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Lunes, 21 de Mayo de 2001        

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Denuncias sobre corrupción en Salud Pública: "Prefiero hablar de hechos que puedo probar"

Ministro de Salud Pública, Luis Fraschini: "Si hubo sobreprecio no es fácil sacar conclusiones: lo más que uno puede probar es que hubo precios inconvenientes para el Estado". Hechos reñidos con la ética ocurren cotidianamente en las empresas privadas, yo lo viví trabajando en otras áreas, y el MSP es quizá la corporación más grande del país.


EN PERSPECTIVA
Lunes 21.05.01, hora 07.35.



EMILIANO COTELO:
Continúan los ecos de las declaraciones del ex ministro de Salud Pública, Horacio Fernández Ameglio, quien un día después de renunciar al cargo denunció casos de corrupción en los sectores público y privado, incluyendo fuertes críticas a las instituciones de asistencia médica colectiva (Iamc). Para el ex funcionario, la principal causa de la crisis económica que atraviesan las mutualistas es la mala administración, los desvíos y el desconocimiento sobre el gerenciamiento de este tipo de instituciones que padecen sus jerarquías.

"Si hablamos de los 'desvíos' podemos decir que se trata de una palabra elegante, pero en el fondo habla de corrupción", dijo Fernández Ameglio. "Hay corrupción en el sector privado y en el público. Para mí, la corrupción es meterse en el bolsillo plata que no es de uno. Esa es la más difícil de comprobar", afirmó. Y en relación al sector público dijo que en los hospitales "se roba comida, medicamentos, toallas y sábanas", y que personas encargadas de la compra de medicamentos pedían a los laboratorios que facturaran un sobreprecio y se quedaban con la diferencia.

Lo que llamó la atención de estas declaraciones no fue tanto lo que dijo, porque pienso que todos en Uruguay sospechan que ese tipo de cosas ocurren en el Ministerio de Salud Pública (MSP), sino que lo mencionara recién al dejar el cargo. Estamos en comunicación con el nuevo ministro, doctor Luis Fraschini, quien venía desempeñándose como subsecretario de la cartera. Sobre estos temas, según recordamos, el contador Fernández Ameglio no habló mientras ocupó el Ministerio. ¿Qué dice usted al respecto?

LUIS FRASCHINI:
Mi primera reflexión es que, cada vez que existen hechos irregulares (y digo "irregulares" porque hay que probar después si detrás de ellos hay un hecho de corrupción, dolo, un hecho penal más grave) en un lugar tan grande como el Ministerio, que es una corporación, no sé si no es la más grande que hay en Uruguay: tiene 18.000 funcionarios y más de 600 unidades ejecutoras, 40 de ellas hospitales que podríamos catalogar como empresas, prácticamente casi todas más grandes que las que existen en la actividad privada...

Fernández Ameglio y yo estamos formados en la actividad privada. Yo fui gerente de dos empresas importantes, y existían ocho o diez hechos irregulares al cabo de un año.

EC - En las empresas privadas a las que usted estuvo vinculado.

LF - Empresas privadas de distintos ramos: yo estuve vinculado a varias industrias. Y cuando uno veía este tipo de cosas, tomaba acciones en forma inmediata. En algunos casos terminaban presos porque habían cometido delitos penales, y en otros casos se despedía al personal que había actuado en forma infiel a la empresa.

Se puede imaginar lo que significa eso al cabo del día en un Ministerio donde existen más de 60 unidades ejecutoras, por lo menos 40 hospitales que tienen más de 500 funcionarios cada uno. Tenemos un cuerpo auditor que está investigando permanentemente hechos o denuncias que ocurren en los distintos hospitales, pero además tenemos laboratorios, otro tipo de servicios especializados...

EC - Usted señala que hay un cuerpo auditor que permanentemente está examinando este tipo de situaciones ¿a partir de denuncias?

LF - Claro: recibimos una cantidad enorme de denuncias (muchísimas de ellas son infundadas); se nos acumulan denuncias de casi todo el país.

EC - ¿Cuántas personas trabajan en ese equipo?

LF - Son cinco equipos, cada uno con aproximadamente cinco personas. Son equipos multidisciplinarios a los que hemos incorporado contadores, técnicos médicos y técnicos administrativos.

EC - Lo que usted destaca es que esta es una actitud permanente del MSP.

LF - Es permanente. El equipo auditor fue fortalecido este año por Fernández Ameglio; le hemos dado especial trascendencia porque funcionaba dentro del área de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (Asse), que abarca al 90% de los servicios del Ministerio: es el 90% de la actividad del MSP, tanto en número de funcionarios como en recursos aplicados.

Pero ahora estamos haciendo una reestructura ministerial, por la que el cuerpo auditor va a ser un cuerpo externo para Asse, porque lo vamos a pasar al área del Ministerio, de modo que se audite exactamente con las mismas reglas a un hospital público, que es prestador de servicios, que a una institución privada que también es una prestadora de servicios.

EC - Hasta ahora, ¿ese cuerpo también auditaba a empresas privadas?

LF - No: estoy hablando de un cuerpo auditor que está en la esfera de Asse. Es casi como una auditoría interna permanente.

EC - De lo que usted anunciaba ¿hay que concluir que ese cuerpo va a auditar también a las mutualistas, por ejemplo?

LF - Vamos a sacar a este cuerpo auditor de Asse y lo vamos a poner en la órbita del Ministerio, de modo que integre un solo cuerpo con los auditores del MSP, con el objetivo de examinar tanto a los operadores públicos como privados, con las mismas reglas de juego. Eso no era así hasta ahora: teníamos un cuerpo muy reducido en el área del Ministerio para el control de las instituciones privadas, y un cuerpo interno más desarrollado para Asse. Uno de los cambios importantes que estamos proponiendo es ese.

El actual cuerpo auditor trabaja permanentemente todo el año sobre denuncias que recibe. Denuncias de todo tipo: algunas técnicas y otras administrativas. Muchas de ellas son infundadas, otras son fundadas y se continúa con todo el proceso que puede terminar en la destitución y, si es necesario, también a la Justicia.

EC - En los 14 meses que lleva transcurrida esta administración, desde marzo 2000 a mayo 2001, ¿cuántas destituciones se han llevado a cabo efectivamente, debidas a casos de corrupción, robo de medicamentos...? ¿Cuántas investigaciones están en trámite? ¿Cuántos de estos casos han pasado a la Justicia?

LF - No puedo precisarlo en números, porque no los he pedido. Recuerdo que la mayoría de los actos denunciados ocurrieron en la órbita del director general de Asse. Lo que puedo asegurarle es que no hay un número mayor que otros años.

Hay que tener en cuenta que cuando se produjo el cambio de administración hemos sido mucho más severos, así como la Contaduría General de la Nación y el Tribunal de Cuentas, respecto a los procedimientos que se venía realizando en el Ministerio.

En los tres últimos años se ha empezado a ser mucho más rigurosos en la aplicación del Tocaf (Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera), que reglamenta absolutamente todo el manejo financiero del Estado. Y a medida en que uno va siendo cada vez más riguroso, obliga también a que los directores que dependen de la jerarquía del Ministerio empiecen a aplicar también más severidad en el proceso administrativo. Indudablemente, eso ha llevado a que si bien no han aumentado mucho los hechos comprobados, de alguna manera se ha evitado procedimientos irregulares que ocurrían en otro momento. Procedimientos irregulares que ocurrían muchas veces por desconocimiento de las reglamentaciones vigentes del Estado, ...

EC - Está bien: esa es una posibilidad. Pero Fernández Ameglio señala compras de medicamentos con sobreprecios para quedarse con la diferencia. Eso no es "desconocimiento de las reglamentaciones".

LF - No, pero si mal no recuerdo (porque escuché a Fernández Ameglio) lo utilizó como un término general. Y, en segundo lugar, dijo que todas esas cosas no son fáciles de probar.

Por eso yo prefiero hablar de hechos que es fácil probar. Se podrá imaginar que si hubo sobreprecio no es fácil sacar conclusiones sobre ese tema. Se sigue investigando todas esas cosas, y lo más habitual que uno puede probar es que hubo precios inconvenientes para el Estado. A veces se sabe de los demás hechos, porque este es un país tan chico que no es difícil saber que existen hechos reñidos con la moral y con la ética en los procedimientos. Hechos que deben ocurrir en la vida cotidiana de empresas privadas que no son del ramo de la salud: yo lo viví trabajando en otras áreas que no tenían nada que ver con esta.

EC - ¿Cuántas denuncias penales hubo por casos como estos, entonces?

LF - No recuerdo a priori, porque todos estos casos requieren de una cuidadosa investigación que siempre lleva más de un año. Lleva mucho tiempo, porque los procedimientos del Estado son largos, sobre cuando apuntan a una denuncia penal o a una destitución porque es un hecho grave. Lleva mucho tiempo porque el Estado tiene un mecanismo de defensa del funcionario que tal vez tiene sus razones, aunque podemos estar en desacuerdo con el tiempo que llevan esos procedimientos. Pero después tiene una cantidad de procedimientos que están instrumentados para que, cuando haya una acusación que resulta no tener fundamento, no afecte al funcionario que no está involucrado en esos hechos. Y eso lleva a que haya recursos, opciones de ampliaciones de la investigación... Primero hay una investigación, que lleva tiempo; después la vista del involucrado; la defensa del involucrado; si se comprueba hechos y sus posibles responsables se pasa al sumario administrativo; el sumario es un largo proceso, lento y cuidadoso, que se lleva a cabo en el área técnica y jurídica; después el funcionario tiene el derecho a su legítima defensa, y así sigue progresivamente. Y todo esto bajo un secreto sumarial que también es razonable.

EC - ¿Será posible tener un informe con la cantidad de casos que están en investigación, en sumario, por ejemplo?

LF - Pienso que sí. Es simplemente preguntarle al director general de Asse cuántos casos de estos existen. Lo que digo es que a mí no me llama la atención, porque estoy hablando de una cantidad de funcionarios. Y quiero destacar que de esos más de 18.000 que existen en el Ministerio, la mayoría no están involucrados en estos hechos, y muchos de ellos son gente muy honesta que da toda su vida para un servicio muy difícil: usted bien sabe cómo es el servicio de Salud Pública.

EC - Está claro, pero al mismo tiempo creo que los casos de corrupción o robo (como se los quiera llamar) en el MSP son situaciones particularmente indignantes. Estamos hablando de un ministerio que debe manejarse con recursos escasos, y en el que está en juego la atención de los sectores de menores ingresos. Que a esos sectores les termine llegando un servicio deteriorado, deficiente o incompleto porque alguien en el camino se quedó con parte de la tajada, es algo que debe ser conocido y corregido.

LF - Tenga la absoluta seguridad de que, durante este período en que estuvo Fernández Ameglio como ministro, y durante el tiempo en que yo me desempeñe en el cargo, vamos a perseguir a rajatabla ese tipo de hechos, que están reñidos con los principios y valores que uno sustenta y que indignan. Los vamos a perseguir a muerte, independientemente de quién sea, de qué color político sea, y dónde deba terminar: si en la Justicia o simplemente en un acto administrativo.

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Transcripción y edición: Jorge García Ramón