Dr. Luis Barbeito: hay que educar
para conscientizar a los jóvenes
sobre la revolución biotecnológica


EN PERSPECTIVA
Jueves 20.08.98 - Hora 10.00


DIEGO BARNABE:
El próximo 4 de setiembre a partir de las 09.30 de la mañana, Radio El Espectador, en el marco del festejo por el 75° aniversario, ofrecerá la segunda de las cuatro conferencias de este ciclo que comenzó con la presencia de Lech Walesa el pasado 5 de agosto. En este caso, con la presencia aquí, en Montevideo, de Keith Campbell, a propósito de un tema sobre el cual ya les hemos hablado en este programa y del que les vamos a hablar en los próximos días.

En 1987 la oveja Dolly asombró al mundo: era la primera
clonación realizada a partir de una célula de un animal adulto. Y en 1998, uno de los dos directores de ese proyecto, Keith Campbell, viene por primera vez a Uruguay para afrontar el debate ético que sus descubrimientos desataron. Biólogo celular y embrionólogo, Campbell dirigió junto con Ian Wilmut los trabajos del Instituto Roslin de Escocia, líder en investigación y aplicación de la clonación en seres vivos. La disertación que ofrecerá en Montevideo el 4 de setiembre en el Edificio Mercosur (ex-Parque Hotel), tiene este título: "La revolución biotecnológica después de Dolly: ¿tiene que tener límites la ciencia aplicada a la clonación?". Allí abordará temas fundamentales que muchos pueden plantearse como interrogantes: qué cosas están en juego, hasta dónde llegan las transformaciones y sus efectos en la vida del planeta en los próximos años, el debate ético de la clonación humana y las posiciones científicas al respecto, el debate ético de la modificación del envejecimiento humano y sus posibilidades reales, la revolución de la producción agropecuaria biotecnológica y sus consecuencias, la revolución de la medicina biotecnológica y sus aplicaciones por ejemplo en trasplantes y para la erradicación de enfermedades incurables... Podríamos seguir enumerando una serie de temas de los que van a estar planteados ese día a partir de la disertación de Keith Campbell, y por supuesto de la intervención de los panelistas que le van a plantear sus preguntas.

Y a propósito de esa conferencia de Keith Campbell que se realizará el 4 de setiembre, hemos comenzado en estos días en los diferentes programas de nuestra emisora una serie de charlas, de mesas redondas, de debates a propósito de este tema, como trabajo preparatorio para lo que será ese encuentro.

Ramón Méndez Galain, doctor en Física, habitualmente trae a la mesa de En Perspectiva los temas de ciencia y tecnología. Con él iniciamos hoy una serie de charlas sobre la clonación en este ciclo. Y como suele suceder, con un invitado: Luis Barbeito, director del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, con quien ya hemos conversado en otras oportunidades, fundamentalmente sobre temas que hacen a su trabajo de investigación en Uruguay. Luis Barbeito tiene 42 años, es médico y biólogo, especialista entre otras cosas en varios temas de biotecnología, en particular del envejecimiento. Fue el único científico que integró la comisión creada por el Poder Ejecutivo el año pasado, con la finalidad de redactar una posición oficial del gobierno uruguayo en materia de bioética. Esta comisión elaboró un proyecto que actualmente está a estudio del Parlamento.

El caso de la oveja Dolly ha sido importante, más allá de todo el "ruido" que causó a nivel mundial, porque la historia, obviamente, no comienza en febrero del 97. Seguramente hay trabajos anteriores. Los científicos y los investigadores a menudo trabajan en silencio y, una vez cada tanto, se produce una noticia que es muy difundida por los medios de comunicación. Algunos le atribuyen mucha importancia y otros, de repente, la dejan pasar, hasta que después de dan cuenta de que era un tema muy importante.


LUIS BARBEITO:
Dolly ha sido la culminación de muchos esfuerzos, de muchos años, de muchas hipótesis de trabajo, y de alguna manera era algo esperado pero cayó muy fuerte en la comunidad científica, así como en la opinión pública en general. Y creo que fue un hito en la historia del conocimiento y en las posibilidades que se nos abren a los seres humanos al poder manejar cada vez más los secretos de la vida.


DB - Luis Barbeito y los investigadores, por ejemplo, en el Clemente Estable, ¿seguían estas investigaciones, estaban al tanto, estaban interesados en el tema?


LB - Sí. Hay tanta información que sale semanalmente... Cada mes hay aproximadamente 8.000 publicaciones internacionales que tienen que ver con la biología. Esto representa miles de años-hombre de trabajo cuyos resultados salen a la luz pública cada mes y se hacen conocer a nivel internacional. Es una cantidad enorme de información. Cada uno en su tema en particular trata de seguir, y este tema en particular hace a las grandes cuestiones de la biología. Por lo tanto, recuerdo que cuando nos llamó el ministro de Educación y Cultura en aquella oportunidad para pedirnos un informe rápido, nos reunimos seis o siete investigadores del Instituto Clemente Estable a debatir sobre esto muy rápidamente, a manejar la información de la que disponíamos y a generar en 24 horas un primer informe preliminar que estaba pidiendo el Poder Ejecutivo.


DB - Dolly es el primer mamífero en ser clonado a partir de una célula adulta. En el año 52 existían ranas clónicas creadas con células embrionarias. En 1981 fue clonado el primer ratón a partir de un embrión. Cuando se pretendía hacerlo con células adultas o con especies superiores, como ahora ovejas y monos, el experimento fallaba. Los oyentes se pueden preguntar: ¿por qué se lama Dolly? Esta oveja, de tipo Finn Dorset, lleva ese nombre en honor a la cantante Dolly Parton, famosa por los implantes que se hizo en los senos, y parece que cuando le preguntaron a Ian Wilmut, integrante de este equipo junto a Keith Campbell, el porqué de la elección de ese nombre para la oveja, dijo: "Como para la clonación se usó una célula mamaria, nadie con un par de glándulas mamarias impresionantes viene más rápido a la mente que Dolly Parton".


RAMON MENDEZ GALAIN:
Es un detalle desconocido pero que hace a la investigación científica.


DB - ¿Es común entre los científicos ponerles nombres curiosos o anecdóticos a sus descubrimientos?


LB - En esta profesión somos seres humanos, por lo tanto...


RMG - Si, pero a veces se busca también siglas raras que tengan algún nombre interesante.


DB - Luis Barbeito, ¿qué es un clon?


LB - Los clones son seres genéticamente idénticos. Los
seres humanos contamos con un material genético que está inscripto en cada uno de los núcleos de nuestras células. Ese material genético nos es dado por nuestros progenitores, nuestro padre y nuestra madre, pero surge de una combinación azarosa que nos hace absolutamente únicos en nuestra composición genética. Se embarajan los pedacitos de cromosomas de nuestros padres por separado para constituir lo que son las células germinales, las células reproductivas, el óvulo y los espermatozoides. Nosotros tenemos una identidad genética. Los tests de ADN que se usan ahora en medicina legal para saber si un material biológico pertenece a nosotros o no, justamente utilizan ese principio de la individualidad genética que tenemos.


RMG - Dos hijos diferentes de los mismos padres embarajan de manera diferente la información, y por eso es que somos diferentes dos hermanos.


LB - Obviamente, con excepción de los gemelos univitelinos. En ese caso, por una pequeña desarticulación aparecen dos individuos que son genéticamente iguales.


DB - Hablamos de los seres humanos, vale para los animales.


LB - Hay animales que se reproducen por clonación. Y seguramente en la historia de la vida hace muchos millones de años, había seres que se reproducían por clonación y que sin embargo fueron perdiendo terreno en la evolución a favor de los seres que se reproducen por reproducción sexuada. Todas las reproducciones asexuadas son un tipo de clonación, porque se reproduce el mismo individuo para dar progenitores que tienen su mismo material genético. Esto ocurre con los vegetales muy
frecuentemente, también con algunos animales...


DB - Clonación que es un proceso natural...


LB - Reproducción asexuada o clonación es cuando se clonan los propios individuos para dar progenitores.


RMG - Un ejemplo: una forma simple de clonar es cuando yo corto un gajo de una planta y lo planto de nuevo. Tengo exactamente la misma información genética, no hay
ningún tipo de modificación, tengo dos clones. En las plantas es normal.


LB - No estamos hablando de algo que sea absolutamente irreal o lejos de la realidad. Hay seres humanos con idéntica composición genética: lógicamente, los univitelinos son así. Y eso no asusta a nadie, ni son seres excepcionales que nos causen problemas.

El problema de esto es la posibilidad de que el hombre pueda dominar esta técnica y utilizarla con fines -buenos o malos- que la sociedad tendría que controlar. Y por otro lado, el impacto que puede tener esta técnica de reproducción por clonación unido a otras técnicas de manipulación genética, como puede ser la transgénesis, que justamente fue el objetivo inicial de estos investigadores escoceses conectados con una empresa biotecnológica.

El motivo principal de desarrollar la reproducción de mamíferos fue no perder esos animales con una composición génica, determinada por ingeniería genética. Eran valiosos comercialmente porque estaban produciendo proteínas u hormonas de interés comercial y, para no perderlos porque envejecían y morían, había la necesidad de poder de alguna forma clonarlos para seguirlos teniendo con iguales características de generación a generación. Y que les quede a todos claro que acá el motivo principal por el que la ciencia desarrolló esto es que había que responder preguntas fundamentales en cuanto a cómo se controla la expresión génica en esos núcleos, por ejemplo de las células mamarias, pero también había intereses comerciales unidos.


DB - Entonces transgénesis no es lo mismo que clonación.


LB - No. El concepto de transgénesis yo creo que la gente lo va a entender por la parte de intervención, por algo a lo que le podríamos llamar ingeniería genética, una intervención dirigida a cambiar la composición genética que puede tener un determinado individuo, sea animal o humano. Esa es la transgénesis. Estamos haciendo una ingeniería genética, modificaciones en el código genético. En la clonación de mamíferos no hay modificación de la composición genética porque simplemente lo que se le hace a un óvulo, a una célula, a un huevo femenino, es quitarle la información genética que tenía. Y se le pone un código genético completo que ya tienen los cromosomas materno y paterno, que es ectópico, o sea que es extraño a esas células, o sea que se produce un híbrido, material genético de un lado con todo el entorno celular del otro lado y luego se le producen estímulos externos ya conocidos para estimular esa célula que ahora es cigoto, o sea que ahora es un huevo fecundado artificialmente. Cuando se empiece a dividir y empiece a ejecutar un programa que va a dar origen al embrión, al feto y luego a un individuo ya maduro, entonces ahí no hay ningún cambio en la composición genética.

Lo que nosotros estamos haciendo es hibridizar, estamos mezclando partes para construir algo que es bastante arificial y que la naturaleza no tenía previsto como tal. Ahora existe la posibilidad, con la clonación, de por un lado hacer transgénesis, cambiar de acuerdo a nuestras directivas y a nuestras posibilidades el código genético. Por ejemplo, a un genoma de una vaca, al código genético de un bovino, podemos ponerle un pedacito más pero que codifica un gen humano, que codifica para una proteína humana, pongamos el caso de la insulina humana o de una hormona humana. Esa vaca va a producir todo lo que produce normalmente más una proteína humana, entonces ahora queremos preservar esa vaca transgénica que tenemos.

Estos investigadores empezaron a trabajar para intentar clonarla y reproducirla igual generación tras generación, y por lo tanto conservar todo ese desarrollo que se hizo, que por otra parte es muy costoso y muy difícil de obtener.


RMG - Creo que es importante decirle a la audiencia que cada célula de nuestro cuerpo tiene toda la información genética para construir el cuerpo entero. En una determinada célula de la piel está contenida la información para saber cómo funciona el corazón o para ver cómo crece el pelo. Simplemente que, como esa célula se expresó como célula de la piel, seguramente desarrolla parte de la información, que dice "tengo que ser piel". Eso es lo que hace que, si saco una célula de la piel de un ser humano, en principio yo tenga toda la información como para poder desarrollar un ser humano entero. Y eso es lo que se hizo en el caso de Dolly.


LB - Y ese es el impacto profundo que tienen estos resultados sobre las posibilidades de intervención médica o terapia génica...


RMG - En Dolly se saca una célula de la glándula mamaria, y a partir de esa célula que uno en principio pensaría inocentemente que sólo tiene la información como para hacer una célula de la glándula mamaria -y no es así-, se reprodujo completamente todo un ser vivo, la oveja en su totalidad.


DB - Me interesa describir paso a paso cómo es el proceso de trabajo para llegar a Dolly, cómo es ese proceso en cada una de sus etapas. ¿Qué es lo primero que se hace?


LB - Sorprendentemente para el hito que representa Dolly, la tecnología para obtener un clon de mamífero no es enormemente sofisticada. Se precisa una tecnología básica para cultivar tejido. Por ejemplo, para cultivar tejido mamario se obtiene un pedacito de glándula mamaria, se les disgrega las células, se ponen en cajitas de plástico tal cual hacemos en nuestro laboratorio con las neuronas, se obtiene esos cultivos hasta que las células están convenientemente en un estado donde se pueden manipular el material genético, que es en el núcleo. Obviamente, es un laboratorio con facilidades de cultivo celular.

Por otro lado, se necesita una estructura que Uruguay ya tiene para hacer fertilización in vitro con células de mamíferos, en este caso ovinos o bovinos, con todo un sistema para implantar esos cigotos en un útero portador. Y después se requiere una tecnología que está basada en micromanipuladores, manipuladores muy precisos con un sistema mecánico trabajando bajo microscopio, donde uno puede por un lado introducirse dentro de una célula y aspirar el material nuclear, el material donde está contenido el código genético, dejar esa célula viva y viable.

Entonces, se introduce el material genético de la otra célula a ésta y después ahí la naturaleza, los mecanismos de la vida, se encargan de buena parte del resto. Luego que se ha hecho la fusión hay que estimular convenientemente a ese cigoto artificial reproduciendo lo que ocurre cuando un espermatozoide fertiliza a un óvulo, donde se produce una cantidad de estímulos, una
cantidad de señales que le dicen: "Ahora, a producir un individuo nuevo". Lo que los investigadores hacen es reproducir esas señales con descargas eléctricas o con condidiciones iónicas particulares. A partir de ahí se larga de la misma forma que si se hubiera puesto un óvulo y espermatozoides; en ese momento hay unos pasos adicionales pero relativamente simples y se larga el proceso. En los últimos meses ha habido avances importantes con la introducción de técnicas mucho más performantes que se han hecho en ratones. Es mucho más difícil trabajar en ratones que en ovinos, y ya se ha logrado un avance tecnológico importante.

Les recuerdo, por ejemplo, que el nivel de éxito de estas manipulaciones en ovinos en la época de Dolly era del 0,3%. En un año y pocos meses la eficiencia del procedimiento pasó a ser del 3%, o sea que de 100 intentos se obtiene tres éxitos; hace un año y medio había tres éxitos cada 1.000 intentos.

O sea que se está avanzando. La tecnología, obviamente, después de conocidos ciertos secretos, se mejora rápidamente porque no es nada sofisticado ni demasiado caro, y esto hace que estas técnicas puedan aplicarse en cualquier lugar. Mucha gente me pregunta: "¿Y en Uruguay esto se puede aplicar?". Y yo les digo que sí. Se precisa unos recursos humanos especializados, unos miles de dólares en equipamiento, pero no mucho más.

Facultad de Veterinaria tiene una iniciativa en este sentido, yo he escuchado decir que ellos se plantean clonar mamíferos en pocos meses. Esperemos que tengan suerte y que todo salga bien. También hay iniciativas privadas que lo podrían hacer, que están muy bien equipadas y que cuentan con recursos humanos y tecnologías apropiadas, entonces creo que esto no es algo muy lejano a todos nosotros. Obviamente, si hubiera interés en hacerlo en humanos también podría ser relativamente cercano. Sin embargo, creo que a ningún investigador de Uruguay, a ningún médico de Uruguay se le está pasando por la cabeza hacer reproducción de seres humanos en clonación, entonces esto yo lo veo como algo muy teórico.


DB - Recordemos que el anuncio de la clonación de la oveja Dolly fue el 22 de febrero de 1997. El 11 de marzo de ese mismo año, el Poder Ejecutivo aquí, en Uruguay, creó una comisión especial para analizar y proyectar normas legales a fin de regular la prohibición de aplicación del procedimiento de clonación humana. La comisión estuvo integrada por Luis Barbeito, director del Instituto Clemente Estable, Armando Tomassino, ex presidente de la Suprema Corte de Justicia, Alfredo Navarro, presidente de la Academia Nacional de Medicina, y Frederick Giuria, representando al Ministerio de Salud Pública.

Luego de cuatro meses de trabajo esta comisión presentó ante el Poder Ejecutivo un proyecto que prohíbe la clonación humana. La iniciativa fue aprobada íntegramente por el Poder Ejecutivo y ahora se encuentra a estudio del Parlamento. ¿Cómo recibió el doctor Barbeito esta iniciativa del Poder Ejecutivo?


LB - Considerando que en ese momento no era mi especialidad, obviamente, el trabajo en reproducción animal ni en clonación, pero dado el cargo que desempeñaba en el Instituto de Investigaciones Clemente Estable -dependencia del Ministerio de Educación y Cultura-, tuve que introducirme en el tema y ponerme a estudiar, ir a las fuentes de información, leer sobre Bioética, aprender de mis colegas, que mucho me enseñaron, sobre todo los aspectos éticos y legales... Y fuimos introduciéndonos en toda una problemática que nosotros supimos poner en una perspectiva que es la misma que se está manejando a nivel mundial. Y que es el encare también de Radio El Espectador al invitar a Keith Campbell: el problema de situar este problema dentro de una revolución biológica o una revolución biotecnológica. Porque esto es la punta del iceberg, pero hay muchísimas cosas más.

Si fuera sólo la clonación sería un problema bastante sencillo. El problema que tenemos aquí es que todas estas técnicas, al igual que muchas otras dependientes del conocimiento, pueden ser usadas para el beneficio de la humanidad, para resolver problemas, para hacernos de una cantidad de posibilidades que estamos necesitando, y por otro lado pueden ser utilizados con fines malos, con fines que no deseamos, y con fines contrarios a los que la sociedad pretende. Entonces ahí hay que manejarse con sabiduría, hay que saber por dónde se va. Y la cosa no terminaba, obviamente, en prohibir la clonación humana con fines de reproducción, sino que había que crear las condiciones para que Uruguay tenga leyes que no obstruyan los desarrollos que pueden ir en beneficio de la humanidad. Por ejemplo, la investigación sobre enfermedades básicas degenerativas, envejecimiento, cáncer o nuevos recursos terapeúticos que pueden provenir de algunas técnicas de clonación. Pero no para reproducción humana, sino utilizando técnicas de clonación sin llegar a producir un nuevo individuo, obviamente, ni siquiera un embrión siquiera. Y por otro lado no obstruir eso, pero también impedir que se produzcan excesos y que Uruguay sea una plaza de libertinaje donde científicos de otros lados -porque yo no creo que la comunidad científica nuestra esté para esto- vengan aquí a usarnos como un puerto libre para hacer clonación humana.

Obviamente nos pueden mandar células congeladas de otro país, acá se hacen las manipulaciones, se consigue un útero portador y ¡pumba!, tenemos un clon humano. Obviamente, consideramos que eso es indigno para la condición humana. Quizás algún día lejano se llegue a esto, pero tenemos que pasar por un proceso de maduración, de debates. Hay que madurar muchísimo los conceptos. Entonces, esta comisión se situó en esa perspectiva, la de no impedir sino crear condiciones. En definitiva eso es lo que se aconsejó: la creación de una comisión de bioética humana que pudiera regular, estudiar, y autorizar o desautorizar las prácticas que se plantean dentro de la sociedad.


RMG - A veces, los resultados que obtenemos los científicos nos colocan en la encrucijada de decir: "¿Hasta dónde podemos llegar con este camino que descubrimos?". Porque lo pensamos tal vez en una dirección pero eventualmente otras personas fuera del laboratorio quieren llevarlo a otro lugar. Y creo que somos nosotros, los científicos, los que muchas veces tenemos que jugar un papel fundamental para advertir hacia dónde se puede llegar y hacia dónde no.

Podríamos hacer un paralelismo grande con lo que estamos viendo ahora: la revolución con Dolly, el caso de la energía nuclear... Hoy en día sabemos que no es la panacea; en un momento se pensó que sí lo era. Puede ser utilizado como una fuente de energía muy interesante pero también puede ser utilizado con fines de una destrucción masiva fenomenal, creo que no sería exagerado decir que en este siglo Dolly -o la Clonación- y la energía nuclear son los dos casos más paradigmáticos en el sentido de los riesgos. Uno no puede decir "no hay que estudiar la energía nuclear" pensando en la posibilidad de que se haga la bomba atómica; uno no puede decir "no hay que seguir haciendo nada de clonación" y frenar absolutamente todo pensando que se va a reproducir en serie seres humanos, o que se va a ir a buscar alguna célula del ADN de
Hitler para intentar reproducirlo. Yo creo que tenemos que ser absolutamente cautos.


DB - ¿Es realmente posible clonar seres humanos? Antes de conocer en detalle lo que Uruguay en materia de proyecto de ley, en materia de reglas de juego, pretende definir, ¿sería posible hacerlo?


LB - Técnicamente, en un horizonte de tres a cinco años yo creo que sería posible, si estuvieran dadas las condiciones, si se hiciera una experimentación asidua. Pero sabemos que la bioética médica impide eso por razones éticas y, por otro lado, la sociedad lo rechaza, por lo que no se va a comenzar a hacer las investigaciones del caso y al mismo tiempo no se va a avanzar en ese terreno.


DB - Como decíamos, a iniciativa del Poder Ejecutivo, la comisión que trabajó durante cuatro meses presentó ante el Poder Ejecutivo un proyecto que prohíbe la clonación humana, una iniciativa aprobada íntegramente por el Poder Ejecutivo que está a estudio del Parlamento. Rápidamente digamos, a manera de repaso, algunas características del proyecto sobre clonación. En su artículo 2° dice: "La iniciativa fija el concepto de la primacía de la individualidad genética. Señala que la aplicación de las técnicas de clonación con el fin de producir clones humanos, sean estos embriones, fetos o seres nacidos, constituye una violación de las leyes naturales de la procreación humana, de la individualidad genética de las personas y de la diversidad consagrada por la naturaleza durante milenios. Cada individuo tiene derecho al respeto de su individualidad genética, y por tanto a ser concebido por los mecanismos de reproducción sexuada característicos de la especie humana".

En el artículo 4° prohíbe la clonación humana y, según me informó, el entonces ministro de Educación y Cultura, Samuel Lichtensztejn, cuando dio a conocer el proyecto, la medida de prohibición se fundamenta en principios éticos y no en principios religiosos. Precisamente, a iniciativa de Uruguay la Unesco ha incluido la prohibición no por razones religiosas sino en
defensa de la individualidad desde el punto de vista genético. Creo que sería interesante, Ramón, que Luis Barbeito explicara cuáles son los fundamentos para la prohibición de la clonación en humanos. Ya hizo una serie de apuntes de cosas, pero sería interesante en el final desarrollar esa fundamentación.


RMG - Sí, porque en la fundamentación de este articulado que tú leías hay algunos aspectos fundamentales. Voy a leer un párrafo que me gustaría que Luis nos comentara en el final.

Ellos dicen que el conocimiento de lo que representa la creación de seres humanos por técnicas de transferencia nuclear de células somáticas debería ser introducido en los planes de educación Primaria, Secundaria, Terciaria, de tal forma que los futuros ciudadanos estén correctamente informados de las realidades y posibilidades científicas. Sobre la base de la información también se debería promover un sano debate que recoja la opinión de todos los sectores de la sociedad.


LB - Por más que el país esté sumergido en una coyuntura donde los temas cotidianos sean los políticos, económicos, el desempleo etc., tenemos también que estar conscientes de que estamos pasando por una etapa de revolución que pasa por lo biológico, entre otras cosas, pero que es una revolución biológica o biotecnológica, donde se abren enormes perspectivas y enormes desafíos para la humanidad. Las leyes de la producción van a cambiar y yo estoy seguro de que Keith Campbell va a
hablar de eso. En este sentido, la mejor defensa para una sociedad que enfrenta una revolución es preparar a sus ciudadanos desde chiquitos. Hay que educarlos en estas realidades que son lo más importante hoy, para que sepan qué es el código genético, qué es la transgénesis, qué es la clonación... Que tengan la posibilidad de debatir entre ellos mismos, con sus compañeros, con sus profesores, y en el nivel de enseñanza Primario, Secundario y Terciario sobre los aspectos éticos, de tal forma que ellos van a ser los que van a tomar las resoluciones más importantes. Nosotros ahora intentamos prohibir, pero prohibir con precaución, creando antenitas que puedan modificar y adaptarnos, porque
esta ley no pretende prohibir y cerrar el capítulo, sino darnos todas las posibilidades de adaptarnos y seguir al conocimiento.

No queremos quedarnos recluidos en la historia de la Humanidad, entonces son los jóvenes de hoy los que van a tomar las decisiones más importantes y tienen que estar correctamente informados de lo que está pasando. Tienen que haber tenido tiempo para madurar. No podemos caer de un día para el otro y decirles: "Señores, hagamos un referéndum a ver si clonamos o no, o hasta dónde va a ir la clonación, o si vamos a aplicar técnicas de terapia basándonos en técnicas de clonación". Eso precisa tiempo de maduración y ése es el exhorto que hace esta comisión, que las autoridades de la educación Primaria, Secundaria y Terciaria sean activas en poner estos temas sobre el tapete, porque son los desafíos más grandes que tiene Uruguay.

La gente muchas veces no se da cuenta de la velocidad con que está avanzando el mundo, de cómo el conocimiento nos está pautando los cambios día a día. Somos inconscientes de esto y nos distraemos con una coyuntura, con horas y horas de charla sobre temas... Entonces, hay que abrir la conciencia de los jóvenes y hablar de estos temas, porque no son tabú, son lo cotidiano.


RMG - Simplemente, para terminar, quería decir que frente a la falta de información, frente a la sorpresa de la gente que se entera de lo que está sucediendo en los laboratorios, creo que hay dos actitudes: o bien maravillarse y pensar que esto es algo fuera de serie y que hay que apoyarlo, o bien tenerle miedo y entonces negarlo. Creo que las dos actitudes son igualmente malas. Lo mejor es informarse.


LB - La mejor defensa es tener gente, tener cerebros, que tengan todo esto manejado dominado, y que la sociedad pueda tomar sus decisiones correctamente. Si queremos estar en el primer mundo en la vanguardia y queremos ser protagonistas de los adelantos, tenemos que invertir en eso. Yo creo que los científicos podemos tener un rol y una participación en todo eso. Pero es un desafío de la sociedad toda.