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TV para abonados: denuncian proliferación de conexiones clandestinas Según Daniel Gago, gerente general de Cable Plus, y Jorge Pippo, gerente de Operaciones de TVC, estas maniobras, cada vez más comunes y más sencillas de hacer desde el punto de vista técnico, exigen crear una normativa que proteja a los operadores. EN PERSPECTIVA Viernes 25.05.01 - Hora 09.09 EMILIANO COTELO: Las empresas que operan la televisión para abonados en nuestro país detectaron en los últimos tiempos el crecimiento de las conexiones clandestinas a sus redes. Este servicio "trucho" llega a ser ofrecido mediante avisos clasificados en los diarios. Se da tanto para los servicios de TV cable como para los que utilizan transmisiones por aire, los sistemas MMDS o UHF. El semanario Búsqueda publicó ayer un informe en el que se consigna que las empresas que se dedican a la televisión para abonados reclaman a las autoridades una legislación específica a propósito de su actividad ante las discrepancias jurídicas que impiden tipificar como delito a estas conexiones no autorizadas. Hoy les proponemos abordar el tema desde el punto de vista de sus protagonistas, con la palabra de algunas de las firmas directamente afectadas. Antes vamos a escuchar el testimonio de un oyente que explica cómo logró, durante siete meses, estar conectado al cable sin pagar. (Grabación:) "Un amigo me había comentado que conocía a una persona, a un técnico que por 100 dólares iba a tu casa, te conectaba y no pagabas nunca más. Incluso te daba una línea de excusas para manejarte frente al problema. Yo no le di mucha bola, pero ellos se conectaron; eran cuatro en un mismo edificio. Al tiempo tuve un electricista en casa porque estaba arreglando el portero eléctrico y no sé qué otra cosa más, que me comentó que el cable me pasaba por al lado de la ventana y me preguntó si quería que me enganchara. Primero dije que no, pero al final arreglamos. El hecho es que en 15 minutos estaba robando cable, estaba cometiendo un delito. Yo sé que es un delito, pero me parecía atractivo, fácil; me embola un poco pagar 400 pesos por mes. De hecho tuve un año y pico cable hasta que alguien se vino a abonar en el edificio y chau. Cada tanto pasan tratando de venderte cable. Además dicen que es difícil borrarse, es toda una complicación. Alguien se afilió, entonces vieron que había un cable extraño, tocaron timbre en mi casa, agarraron una pinza, cortaron y a otra cosa". (Fin de la grabación) EC - La nota publicada ayer en Búsqueda, titulada "Denuncian 'decenas de miles' de conexiones clandestinas de TV cable" y firmada por el periodista Raúl Ronzoni, señala: "Decenas de miles" de personas en todo el país están conectadas en forma clandestina a los servicios televisión por cable como consecuencia de la "impunidad" que se genera por la ausencia de normas específicas que sancionen el ilícito, revelaron a Búsqueda voceros de la Asociación Nacional de Broadcasters Uruguayos (Andebu) y de la Cámara Uruguaya de Televisión por Abonados (Cuta). Aunque los "piratas del cable" surgieron casi al mismo tiempo que la televisión por abonados, la luz roja pareció encenderse en julio de 1995. La selección uruguaya se disponía a disputar uno de los partidos de la Copa América cuando centenares de abonados de Florida perdieron la señal televisiva. Los responsables de ello fueron dos estudiantes que habían manipulado el principal ramal del cable coaxial. Detenidos, fueron procesados sin prisión por hurto por la entonces jueza de Florida, Anabella Damasco. La fiscal Diana Salvo entendió que también debió tipificarse el delito de daño, por lo que planteó un recurso de reposición. El pasado 24 de abril, poco antes de que Uruguay y Paraguay se enfrentaran por las eliminatorias del campeonato mundial, se suscitó en Canelones un caso similar al de Florida. Los abonados de Cable Plus de San José de Carrasco Norte perdieron la señal ante una conexión irregular de otro "pirata del cable", dijo a Búsqueda el gerente de esa empresa, Daniel Gago. En Florida, el recurso de Salvo derivó en una sentencia de 1996 del Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 2° turno, que consideró que el delito a imputarse debía ser hurto de energía eléctrica, basándose en jurisprudencia y doctrina argentina. Según ésta, "la señal" de cable es "comunicación de una imagen por medio de una energía" y para ver esa imagen "es menester captar esa energía y concretarla en imagen por medio de un aparato receptor. También dijo que "el fluido que transporta el cable coaxial es (...) energía eléctrica que se traduce en pequeños impulsos electromagnéticos codificados de baja dimensión...". Sostuvo también que el hurto exige que "la cosa ajena mueble sea cosa corpórea". Más tarde, otra sentencia del mismo Tribunal reiteró el fallo. Con esas bases, los escasos procesamientos posteriores fueron, mayoritariamente, por hurto de energía eléctrica, aunque otros, que no se apelaron, lo fueron por hurto. A fines de 1999, el Tribunal de Apelaciones de 3er. turno tomó otro camino: revocó un procesamiento ante la "legítima duda" de que se cometa "hurto de energía eléctrica", al fallar sobre un procesamiento de Canelones. El juez había adherido a la jurisprudencia argentina respecto a que el cable coaxial transporta energía eléctrica. Pero el técnico de la empresa denunciante declaró que el cable "no tiene corriente" y que "es sólo señal, no tiene electricidad". Esa "incertidumbre instalada sobre la existencia o no de una corriente de energía eléctrica en el cable conductor de la señal televisiva" es laque "imposibilita" aplicar el delito, dijo el Tribunal. En una posición similar se ubicó a mediados del año pasado el profesor grado 3 de Derecho Penal de la Universidad de la República, Eduardo Pesce, en un trabajo publicado en el N°11 de la "Revista de Derecho Penal". Pesce afirmó que en esos casos no existen ni el delito de hurto ni el de hurto de energía eléctrica. En el primero porque lo "sustraído" no es "una cosa" en el sentido corpóreo o material, y en el segundo, porque la sustracción no recae sobre la electricidad como fuente de energía. Así, según este jurista, existe un vacío jurídico. Andebu, con el asesoramiento del penalista Amadeo Ottati, impulsó en julio de 1999 ante la Comisión de Constitución y Legislación del Senado, un proyecto de ley que fue firmado por senadores blancos y frentamplistas. Allí se propone crear un delito específico para sancionar con tres meses de prisión a tres años de penitenciaría a: "El que, directamente o por interpuesta persona, con el fin de procurarse un provecho indebido, de cualquier manera, aprehendiere, sustrajere, captare o derivare en favor suyo una señal de televisión, de datos u otras informaciones, transmitida por aire, cable, satélite o cualquier otra modalidad o medio idóneo, destinada a ser recibida exclusivamente en régimen de suscripción". Desde su presentación el proyecto no ha tenido avances. En las últimas semanas, Cable Plus lanzó una ofensiva y presentó en el juzgado de la Ciudad de la Costa casi un centenar de denuncias. Hasta ahora el juez Gustavo Mirabal procesó sin prisión a algunos de los denunciados por hurto de energía eléctrica. También antenas. Roberto Riani, presidente de la Cuta, dijo a Búsqueda que no existen cifras exactas sobre el total de conectados en forma ilícita, pero indicó que se pueden estimar en "decenas de miles" debido al crecimiento "vertiginoso de los últimos meses. Para Riani es "imperioso" legislar en esta materia, aunque señaló que en el proyecto debe ser más precisa la sanción penal para quienes compran y venden antenas irregulares para captar las señales de TVC y Multiseñal. "Es insólito, pero esa actividad ilícita se ofrece mediante avisos en la prensa. Estimamos que existen entre cinco mil y diez mil antenas clandestinas. Cada una tiene un costo de U$S 250, que se puede pagar en cuotas y así, el ingreso que han percibido quienes las instalan, oscila entre U$S 1.250.000 y U$S 2.500.000. Por otra parte, en las ferias de Tristan Narvaja y Piedras Blancas, se venden sin ocultarlos, protectores de goma para realizar las conexiones clandestinas en el cable", se quejó Riani. El asesor jurídico de Andebu, Andrés Lerena, dijo a Búsqueda que tanto "los pinchazos" como la venta irregular de antenas "han tenido un agravamiento considerable en los últimos tiempos" debido a la "impunidad" que genera el "efecto imitación". Esta situación le causa un "perjuicio serio" a las empresas, a los usuarios regulares del servicio, por la merma de calidad en la recepción y al Estado que percibe menos IVA por la venta del servicio, añadió el abogado. Por esa razón, señaló Lerena, es el Estado quien debe realizar una enérgica actividad de control y de protección a quienes brindan el servicio. Pero "lo cierto es que hasta el momento no hemos obtenido una respuesta adecuada de los organismos públicos". *** EC - En línea está el contador Daniel Gago, gerente general de Cable Plus. ¿Cómo detectaron ustedes las conexiones irregulares? DANIEL GAGO: Como usted bien decía, es un tema que viene creciendo. Deberíamos haber empezado antes, pero empezamos cuando empezamos. Hace aproximadamente 20 días iniciamos una auditoría de red, guiados básicamente por denuncias de vecinos, porque este tipo de situaciones ocasiona interrupciones y perturbaciones en el servicio y en la calidad de señal en perjuicio de los suscriptores. Empezamos a solucionar los casos que podíamos solucionar y los otros se iban denunciando a la Justicia. EC - Estamos hablando de un servicio de televisión que se transmite por cable. ¿Cómo se realizan las conexiones "truchas" en este caso? DG - Las modalidades de conectarse son variadas. En todo caso, independientemente de los modos de efectuar la maniobra, la que se hace a través de conexiones a la red a partir de cualquier dispositivo, lo que es real es que en todos los casos esto ocasiona daños a la red. EC - Pero hay que colocar el decodificador correspondiente. DG - No. Nuestra señales están todas en el paquete básico, recién últimamente hemos lanzado un producto codificado que está en su etapa de lanzamiento, de modo que para la conexión ilícita a la red no es necesario tener ningún aparato en la casa. EC - ¿O sea que no es necesario colocar ningún instrumento entre el cable que pasa por la casa y el televisor? DG - No, simplemente está el tap, que vendría a ser el equivalente al borne telefónico. La persona puede desde atravesar un clavo en la línea hasta pelar el cable y conectarse con pinzas. Hemos tenido una cantidad de modalidades realmente asombrosas. Las maniobras se realizan a través de cualquier tipo de conexión. Eso ha ocasionado daños a tal punto de dejar a barrios enteros sin señal. EC - ¿Ustedes pueden detectar fácilmente dónde hay un suscriptor "trucho"? DG - Con esta auditoría estamos yendo zona por zona, tap por tap, y esas conexiones clandestinas se identifican claramente porque no son materiales propios, porque son cuestiones muy burdas, hay roturas. En general, ese tipo de cosas salta cuando acudimos por el llamado del usuario que se queja de que tiene defectos en su servicio. EC - ¿Cuántos abonados tiene Cable Plus? DG - La unidad base que manejamos es la manzana. Hemos detectado alrededor de 150 casos en 20 días, aproximadamente un 20% del total de nuestra extensión en manzanas. Por tanto, no sé cómo podrá continuar esto, creo que la gente viene tratando de regularizar la situación. EC - Yo le preguntaba cuántos abonados tiene la empresa para tener una idea de qué porcentaje de clientes truchos habría, incluso a los efectos de tener en cuenta el eventual daño. DG - Estimamos que tenemos alrededor de 750 personas conectadas en esas condiciones. Queremos terminar la tarea, recién la empezamos y ésa es una primera proyección. EC - Hemos recibido un mensaje de un oyente que dice: "Hay una cantidad de casos, entre ellos el mío, de personas que se borraron del servicio de televisión cable y sin embargo no han venido nunca a retirar la conexión". DG - No lo hacemos, realizamos la desconexión a nivel del tap. El cable que el abonado pagó en el momento de su suscripción es de su propiedad, por lo tanto no lo retiramos. En la eventualidad de que ese abonado en el día de mañana quiera restablecer el servicio, sencillamente hace una llamada telefónica, ya tiene la instalación realizada. EC - Entonces la desconexión se efectúa. DG - Sí, pero a nivel del tap, de la vía pública. EC - Entonces estamos hablando de una situación en la que fácilmente, si se quiere, se puede volver a conectar, esta vez clandestinamente. DG - Evidentemente hay una facilidad a nivel técnico para hacer este tipo de maniobras; a nivel jurídico también. De hecho, ahora estamos haciendo las conexiones con algún tipo de diferencias. Nosotros no podemos entrar a la casa de la persona, cuando se producen las desconexiones no tiene por qué haber gente en el domicilio. Las desconexiones se hacen a nivel de nuestra línea, de nuestra red, de la conexión del domicilio a nuestra red, en ese punto. EC - A propósito de las acciones judiciales que han decidido emprender, ¿cuál es la evaluación que hacen, por ejemplo en cuanto a la actitud de la Justicia, que por lo visto tiene sus dificultades para fallar en estos casos? DG - Las tiene, por lo que se desprende del propio artículo de Búsqueda. Más allá de denunciar el hecho, la maniobra, no analizamos ni juzgamos los fallos. El hecho es que el juez ha procesado sin prisión por hurto de energía eléctrica. De todos modos, sea hurto, estafa o daño, lo cierto es que el infractor se apodera de todo un contenido que compone en última instancia lo que la empresa ofrece a sus usuarios. Y como dice el artículo, si en definitiva las dificultades son de orden práctico, deberá crearse una normativa específica que precise ese tipo de conductas y las sancione. *** EMILIANO COTELO: Veamos otra situación, la de TVC, una empresa en que la transmisión de los contenidos no se realiza por cable sino por aire. Vamos a dialogar con el señor Jorge Pippo, su gerente de Operaciones. ¿Cómo detectó TVC estas situaciones? JORGE PIPPO: Básicamente las detectó mediante denuncias de empresas colegas, que observaron instalaciones fuera de la zona habilitada para operaciones de TVC. Iniciamos la búsqueda con técnicos nuestros y fácilmente se detectaba que las instalaciones no habían sido realizadas por nuestro personal. Más del 90% de las instalaciones estaban hechas con materiales a veces nuestros y a veces no, pero con técnicas y procedimientos que no eran los que utilizamos nosotros. EC - ¿Estamos hablando de una conexión trucha más sencilla o más difícil que la que se hace en los servicios que van por aire? JP - Si se quiere es un poco más difícil, porque para recepcionar nuestro sistema hay que contar con una antena direccional que recibe los impulsos -el nuestro es un sistema inalámbrico- y los envía a un decodificador que hay en el domicilio que permite traducir la imagen en la pantalla. EC - Así que en este caso se necesita una antena y un decodificador. JP - Correcto. La conexión intermedia es un cable coaxial similar al que usa la televisión para abonados por cable. EC - ¿De dónde salen esos aparatos? JP - Hay varias fuentes. EC - Según nos contaba recién el gerente general de Cable Plus, cuando el sistema es por cable no hace falta ningún instrumento a los efectos de hacer posible la visión de las señales de televisión para abonados. En este caso hacen falta dos aparatos. ¿Dónde se compran? ¿Quién los tiene? ¿Cómo se consiguen? JP - Hoy esos aparatos son ofrecidos en plaza libremente, cosa que nos llama la atención porque una empresa de televisión para abonados tiene que cumplir con una serie de normativas y requisitos para poder operar, mientras que hay empresas que simplemente ofrecen el servicio diciendo: "Pague por única vez, abónese". ¿Cómo surgen esos materiales? Hace más de dos años que estamos siguiendo el tema y hoy tenemos un estudio de consultores en telecomunicaciones de primera línea que está haciendo un seguimiento de cómo llegan los materiales a la gente que instala. Hay diversas formas, la más vieja era la fabricación -como hay hackers en Internet-, en forma casera, de decodificadores que permitían pasar la señal. La antena también se fabricaba -es una antena de aluminio- o directamente se podía traer de países vecinos. Luego cambiamos el sistema de codificación, hicimos "upgrade" de software -el sistema se maneja por computación-, pero la tecnología fue avanzando y ahora detectamos una generación que trabaja sobre nuestros propios decodificadores. EC - ¿Es un robo dentro de la empresa? JP - Estamos investigando el tema. Puede ser un robo dentro de la empresa o pueden provenir de personas que descontinuaron el servicio; como el sistema está dentro del domicilio, a veces se dificulta recuperar el decodificador. No sabemos si es ex profeso o no, pero cuando vamos a retirarlo no encontramos a nadie. Ese decodificador va al mercado negro, se abre, se le intercepta las claves de codificación y vuelve a ser vendido públicamente. O sea que en nuestro caso sí sería hurto de nuestro propio aparato. Esa es la nueva generación que hace poco interceptamos. EC - ¿Qué estimaciones tienen en cuanto a la entidad de este problema? JP - Es muy difícil estimarla en nuestro caso. A diferencia del sistema por cable, en que usted tiene dibujada una zona donde está el cable, nuestro sistema abarca a todo Montevideo. EC - Incluso las señales salen de Montevideo, se pueden captar fuera de la capital. JP - Sí. EC - No sé a cuántos kilómetros más allá de la frontera departamental, pero es un hecho que llegan. JP - No llegan con tanta fidelidad como dentro de Montevideo, pero puede ser porque una onda hertziana que se transmite por aire es muy difícil de cortar y decir de aquí no pasa. Para nosotros es muy difícil hacer una evaluación, se había hablado de más de 2.000 antenas dando vueltas fuera del departamento de Montevideo. EC - ¿Y dentro de Montevideo? JP - Estamos hablando del total. EC - Y en cuanto a reacción de TVC. ¿cómo se está moviendo? JP - Hemos dado varios pasos. Primero tratamos de adaptar nuestro software, cambiamos la codificación permanentemente, cosa que complica a esos decodificadores que tienen que ir detrás. Después agregamos cofres de sobrecodificación en la emisión, ya a nivel de hardware, inversiones que costaron varias decenas de miles de dólares. Y hoy estamos con un estudio de especialistas en telecomunicaciones que está siguiendo el circuito para hacer una denuncia penal al respecto. EC - ¿Ya la han presentado? JP - No. Se presentaron algunas hace unos años pero sin mayor éxito, como comentaba el contador Gago. No hay una jurisprudencia clara al respecto, por lo tanto nos sentimos un poco desamparados. Uno contrata señales, paga el canon a la Dirección Nacional de Comunicaciones, paga el IVA todos los meses, el BPS, tiene una cantidad importante de personal a su cargo y ve, en las publicaciones de clasificados y folletines, "abónese por única vez"; hasta dan números de teléfono celular para la ubicación, lo que nos indigna bastante. EC - ¿La Justicia no ha podido localizar a esas personas y actuar contra ellas? JP - No todavía. No hay una figura clara. EC - Porque una cosa es denunciar a quien está usufructuando el servicio de manera clandestina y otra puede ser que la Justicia actúe sobre quien intermedia en esto. JP - Es muy difícil. Cuando usted va a adquirir un decodificador "trucho" no recibe ninguna documentación que acredite el origen, es difícil seguir la pista. EC - ¿No se puede actuar con la pista de los teléfonos y los datos que se publica en los avisos clasificados? JP - Se está tratando, pero son muy hábiles. Hemos iniciado una campaña muy fuerte en los propios medios que utilizan los instaladores y creemos que se ha detenido un poco el comercio tan abierto. EC - Ustedes están publicando contraavisos. JP - Exactamente, lo estamos haciendo en los propios clasificados, en nuestras pantallas, para crear el sentimiento de que se está haciendo algo malo si se está robando el servicio. Puede ocurrir que haya gente que compra de buena fe, porque va un instalador, le vende un servicio... En definitiva, la perjudicada es la persona que tiene ese servicio, porque está pagando por algo que no tiene un respaldo técnico, que no tiene calidad de imagen, o sea que va a tener dificultades porque frente a eventos importantes o transmisiones en directo aplicamos medidas de contravención. En realidad, el mercado se está enterando y la persona que está utilizando ese servicio está teniendo un servicio de mala calidad. ------------- Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo Edición: Julieta Sokolowicz |