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    La primera radio uruguaya en Internet

 viernes, 06 de abril de 2001       

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La propuesta educativa de la
Fundación Escuelas Libres

Es una organización privada cuyo objetivo radica en lograr que los padres elijan libremente el centro educativo al que desean que sus hijos concurran. Su presidente, el doctor en Filosofía Pablo da Silveira, explica cómo funcionará este "ombudsman de la enseñanza pública".


EN PERSPECTIVA
Viernes 06.04.01 - Hora 09.38


EMILIANO COTELO:
Quienes envían a sus niños a la escuela pública se enfrentan al dilema de tener que aceptar sin más el destino que las autoridades de la enseñanza determinan para sus hijos. No existe la posibilidad de elegir la escuela ni el maestro que quieren para sus hijos. Para comenzar a revertir esta situación, un grupo de profesionales, académicos y empresarios crearon la Fundación Escuelas Libres, una especie de ombudsman de la enseñanza pública. La inquietud surgió cuando, a fines del año pasado, un grupo de padres de niños que concurrían a la escuela rural de Barra de Tala se opuso a que el maestro Darío Grenni fuera trasladado en aplicación de una reglamentación funcional sin que se oyera la opinión de los padres.

Para conocer qué es la Fundación Escuelas Libres y cómo hace para apoyar a la escuela pública, vamos a dialogar con el doctor Pablo da Silveira, presidente de esta institución, que tiene 38 años, es doctor en Filosofía y profesor en la Universidad Católica.

Yo decía que uno de los detonantes de la creación de esta fundación fue el caso del maestro Darío Grenni en la escuela rural de Barra de Tala. ¿Por qué?

PABLO DA SILVEIRA:
En general estas cosas no nacen porque uno las planifique con mucha anticipación, sino porque los hechos van llevando a que aparezcan. Es lo que ocurrió en este caso. Un conjunto de personas que nos enteramos por la prensa de lo que estaba pasando en Barra del Tala, que nos pareció especialmente inaceptable e ilustrativo de una serie de problemas de nuestro sistema educativo, empezamos de a poco a acercarnos a esa gente, a ofrecerle algún tipo de ayuda, a ayudarla en la medidas de nuestras posibilidades cuando los padres de la escuela de Barra del Tala nos lo pedían.

Así, de a poco, no sólo fuimos participando de ese proceso interesante, sino conversando entre nosotros hasta convencernos de que Barra del Tala era en sí mismo un episodio muy importante.

EC - ¿Por qué? Recordemos qué fue lo que a ustedes les preocupó de ese caso.

P da S - Dicho brevemente: es una escuela que está en el fondo del sistema educativo uruguayo. Es el tipo de escuela que nadie quiere elegir, que está en una zona muy apartada, con una cantidad reducida de alumnos, en un esquema de escuela unidocente, ese viejo esquema de las escuelas rurales en el que un maestro atiende desde alumnos de primero hasta alumnos de sexto. Como nadie las quiere, son escuelas que en general caen en manos de maestros jóvenes que están poquito tiempo en ellas hasta tener la antigüedad necesaria para mejorar el puntaje y pasar a otra. El resultado es que esa gente lamentablemente está muy mal atendida. Esto no es un problema particular de Barra del Tala, así funcionan muchas de estas escuelas y es así que sistema maltrata a la población de ingresos modestos que vive en las zonas rurales o periféricas.

Lo particular de este caso es que se generó una situación poco frecuente: un maestro que se comprometió mucho con la escuela, fue el primero en muchos años en ir a vivir al lugar en lugar de simplemente llegar todos los días, que consiguió construir un fantástico vínculo con los padres y entre todos, padres y maestro, empezaron a conseguir apoyos y una calidad educativa como nunca se había conocido en ese lugar, una cosa que iba desde buenos aprendizajes de lo que realmente hay que aprender... Uno habla con los padres de la zona y dicen que la experiencia con los hijos mayores es que les iba bien allí pero salían, llegaban al liceo de Canelones y fracasaban. Ahí descubrían que la educación que habían recibido en Barra del Tala no servía para poder seguir luego en Secundaria. Desde que está Darío Grenni sus hijos han podido pasar al liceo de Canelones, les está yendo bien y lo que han aprendido efectivamente les sirve.

Desde buenos resultados educativos hasta muchas experiencias que realmente les cambiaron la vida a esos chicos, desde hacer un paseo a Punta del Este -que puede parecer un paseo muy trivial para muchos, pero que para esos niños significó ver el mar por primera vez- hasta conseguir hacerlos viajar, con el apoyo de United, en avión, cosa que nunca habían imaginado, hasta tener una página web de la escuela alimentada por los propios niños.

La reacción del sistema educativo frente a esto fue: "Ese maestro se tiene que ir".

EC - ¿Por qué tenía que trasladarse?

P da S - Se tenía que ir porque hubo una modificación en la normativa, hace unos años en la administración Rama se había establecido que para estar al frente de una escuela unipersonal no hacía falta el título de director, alcanzaba con ser maestro. Decisión razonable, porque se supone que un director está preparado justamente para manejar personal y lo que no hace el maestro de una escuela rural unidocente es manejar personal porque está solo. De este modo, de manera perfectamente legítima y en total ajuste con las normas vigentes, el maestro Grenni había llegado a esa escuela.

En cierto momento, el Consejo de Primaria decidió revertir esa situación y que a partir de diciembre del año pasado iba a dejar de ser posible que maestros sin título de directores estuvieran al frente de escuelas unipersonales, por lo tanto el maestro Grenni tenía que abandonar la escuela y esa experiencia tan valiosa sencillamente tenía que finalizar.

EC - Era una norma general, no una norma dictada para el caso del maestro Grenni.

P da S - No, era una norma que afectaba al conjunto de escuelas rurales unidocentes, que no son muchas pero que modificaba la normativa vigente en el momento en que esos maestros habían elegido esos cargos. A veces se ha dicho por ahí que lo que había pasado es que había habido un error previo. No había habido ningún error previo, había una norma aprobada por los procedimientos correspondientes que había generado esa posibilidad de estar al frente de una escuela en estas condiciones.

Esto generó una lógica preocupación en los padres de Barra del Tala, que empezaron a moverse para intentar modificar la situación y conseguir algún tipo de flexibilización. Además, es una cosa muy curiosa: se cambió las reglas de juego en la mitad del partido pero no se daba a esos docentes ningún plazo para que pudieran ajustarse a las nuevas reglas. Un tratamiento realmente brusco.

EC - La movilización de los padres alcanzó una muy amplia cobertura de prensa.

P da S - La movilización de los padres empezó discretamente, dirigiéndose a las autoridades educativas. Allí se encontraron con la más total y absoluta de las insensibilidades. La respuesta de las autoridades educativas fue "van a tener que embromarse". No fueron ésas las palabras. Las más finas fueron "van a tener que hacer el duelo", que curiosamente viene a significar lo mismo.

A partir de ese momento, los padres empezaron efectivamente a intentar llegar a la prensa. Ahí pasó una serie de hechos que me resultan muy interesantes. Vimos que la prensa fue muy sensible al asunto y que la historia empezó a aparecer en distintos medios. Lo segundo fue que la historia tuvo un inmenso impacto en la opinión pública. Esto me parece muy interesante, porque me parece que indica que los uruguayos estamos cambiando un poquito en la manera de reaccionar ante estos temas. La historia del maestro Grenni, dejando algunos detalles aparte, no es demasiado nueva; muchas veces ha ocurrido que experiencias educativas muy valiosas fueran desarticuladas por decisiones burocráticas que no se fijaban en los efectos a pequeña escala de esas decisiones. En general, lo que pasaba era que no había mucha reacción.

Creo que lo nuevo es que esta vez sí hubo mucha reacción, que los medios fueron sensibles al asunto y que la opinión pública lo convirtió en un tema de que se conversaba en las ruedas de café, en las reuniones familiares, en los lugares de trabajo, y mucha gente empezó a decir "esto no puede ser".

EC - Se generó un gran debate en el que participaron las autoridades de la enseñanza, los padres como desencadenantes y los sindicatos de la educación. Los oyentes deben conocer la historia, pero ¿cuál ha sido el desenlace?

P da S - Me parece importante aclarar ese punto, porque mucha gente sabe hoy que el maestro Grenni ha podido reiniciar los cursos en Barra del Tala como resultado de una modificación de la actitud adoptada por las autoridades de Primaria. Eso ha llevado a mucha gente a pensar que el problema está resuelto y no es así, el problema no está resuelto. Lo único que se consiguió hasta ahora es que el maestro Grenni permanezca un año más en la escuela de Barra del Tala y, de hecho, en peores condiciones que hasta diciembre del año pasado.

EC - ¿Por qué en peores condiciones?

P da S - Porque hasta diciembre del año pasado el maestro Grenni tenía un cargo efectivo en esa escuela y ahora tiene sólo un cargo interino. La única manera en que pudo permanecer allí fue como maestro interino. Ganamos tiempo. Tenemos un año, todo este año para buscar una solución definitiva al problema. Pero el problema no está solucionado y hay que ver qué va a pasar este año para ver finalmente cuál va a ser el desenlace. Hay varios posibles. Hay un recurso jurídico presentado con el apoyo jurídico de la Fundación Escuelas Libres, en el cual tenemos muchas expectativas. Es un recurso elaborado por el doctor Pablo Landoni Couture, que, entre otras cosas, fue subsecretario de Educación y Cultura y conoce muy bien el tema educativo, donde hay una muy sólida argumentación jurídica para mostrar que en realidad la decisión tomada por Primaria tiene vicios formales graves.

EC - ¿Qué otro camino hay?

P da S - Otro camino posible es que las propias autoridades de Primaria continúen modificando su posición y acepten algo que se les ha dicho desde el principio. Por ejemplo, decir: muy bien, ustedes quieren este cambio de reglas de juego; puede estar dentro de sus potestades tomarla, por lo menos concédanle algún plazo a la gente que está en esa situación para que pueda cumplir con las nuevas condiciones que ahora exigen. Por ejemplo, den dos o tres años a esos maestros para que puedan hacer el curso de director y cumplir con la exigencia que les reclaman. Lo que no funciona es que cambien las reglas de juego a mitad del partido y no den tiempo para que los docentes se acomoden.

Y si nada de eso funciona, hay una tercera idea que está latente pero no abandonada, que se manejó mucho a fines del año pasado, que es la de la escuela privada gratuita. Si todo falla, si no hay manera de que las autoridades educativas vean que hay que atender esta situación y darles una respuesta por supuesto ajustada a Derecho, pero además sensible a las particularidades del caso, los padres de Barra del Tala están dispuestos y muchos de nosotros estamos dispuestos a ayudarlos a crear una escuela privada que sea propiedad de los padres de Barra del Tala, que contrate al maestro Grenni pero que se financie por caminos que no sean los aportes de los padres que mandan sus hijos a esas escuelas y que por lo tanto la escuela, aunque privada, pueda ser gratuita para toda la gente.

EC - La Fundación estaría apoyando financieramente ese emprendimiento.

P da S - Absolutamente.

***

EC - Llama un oyente que es maestro y dice que lo que le pasó a Grenni les pasa a muchos maestros rurales. "La diferencia radica en que Grenni tuvo muy buena prensa y una fundación atrás que lo ha tomado como bandera".

P da S - Tiene absoluta razón el oyente en la primera parte: lo que le pasó a Grenni le pasó a muchos otros maestros, no sólo rurales sino también urbanos. El tema está en que muchos de esos maestros tienen dificultades para dar a conocer su situación, entre otras cosas porque hay una norma que les prohíbe hablar sin el consentimiento previo del Consejo de Educación Primaria. Ustedes mismos han tenido alguna experiencia al respecto.

Creo que lo que pasa no es que el maestro Grenni haya tenido desde el inicio un gran apoyo de los medios y de una fundación. Tuvo el apoyo de la comunidad de padres, que estaba muy comprometida con el proyecto educativo que estaba llevando adelante, que fue muy corajuda. Un grupo de chacareros y modestos empleados de Canelones que no se asustó ante los muchos intentos que hubo al menos de inhibirlos y de tratar que no hicieran tanto ruido. Por esa vía, por la vía del tesón y el convencimiento de que estaban defendiendo una causa justa, y por la vía de no acobardarse frente a las dificultades, consiguieron primero atraer la atención de la prensa y luego la de muchos particulares que fue lo que finalmente dio lugar al origen de la Fundación.

La Fundación no está en el principio, está al final de este proceso. Creo que eso justifica uno de sus objetivos fundamentales.

EC - ¿Qué es la Fundación Escuelas Libres?

P da S - Es una organización privada de gente que comparte una serie de ideas, que básicamente está preocupada por que en este país se pueda aplicar plenamente el artículo 68 de la Constitución de la República, que dice que "todo padre o tutor tiene derecho a elegir para la enseñanza de sus hijos o pupilos los maestros o instituciones que desee". El diagnóstico que compartimos los que impulsamos esta fundación es que ese artículo está en la Constitución pero en realidad sólo es de aplicación para los padres que tienen medios para realmente poder elegir entre distintos tipos de establecimientos, incluyendo los del sector privado.

EC - Vamos a detenernos en este punto, que quizás no sea tan evidente. ¿Por qué sólo rige para quienes tienen dinero y pueden mandar a sus hijos a un instituto privado?

P da S - Es muy simple...

EC - ¿Cómo funciona para quien manda sus hijos a la escuela pública?

P da S - Si usted no tiene la posibilidad de pagar un instituto privado tiene que mandar a sus hijos a la escuela pública. Si lo hace, cae dentro de un mecanismo de selección muy aceitado que distribuye a los alumnos entre distintos establecimientos sin tener para nada en cuenta las preferencias de los padres. En el caso de Primaria existe el concepto de lo que se llama "radio escolar"; hay un conjunto de manzanas en torno a una escuela que son el área de influencia de ese establecimiento. Si usted vive ahí, en principio la escuela a la que va a asistir es la que pertenece a su radio escolar. Sólo si se dan algunas condiciones muy particulares, como que haya otra escuela que tenga plazas libres y la maestra del radio escolar admita el traslado, eso puede hacerse.

En el caso de Secundaria, la cosa es un poquito más complicada, porque se combina el lugar de residencia con las facilidades de comunicación mediante el transporte público con liceos que están en otros barrios pero bien conectados con el lugar de residencia. Pero el resultado finalmente es el mismo: usted no decide a dónde van sus hijos. La que decide es una estructura burocrática. Y puede pasar que a usted no le guste la escuela que le toque, porque por ejemplo sabe que el personal docente tiene muchas carencias, porque discrepa con el modo en que la directora maneja el establecimiento o porque, tratándose de un liceo, le preocupa que haya problemas de violencia, de droga o del tipo que sea.

Las reglas vigentes no prevén ningún mecanismo por el cual un padre pueda hacer sentir esa preferencia a favor de otro establecimiento que aquel que el sistema burocrático le asigna originalmente.

EC - Entiendo lo que usted dice, pero ¿cómo sería un sistema diferente? ¿Cómo haría una familia que por su situación económica sólo tiene la alternativa de la escuela pública para enviar a sus hijos a otra, no a la que en principio le toca por la zona donde vive? Para empezar, ¿existen hoy realmente diferencias entre escuelas públicas como para que yo, que vivo cerca de la número 3, decida que en realidad quiero mandar a mis hijos a la número 8?

P da S - Creo que existen diferencias importantes y por varias razones. Una es simplemente por segmentación territorial: una escuela pública de Pocitos se parece muy poco a una de Cerro Norte, simplemente porque el tipo de población que llega a esa escuela es muy diferente. Eso quiere decir que en realidad la manera más eficaz de conseguir el tipo de escuela que uno quiere es mudarse, cosa que implica un costo muy alto para cualquier familia.

Pero además ocurren cosas que son muy poco visibles pero muy importantes, como pasa siempre que se prohíbe a la gente hacer algo que la gente quiere hacer. Cuando a usted le prohíbe a la gente hacer lo que quiere, el resultado es que trata de hacerlo de todas maneras. Entonces hay mecanismos oscuros, no visibles, que llevan a que de todas maneras parte de los padres que mandan sus hijos a las escuelas públicas se las arregla para elegir una escuela en lugar de otra.

EC - ¿Cómo es eso?

P da S - Le voy a poner un ejemplo que me parece extremadamente interesante. Cuando los chicos entran a primer año de Secundaria pública, lo que se hacía tradicionalmente era que los padres completaban una solicitud en la que, entre otros datos, proporcionaban su dirección. Al final del año lectivo, en que el chico estaba en la escuela se llenaba un papel donde se establecía la dirección. En base a ese dato proporcionado por los padres se hacía la distribución de los chicos al año siguiente en primer año de liceo. Muchos padres descubrieron que podían mentir, dar una dirección falsa para conseguir de esa manera que su hijo escapara al liceo que le correspondía por lugar de residencia, un liceo que el padre no prefería para mandarlo a otro. Ese fenómeno adquirió tal dimensión que recientemente las autoridades cambiaron el sistema de recolección de información y ya no se acepta la dirección que el padre declara, sino que se le pide a la escuela la dirección a la que durante los años anteriores estuvo mandando documentación, porque es mucho más probable que ésa sea la correcta.

Eso quiere decir dos cosas. En primer lugar, que hay muchos padres que efectivamente resienten el hecho de no poder elegir escuela y que lo hacen, por lo tanto, por los caminos que pueden. Esto, curiosamente, es un fenómeno que no se da sólo en Uruguay. Por ejemplo Francia, que es un país cuyos defectos tendemos a copiar como no copiamos sus virtudes, tiene un sistema muy parecido y allí existe una industria de alquiler de buzones en los meses previos al comienzo de las clases, porque el sistema que tienen las escuelas para verificar que la persona vive donde dice vivir es mandar a un funcionario para ver si en el buzón que está en la puerta de la casa aparece el nombre de la familia, cosa que pasa en todas las casas en Francia. Entonces existe una industria por la cual, si yo quiero mandar a mi hijo a la escuela de la zona donde vive usted, le alquilo el buzón durante el mes en el que sé que el funcionario puede pasar y en el buzón aparece mi nombre y no el suyo. Es decir que cada vez que prohibimos a los padres hacer algo que ellos quieren hacer se empieza a generar mecanismos raros.

Pero el problema es que cuando las cosas no se hacen de manera derecha, a reglas claramente conocidas sino de contrabando, empieza a haber efectos negativos.

EC - ¿Qué efectos negativos?

P da S - La gente que tiene más capacidad de influencia sobre quienes toman las decisiones es la que tiene más facilidad para burlar ese sistema y conseguir que sus hijos vayan a donde quieren. Hay un par de datos que me parecen muy interesantes. Basta conocer un poco cómo funcionan las escuelas de la costa para ver que están especializadas. Una escuela de Pocitos no es igual a otra escuela de Pocitos. Si una empleada doméstica que trabaja en Pocitos quiere mandar su hijo a la escuela del barrio donde trabaja, lo más probable es que vaya a una escuela determinada de Pocitos y no a otra. En cambio, si un residente de Pocitos quiere mandar su hijo a una escuela pública, va a terminar mandándolo a otra que no es aquella a la que normalmente van los hijos de las empleadas domésticas. Esto se aplica en todo el país y es de las cosas que rompen los ojos pero que aunque las tengamos delante de la nariz no nos damos cuenta.

Cualquier ciudad del interior que uno visite tiene normalmente dos o tres escuelas. Esas escuelas siempre están especializadas, va a haber una que es la mejorcita, a la que van los hijos de los principales comerciantes de la ciudad, de los profesionales, de la gente que tiene campo cerca de la ciudad, y otra escuela o un par más a las que van los hijos de la gente de menores recursos. No es un problema de distancias, porque en una ciudad del interior esas escuelas a veces están separadas por cuatro o cinco cuadras, no más. Sin embargo, esa pauta de distribución de alumnos se repite absolutamente en todo el país.

EC - ¿Cómo se explica eso?

P da S - Por lo que decía hoy. Hay un dato básico: pocas cosas importan más a la gente que la calidad de la educación que reciben sus hijos.

EC - ¿Pero cómo se explica que se dé esa segmentación dentro de un barrio o una ciudad del interior, que en una ciudad del interior existan tres escuelas con niveles diferentes?

P da S - Porque hay alguien o varias personas que son las que toman decisiones respecto a dónde va cada uno y hay gente que tiene más facilidad que otra para llegar a esas personas. Es un mecanismo que fabrica desigualdad y fragmentación social. Si intentamos evitar que los padres tengan alguna posibilidad de elegir, pero al mismo tiempo ocurre que por la ventana ellos consiguen influir sobre el lugar al que finalmente van sus hijos, estamos favoreciendo la inequidad y la fragmentación social. Ya la favorecimos una vez, porque hay una división grande entre los que pueden pagar colegios privados y los que no. Ahí hay un primer gran factor de discriminación social. Luego hay un segundo factor de discriminación social que se produce no a nivel de la división entre lo público y lo privado sino dentro de la educación pública, donde simplemente porque algunos tienen más facilidad de acceso que otros a llegar a ciertos lugares consiguen mejores resultados que los otros y son esos otros los que pagan los costos.

***

EC - Usted decía que uno de los principales objetivos que se ha propuesto la Fundación es que se cumpla el artículo 68 de la Constitución: "Todo padre o tutor tiene derecho a elegir, para la enseñanza de sus hijos o pupilos, los maestros o instituciones que desee", un derecho que usted enfatiza que solamente tienen los padres con recursos y pueden, por lo tanto, elegir un instituto privado.

P da S - Recursos económicos o de influencia.

EC - Vale la precisión. Un oyente dice: "Si se privatiza las escuelas se elimina la igualdad entre los ciudadanos". ¿Esto es de lo que ustedes están hablando?

P da S - No, primero hay que decir dos cosas. No se elimina la desigualdad entre los ciudadanos porque esa igualdad en materia educativa ya no existe. Hoy en día el sistema educativo está tratando desigualmente a los ciudadanos, no trata igual al que tiene dinero que al que no tiene, al que tiene influencia que al que no la tiene. En todo caso, no hay nada que pueda ser eliminado. Lo que hay es algo que puede ser rescatado, que sería muy importante que rescatáramos. En segundo lugar, aquí no se trata de privatizar, de eliminar la educación pública, de destruir una tradición más que centenaria de lo que ha sido nuestra educación.

EC - ¿Cómo funcionaría un sistema en el que todos los padres pudieran elegir la escuela a la que quieren mandar a sus hijos?

P da S - Hay varias maneras de hacerlo, pero creo que el principio básico es el siguiente...

EC - Por ejemplo, el padre que vive en una zona carenciada de Montevideo y que se informa y llega a la conclusión de que es mejor la calidad de la educación que se imparte en una escuela pública de Pocitos, ¿qué haría? ¿Podría enviar directamente a su hijo a la escuela de Pocitos? ¿Qué pasaría? Porque la escuela de ese barrio carenciado se quedaría sin alumnos, porque no creo que de Pocitos quieran mandar a sus hijos a esa escuela de barrio carenciado. ¿Cómo concibe usted toda esa dinámica?

P da S - En primer lugar, efectivamente habría que introducir un principio de libre elección. Es decir, que cada padre pueda elegir la institución a la que quiera mandar a sus hijos. Un segundo efecto que tendría que haber es que esa decisión tuviera consecuencias sobre la cantidad de recursos de que va a disponer esa escuela.

EC - La escuela que pierde alumnos pierde recursos.

P da S - Cuando el padre inscribe a su hijo en una escuela se lleva de algún modo la parte que le corresponde del total del dinero que el Estado está gastando en la enseñanza. Para poner una comparación con algo familiar, es exactamente así como funciona Disse. Disse es un fondo que subvenciona los gastos de salud de todos los empleados, y si bien todos los empleados reciben dinero de ese mismo fondo tienen la libertad de elegir -ahora esa libertad está transitoriamente suspendida- cuál es la mutualista en la que se quieren atender y llevan su cuota parte de ese fondo a esa mutualista que ellos eligieron.

EC - Pero las mutualistas son privadas. Usted está pensando en aplicar un sistema como ése a las escuelas públicas.

P da S - Creo que lo que se puede hacer y de hecho se está haciendo en varios países con mucho éxito -cuando digo "muchos países" no me refiero a países lejanos, sino a cercanos como la República Argentina- es un esquema que funciona del siguiente modo. Las escuelas siguen siendo públicas, los edificios siguen siendo propiedad del Estado, pero se llama a un concurso de equipos de gestión que presenten una propuesta educativa y un plantel de recursos humanos aspirando a hacerse cargo de una escuela específica. Mediante procedimientos de evaluación técnica se asigna las escuelas a grupos de gestión que hayan presentado propuestas de gestión que resultan satisfactorias y luego la gente puede elegir entre esas diferentes escuelas. La subvención que finalmente va a recibir cada una de esas escuelas depende de la capacidad que hayan tenido de atraer alumnos.

EC - Esos grupos de gestión tienen que conseguir un local.

P da S - Los locales son del Estado. La escuela número tanto pasa a estar en manos del grupo de gestión "x" con el que, por un período de cuatro o cinco años, se establece un contrato que puede ser renovable en la medida en que las cosas funcionen bien y las evaluaciones revelen que los muchachos efectivamente están aprendiendo lo que tienen que aprender. La escuela sigue siendo pública, el edificio sigue siendo del Estado, la gestión pasa a manos de un grupo privado que sin embargo recibe sus recursos de parte del Estado. El punto es que la cantidad de recursos que recibe depende de su capacidad para atraer alumnos. Con eso se rompe uno de los mayores obstáculos que hoy hay para mejorar la calidad educativa en este país, que es la existencia de públicos cautivos. Los responsables de una escuela pública hoy no tienen ninguna razón, ningún incentivo para tratar de mejorar la calidad de la enseñanza que brindan, porque saben que siempre van a tener alumnos. Con esto no quiero decir que no hagan esfuerzos para mejorar la calidad de la enseñanza que brindan. Por supuesto que hay muchas escuelas públicas de este país donde los directores y los planteles docentes intentan hacer lo mejor que pueden para sus alumnos. Pero eso es exclusivamente por una cuestión de motivación personal, no hay un solo incentivo institucional que los estimule a avanzar en esa dirección. Si yo llegué a ser director de una escuela pública, tengo un grupo de maestros y me propongo simplemente hacer la plancha, no voy a tener ningún problema porque voy a saber que cada año voy a tener la cantidad de alumnos que necesito para funcionar porque hay un público cautivo que no puede ir a otro lado.

EC - En definitiva, es un proyecto de descentralización.

P da S - Es un proyecto de descentralización y un proyecto que implica separar dos cosas que no tienen por qué ir necesariamente juntas: la participación del Estado en la gestión cotidiana de los establecimientos y la participación del Estado en el financiamiento y el control de la calidad educativa. De todas maneras, hemos avanzado mucho en esta conversación en una dirección que va un poquito más allá de los objetivos actuales de la Fundación. Aquí hay mucho de mis convicciones personales que no tienen por qué ser compartidas por el conjunto de los miembros de la Fundación.

EC - Recuerdo que propuestas de este tipo fueron impulsadas hace un par de años por el Ceres, el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social.

P da S - Es correcto.

EC - Y precipitaron una reacción muy enérgica del entonces presidente del Codicen, Germán Rama, que sostuvo, entre otras cosas, que se estaba tratando de instaurar en Uruguay el sistema que implantó en Chile la dictadura de Pinochet. ¿Cómo reacciona usted ante aquella controversia que se dio en aquel momento?

P da S - El profesor Rama tiene un estilo muy particular, consistente en descalificar y demonizar toda aquella opinión o propuesta que no comparte. Obviamente no se trata para nada de eso. Lo único que quisiera decir es que el universo de la elección escolar es muy amplio, muy rico, donde hay propuestas de todo tipo, muy diferentes entre sí, que hoy se están ensayando en una gran diversidad de países. Hay algunas que efectivamente pueden tener costos altos en temas como la desintegración social, y otras que funcionan activamente a favor de la integración social. Imagine un esquema como el que estábamos describiendo, donde la cantidad de dinero que recibe cada escuela depende de la cantidad de alumnos, pero además establece que el Estado paga más por un chico proveniente de un hogar de nivel socioeconómico bajo que se integre a una escuela donde predominen los chicos de nivel socioeconómico medio alto o alto que por otro chico que también provenga de un sector de nivel socioeconómico medio alto o alto. Si usted establece ese tipo de políticas, no sólo educativas sino también sociales, al mismo tiempo puede estar respetando la libertad de elección de los padres y creando fuertes incentivos a favor de la integración social. No quisiera entrar en cuestiones de detalles porque nos puede llevar muchísimo tiempo.

EC - Tampoco yo quiero seguir entrando en detalles, pero creo que era importante avanzar un poco en esta dirección para que se entendiera de qué tipo de mecanismos están hablando o en cuáles están pensando, por lo menos a grandes rasgos, en una primera aproximación.

P da S - Nosotros adherimos al principio de libertad de elección escolar. Luego hay una gran diversidad de instrumentos que permiten llevar a la práctica esos principios. Todo lo que digo es una discusión que hay que dar, algunos de esos instrumentos pueden ser mejores y otros peores, hay una vastísima experiencia internacional en este momento en la materia. Es probable que incluso los miembros de la Fundación no estemos todos de acuerdo acerca de cuáles serían los instrumentos más adecuados. Lo que nos interesa es enfatizar la importancia de ese principio, la obligación escolar, y el hecho de que porque hoy no se está aplicando el artículo de la Constitución estamos teniendo costos terriblemente altos en términos de inequidad, de desigualdad de oportunidad y de desintegración social.

***

EC - ¿Quiénes integran la Fundación Escuelas Libres?

P da S - Es un grupo grande que reúne profesionales, empresarios, académicos. Tenemos una estructura muy pequeña, simplemente nos hemos dado las autoridades para funcionar.

EC - ¿Puede dar nombres?

P da S - Los miembros de la Fundación han tenido la gentileza de designarme como presidente y el vicepresidente es el licenciado Jorge Borlandelli. Es una lista grande de contribuyentes que no estaría en condiciones de mencionar de memoria.

EC - ¿Es gente que envía a sus hijos a la escuela pública o a escuelas privadas?

P da S - En general es gente que envía a sus hijos a la escuela privada, como lo hace todo el que aquí está en condiciones económicas de hacerlo y como lo hacen los principales responsables de la educación pública de este país. La gran diferencia es que estas personas que forman parte de la Fundación no quieren que ese privilegio de poder elegir la mejor educación para sus hijos se reserve para ellos.

EC - Pero a partir de esa situación, ¿conocen la realidad, conocen efectivamente el funcionamiento de las escuelas públicas?

P da S - La conocen porque les interesa. Son todas personas que, simplemente como ciudadanos, están interesadas en la problemática educativa. Creo que aquí hay otra idea central de la Fundación, que nos importa divulgar: la educación no es un tema que deba quedar reservado para los especialistas en educación, es un tema ciudadano, un tema que debe formar parte de la agenda del debate político en el cual todos deberíamos involucrarnos y opinar tomando los recaudos necesarios para hacerlo con cierta base y no de manera alegre.

EC - Usted decía que de los primeros pasos que dieron estuvo el de respaldar al maestro Grenni. ¿Qué más, qué otras acciones están emprendiendo en estos primeros meses?

P da S - El primer objetivo es seguir todavía muy de cerca la experiencia de Barra del Tala hasta que haya una solución. Como decíamos al principio, hay un recurso jurídico preparado por el doctor Pablo Landoni Couture, vamos a ver qué pasa con él. Si eso no funciona -aunque tengo la firme convicción de que va a funcionar- qué soluciones alternativas hay. Un segundo objetivo es funcionar como lo que podemos llamar un ombudsman de la educación pública. Nos interesa actuar como receptáculo de reclamos, pedidos, quejas de gente que sienta que no está siendo debidamente atendida por la organización de la educación pública. Uno de los grandes aprendizajes que ha dejado el caso de Barra del Tala es que las grandes organizaciones burocráticas tienden a ser insensibles cuando se trata de demandas que provienen de la pequeña escala y pueden ser manejadas con bajo perfil, pero se vuelven sensibles cuando el asunto se convierte en un tema público. Nos importa mucho contribuir a informar a la población acerca del tipo de problemas que existen. Lo único peor que tener problemas es tenerlos y no saberlo. Nos importa contribuir a la divulgación del tipo de problemas que los docentes o las comunidades de padres están enfrentando actualmente. Para eso hemos desarrollado algunos instrumentos.

EC - ¿Hay un teléfono o un correo electrónico al que dirigirse?

P da S - Tenemos un correo electrónico que ya está funcionando, que es fel@internet.com.uy y estamos poniendo en marcha una página web que pensamos sacar en los próximos días: www.escuelaslibres.org.uy. Esas son dos vías por las que esperamos recibir mensajes de la gente, y de hecho ya estamos recibiendo algunos que nos dicen que tienen tal problema, que hasta ahora todos los canales formales que han intentado han fracasado, qué pueden hacer para resolverlos. El objetivo de más largo plazo tiene que ver con esa plena aplicación del artículo 68 de la Constitución. Ahí nos interesa, de momento, simplemente fomentar un gran debate ciudadano. Los uruguayos estamos en deuda con la educación, en el sentido de que no hemos querido mirar de frente muchos problemas que tenemos. Hablamos como si esos problemas no existieran, actuamos de un modo que a veces tiene muy poco que ver con el modo en que actuamos públicamente. Creo que todo esto merece una profunda discusión y un esfuerzo por algo muy básico, que es conocer.

EC - ¿Cómo es la relación que tienen hoy con el Codicén, con el Consejo de Educación Primaria, con los sindicatos de la enseñanza?

P da S - Nuestro espacio de acción privilegiado es el espacio público. No nos interesa funcionar como un lobby que incida directamente sobre quienes toman las decisiones. No queremos convertirnos en un actor político. De hecho, dentro de la Fundación hay una diversidad muy grande de opiniones.

EC - Cuando ustedes reciben una denuncia, ¿no van al Consejo de Educación Primaria a golpear la puerta y decir "pasa esto, por qué no se arregla"?

P da S - No, intentamos que lo conozca el público, convertir eso en un problema que esté en el conocimiento de los ciudadanos y que se integre al gran debate nacional acerca de lo que deberíamos hacer por la educación.

EC - ¿Pero tienen diálogo con las autoridades?

P da S - Tenemos el tipo de diálogo personal que en este país tiene todo el mundo, porque todo el mundo se conoce, pero no forma parte del procedimiento de acción de la Fundación intentar incidir directamente sobre las decisiones que toman las autoridades educativas. Nos interesa alimentar el diálogo ciudadano y desde allí influir sobre lo que se decide políticamente.

EC - ¿Usted tiene alguna especialización en los temas educativos?

P da S - En realidad me fui metiendo en el tema educativo por razones un poco imprevistas. Hice un doctorado en Filosofía cuya tesis tenía que ver con un tema muy abstracto, que es la neutralidad del Estado, pero el caso que tomé para probar las ideas generales sobre las que estaba tratando era el de la organización de servicios educativos. Eso me obligó durante varios años a hacer un estudio bastante pormenorizado del modo en que en distintos países los sistemas educativos reaccionan ante la diversidad, ante los reclamos de elección por parte de los padres. Una vez realizado ese trabajo, fue bastante sencillo pasar a confrontar el caso uruguayo con lo que había aprendido que ocurría en otras partes del mundo. El resultado de eso fue un libro que saqué en el año 1995 que se llama "La segunda reforma". Desde entonces he mantenido una actividad muy constante de estudio en el terreno estrictamente educativo. Pero me gustaría insistir en una idea que ya mencioné: es un error pensar que de la educación sólo pueden hablar los docentes o quienes ocupan puestos de responsabilidad en el sistema educativo. La educación, igual que la defensa nacional y el medio ambiente, son temas ciudadanos sobre los que todos debemos intentar debatir, por supuesto que de la manera más racional e informada posible.

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Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Julieta Sokolowicz