La gestión de ANTEL
Conclusiones básicas del informe especial
1997-1998 elaborado por la consultora
Factum Opinión Pública.
1. LA IMAGEN GLOBAL DE ANTEL
ANTEL lidera en forma absoluta desde 1995 las posiciones de los trece organismos públicos
que se testean en forma periódica; el año anterior, 1994, compartió el primer lugar con
UTE, y en los dos años anteriores se situó en segundo lugar. Presenta un puntaje
extraordinariamente elevado (84 puntos del índice Factum de Imagen, en una escala de 0 a
100).
Lidera en prácticamente,todas las categorías, y cuando no es primero ocupa el segundo
lugar. Los puntajes oscilan entre un mínimo de 77 a un máximo de 91 puntos. El juicio
sobre el desempeño del organismo no se ve afectado por consideraciones
político-partidistas. Por ejemplo, entre los frenteamplistas logra 82 puntos.
El punto más débil de Antel (77 puntos) se da entre las personas sin definición
partidaria, que es donde recoge el mayor porcentaje de no opinantes. Su nivel más alto
(91 puntos) se da entre los empresarios y profesionales universitarios.
Logra el segundo lugar en puntaje, detrás de UTE, en el nivel educativo primario,
votantes colorados de 1994, mayores de 70 años de edad, personas que aprueban la gestión
presidencial, funcionarios públicos, trabajadores independientes, jubilados y
pensionistas, y amas de casa. Empata el primer lugar con UTE en Montevideo, en la
izquierda pura y entre los votantes a favor de la reforma constitucional.
2. OPINION SOBRE ANTEL - ANTEL Y EL MUNDO
No existen dudas en la opinión pública en cuanto a que el servicio telefónico es mucho
mejor que unos años atrás. Ese juicio es sostenido en forma inequívoca por el 85%, más
otro 8% que manifiesta un juicio aproximado (más o menos mejor); solamente un 3% tiene
una visión negativa y un 5% carece de opinión. Ello arroja 91 puntos en el Indice
Factum, puntaje que supone una calificación de Excelentísimo, rara vez obtenida por
agente alguno.
El puntaje del servicio, medido en relación a algunos años atrás, oscila entre un
mínimo de 81 y un máximo de 97, todos los cuales se mueven en el rango de excelencia.
El menor puntaje aparece entre personas de religiones no católicas y el mayor puntaje
entre los empresarios y los profesionales universitarios.
La comparación en el tiempo se hace con un pasado no específicamente definido
("hace algunos años atrás"), con lo cual se evita la identificación de la
comparación con ningún período político en particular (gobierno blanco, anterior
gobierno colorado, período militar).
El servicio de telefonía en particular, en el momento actual, sin comparación
histórica, logra entre los tenedores de servicio telefónico, un puntaje de 93 puntos, lo
que es sensiblemente mayor que el puntaje obtenido globalmente por el organismo (84 puntos
en el conjunto de la población, con o sin teléfono). Tampoco hay diferencias de interés
en ninguna categoría socio-política ni sociodemográfica, ya que el valor de excelencia
es otorgado en forma consensual.
Los trámites en Antel, en cambio, en opinión también recogida exclusivamente entre
tenedores de teléfono en sus hogares, obtiene un puntaje también excelente, pero
sensiblemente inferior al del servicio telefónico (80 puntos contra 93 del anterior).
Claramente se percibe que los trámites no logran la calidad del servicio telefónico en
cuanto tal. Los sectores más críticos en relación a los trámites son el nivel
socioeconómico bajo, y los inclinados por el Frente Amplio y Encuentro Progresista (aún
así el puntaje más crítico está en los niveles de calificación de Muy Bueno.
En la visión comparativa con el resto del mundo, se ve el servicio telefónico como
inferior al de los países desarrollados y por encima del resto de América Latina. En
particular, se le considera superior a Argentina, Brasil y Chile, e inferior a España,
Italia y Estados Unidos.
Los países elegidos como elemento comparativo respondieron a los siguientes parámetros:
a) elegir tres países desarrollados y tres en vías de desarrollo;
b) dos de los países desarrollados presentan proximidad cultural y
familiaridad con la sociedad uruguaya, como España e Italia.;
c) el tercer país desarrollado es el que genera imágenes del más alto
desarrollo tecnológico al nivel de vida cotidiana;
d) los tres países en vías de desarrollo son los dos vecinos de
Uruguay más Chile, país al cual tiende a atribuírsele alto nivel de vida y de
desarrollo.
Los resultados en relación al servicio telefónico no difieren de otros estudios como uno
realizado para UTE u otro sobre el nivel de desarrollo humano o económico y social de los
países. Los uruguayos tienen la visión que Uruguay está en todos los terrenos de
calidad de vida por debajo de Estados Unidos y Europa Occidental, y por encima de América
Latina. No aparece en el caso de Antel una visión diferenciada. Es interesante ver que en
principio no hay diferencias significativas de carácter político, ideológico,
socioeconómico, educativo u ocupacional en estas valoraciones.
3 - PRESTACION DE SERVICIOS- EVALUACION Y ACTITUDES
El pago de la cuenta de Antel es realizado en la mitad de los casos por el principal
sostén de la familia y en otra cuarta parte por el cónyuge del principal sostén de la
familia. En el nivel socioeconómico bajo aparece un tercer actor significativo, que es el
padre, madre, suegro o suegra de la pareja central del hogar, que se encarga de la cuenta
en la cuarta parte de los casos (en el nivel bajo el principal sostén es el encargado de
pagar la cuenta sólo en el 25% de los casos, y su cónyuge en un 35%).
En el pago por el principal sostén se contabiliza la mayoría de los casos en que la
misma es abonada mediante sistemas automáticos de débito. Todos los porcentajes
señalados están basados en el universo de personas en cuyos hogares hay servicio
telefónico.
En cuanto a la relación con Antel para la realización de trámites, entre los tenedores
de servicio telefónico, el 8% manifiesta haberio realizado en el último mes, un total
del 17% lo hizo en el último trimestre, y un total del 28% se acumula en el semestre. En
un año informa haber hecho trámites en total del 38% de los tenedores de servicio
telefónico. Todas estas cifras tienen como elemento relativo que el 25% de los encuestas
no aporta información, en principio por no saber si en su hogar se han realizado o no
trámites en Antel en los últimos tiempos. Esta carencia de información aumenta entre
los estudiantes y entre los empresarios y profesionales universitarios.
Respecto al funcionamiento de la línea telefónica, declara haberse quedado sin tono en
la línea (por lo menos una vez):
En el último mes, el 15%
En el trimestre, un total del 26%
En el semestre, un total del 32%
Y acumulado en el año, el 39%.
Ahora bien, este registro comprende a quienes alguna vez, aunque fuera la única, se han
quedado en algún momento sin tono en la línea. Pero ¿con qué frecuencia ocurre este
fenómeno?
Con mucha frecuencia, el 2%
Bastante frecuentemente, el 4%. Lo que acumulado lleva a que un 6% de los tenedores del
servicio declaran quedarse sin tono con cierta frecuencia.
Más o menos frecuentemente, otro 7%
Poco o muy poco, el 1 9%
Mientras que seis de cada diez tenedores de teléfono (el 59%) considera que es un
fenómeno excepcional, que ocurre nunca o casi nunca.
4 - SOLICITUD DE SERVICIO TELEFONICO
Quienes carecen de teléfono según la encuesta es alrededor del 35% de los hogares del
país (con un margen de error en más o en menos del 3,3%).
De ellos, el 84% afirma no haber solicitado teléfono, un 9% haberlo solicitado pero sin
que se lo hayan instalado y un 7% que sí solicitaron teléfono pero una vez que les fue
concedido, no lo aceptaron (básicamente por razones económicas, por el costo de la
instalación o por el costo del mantenimiento del servicio), Traducido al conjunto de la
población significa que aproximadamente cerca del 30% de los hogares, algo menos (más
bien el 29%), no solicitó servicio telefónico. Del resto, un 3% espera la instalación
al momento de realizarse la encuesta y un poco menos del 3% de los hogares rechazó el
teléfono una vez que le fue concedido.
De los que carecen de teléfono, el 22% manifiesta que piensa pedirlo en un futuro
relativamente próximo (equivale a poco menos del 8% de los hogares uruguayos), un 69% no
piensa solicitarlo y el restante 9%, como ya se observó, se encuentra en espera de la
instalación.
Si la conexión pasa a ser gratuita, se añade otro 32% de hogares que actualmente carecen
de teléfono, que pasarían a solicitarlo. En otras palabras, del total de hogares sin
teléfono, si la conexión es gratuita, es esperable que pase a esperarlo un total del 61%
(29% lo solicita aún pagando o está en espera de la instalación y 32% lo solicita
solamente si la instalación es gratuita).
Globalmente significa que la demanda total podría incrementarse en el equivalente al 21%
de los hogares urbanos del país, si desaparecen costos o tasas por concepto de conexión
o instalación.
Es de resaltar que la demanda potencial normalmente no es cubierta, aunque marca el
límite máximo de interés.
5. PERCEPCIONES SOBRE TARIFAS DE ANTEL
La percepción dominante es que las tarifas del servicio telefónico urbano es más o
menos similar que un año antes, y hay una leve percepción de baja en las tarifas de
larga distancia nacional y en las tarifas internacionales.
A su vez, hay una leve pero persistente percepción que en 1998 se incrementarán todas
las tarifas respecto a 1997, tanto locales como interurbanas a internacionales.
Este fenómeno es normal. Los estudios realizados en todo lo relativo a tarifas, precios o
inflación, llevan a dos conclusiones fuertes:
a) la sociedad uruguaya no logra percibir con claridad la diferencia
entre aumentos nominales y aumentos o bajas reales
b) la gradualidad operada en la baja de la tasa de inflación, determina
que no exista una percepción dominante sobre baja de la misma.
En general puede sostenerse que mientras exista una suba de precios nominales, predomina
en la opinión pública la idea de un aumento de la inflación. En otras palabras, aumento
de la inflación se asocia no a tasas relativas, a ritmo de incremento de los precios,
sino que se relaciona directamente con el incremento de los precios nominales.
Por la misma causa, no es fácilmente perceptible el concepto de baja de tarifas, si el
correlato es un incremento en los precios nominales.
En este contexto es significativo que surja la percepción de una baja en las tarifas
interurbanas y en las tarifas internacionales, quizás explicable por la magnitud del
impacto de las bajas de las mismas.
6. PERCEPCIONES PUBLICAS SOBRE EL DESEMPEÑO DE ANTEL
Predomina la idea que es poca o muy poca la cantidad de teléfonos pedidos y no
instalados, aunque un 11% de la población considera que son muchos los casos de
teléfonos solicitados y no instalados, más otro 14% que considera que es más o menos.
La percepción es uniforme por nivel socioeconómico o educativo.
Es muy fuerte la percepción de insuficiencia de los teléfonos públicos instalados,
criterio expresado por el 60% de los encuestados. Menos de la cuarta parte (23%) considera
que son suficientes, mientras que el 12% estima que es más o menos. No hay diferencias
relevantes de estas percepciones por nivel socioeconómico o educación, aunque los
niveles educativos y socioeconómicos más altos, de medio hacia arriba, tienen una
percepción más fuerte sobre la insuficiencia de los teléfonos públicos.
El cambio de numeración a siete dígitos en la zona metropolitana genera una clara
aprobación, tanto en el Area Metropolitana, como en el Interior Real. El 7% del total de
la población desaprueba el cambio, mientras que lo aprueba el 35% y se sitúa en una
actitud neutra el 31 %. Los niveles socioeconómicos y educativos medios y altos son
quienes manifiestan mayor aprobación al cambio de numeración. En general se asocia el
cambio de numeración a siete dígitos a un mayor nivel de desarrollo como país
Los cambios habidos últimamente en materia de telecomunicaciones son considerados
positivos, muy positivos o bastante positivos, por el 83% de los uruguayos, sin que haya
diferencias relevantes por inclinación política, nivel socioecon6mico u otras variables
socio-demográficas.
En cuanto a la cantidad de información habida sobre el cambio de numeración solamente el
16% la considera insuficiente, mientras que para el 69% es clara y suficiente.
En la búsqueda de información de teléfonos por el cambio de numeración, el 53%
consulta los folletos repartidos por Antel o los avisos publicados en la prensa, el 12% se
informa a través de la grabación que surge al iniciar el llamado con número viejo, el
16% llama a informes de Antel, el 5% busca en la nueva guía telefónica y no es
significativo quienes realizan la búsqueda mediante servicios privados de informes.
7. CONOCIMIENTO DE TARIFAS Y HORARIOS
Existe una idea aproximada que entre las 9 y las 18 horas son más elevadas las tarifas.
Sin embargo, no existe una idea clara sobre
en qué tramo horario se cobra la tarifa más alta. En un régimen de múltiple respuesta,
señaló como el horario de mayor tarifa:
De 9 a 11, el 18%
De 11 a 14, el 24%
De 14 a 16, el 23%
De 16 a 18, el 13%
Por el contrario, en cuanto al horario de tarifas más bajas, el 32% reconoció el horario
de 0 a 9 y el 50% al horario de 21 a 24. Y un 8% consideró que de 9 a 11 se mantenía el
horario de la tarifa más baja.
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