas, y al mismo tiempo creó escuelas de tiempo completo y ensanchó la base educativa a los niños en edad preprimaria dio un salto escolar realmente formidable. Tenemos que seguir haciendo cosas, protegiendo a la gente más débil, eso es absolutamente cierto. 

Tenemos que trabajar en común con la Universidad, lo estamos haciendo. Creo que es muy grato para un gobierno poder decir que tiene una relación creciente de colaboración y trabajo común con los sectores educativos, tanto públicos como privados. Pienso que eso le va a dar frutos al país, hacia adentro y hacia afuera. No es que estemos en el mejor de los mundos, pero veo por ahí al ingeniero Gonda y él podrá ser testimonio de lo que el país puede hacer en alta tecnología. Seguramente también podemos dar testimonio de lo que el país puede hacer en alfabetización, hábitos de trabajo, educación, enseñanza ética y moral, para saber que en las dos puntas del espectro está la base del crecimiento y la libertad.

EC - Esta pregunta va bastante más allá del tipo de reformas de las que ha hablado usted y quizás lleva las cosas a un extremo, pero es interesante para discutir la estructura institucional del país, sobre todo a nivel departamental municipal. Este participante dice que “Uruguay tiene una estructura institucional de país desarrollado en un país que no lo es. ¿Por qué no da un paso más, funda la segunda República y divide el país en dos regiones administrativas simplemente, norte y sur del río Negro, eliminando entonces una cantidad significativa de salarios que forman parte del costo del país y además eliminando enfrentamientos?”.

JB - Porque van a decir que estoy agrediendo al Partido Nacional, que maneja a 13 departamentos. No digo que no sea una idea que algún día el país pueda hacer, como hizo la OFI o las regiones militares, pero ¿por qué no va y le dice a ese señor que vaya a Salto y le dice que se junte con Paysandú, a ver si viene o se muere?

EC - Según nos informan su tiempo se ha terminado y su agenda debe continuar.

JB - Les agradezco la bondad y espero que entre todos podamos hacer muchas cosas. Creo que el terreno está sin minas personales y podemos caminar con seguridad sobre él, que el país y la sociedad lo necesitan y lo esperan y el gobierno, por supuesto, está abierto a escuchar tanto como a hablar. Les agradezco a todos, particularmente al señor Deicas, que ha tenido la osadía de organizar esta reunión. Haremos lo posible. No crea usted que no he pasado nervios, esto de ser presidente es peor que ser candidato, se lo puedo asegurar.

EC - En nombre de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas agradecemos especialmente al presidente de la República su participación en este foro. También agradecemos el apoyo de las empresas patrocinantes y, por supuesto, la presencia de ustedes, el público asistente.