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Criterios
políticos y técnicos
se enfrentan en Canal 5
Director Juan Carlos Doyenart: Estoy en rebeldía total con el Consejo
Directivo del Sodre en materia de programación. Me pidieron que levantara
el programa "Hoy por hoy" por motivos políticos, pero no lo voy a permitir;
es el de más audiencia. El canal estatal debería transformarse en un organismo
público de gestión privada. Esta semana se llegó a un acuerdo con los
canales 4, 10 y 12 en el que se logró aceptar al 5 como "un partícipe
más de la televisión nacional".
EN PERSPECTIVA
Lunes 09.07.01 - Hora 09.06
EMILIANO COTELO:
Canal 5 se prepara para dar un fuerte golpe de timón, al punto que se
lo anuncia como el nacimiento de un canal de televisión verdaderamente
nuevo. Su director, Juan Carlos Doyenart, ha anunciado un noticiero diferente,
gestionado directamente por el canal, una renovación casi total de la
programación y una serie de proyectos para modernizar la gestión de Canal
5 -o del Sistema Nacional de Televisión-, incluyendo la reforma de su
status jurídico. Pero mientras ajusta esos cambios Doyenart se ha convertido
en un protagonista frecuente de los titulares de la prensa, a partir de
declaraciones de tono muy fuerte que ha realizado sobre corrupción e irregularidades
que habrían sido moneda corriente en el canal, sobre su decisión de no
investigar esos hechos y en cambio dedicarse a eliminar sus causas, sobre
la guerra que los canales privados le habrían declarado a su proyecto
y sobre presiones que esos canales podrían haber realizado sobre el Consejo
Directivo del Sodre para bloquear algunas de sus principales iniciativas.
¿Por qué Doyenart ha elegido este estilo de comunicación tan sonoro? Ese
es uno de los temas de que vamos a conversar con él esta mañana.
La pregunta ya está formulada, Doyenart.
JUAN CARLOS DOYENART:
A veces uno no elige el campo en que se va a entablar una lucha, pero
obviamente yo diría que el caso de la gestión que estoy realizando al
frente de Canal 5 es un poco particular. Quienes han tenido esta función
siempre han sido representantes de sectores políticos, o sea con el apoyo
de los sectores políticos que los llevaron al cargo, pero en mi caso no
ha sido así.
EC - Usted fue nombrado directamente por el presidente de la República.
JCD - Exactamente, y como el mismo presidente dijo en su momento, por
la cualidad -casi única cualidad- de no pertenecer a ningún sector político.
Eso es lo que él pretendía en cuanto al perfil del director de Canal 5.
EC - Con la salvedad de que cuando se acercaban las elecciones usted anunció
que iba a votar por el doctor Batlle.
JCD - Exacto. Como se lo dije al presidente en su momento: yo nunca había
votado al Partido Colorado en mi vida. Voté por el doctor Batlle en el
balotaje solamente, no en las elecciones de octubre de 1999, no soy un
hombre del Partido Colorado, no me considero hombre de ningún partido
y mis antecedentes en materia política fueron en el Frente Amplio y el
Nuevo Espacio, cuando tuve actividad política partidaria, que abandoné
totalmente en 1990. Pero justamente el presidente me dijo que quería al
frente de Canal 5 a una persona que no estuviera atada a compromisos políticos
partidarios, que llegara allí a realizar una labor profesional sin estar
condicionada por esos elementos. Esto que podía ser una virtud también
es un problema, porque uno no tiene apoyos político-partidarios en una
gestión política, como finalmente es ésta, aunque también es verdad que
da la flexibilidad, la libertad de actuar en forma más profesional y no
condicionado a objetivos o a intereses político-partidarios que pueden
ser muy legítimos pero que creo que en el caso del canal del Estado no
deberían estar. Esto también hace que de alguna manera el apoyo que pueda
tener mi gestión al frente de Canal 5 esté por un lado en la Presidencia
de la República, ni qué hablar -lo he tenido, en particular en esta coyuntura
especial- y por otro en la propia opinión pública. Es generar apoyos y,
si se quiere, condicionamientos, llevando a la opinión pública algunos
elementos conocidos en medios restringidos pero desconocidos por la opinión
pública.
EC - Ya tenemos la respuesta a la pregunta que le hacíamos sobre por qué
usted estaba haciendo esas declaraciones que han resultado tan polémicas,
tan removedoras. Vayamos a algunas de ellas. Usted dijo la semana pasada
que hay una guerra declarada entre los tres canales privados y Canal 5.
Supongo que no se refiere a la competencia que siempre ha existido, que
se refiere a jugadas nuevas de Canal 4, Canal 10 y Canal 12, que podrían
haberse dado a partir de los planes que usted anunció para Canal 5.
JCD - Yo diría que no ha existido competencia, porque Canal 5 no es hasta
el día de hoy un canal competitivo, no está en el menú de la gente, no
vende publicidad, se desarmó su estructura de comercialización hace años.
EC - Quienes venden, básicamente, son los coproductores.
JCD - Exactamente. Venden cada uno su propio programa y por lo tanto tienen
una participación totalmente marginal en la torta publicitaria. El canal
como tal no vende. El hecho de que más de la mitad de los minutos publicitarios
de la programación del 5 son del canal -y eso no está en venta- y que
los coproductores venden poco y mal, hace que nunca sea competitivo en
ese sentido. Pero por otro lado no neguemos que Canal 5 fue sistemáticamente
dejado de lado, no por culpa de los canales privados sino como política
oficial de los gobiernos. Canal 5 nunca participó de una transmisión directa
de un Mundial de fútbol, uno de los momentos en que los canales se hacen
más atractivos desde el punto de vista publicitario, en que hay más posibilidades
de vender minutos publicitarios. Cuando se distribuyó la televisión por
cable Canal 5 quedó afuera del espacio que le correspondía, los canales
6, 7 y 8 fueron para los canales privados, mientras que el que le correspondía
a Canal 5 no se le dio, se le otorgó el 23, por lo que de alguna manera
quedó fuera del circuito. Esto no es problema de los canales privados;
es el poder político que deja de lado al canal estatal. Ha sido una política
tradicional y casi sistemática, de la que el ejemplo más sonoro se dio
en estos días, cuando Carlos Maggi relató aquí mismo su experiencia del
año 1985, que él justifica; cree que fue lógica. El hecho ocurrió.
EC - Recordemos que el viernes pasado, participando en La Tertulia En
Perspectiva, cuando comentábamos la polémica que se ha dado en torno a
Canal 5, Maggi relató que en 1985, cuando tuvo el problema que tuvo en
el breve período en que fue director del canal -y renunció-, hubo presión
sobre el presidente de la República por parte de los canales privados.
El presidente se lo confirmó. "Cuando yo le dije que había que dar la
batalla -cuenta Maggi- Sanguinetti me respondió: 'Si doy la batalla la
pierdo'", actitud que después fue respaldada por Wilson Ferreira Aldunate
en una reunión que Maggi tuvo con el líder nacionalista, que por entonces
era el presidente del Directorio blanco, y actitud que el general Liber
Seregni, entonces presidente del Frente Amplio, en principio pareció no
compartir y a partir de la cual anunció a Maggi que se iba a intentar
iniciar algún tipo de acciones, lo que tampoco se pudo. Ese fue el cuadro
que Maggi relató el viernes.
JCD - Es un episodio más de lo que ha sido el tema de fondo que estuvo
estos días en las cosas que yo intenté decir en los medios. Maggi decía
que comparte "de razón" -un poco antiguo- lo que hace Doyenart en el sentido
de que el poder de los canales privados no es el mismo que el que tenían
en 1985. Creo que tiene parte de razón, efectivamente han cambiado cosas.
EC - Maggi mencionaba como prueba contundente en ese sentido el hecho
de que el presidente Batlle haya resuelto el año pasado abrir el mercado
de la televisión satelital, cosa que los canales privados no querían.
A partir de eso Maggi señalaba que la ecuación de poder ha cambiado y
que los canales no tienen el poder que tenían en 1985.
JCD - Por eso digo, tiene parte de razón. La ecuación de poder ha cambiado,
pero lo ha hecho recientemente, y parte de ese cambio es lo que se pretende
hacer hoy con Canal 5. En abril de este año el presidente Jorge Batlle
firma el decreto que permite el ingreso de DirecTV -ingreso que estuvo
cinco años bloqueado- y, paralelamente, lo que significa volver a tener
un informativo del Estado después de 17 años en que el mismo fue privado,
entregado a empresas privadas. A partir de setiembre volverá a haber un
informativo del Estado, pero además con las características que el propio
presidente Batlle anunció: un informativo que no sea del gobierno sino
del Estado y que además sea competitivo en el sentido de que efectivamente
capte una audiencia importante de la televisión.
En esto hemos estado trabajando, pero aquí hay un cambio, un punto de
inflexión muy importante, recordemos que cuando se concedió la televisión
por cable ésta fue adjudicada a los tres canales privados, hubo una decisión
política que demostró una vez más el poder de los canales privados, que
es muy lógico y que existe en todas partes del mundo, vamos a no pensar
que es sólo un problema de Uruguay. El fenómeno Berlusconi en Italia,
tan resonado, fue la creación de un presidente, un primer ministro, a
partir de los propios medios de comunicación. Los medios de comunicación
en el mundo tienen un poder político muy grande, lo que es lógico porque
los sectores políticos siempre se sienten condicionados, requieren de
los medios de comunicación, sobre todo de la televisión, piensan que ésta
les es imprescindible si quieren ganar las elecciones. Esto pasa en el
mundo y en Uruguay: cuando llegan los momentos electorales, los candidatos
que logran llegar y tener mejor relacionamiento con las televisoras son
los que tienen mejores posiciones. Uno sabe que en una campaña electoral
la exposición a los medios de comunicación es muy importante y que lo
es también en el transcurso de los períodos de gobierno, ya que una campaña
contra un gobierno realizada por una emisora de televisión puede ser muy
dañina, y que el apoyo que puede tener puede ser muy importante, entonces
no hay que asustarse ni pensar que esto es totalmente cosa del pasado.
Los medios de comunicación, y la televisión en particular, siguen teniendo
un poder político muy importante.
EC - ¿Usted entiende que se han dado presiones o jugadas en estas últimas
semanas, en estos últimos meses, a partir de iniciativas como las que
usted ha lanzado, de tercerizar el Departamento Comercial del canal, de
lanzar un informativo nuevo y propio del canal, de renovar la programación,
que se han dado jugadas como parte de esa guerra?
JCD - Creo que sí, que han existido. Fundamentalmente he tenido un entredicho
-esto lógicamente no ha sido hecho público- con los canales privados por
el tema de la transmisión en directo del Mundial Corea-Japón, en la medida
en que DirecTV es quien tiene hoy los derechos. Después de que el presidente
Batlle firmó el decreto viajé a Buenos Aires y me reuní con los directivos
de DirecTV, que estaban allí, y negociamos un preacuerdo para Canal 5,
no en exclusividad, pero que suponía una ruptura de lo que tradicionalmente
fue la negociación de los mundiales: los canales privados siempre negociaron
los mundiales como monopolio, juntos negociaban con el proveedor y eran
los únicos que podían transmitir el Mundial, lo que les permitía negociar
los precios. Sistemáticamente dejaron a Canal 5 afuera. Esta vez cambió
la ecuación: Canal 5 fue el que dio el primer paso, el que tuvo el compromiso
de DirecTV de transmitir el Mundial, lo que les cambiaba las condiciones
de negociación económica.
EC - ¿Usted dice que a partir de ese cambio hubo reacciones?
JCD - Intentaron negociar con el Consejo Directivo del Sodre que nos darían
los partidos del Mundial para transmitir en diferido mientras ellos los
transmitían en directo. Nosotros transmitiríamos sin ningún costo, nos
los regalarían para que los transmitiéramos en diferido.
EC - Esa fue una propuesta de los canales privados.
JCD - Una propuesta de los canales privados al Consejo Directivo del Sodre,
no al director del canal oficial. Dada esta información, yo recuperé la
capacidad de negociación que el propio Consejo me había dado en materia
de programación y respondí a los canales privados que agradecía mucho
el bello gesto que tenían con Canal 5, pero que Canal 5 iba a transmitir
en directo, que tenía las posibilidades de hacerlo y que yo quería conversar
con ellos, que no cerraba la posibilidad de negociar en conjunto.
EC - Lo de "bello" está dicho en tono irónico.
JCD - Por supuesto. En ese momento sale a luz el tema de mis palabras
en el Parlamento, cuando hablo de las tres familias que tuvieron prisionero
al país con el tema de DirecTV, lo que genera reacciones duras por parte
de los canales privados que se sienten afectados en su dignidad por las
acusaciones que realicé.
EC - ¿En qué consistieron esas reacciones?
JCD - Hubo llamadas al Consejo Directivo; esto fue reconocido por los
propios directivos de los canales. Según ellos no era en tono de presión
sino de preocupación por mis declaraciones. En medio de todo eso se produce
un llamado telefónico en el cual se me informa que a partir del viernes
pasado no saldría más mi espacio en Radio Carve; eso es todo lo que recibo.
EC - ¿Usted lo interpreta como algún tipo de represalia? Las autoridades
de Radio Carve han declarado que es un cambio entre varios que se resolvieron
como parte de una reestructura.
JCD - Creo que no era la forma ni el momento. Obviamente uno tiene que
creer lo que dicen los directivos de Carve, pero después de dos años de
trabajo en Radio Carve, de haber sido asesor en materia de marketing,
me pareció muy extraño que se me avisara que mi espacio no salía más,
que ya no fuera, por medio de un llamado telefónico y dos días antes de
que saliera el programa. No creo que fuera el momento, justo cuando estaba
planteada toda la controversia pública, que una radio asociada a uno de
los canales de televisión me informara de esa forma. Naturalmente uno
no tiene pruebas de estas cosas, son imposibles de probar, simplemente
lo interpreté de esa manera.
EC - Usted llegó a sugerir también que el Consejo Directivo podría estar
actuando bajo presiones de los canales al no aprobarle el pliego de la
licitación para tercerizar el Departamento Comercial del canal.
JCD - Sí. La licitación del Departamento de Comercialización es parte
fundamental del operativo, queremos hacer un operativo profesional en
el cual salgamos a vender; no puede ser que este gasto que se va a generar
sea financiado por el erario público. Creo que el canal tiene que tener
la capacidad, no sé si de financiarlo todo, pero al menos buena parte
de lo que va a gastar en la nueva programación. Por lo tanto, salir a
vender un mes antes era imprescindible. Hace un mes que todo el operativo
está trancado en el Consejo Directivo del Sodre, que no aprueba la licitación.
Yo pude haber hecho esto sin licitación, preferí ese mecanismo porque
era más transparente, porque había mucha plata en juego y quería evitar
futuras acusaciones, pero yo no tenía necesidad en la medida en que hace
17 años que el canal está entregando sin licitación espacios de programación
y publicidad a productores privados. Cuando se entrega un espacio se entrega
el espacio de la programación televisiva y también de la comercialización
de los minutos de publicidad, sin ningún tipo de garantía y sin que medie
ninguna licitación. Yo preferí la licitación porque era más transparente,
porque me parecía que era muy feo empezar mi gestión entregando a una
empresa privada ni más ni menos que la comercialización de todos los minutos
que tiene el canal. Además, esto es fundamental para el propio Sodre,
porque el 95% de su ingreso extrapresupuestal proviene de la venta de
publicidad del canal de televisión, sólo el 15% viene al canal, el resto
se lo queda el Sodre. Problema que también estaba en discusión en estos
días, cuando yo pedí al Sodre que incrementara la partida que le asignaba
al canal, de 15,6% del presupuesto total. El Sodre me respondió que no
podía incrementarme porque tenía prevista una serie de espectáculos en
la cual se iría todo el dinero y que el canal tendría que conformarse
con el 15,6% o salir a pedir plata por otro lado, porque ellos sabían
que yo estaba pidiendo plata por otro lado y que de alguna forma me iba
a arreglar. Esto me pareció muy poco serio.
La única Dirección del Sodre que presentó un presupuesto fue Canal 5.
No existe presupuesto de espectáculos ni de la radio. Nosotros dijimos:
"Necesitamos tanta plata que vamos a gastar en esto y esto", como se hace
y como se distribuye los presupuestos en todos lados. Se me dijo que históricamente
al canal se le daba eso y que este año se le iba a volver a dar ese porcentaje,
lo cual me pareció realmente una intención de bloqueo a lo que venimos
realizando, como también me lo pareció el hecho de que hace un mes que
está parada la licitación. Que está parada quiere decir que todavía no
salió a la calle, que todavía no se hizo el llamado, porque el Consejo
no lo aprueba.
EC - Según
decía el consejero Gustavo Cersósimo cuando lo entrevistamos la semana
pasada a partir de sus declaraciones, esa iniciativa suya está siguiendo
el trámite normal. El enfatizaba que es un paso delicado, que hay que
estudiar con cuidado, que han estado recabando los asesoramientos jurídicos
y demás, no reconoció que hubiera nada anormal en la demora. ¿Usted tiene
pruebas de que ha habido presiones de los canales sobre los consejeros
por este asunto?
JCD - No, no tengo pruebas. Claramente no tengo pruebas, no tengo interferidos
los teléfonos, no tengo forma de probar que haya existido presiones. El
trámite normal puede llevar cinco meses, dependiendo de las voluntades
políticas. Yo descubrí en estos escasos cuatro meses que llevo en la Administración
Pública -no tenía ninguna experiencia previa- que los trámites que normalmente
llegan a durar entre cuatro y cinco meses pueden salir en tres o cuatro
días, y he sacado cosas en tres o cuatro días. Es simplemente que exista
la voluntad política y que se haga recorrer las cuatro oficinas y que
cada uno ponga su firma. Puede no existir la voluntad y entonces un expediente
de las características de éste duerme en una bandeja de la puerta de entrada
del Consejo a pesar de que, en más de una oportunidad, telefónica y personalmente
pedí a los consejeros que cuando llegara le dieran prioridad, dado que
a todos nosotros nos era muy importante que saliera.
EC - Usted no tenía pruebas pero de todos modos dijo que los consejeros
podían estar siendo presionados por los canales privados.
JCD - Esos son los términos textuales: podían estar.
EC - Dar un paso como el que usted dio es complicar de manera fuerte el
relacionamiento con un Consejo Directivo con el que va a tener que tratar
de manera permanente durante toda su gestión. Fue una decisión delicada
la que usted tomó al decir esto. ¿Cómo queda su relación con el Consejo
Directivo?
JCD - Mal, seguramente queda una mala relación. Nunca fue buena.
EC - Para Cersósimo no había problemas.
JCD - Yo tengo en el escritorio del canal una resolución del Consejo Directivo
del Sodre de los últimos días que resuelve levantar el programa "Hoy por
hoy", de Sonia Breccia. Esa resolución es de 10 días atrás y le comuniqué
al Consejo que no voy a acatar esa resolución, no la estoy acatando, no
voy a levantar el programa. Es un pedido que me hizo el Consejo casi en
el momento de llegar, el consejero Cersósimo me planteó que había que
levantar ese programa.
EC - ¿Por qué razones?
JCD - Que no era bueno desde el punto de vista político. Yo le dije que
no, que había muchas razones, que las políticas no eran una razón para
levantar un programa de televisión. Pasó el tiempo y ahora surgieron problemas
económicos; el programa tiene un atraso en los pagos que corresponde hacer
al Sodre en materia de publicidad. Estos atrasos se deben a que la productora
no ha cobrado y por tanto no ha podido pagar. Ese atraso se pasó a Jurídica,
que decretó que había que levantar el programa, y el Consejo, a pesar
de que había delegado en mí la potestad de programación, decretó que el
programa se levante.
Así no se maneja una televisión. Es el programa de más audiencia que tiene
Canal 5, el único que tiene una audiencia competitiva con los canales
privados; además, hace 17 años que está, es emblemático para el canal
y tiene muchas connotaciones políticas. Si se levanta el periodístico
más importante de Canal 5, la decisión no se toma por vía administrativa
ni de esta manera.
En este momento estoy en rebeldía total con el Consejo Directivo en materia
de programación. No voy a permitir que se levante el programa de Sonia
Breccia. Sonia Breccia sigue en el aire. Estoy negociando con ella nuevas
características de coproducción porque es claro que tiene problemas económicos.
Una posibilidad será que la producción pase a ser compartida entre la
productora y el canal y que la venta de publicidad -el día que tengamos
posibilidad de vender- esté a cargo del canal. Pero yo quiero mantener,
por razones de programación y de imagen del canal, ese programa en el
aire, porque hoy es un programa que compite en muy buenos términos con
otros programas del mismo tipo de las televisoras privadas y lo hace en
forma muy dura, quiero dejar constancia. Si uno mira los ratings de "Agenda
confidencial" -que sale los viernes a la misma hora [por Canal 12]- y
de "Hoy por hoy" no encuentra grandes diferencias. "Agenda confidencial"
está por arriba pero no hay grandes diferencias, entonces también resulta
curioso que en medio de todo esto el Consejo Directivo del Sodre me pida
que levante -a pesar de que los coproductores están todos llenos de irregularidades,
yo diría que ocho de cada 10 tienen problemas que podrían llevar a su
levantamiento- el programa de Sonia Breccia, el más importante de Canal
5, el más competitivo.
Son muchas cosas, entonces llega el momento en que uno decide que la opinión
pública debe conocerlas. ¿Qué está pasando con el Consejo Directivo del
Sodre? ¿Realmente quiere que Canal 5 se vuelva un canal competitivo? No
alcanza con decirlo, hay que demostrar la voluntad política para que esto
sea así.
EC - Por supuesto que tendría muchas preguntas que formularle, pero me
voy a limitar a dos. Esta apuesta tan fuerte que usted ha hecho a la polémica
pública con el Consejo Directivo del Sodre, que le va a entreverar las
cosas en su gestión porque usted tiene que seguir vinculado cotidianamente
con esas autoridades, ¿qué tipo de respaldo ha tenido del presidente de
la República? En definitiva, a usted lo nombró el presidente y creo que
el único que puede removerlo es el propio presidente.
JCD - Es así, ésas son las incongruencias del sistema. Yo dependo del
Consejo Directivo del Sodre, pero éste no me nombró ni me puede destituir.
Esto pasó siempre hacia atrás y fue fuente de conflicto. Lo que ocurre
es que estoy tratando de llevar adelante una gestión prescindente del
Consejo Directivo, basado en el apoyo que el presidente me ha dado y continúa
dándome. Fue el presidente quien pidió al Consejo que me diera autonomía
en materia de programación y de ordenamiento del gasto. De palabra, esa
autonomía se había logrado, pero dos por tres surge algún problema como
éste que surgió ahora con lo de Sonia Breccia, que es un tema de autonomía
de programación.
EC - ¿Usted sigue contando con el respaldo del presidente pese a todo
esto?
JCD - Obviamente, si me mantengo al día de hoy como director de Canal
5, después de los pronunciamientos públicos de la semana pasada, parto
de la base de que sigo manteniendo el apoyo del presidente.
EC - ¿Usted ha ratificado ese compromiso del presidente después de esta
polémica?
JCD - Exactamente. Era clave; de otro modo no podía mantener el cargo,
porque mi único respaldo político es la Presidencia de la República.
EC - ¿Ha habido alguna otra señal, alguna otra consecuencia de las declaraciones
que ha hecho?
JCD - Sí, con los canales privados. Creo que ha sido una consecuencia
positiva: el jueves de noche tuvimos una reunión dura pero de buen resultado
en el sentido de que llegamos a un acuerdo en materia comercial -por lo
menos de palabra- que vamos a traducir por escrito en esta semana. Básicamente
se logró aceptar a Canal 5 como un partícipe más de la televisión nacional,
no como el primo hermano pobre que sentado abajo de la mesa veía caer
las migajas, sino que Canal 5 se sienta a la mesa, como siempre debió
ser.
EC - No sólo por el fútbol y la transmisión de los mundiales.
JCD - Es a partir de eso, pero no va a ser sólo por eso. Ahora hay un
reconocimiento de que va a haber una competencia comercial. Ellos me decían:
"Nosotros no hablamos de guerra, hablamos de competencia". Les dije: "Me
parece muy bien, hablemos de competencia, no hablemos más de guerra".
Ellos han tenido -así me lo transmitieron- siempre un vínculo entre ellos,
en muchas ocasiones han negociado en conjunto. Obviamente yo no me niego
a eso, hay momentos del mercado que lo requieren y en otros se compite
directamente, hay momentos en que se colabora y momentos en que se compite.
Nosotros no vamos a integrar el monopolio, pero sí entendemos que en algunas
instancias como la del fútbol vale la pena sentarse y negociar para obtener
mejores dividendos comerciales todos. Esto fue reconocido y acordado el
jueves de noche entre los canales privados y Canal 5, a pesar de que fue
una reunión dura, porque estábamos en un clima duro por mis declaraciones,
creo que llegamos a un acuerdo satisfactorio para las partes, para ellos
y para el canal del Estado. Yo diría que fue un acuerdo histórico sobre
todo desde el punto de vista del reconocimiento que creo que por primera
vez los canales privados hacen del status que debe tener el canal del
Estado. Obviamente, después tiene que ganárselo. Creo que el canal del
Estado todavía no se ganó ese status, tiene que demostrar que realmente
es un canal de televisión, competitivo, con una buena oferta en calidad
y contenidos. Todavía está por verse, lo tenemos que demostrar.
EC - De eso vamos a tener que seguir conversando, así como también del
tema del nuevo status jurídico que usted pretende para el canal. Un status
de mayor independencia para funcionar como una empresa en ese mercado
en competencia, un status en el que usted se está moviendo a cuenta, porque
hoy está trabajando con Canal 5 sorteando varias de las formalidades que
en rigor todavía están vigentes. Es un debe importante que va a encarar
sobre todo el año que viene.
JCD - Sí, pero ya he empezado. En la reunión en Diputados -lamentablemente
la del Senado se suspendió, debió realizarse el martes de la semana pasada
pero por razones de agenda el Senado prefirió trasladar la entrevista
conmigo- intenté transmitir los problemas y también las ideas que tenía
planteados para llegar en conjunto con los parlamentarios a la necesidad
de cambiar el status jurídico del canal. Creo que en esto hemos avanzado,
que la clase política lo está entendiendo. Es como si yo tuviera a Ancap
dependiente del Ministerio de Educación y Cultura. Un canal de televisión
es un organismo de carácter productivo, produce programas de televisión,
por lo tanto no debería estar en la órbita de un Ministerio, con el mismo
status jurídico que un ministerio. Debería tener un status jurídico similar
al de Antel, al de Ancap o al de UTE, que son organismos productivos,
o más allá -es lo que voy a intentar-, debería tener un status parecido
al del LATU, un organismo público de gestión privada. Esto le daría al
canal la posibilidad de ser competitivo en materia televisiva.
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Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Julieta Sokolowicz
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