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Viernes, 1º de Junio de 2001        

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Paylana resiste el momento recesivo merced a los mercados extra regionales

Isaac Soloducho: Ya lo dice la Biblia: hay siete años gordos y siete años flacos. Cuando la empresa tuvo buenas utilidades no repartió dividendos sino que las reinvirtió. Y apostó a trascender el Mercosur, porque si a los socios les va mal nos arrastran. 


EN PERSPECTIVA
Viernes 01.06.01, hora 08.04.


EMILIANO COTELO:
Desde que se anunció el cierre de la fábrica Sudamtex, se discute a diario la situación crítica por la que atraviesa la industria textil uruguaya. El panorama vino a agravarse a comienzos de esta semana, cuando directivos de la Cámara de la Vestimenta anunciaron que, a raíz de lo que está ocurriendo con los precios de referencia que impuso Argentina al ingreso de estos artículos uruguayos, complementado además con la devaluación permanente de la moneda brasileña, se encuentran en serio riesgo de 3.500 a 4.000 plazas de trabajo que ocupa ese rubro de la actividad económica.

Sin embargo, en este momento tan dramático de la industria manufacturera uruguaya, Paylana anunció en una conferencia de prensa desarrollada en Paysandú que, contrariamente a lo que ocurre con otros establecimientos del ramo, que se mantendrá en funcionamiento sin enviar al Seguro de Desempleo a su personal.

Estamos en comunicación con el ingeniero Isaac Soloducho, presidente de Paylana. ¿Cómo observa las actuales condiciones del mercado en el que opera su firma?

ISAAC SOLODUCHO:
No somos una excepción al resto de la industria. La observo con dificultad, con espíritu de permanencia. Creemos que este que estamos pasando es un ciclo difícil, en el cual algunos quedarán por el camino, pero tendremos que seguir luchando para sobrevivir. Porque la globalización ha cambiado todo lo que era la comercialización, el diseño, la industria.

Antes, con muchos países que tenían elevados aranceles (también podría citarse el caso de Sudamtex, que elaboraba productos de buen consumo pero protegidos por elevados aranceles) y, como consecuencia, usted podía defenderse. Hoy eso pasó: los aranceles no protegen más que en un solo país grande, Estados Unidos, el más grande consumidor, y nosotros estamos luchando para que bajen esos aranceles, lo que sería la sobrevivencia de la industria lanera del Uruguay.

Hay una gran diferencia entre la industria lanera y la algodonera...

EC - Dos variantes de la industria textil, pero diferentes.

IS - Unas se llaman "de fibra larga" y las otras "de fibra corta". El algodón es fibra corta: digamos que 40 milímetros de largo, mientras la lana es ejemplo de fibra larga. Luego se fueron desarrollando los sintéticos, más adaptables a un sistema que a otro. Nosotros, los laneros, usamos como producto fundamental a la lana y por lo tanto la fibra larga. La fibra corta no es adaptable a nuestras máquinas: son como dos productos de fabricación bastante diferente porque las máquinas de una industria no son adaptables a otra industria.

EC - ¿Cuáles son las realidades de mercado de una y otra?

IS - Bastante distintas, porque en Uruguay nosotros tenemos una experiencia casi centenaria en la lana, empezando por Campomar y Juan Lacaze, que eran toda una tradición en el país. Por tanto, tenemos una imagen internacional de muchos años que nos facilita: le diría que es una especie de "precio llave". Los productores del tejido lanero uruguayo somos conocidos en el mercado internacional. No era lo mismo para los algodoneros, y la prueba es que a la caída de Sudamtex no hay ninguna fábrica importante que trabaje el algodón. Los laneros seguimos; luchando porque sabemos que la globalización nos obliga a pelear por un lado con la alta calidad de renombre como es la italiana (llámese Armani, Valentino, etcétera), que acepta precios altos porque son marcas internacionales; y por otro lado con los países excomunistas como Polonia, Bulgaria, República Checa, etcétera, con sueldos muy, muy bajos, y también tienen una larga experiencia textil. En Europa había una gran experiencia textil lanera, y hoy quedaron con máquinas muy viejas pero con gente que conoce muy bien el oficio.

EC - ¿Cómo juega China en este rubro?

IS - Por supuesto: regalado. La que está más en el rubro internacional de la lana hoy es la India, pero está limitada en Estados Unidos por una cuota (a veces nosotros protestamos contra las cuotas) y todavía no tiene un stock, no le sobra una gran producción: es gran consumidora interna de la lana, y por tanto hoy no se la ve en el mercado internacional.

A lo que nos enfrentamos más por el lado de los precios bajos en Europa es a los ex países comunistas, que son vecinos: una noche mandan la tela en camión de Alemania a República Checa, Polonia o a cualquiera de esos vecinos, y al día siguiente vuelven con las prendas hechas.

EC - ¿Cuáles son hoy los principales mercados de Paylana?

IS - Eran los del Mercosur. Y digo que eran porque Paylana ha sobrevivido en los últimos tiempos tratando de tener una gran influencia en los países vecinos, en el Mercosur. Lo ha logrado especialmente en Brasil donde, a pesar de no tener zonas frías, necesitan ropa de lana. Pero esta devaluación nos ha puesto totalmente fuera del mercado. Justamente uno de nuestros mayores clientes vendrá el lunes a discutir cómo hacemos, porque tiene comprado casi el equivalente a un millón de dólares, pero los tenía calculados a 2 o 2,20 reales; pero con casi 2,40 no puede entrar con esa diferencia. Nosotros no cobramos en dólares sino en reales: por lo tanto pongamos que en un millón de dólares a 2,40 son 200 mil dólares de diferencia. Ahí tenemos el gran problema: ¿qué hacemos este fin de semana? ¿Mandamos a la gente al seguro de paro, sin querer hacerlo, o aceptamos una pérdida contable ya cierta importancia?

EC - Ustedes tienen unos 550 empleados, de los cuales el 60% dependen directamente de la fábrica...

IS - ...y el resto está tercerizado.

EC - ¿Cuál es la situación de ellos, entonces?

IS - Pensamos arreglando absorbiendo un poco, porque un solo cliente no hace a Paylana. Pero lo que quise significarle fueron las dificultades que estamos enfrentando con nuestros mercados más grandes. Argentina, con este asunto de la vestimenta, aunque no nos afecta muy directamente porque las telas no tienen precio de referencia, pero afecta a nuestros clientes, los confeccionistas, y por lo tanto ellos están muy preocupados y nosotros también. 

Otro mercado importante es México, donde tenemos una buena posición desde la firma del tratado comercial que nos permite entrar sin derechos. Pero se reduce: Europa está muy débil por la caída del euro (no sé a cuánto abrió hoy, pero ayer cerró a 0,84). Como ve, todos los países ofrecen dificultades.

La razón por la que Paylana lo enfrenta con cierto optimismo es, por un lado, que previmos esta globalización y hemos tomado ciertas medidas en épocas mejores (está escrito en la Biblia: hay siete años gordos y siete años flacos); Paylana no repartió dividendos a sus accionistas, reinvirtió todo, capacitó a su gente, contrató diseñadores italianos, de los mejores del mundo; quizá haya oído que Paylana tiene alianza con Mario Zegna y con Bonotto, uno para hombres y otro para damas...

EC - Recuerdo que lo entrevistamos en el momento en que esos acuerdos eran suscritos.

IS - Exactamente. Usted me preguntó qué pensábamos y hoy le puedo hacer el resumen: fue muy importante porque abrió más puertas. En materia textil lanera Italia es, sin lugar a dudas, el número uno en el mundo. Usted lo ve por los licencistas de los nombres famosos de los modistas: Armani, Valentino, Versace... Algunos de ellos, especialmente Bonotto, son de los que suministran las telas a algunas de estas marcas. Lamentablemente no son presentadas en las pasarelas como de origen uruguayo, con nuestro nombre propio, pero esperamos con el tiempo ir acreditándonos en esa capa mayor que nos está dando resultados lentos. Usted no puede imponer una marca con una calidad internacional de un día al otro.

Estamos teniendo beneficios por ese lado, y por otro lado hemos seguido con la capacitación, como le decía, y otro factor muy importante: el uso intensivo de la informática que ha hecho Paylana. Personalmente considero que nuestra empresa debe ser de las que está más informatizada en toda su producción. Tenemos una cantidad de elementos hechos en tiempo real: si una máquina no anda bien, su superior lo detecta de inmediato aunque esté en otro lado. Y eso hace que podamos obtener (también de a poco, no inmediatamente) rendimientos mejores de las máquinas modernas. Porque, como sabrá, no alcanza con tener la máquina: hay que traer primero a quien la ponga en marcha, y enseguida entrenar a la gente para que sepa usarla en la mejor forma posible.

EC - Basados en esas fortalezas es que ustedes resuelven seguir adelante sin envío de personal al Seguro de Desempleo.

IS - Quizá esporádicamente... Somos fundamentalmente una empresa de lana y sus mezclas. Puede ser que, en algún momento determinado, algún porcentaje chico del personal tenga que ir pero ocasionalmente. La empresa no enfrenta ninguna dificultad de pedidos. Son difíciles, a precios no demasiado rentables, pero seguimos trabajando porque por otro lado en el hemisferio Norte, que es donde está nuestra fortaleza, ya empieza la preselección y el lunes salen vendedores o gerentes para Estados Unidos, México, Brasil y Europa a mostrar nuestra pre-colección. Hacemos unos diseños bajo la dirección de los italianos, como le decía, los mostramos a los potenciales clientes (que siempre hacen algún cambio), y luego nos abocamos a la colección. A fin de julio ya estaremos presentando la nueva colección y ya estaremos pensando en el año siguiente. Este momento, de aquí a la licencia que damos dentro de un corto período, es cuando baja un poco. Pero no significa que la empresa tenga problemas grandes.

EC - ¿Cómo observa la resolución de la Cámara de Industrias de declararse en sesión permanente, ante la situación de crisis en que se encuentra el aparato productivo?

IS - Lo que sucede es que hay realidades. En los últimos tiempos, Uruguay estaba pendiente, o vendiendo una parte importante a nuestros vecinos. Si nuestros vecinos andan mal, nos arrastran a nosotros e influyen en más del 50% de la producción nacional en general, no sólo la textil. Toda la producción estaba bastante vinculada: la leche, el arroz... 

Nosotros siempre intentamos mirar al mundo entero, porque creemos que un período difícil, complicado, no debía sacarnos del objetivo estratégico que nos habíamos fijado. Creemos que no podemos vivir sólo del Mercosur. Entonces nos afecta un poco menos, porque tenemos algunos otros mercados. Pero la situación es difícil. Y quien esté mejor preparado, quien haya tomado ciertas medidas previas, las podrá enfrentar con un poco más de facilidad de aquellos que no han hecho los deberes como debieron hacerlos.

EC - Según la Cámara de Industrias, el problema es que no alcanza haber hecho los deberes.

IS - Justamente, y a nosotros tampoco como se lo mencioné indirectamente. Si usted me pregunta por el reparto de dividendos que han tenido los accionistas en los últimos años, no hubo: hemos luchado, y lo que hemos ganado lo volvimos a invertir.

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Transcripción y edición: Jorge García Ramón