La audiencia opina Radio El Espectador
 

 

 

 


A propósito del Himno Nacional:
"¿Una forma de protestar?"


Sres. Cotelo y/o Barnabé:

Mientras escuchaba esta mañana a monseñor Cotugno hablando de Artigas, se me ocurrió enviarles este e-mail para contarles algo que presencié el sábado 23 por la noche, cuando concurrí a Cinemateca 18 para ver "Pi" en la última función, casi trasnoche.

Como era previsible, antes de apagarse las luces se difundió el Himno Nacional. Yo había estado un rato antes en el estreno de la Sala 0 de El Galpón y cuando sonó el Himno todo el mundo se paró, como es costumbre; sana costumbre, creo yo. Pero, para mi sorpresa, en el cine conté entre 60 y 70 personas (no era una función muy concurrida), todos jóvenes, que se quedaron sentados tan campantes. Incluso en algunas caras vi sonrisas un tanto "cachadoras" y advertí cuchicheos hacia los "giles" que nos habíamos parado.

No me preocupan las sonrisas y los cuchicheos, ni tampoco el estricto acatamiento a la convención establecida de que haya que pararse cuando tocan el Himno en público. Me preocupan, sí, los sentimientos y las ideas que puede haber tras esa actitud, que podrá considerarse irreverente o guaranga, pero que también puede ser una forma de protesta. ¿Contra qué? ¿Sobre qué? ¿Inconformismo generacional? Da para pensarlo, ¿no les parece?


Un oyente consecuente