"La oveja Dolly fue importantísima
porque rompió un dogma"
Entrevista con el veterinario Carlos Azambuja,
director del Laboratorio Genia.
ROMPECABEZAS
Lunes, 26.08.98 - Hora 16.25
DANIEL FIGARES
Para continuar con esta serie de entrevistas previas a la llegada de Keith Cambpbell a
Montevideo, hoy nos acompaña Carlos Azambuja, veterinario graduado en París, director
del Laboratorio Genia, Genética Molecular.
Hay tanta jerga técnica que a veces uno se pierde lo que realmente significa todo este
tema de la clonación como una de las patas de la revolución tecnológica. ¿Se le puede
llamar así?
CARLOS AZAMBUJA:
Sin duda, ya hay suficientes efectos causados por estos desarrollos que pueden permitir
catalogarla de revolución, ya se nota tanto a nivel médico como a nivel productivo unos
cambios enormes.
DF - ¿El laboratorio se dedica a estos temas aquí, en Uruguay?
CA - Actualmente se dedica básicamente a estudios de filiación y analogía, análisis de
paternidad sobre todo en seres humanos, de medicina forense, y también a diagnósticos de
agentes infecciosos. La biotecnología ha aportado herramientas muy versátiles para el
diagnóstico de agentes virales, sobre todo. Antes era muy difícil
hacer diagnósticos directos de agentes virales, detectar el virus. Casi siempre se hacía
indirectamente a través de anticuerpos, pero ahora la biología molecular permite en
evidencia la presencia o ausencia de los virus.
Nosotros básicamente trabajamos en análisis de paternidad, medicina forense y
diagnóstico de agentes infrecciosos. Hemos trabajado también en estudios de
características productivas en bovinos. Para calidad de leche, se le puede sacar sangre a
un bovino adulto, por ejemplo un toro, y saber el tipo de proteínas que van producir las
hijas de ese toro en la leche. A eso se le llama selección asistida por marcadores de
ADN. Entonces uno puede anticiparse incluso al nacimiento de las hijas y llegar a la etapa
de producción, viendo los genes que codifican para las proteínas de leche.
DF - El otro día llamaba un oyente y decía: "¿Qué va a pasar con los uruguayos y
nuestro ganado? ¿Nos van a clonar todo el ganado en Europa los laboratorios y después
nosotros no vamos a tener qué vender? ¿Van a hacer patentes biológicas de cosas que
realmente no deberían hacer?". ¿Le ha preocupado ese tema?
CA - Hay un principio, digamos; los grandes desarrollos, los grandes avances
tecnológicos, a veces corren el riesgo de aumentar las brechas entre los que dominan la
tecnología y los que no la dominan. Entonces uno a veces queda muy contento por los
grandes desafíos y avances que se consigue conquistar, y a veces no es muy consciente de
que esos grandes avances si uno no los domina se pueden volver en su contra. Pero yo creo
que tampoco es una situación apocalíptica. Si bien son desafíos tecnológicamente muy
grandes, sin duda la producción tradicional, la selección tradicional está muy lejos de
ser sustituida por estas técnicas.
La semana pasada estuve en Oakland, Nueva Zelanda, en el Congreso Mundial de Genética
Animal, donde participamos unos 400 científicos trabajando en la parte de biología
molecular, animal específicamente, y se mostró cosas espectaculares. Un grupo de Nueva
Zelanda, por ejemplo, identificó un gen encargado de la resistencia hereditaria a los
parásitos gastrointestinales, que es uno de los problemas más grandes en la producción
ovina. Entonces ellos consiguieron ver que la diferencia entre líneas muy susceptibles y
muy resistentes a las parasitosis se debía a un gen vinculado al sistema inmunitario y de
esto están haciendo una patente. Si bien es cierto que ellos lo van a patentar, van a
tener el dominio de ese gen, lo importante es que nosotros en Uruguay vamos a poder
analizar nuestros carneros -quiénes son los portadores de ese gen, quiénes son los que
tienen la versión resistente y los que tienen la versión mutada- y utilizarlo con fines
de selección.
DF - ¿Vamos a tener que pagar una patente?
CA - Claro, pero eso no es... Nosotros estamos un poco condicionados a creer que las
patentes son un problema, y a veces es todo lo contrario. Muchas veces las patentes y la
propiedad intelectual aseguran un desarrollo. Es decir, en nuestro país muchas veces
falta inversión en los niveles de investigación privada porque los inversionistas no
están protegidos por la propiedad intelectual, entonces no se puede invertir en algo que
después no se va a poder proteger. O sea que yo personalmente creo que el tema de las
patentes no es algo a lo que haya que ponerle mucho la contra. Por el contrario, es un
poco la herramienta que defiende al desarrollo y a la propiedad intelectual.
En este caso concreto, lo que se espera es un diagnóstico en el cual por supuesto haya
que pagar, los que brindan el diagnóstico. Por ejemplo hoy en día, por cada persona que
se hace un diagnóstico de HIV, el laboratorio tiene que pagarles a los que tienen la
patente a través del kit (de reactivos de diagnóstico). Es decir: cuando uno compra los
reactivos, en su precio está incluido un monto a pagar por ese desarrollo. Y en este caso
sería igual. Los neozelandeses que descubrieron este gen les cobrarían a los que
comercializan los kits de diagnósticos para detectar este gen de resistencia a parásitos
gastrointestinales un monto por su desarrollo, pero no es algo que sea prohibitivo.
DF - ¿De qué otras cosas nuevas se enteró en ese encuentro?
CA - Una cosa que llama la atención es que todo lo que es genealogía, todo lo que es
pedigree, se hace por tecnología de ADN. Se terminaron todas las posibilidades de que
haya errores, tanto en ovinos, bovinos, cabras, perros... En todas las especies, los
registros se hacen por los estudios de ADN.
DF - La precisión es absoluta.
CA - Si, y además yo fui especialmente por un proyecto que tenemos en conjunto con la
Universidad de la República, con la oficina de Relacionamiento con el Sector Productivo
de la Universidad, que están muy interesados en disminuir el número de fibras
pigmentadas de origen genético. Es un problema que tenemos en la lana uruguaya; nosotros
producimos muchísima lana, pero un problema es el número de fibras pigmentadas por kilo
de top, y a veces... Por un lado están las ovejas blancas y las ovejas negras, pero hay
ovejas blancas que tienen lunares que a veces son difíciles de ver en el momento de la
esquila. Esos lunares producen fibras negras que, en el proceso de elaboración, de la
carda, de los tops, se va mezclando con la blanca y aumenta el número de fibras
pigmentadas totales. Y eso le resta mucho valor, porque la lana se vende a distintos
precios según el uso que se le vaya a dar, entonces la lana que va a ser dedicada a
tejidos de colores pastel y colores claros no puede tener fibras negras, porque
permanecería sin teñir y en el producto final se verían fibras coloreadas.
DF - Aquí entra la biotecnología, el Laboratorio Genia, la Universidad... ¿Cuál sería
uno de los ejemplos prácticos para solucionar este tema?
CA - Estamos haciendo un esfuerzo por ver cuáles son los genes encargados de regular esta
característica. Yo establecí algunos vínculos de colaboración con un grupo sueco y con
un grupo francés que está trabajando en pigmentación. Este grupo sueco encontró los
genes que regulan la pigmentación en cerdos, pero lo bueno que tienen los animales es que
se hace mucha cosa comparada, o sea que muy probablemente los genes del cerdo sean iguales
que los genes de oveja, y por ahí se podría eliminar todos los carneros que sean
portadores de ese problema.
DF - Ya que estamos hablando de cosas pragmáticas, que son muy tangibles, ¿cuáles son
las cosas que podrían ser negativas en esta revolución biotecnológica y cuáles las
positivas para los uruguayos? Ahora decía una: la revolución biotecnológica permite que
ustedes inicien
las investigaciones y logren determinar en el gen cuál es el problema allí con la
pigmentación que habría que cambiar, para redundar en un beneficio de la lana de las
ovejas uruguayas. ¿Qué otras cosas hay? Seguramente dirá que muchas positivas. ¿Y
cuáles, a grosso modo, pueden ser las negativas que, como especialista, usted advierta
que van a venir y para las que habrá que estar preparados?
CA - Yo creo que hay un riesgo global que consiste en perder el tren, en no ser capaces de
utilizar esas herramientas. Ahora estamos en una etapa en que nosotros vamos a Nueva
Zelanda y hablamos con los encargados de eso y si dicen que es tal gen nosotros podemos
traer esa tecnología acá y aplicarla. Es decir, no hay grandes barreras de aplicación.
Como esto está evolucionando mucho, mucha tecnología del ADN se está haciendo por
secuenciación automática. Y en este país sólo una institución tiene un secuenciador
automático, pero no es algo que esté muy... Entonces, si el desarrollo es muy grande y
nosotros no corremos lo suficientemente rápido, corremos el riesgo de quedar atrás, de
no poder aprovechar esos desarrollos y pagar muy caro por eso.
DF - En cuanto a infraestructura tecnológica, a aparatos, por decirlo de alguna manera.
CA - A mí no me gusta mucho el término "aparato", porque los aparatos van con
un equipo de gente que los sepa utilizar. A veces uno dice: si el problema son los
aparatos se compra los aparatos y se acabó el problema. Pero el tema es que si no hay un
desarrollo humano, un desarrollo científico... Por suerte en nuestro país se da: hay
buenos grupos de biología molecular, está la Facultad de Ciencias, el Clemente Estable,
la Facultad de Medicina. Hay muchísimos lugares donde se está trabajando bien, pero...
DF - Se refiere a...
CA - Me refiero concretamente a la financiación de proyectos que permiten el desarrollo
de equipos, de equipos de personas...
DF - Y ahí estamos muy mal.
CA - No estamos muy mal.
DF - Pero deberíamos estar mejor, dice usted.
CA - Yo creo que no tenemos que correr el riesgo de sentarnos a esperar, tenemos que
mantener el buen ritmo que tenemos hasta ahora. Yo creo que el proyecto BID del Conicyt ha
permitido un enorme desarrollo en estas Áreas. Ha habido financiamiento a través del
BID, se espera que haya un Conicyt II que ya está por salir, o sea no estamos mal, de
ninguna manera. El INIA está haciendo un esfuerzo importante en la parte agropecuaria. Lo
que creo que sería un riesgo es que en algunos lugares está la idea de sentarse a
esperar a decir: es tan caro desarrollar que esperamos que otros desarrollen y después
utilizamos lo que otros
desarrollaron. Eso es una falacia y a pesar de que parece un razonamiento lógico corremos
el riesgo de no poder usarlo cuando los otros lo desarrollen.
DF - ¿Seguimos repasando esas cosas negativas como para traer a la discusión o te
gustaría pasar ya revista a algunos de los temas positivos?
CA - No sé si es de optimista, pero es difícil ver a priori cosas realmente negativas.
DF - Hablábamos de las ovejas, pero hay muchísimo más para hacer, por lo menos en un
futuros inmediato. ¿Qué cosas estaríamos capacitados para desarrollar o qué problemas
graves tenemos y de pronto podríamos desarrollar a través de la biotecnología, en el
agro, en la industria?
CA - El tema del cultivo, todo el tema de resistencia a insectos, todo el tema de la
sustitución de productos tóxicos químicos por organismos modificados genéticamente es
un área muy grande, si bien hay riesgos de bioseguridad. Hay ejemplos típicos. A una
planta de maíz se le pone un gen de resistencia a la larva de un insecto, entonces uno
dice: modificar una planta es un problema, pero hay que ver que esa planta modificada
ahorra o le saca al medio ambiente una cantidad de tóxicos químicos.
DF - ¿Eso se está haciendo acá?
CA - Eso acá todavía no se está haciendo. Se hace en algunos lugares del mundo. En
Brasil se está plantando soya resistente a la lagarta, que justamente tiene un gen que le
produce una toxina que mata a la lagarta y de esa forma se saca del medio ambiente una
cantidad de agrotóxicos. Desde el punto de vista de la alimentación mundial, el manejo
biotecnológico de los cultivos va a producir un impacto que va a permitirnos disminuir
mucho las pérdidas a nivel de los cultivos. Y a nivel de la producción animal el tema de
poder seleccionar animales conociendo el material genético es de un avance enorme. El
ejemplo gastrointestinal es el típico: lo que se pierde en kilos de lana y en kilos de
carne por año por los parásitos en este país es enorme. Si pudiéramos, en pocos años
de selección, aumentar mucho la resistencia parásito-intestinal, la economía
cambiaría.
DF - ¿Qué fue para usted la oveja Dolly?
CA - La oveja Dolly fue importantísima porque rompió un dogma. Nosotros tenemos como
axiomas, como dogmas en los que todo el mundo cree hasta que alguien lo rompe. Y de ahí
para adelante se empieza de nuevo con otras posibilidades.
Existía el dogma de que las células adultas ya habían sufrido una serie de cambios y
que por lo tanto el material genético contenido en el núcleo de la célula adulta no
podía dar origen a un nuevo ser, a un nuevo mamífero. Durante muchos años se creyó que
era así y que todo intento de generar un nuevo individuo a partir de una célula adulta
era vano, porque esos cambios que sufría la célula lo volvía imposible. Este grupo de
la oveja Dolly demostró que no, que a partir de una célula de una glándula mamaria de
una oveja adulta es posible crear todo un nuevo individuo idéntico al que lo originó.
Yo realmente era de los que creía que no iban a tener éxito...
DF - Estaba muy cauteloso, como sospechando, científicamente hablando.
CA - Si, es de esas cosas que además abren todo un camino. Justamente en Nueva Zelanda,
la semana pasada, en los diarios salió que los neozelandeses habían hecho el primer clon
vacuno. Es decir, el equivalente a Dolly en vacunos, que se llama LC, Lady Clon, pero es
importante como ejemplo, porque es una vaca que es la última de una raza que está
adaptada a regiones subantárticas, y es la última y se acaba, es la última vaca que hay
de esa raza. Para clonar el ternero hicieron como 30 intentos, y la esperanza es repoblar
a partir de esa vaca y el semen de seis u ocho toros que tienen congelados volver a evitar
la extinción de esa raza.
DF - Eso es bueno, porque las razas extinguidas podrán encontrar una sucesión a través
de la biotecnología.
CA - Se estaba hablando de los osos Panda, que están en ese mismo peligro; también en
ese caso la clonación podría ser un camino de aumentar la población.
DF - Carlos, ¿que le gustaría preguntarle a Keith Campbell?
CA - Otra cosa importantísima que se está demostrando a través de los clones es que el
determinismo genético no es tan grande como se esperaba. Se obtiene clones que no son tan
idénticos como se pensaba al adulto. En el caso de LC, del vacuno, las manchas son de
distinto color, el pelaje es distinto.
Las células tienen el ADN del núcleo, pero además tienen el ADN de otros organelos que
se llaman mitocondrios. Entonces, cuando ellos hicieron un clon, lo que se transfirió fue
el material de ADN nuclear, pero el ADN mitocondrial es el ADN de la vaca receptora.
Entonces, el papel de ese ADN mitocondrial, que si bien se conocía pero estaba un poco
relegado, ahora está tomando mucha preponderancia.
DF - La información del ADN mitocondrial de la célula receptora va a interactuar con la
información genética del núcleo, si no entendí mal.
¿Cuál es el temor? ¿Que la información mitocondrial "choque", por decirlo de
alguna manera, con la información del ADN del núcleo?
CA - No, que choque no; tampoco es un temor. Lo que puede pasar es que los clones sean
bastante más diferentes a la célula que les dio origen de lo que uno piensa.
DF - Con lo que usted cree que puede ser importante seguir atentamente esa interacción,
eso es parte del desarrollo, que hay que esperar, que sigan con vida estos seres, y
observar estas manchas distintas y algunas otras cosas que eventualmente pueda suceder.
Eso se arregla con tiempo, nada más...
CA - Si, con tiempo de gente ocupada.
DF - Gabriela del Cordón dice: "¿Al cultivar plantas resistentes a determinados
insectos no se altera la relación entre las especies?". Yo creo que aquí la
preocupación es el medio ambiente, el ecosistema. ¿Es importante?
CA - Es importantísimo, es lo más importante.
DF - Y también pregunta cómo se soluciona eso.
CA - Se soluciona con comités que hay en todos lados del mundo, y acá también, que
estudian el impacto de las modificaciones genéticas en el medio ambiente, críticamente,
y de gente, que si bien es ambiciosa, también está muy interesada en preservar el medio
ambiente. Parar todo no se puede, por más que uno dijera: Uruguay es un país verde, no
vamos a dejar entrar la biotecnología para mantenernos salvajes y naturales...
DF - Silvestres...
CA - Creo que "silvestre" es un poco "naif"; las revoluciones son
revoluciones y hay que tomarlas. Por lo tanto, la alternativa es ver la opinión de
expertos que saben del tema y que son capaces de evaluar realmente el impacto que pueda
tener. Y el otro concepto que es importante es que el hombre hace muchos años que está
alterando bastante el medio ambiente. Los grandes enemigos de la biodiversidad somos
nosotros. La cría de ganado como la conocemos acá, extensiva, no hace más que desplazar
toda una serie de especies que había en el campo nuestro, el pastoreo más inofensivo que
se hace está desplazando y desplazando...
DF - María de Malvín pregunta: "¿La clonación solamente se puede hacer en
mamíferos? ¿Las aves en vía de extinción se podrán clonar en algún momento?".
CA - Supongo que sí, no encuentro ninguna dificultad a priori que diga "no, los
mamíferos son muchos más fáciles de clonar que las aves" por alguna razón.
Supongo que sí; no tengo experiencia, no conozco detalles pero no veo nada a priori para
pensar que las aves sean más difíciles de clonar que los mamíferos.
DF - Le voy a hacer la última pregunta, que de pronto es la que comprende absolutamente
todo, porque es una de las grandes preguntas de esta revolución biotecnológica. ¿Que
opinión le merece la posible clonación de seres humanos o, cuando menos, de tejidos o de
órganos?
CA - Yo creo que tiene problemas éticos enormes. Hay una tendencia a creer que es una
forma de inmortalizarse, cuando en realidad no se trata de eso. Si yo pretendo
inmortalizarme a través de un clon mío, el clon mío no va a tener las experiencias que
tenga yo; simplemente va a tener el material genético. Uno no se va a poder inmortalizar
más a través de un clon que a través del hijo. Es decir: uno de por sí -los genes de
uno- tiene garantizada la inmortalidad a través de la descendencia. Hacerlo a través de
un clon no tendría mucho sentido, pero sin duda es un desafío y mucha gente está
tentada de tomar ese desafío y vencerlo.
DF - Sandra, del Barrio Sur, pregunta: "¿Se puede hacer clonación a nivel de
ADN?".
CA - Cada una de nuestras células tiene un núcleo, es como si fuera un huevo que tiene
una yema, aunque no es exactamente así. Es una célula que tiene un núcleo, y adentro de
ese núcleo está toda la información genética que necesita un individuo, bajo forma de
ADN. El ADN es como un ovillo de lana donde está codificado por puntos y rayas o por
cuatro letras toda la información genética. Lo que se hace para clonar es sacar el
núcleo de una célula y ponérselo a un óvulo al que previamente se les destruyó el
núcleo. El óvulo tiene a su vez un pronúcleo femenino; ese pronúcleo se destruye, el
núcleo de una célula adulta se le injerta a ese óvulo y de ahí sale un individuo
idéntico al dueño del núcleo.
Capaz que la pregunta viene por el lado de la manipulación del ADN. Cuando se clona no se
manipula nada. En el caso de Dolly, se tomó el núcleo tal como estaba de la madre de la
oveja, sin saber exactamente la información genética. Y se puso adentro de un óvulo de
otra oveja, pero no hay ingeniería genética; es como un transplante de núcleo.
DF - ¿Ve un futuro de seres humanos clonados, se ha puesto a fantasear en esto?
CA - Veo que hay un desafío, hay una tentación de la gente que está en el borde del
conocimiento, de decir: "Yo fui el primero en crear un ser humano". Existe ese
desafío.
DF - Usted cree que hay mucho de desafío intelectual: "yo paso a la historia, yo fui
el primero".
CA - Sin duda que eso existe. Más allá de eso, hay un interés, una utilidad:
"sería bueno hacer un ejército de Einstein"... Creo que esas fantasías no
tienen asidero real, no creo que tenga una ventaja práctica tener seres humanos clonados.
DF - Sí órganos y tejidos.
CA - Organos y tejidos humanos, me parece que antes va a salir lo de los xenotransplantes,
que realmente es una de las grandes esperanzas de la humanidad. Un xenotrasplante consiste
en reproducir en animales -por ejemplo en cerdos- órganos que los seres humanos no
rechacemos. El problema es que si uno ahora tiene un problema en el hígado y hay que
hacer un transplante de hígado, necesita como donante otro ser humano. Pero los cerdos
tienen un hígado muy parecido al del ser humano, entonces uno dice: "¿Para qué
vamos a esperar tener un donante humano si podemos sacarle el hígado o un riñón a un
cerdo y trasplantárselo a un humano?". Existe un problema que es el rechazo entre
las especies por determinantes antigénicos; o sea, por características de las
superficies celulares de determinados animales que son incompatibles con el ser humano.
DF - Eso se podría alterar...
CA - Hay mucha gente en el mundo tratando de producir animales que no tengan esas
características de superficie en sus órganos de forma de tener animales con órganos
neutros que sean capaces de ser trasplantados. Eso puede cambiar la historia de la
medicina. El gran problema de los trasplantes son los donantes.
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