Artigas: la velocidad de la creciente impidió reaccionar a tiempo
Psicólogo Sergio Pereira: Después del foco aftósico y las inundaciones de hace un mes, predomina el fatalismo en la gente. "Lo único que falta es que se caiga el puente", decían los vecinos.
EN PERSPECTIVA
Lunes 04.06.01, hora 07.40.
EMILIANO COTELO:
El departamento de Artigas vive las consecuencias de una histórica inundación, que afectó total o parcialmente a unas 1.200 viviendas, y motivó la evacuación de más de 5.000 personas. El presidente Batlle mantuvo contactos ayer con el intendente Carlos Signorelli y otras autoridades de ese departamento, y convocó en la tarde al Comité Nacional de Emergencia, que deliberó con la presencia de siete ministros (Defensa Nacional, Interior, Salud Pública, Vivienda, Economía y Finanzas, Transporte y Obras Públicas, Trabajo y Seguridad Social), además de los tres comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas.
Mientras tanto, centenares de habitantes de Artigas iniciaron ayer el retorno a sus viviendas, desoyendo a las autoridades y a las advertencias meteorológicas que continúan anunciando lluvias hasta el miércoles en el Norte, según informa hoy el corresponsal del diario El País. A pesar del nivel histórico al que llegó el río Cuareim, que alcanzó los 14,18 metros, la estabilidad de las aguas y el descenso a razón de uno o dos centímetros por hora. Ese descenso, ante la interrupción de las precipitaciones, y el temor a que sus pertenencias fueran robadas por intrusos, llevó a que muchas de las personas evacuadas volvieran a sus hogares. Ayer se dedicaron a la limpieza de sus viviendas, aunque no contaron con la correspondiente desinfección a cargo de la Intendencia ni tampoco contarán con energía eléctrica. De todos modos, casi 3.000 personas continuaban alojados en los locales dispuestos por la Intendencia, donde eran atendidas por personal del Comité de Emergencia, o en viviendas de amigos y familiares.
El doctor Sergio Pereira, psicólogo, director del Centro de Estudio y Derivación del Instituto Nacional del Menor (Iname) en Artigas, es un activo participante en el auxilio y apoyo a estas personas. Con él habíamos conversado a raíz de la tarea de apoyo psicológico que llevó a cabo con los habitantes de Colonia Rivera, en ocasión de aplicarse el rifle sanitario por la aftosa. Ahora le toca enfrentar otro grave problema; parece que Artigas va de mal en peor.
SERGIO PEREIRA:
Es un poco la idea que hay en el imaginario colectivo; predomina cierto fatalismo. Tanto es así que el viernes por la noche algunas personas que pasaban en vehículo y sentían temblar el puente decían que lo único que faltaba era que el puente se cayera. Es la sensación que existe, y hay que estar muy al firme para no bajar los brazos sobre todo en este momento en que lo que se necesita sobre todo tener a la gente en actividad, porque son muchas las personas que están precisando de todos los que podamos dar una mano.
A esta situación yo la diferenciaría en algo y la asemejaría en otro aspecto con la anterior, cuando el tema de la aftosa. Se diferencia en el sentido de que en la otra ocasión las personas permanecían encerradas en su lugar, sin poder salir, y en este caso tuvieron que salir y no pueden volver (pese a que algunos lo están haciendo en esas condiciones que tú relatabas recién). Pero la gran similitud que las iguala es la pérdida. Así como cuando la aftosa perdieron mucho en lo que tiene que ver con sus animales, con su trabajo de muchos años, ahora están perdiendo las cosas básicas que son las que estamos intentando alcanzarles para que puedan abrigarse, comer a diario, aguantar estos días hasta que su vida vuelva relativamente a la normalidad.
EC - Usted está en Montevideo ahora, pero vino en la madrugada.
SP - Sí; salí de allá a las 23.00.
EC - ¿Y cómo era el panorama cuando tomó el ómnibus?
SP - Lo último que hicimos fue ir al centro poblado Pintadito, que está a unos dos kilómetros del centro de la ciudad, y donde también hubo evacuados por el desborde de algunos afluentes del Cuareim. Veníamos de entregar unos colchones que habíamos logrado recoger, y la verdad es que la población estaba desesperanzada porque se está anunciando más lluvias y ya no saben qué hacer.
Afortunadamente, el trabajo de la Intendencia en lo que tiene que ver con la alimentación está siendo muy eficiente. Nosotros hemos colaborado en el reparto de la comida, y hemos dedicado más las fuerzas a buscar ropa y fundamentalmente calzado. Hay mucha demanda de pañales y leche en polvo. Como Iname, lo que pudimos hacer fue reunirnos rápidamente el sábado en la mañana, ponernos en contacto con el Directorio a través del jefe departamental y, pensando qué podíamos hacer en poco tiempo, salir a buscar todo lo que pudiésemos de manera de auxiliar rápidamente a las personas.
EC - Se ha señalado que estas inundaciones son históricas, y que el nivel que alcanzó el río Cuareim no se había dado nunca en 40 años. ¿Es así?
SP - Sí. Es así.
EC - ¿Qué implica esto? ¿Cómo puede describir las consecuencias para nuestros oyentes, que quizá no conoce Artigas o no va desde hace mucho tiempo?
SP - Entre otras cosas, la inundación llegó gente a la que nunca le habían llegado las inundaciones. Y además de que le llegó a mucho más gente que en otras oportunidades (miles de personas más que en otras oportunidades), también es destacable la rapidez con que subieron las aguas: en 24 horas llovió lo que en otras oportunidades se acumula en cuatro días. Eso hizo que el agua, en lugar de desplazarse, se acumulara más rápidamente en la ciudad.
EC - Fueron 325 milímetros en seis horas.
SP - Exactamente. Realmente fue un disparate lo rápido que subió, y que en muchos casos impidió sacar sus efectos a tiempo. La gente que ya está acostumbrada a estas cosas calculó de tal manera que le parecía que tendría suficiente tiempo, y perdió muchísimas de sus cosas por la rapidez de la inundación Al subir más rápido, ocupar más superficie y más viviendas, la situación fue más catastrófica en ese sentido. En otros momentos, en la inundación que ocurrió hace un mes, la llegada del agua era más previsible y las personas ya sabían cuándo debían irse, cuánto les quedaba, e iban retirando sus cosas de a poco. En esta oportunidad, hubo gente, e incluso almacenes, que han perdido cifras muy importantes porque han perdido maquinarias, freezers, alimentos, y otros comercios no muy grandes han perdido las pocas cosas que tenían.
EC - ¿Han sido afectados centros de salud?
SP - No: el agua llegó a estar a 50 metros de la Gremial Médica Artiguense y a unos 60 o 70 metros del Centro de Salud. La verdad es que tampoco se había visto nunca, y el temor es que estas lluvias que están pronosticadas alcancen una medida de 15 metros. Ahí uno comienza a desesperarse un poco más porque, si bien ahora la situación está controlada, siempre uno llega a algún lugar donde le dicen "Por aquí todavía no vinieron". Y realmente no ha sido por falta de trabajo ni de voluntad sino que se ha superado todas las marcas anteriores y todos los registros de la Intendencia sobre los barrios y las personas afectadas en otras oportunidades.
EC - Usted mencionó al pasar el Puente de la Concordia, sobre el Cuareim, que une con la localidad brasileña de Quaraí. ¿Qué pasó allí?
SP - Hubo gente que sintió temblores en ese puente, al que uno ve como una estructura que parece inconmovible. La correntada era tan impresionante que la gente que estaba sobre él tuvo una especie de pánico al sentir el sonido del agua y verla tan cerquita, cuando normalmente se la ve 10 metros más abajo. Tanto es así que, si se miraba desde Artigas hacia el puente, no veía luz entre el puente y el agua: el agua tocaba al puente, algo realmente fuera de todo lo que estábamos acostumbrados a ver. Creo que, a partir de esto, se va a analizar la posibilidad de que se haya producido alguna fisura, a efectos de no correr ningún riesgo.
A partir de ahí todo lo que ha significado a nivel social. Así como cuando la aftosa, se está sintiendo también las consecuencias en este sentido. Pienso que tal vez debamos pensar en otro tipo de intervención más psicosocial, aunque no es ahora el momento. Ahora es momento de echar mano a lo que podamos: ayudar a recoger cosas... Yo estoy ahora en Montevideo trabajando a nivel familiar con cantidad de prendas de vestir y frazadas que mi familia me ha conseguido, y después pensaremos en un trabajo conjunto con la Intendencia, como lo hacemos con otras oficinas. No lo habíamos hecho de esta manera como promoción social, y pensamos que necesariamente debemos hacerlo (hay experiencias en otros países con gente inundada), para ver de qué forma impedir que esto continúe año a año. No podemos caer en esto de que "somos un departamento desgraciado" y que nos sigan pasando las cosas. Creo que debemos evitar en lo posible (si bien es muy difícil) el caer en la queja permanente...
EC - Sí: los famosos planes de ordenamiento territorial que están pendientes para que haya zonas donde no se pueda construir. De todos modos, como usted señalaba, esta vez la inundación pasó largamente los barrios inundables.
SP - Sí. Por eso en este caso no se pudo prever nada, porque superó todos los cálculos que pudieran haberse hecho. Por eso apelamos a la solidaridad de todo el país.
***
EC - La recepción de donaciones en Montevideo está centralizada en el Centro Estudiantil de Artigas (CEDA), Zelmar Michelini 1268 y 1270, teléfono 903.30 86, y funciona de 07.00 a 23.00 horas.
Allí está Aureliano "Nano" Folle, del Servicio Informativo de El Espectador.
AURELIANO FOLLE:
El local de Zelmar Michelini 1270 tiene un gran cartel con la leyenda "Artigas", y el 1268 un distintivo del Centro Estudiantil de ese departamento. El Ceda empezó con 20 estudiantes, hoy tiene 68 de entre 19 y 25 años. Son mayoritariamente alumnos de UTU y la Universidad.
Quiero decir que es impactante el volumen de cosas recogidas. Este es un local antiguo, de grandes dimensiones, y calculo que la pila de cajas, bolsas, colchones, acolchados, camperas, envoltorios de diverso tipo, todos cerrados con cinta, otros sin
cerrar, debe tener unos tres metros de altura... Nos decía Antonio José Tabeira, regente del Ceda, que ha sido conmovedor el apuro de los montevideanos, desde el
viernes en que se conoció la magnitud de esta segunda inundación, mucho mayor a la de hace un mes. Hay mil kilos de alimentos, que es lo que más se necesita
ahora. Al principio fue ropa porque estaba todo mojado, pero ahora,
dice, "hay que dar de comer a 5.000 personas". Si uno imagina lo que significa una mesa con 5.000 personas a las que dar algo nutritivo en cuatro comidas diarias, se alcanza a comprender la necesidad de alimentos. Para trasladar todo esto utilizan todos los medios disponibles. Ahora Tabeira está cargando en un camión de una empresa artiguense que, en el espacio que queda de la carga que llevan con aquel destino, colocan todo lo que entre. Se van a comunicar hoy con la Intendencia de Montevideo, que hace un mes le había ofrecido un camión para que recolectara en forma gratuita
las donaciones por toda la ciudad de Montevideo, porque obviamente quien no dispone de un automóvil no se puede desplazar en ómnibus con una caja. También están haciendo gestiones ante la Fuerza Aérea para poder llevar todo en un solo viaje hacia aquel departamento.
¿Qué se está necesitando, Tabeira?
ANTONIO TABEIRA:
Se nos ha comunicado que lo más importante consiste en alimentos, ropa de abrigo, colchones y pañales para
niños, frazadas, medicamentos. Debemos tener aquí mil kilos de alimentos.
AF - ¿Qué es lo que más hace falta?
AT - Teniendo en cuenta que se trata de 5.000 personas, creo que alimentos y ropa de abrigo.
AF - La solidaridad está llegando de lejos, por lo que se ve.
AT - Sí. Ya en las inundaciones de abril la gente se manifestó muy solidaria, así que no nos sorprende.
AF - ¿Cómo llega esto hasta aquí? ¿Lo trae la propia gente?
AT - Sí: lo trae la gente y con el apoyo de la Intendencia de Montevideo nosotros estamos yendo a los hogares a retirar la colaboración.
AF - ¿Cuándo y por qué vía llegará esto a Artigas?
AT - Entiendo que esta tarde o mañana. No sabemos si contaremos con un avión de la Fuerza Aérea, y nos han dicho que cuando tengan la autorización lo van a mandar.
***
EC - Queremos informar que, finalizado el informe de nuestro compañero directamente desde el Centro de Estudiantes de Artigas, se recibió una llamada de la Fuerza
Aérea, comunicando que el avión estaba disponible. También la empresa Tiempost comunicó que sus camiones están disponibles en forma totalmente gratuita para el traslado de donaciones a aquel departamento.
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Transcripción y edición: Jorge García Ramón