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1923 - 14 de diciembre - 1998


Evocación del periodista
Hugo Milton Infantino


Testimonios de Julio César Castro, Horacio Mayer,
Walter Alfaro y Diana Loy, con un fragmento
de la entrevista que Infantino le realizara
a Ernesto "Che" Guevara en 1959




EN PERSPECTIVA
Lunes 14.12.98, hora 09.27



DIEGO BARNABE:
Algunos lo recuerdan como un joven tímido y tranquilo, pero lo que nadie discute es que Hugo Milton Infantino es un nombre muy importante en la historia de El Espectador. Sus compañeros destacan su inagotable capacidad para conseguir noticias. Fue una figura central en la creación de un servicio de noticias moderno, basado en la objetividad y la independencia.


Infanti.jpg (38238 bytes) Infantino al micrófono, junto
a los periodistas Sagrada y Billi

De jefe de informativos de El Espectador, llegó a dirigir la agencia de noticias Reuters para toda América Latina. Y a propósito de Infantino, Julio César Castro -quien, además de desempeñarse como libretista, trabajó en la sala de prensa en la década del 60- lo recuerda especialmente. Y vamos a escuchar, luego de "Juceca", a Horario Mayer, que entró en el Departamento de Prensa de El Espectador en el año 1968, cuando todavía Infantino era jefe, e hizo sus primeros pasos a su lado.

Y por último escucharemos una entrevista única, imperdible. En 1959 el gobierno de Fidel Castro invitó a Infantino a La Habana, Cuba, donde le pudo hacer una entrevista a Ernesto "Che" Guevara.


(Grabación:)


"JULIO CESAR CASTRO:
Para mí, Hugo Milton Infantino fue uno de los mejores periodistas que tuvo este país y uno de los mejores amigos, de los hombres más importantes que yo conocí. Un hombre de una gran capacidad, no sólo profesional sino humana. Gran compañero.

"Fue director del Departamento de Prensa de Radio El Espectador durante muchos años. Al mismo tiempo, y posteriormente, fue el director de la agencia internacional Reuters. En Santiago de Chile se encontraba cuando el golpe de Pinochet. Después fue, durante muchos años, hasta el final de su vida, director de Reuters en Buenos Aires. Es decir que estamos hablando de un periodista de primera línea a nivel internacional.

"Infantino fue un hombre de Radio El Espectador, con un gran peso dentro de la empresa, por sus opiniones, por su lucidez. Y con el personal, porque lo queríamos muchísimo todos sus compañeros".


*****


"HORACIO MAYER:
Infantino creó la información, más o menos, de la época moderna de la radio, todo el método de informar cada media hora, de las noticias de último momento. Antes, interrumpir la transmisión de una radio con las noticias era una cosa muy sagrada. Nosotros teníamos una campanita que sonaba, y que decía «A toda hora informa El Espectador», que lo leía Infantino. Los únicos autorizados a cortar la transmisión éramos los informativistas, y con permiso del jefe de turno. Porque no se podía cortar un programa. Era una cosa muy sagrada. No es como ahora, que la noticia se combina con el programa. No. Antes los programas eran una cosa y las noticias eran otra. Para interrumpir un programa con una noticia, ésta tenía que ser muy grande. Si no, había serias sanciones".


*****


"HUGO MILTON INFANTINO:
En un reportaje exclusivo de CX 14 El Espectador, de Montevideo, directamente desde La Habana, nos complacemos y nos honramos en presentarles a Ernesto Guevara, el conocido «Che» Guevara, una de las personalidades más singulares de la revolución cubana.

"¿Qué puede decirles, Guevara, a los oyentes uruguayos de los juicios a los criminales de guerra?


"ERNESTO «CHE» GUEVARA:
Es una pregunta que encierra su pequeña trampa. Desde el punto de vista... Si a mí me dijeran «qué tiene que decirle usted al cubano de los juicios», no tengo que decirle nada. Decírselo al pueblo de Uruguay... hay mucha distancia. Un país como Uruguay, acostumbrado al ejercicio total de sus libertades durante mucho tiempo, no puede imaginarse el grado de barbarie a que había llegado el gobierno derrocado. No puede imaginarse, ni aún viendo fotografías, que cada uno de los cuarteles -y hay un cuartel en cada pueblo, lo menos- fuera un cementerio particular del señor que lo regenteaba.

"Y que, además, cada cloaca, cada lugar un poco oscuro de La Habana o de las grandes ciudades, era otro cementerio particular de los Ventura, de los Carratalá, de los Laurel; en fin, de figuras que significan para el pueblo de Cuba una bofetada solamente el oírlo. Y que al pueblo uruguayo no le significarán nada.

"Yo lo único que le pido al pueblo uruguayo es que antes de dejarse influir por alguna propaganda tendenciosa que viene de arriba, tratando de influir -eso es lo malo, porque no recoge el sentir del pueblo, sino que trata de influir sobre el pueblo-... Yo le pediría a ese pueblo uruguayo que tratara de informarse directamente en Cuba, con cubanos, o a través de la prensa cubana, donde hay una libertad absoluta, sobre cuál es el sentir del pueblo cubano.

"Yo creo que el único que tiene derecho a decidir es este pueblo. Yo quisiera que ustedes vieran esa manifestación. Manifestación que podrá haber alcanzado o no al millón de personas, pero que de todas maneras fue algo apoteósico en Cuba, y una de las más grandes que he visto en América, y yo he visto grandes concentraciones en América.

"De modo que esto es lo que tiene que ver el pueblo uruguayo. Acercarse a las fuentes, acercarse al porqué. Quizás muchos puedan decir, en tal o cual caso, que hay una falla, que el fiscal nuestro es menos ducho en el arte de la oratoria que el defensor de tal o cual detenido. Y eso es cierto, porque nosotros nos venimos nada más que aquí que a representar aquí la verdad del pueblo, sin ninguna clase de ropaje jurídico.

"Pero lo fundamental es que el pueblo está absolutamente de acuerdo con esas ejecuciones. Y ese pueblo, que ha tenido la gallardía y la disciplina de no tomarse justicia por sus manos, exige de nosotros que hagamos justicia. Y nosotros vamos a hacer justicia de todas maneras. Nada más que eso, pero nada menos que eso tampoco. Vamos a hacer justicia. Justicia revolucionaria. Jurídicamente, mejor o peor. Pero revolucionariamente, intachable.


"HUGO MILTON INFANTINO:
¿Me permite, Guevara? A propósito de lo que usted decía de la información del pueblo uruguayo, precisamente para eso estamos acá: para informarlo directamente, a través de esta onda de Radio El Espectador y Radio Sport.

"Y hace algunos momentos, en un boletín que irradiamos, decíamos que es difícil entenderlo desde allá. Pero mirándolo aquí, conversando con la gente de la calle, conversando con el pueblo, mirando las cosas que han pasado, entonces, ahí sí, uno lo entiende.

"Bueno: y nada más. Muchísimas gracias por sus declaraciones, en nombre de CX 14 El Espectador y CX 18 Radio Sport".


(Fin de la grabación)


*****


DIEGO BARNABE:
Horacio Mayer también nos cuenta ahora cómo era verdaderamente Hugo Milton Infantino, "el jefe".


(Grabación:)


"HORACIO MAYER:
Teníamos un jefe, que era Infantino, que marcaba la independencia del Servicio Informativo dentro de toda aquella gran empresa que era Difusoras del Uruguay. Y, además, era un maestro continuo. Y después, los otros: Falca, Bossio, que fueron mis jefes.


"LUCIA MASSA:
¿Cómo era Infantino como jefe: rígido, estricto?


"HORACIO MAYER:
Era estrictísimo, pero nunca, nunca en la vida lo vi levantar la voz ni hacer una crítica adelante de otro compañero. El te apartaba y te decía las cosas más espantosas, pero despacito, en voz baja y sin que nadie se enterara. El tenía una conversación íntima con cada uno. El, lamentablemente, estuvo muy poco tiempo, porque era una persona muy valiosa. Lo buscaban de muchos lados, y lo llevaron para la agencia Reuters. Y luego, de allí paso a comandar toda Reuters en América Latina.

"Siempre que íbamos a Buenos Aires por cualquier cosa, lo íbamos a visitar a él porque era una especie de pivote, una especie de consejero para todos".


(Fin de la grabación)


*****


DIEGO BARNABE:
Ahora es el turno de Walter Alfaro, quien trabajó durante 36 años en Radio El Espectador, desde 1933 hasta 1969. Cumplió roles muy variados: entre ellos, el de pianista y director artístico.

Alfaro relata una anécdota muy recordada a propósito de Infantino, una oportunidad en que se disfrazó de mozo para poder hacer una entrevista.


(Grabación:)

"WALTER ALFARO:
Cuando hubo un golpe de Estado en Brasil, uno de los cabecillas de la resistencia en Brasil se refugió en Uruguay y no quería hacer comentarios para la prensa. No quería comprometer al Uruguay, quería mantenerse exiliado acá. Y la prensa estaba deseosa de conseguir la palabra de este director, que se refugió en la casa de un amigo a la cual no podía entrar nadie.

"Ahí estaba Infantino y todos los demás colegas de las radios y de los diarios, al acecho. Y en una oportunidad Infantino vio que un mozo del bar de la esquina iba a llevar un servicio de cafés. Y le abrían la puerta y entraba.

"Entonces, como él tenía interés en entrar, le pidió al mozo que la próxima vez le prestara la bandeja para entrar. Le abrieron la puerta, entró Infantino, se apersonó ante este personaje, y le dijo: «Perdóneme. Me he valido de esto para poder hablar con usted y poder hacerle un reportaje». «Bueno: vamos a hacerlo por su imaginación y su idea de valerse de este truco. Le voy a conceder la entrevista». Y le hizo una entrevista".


(Fin de la grabación)


*****

DIEGO BARNABE:
Especialmente desde Buenos Aires, y acompañándonos en los estudios de El Espectador, ha venido la actriz Diana Loy, cuyo verdadero nombre es Gloria Delmonte, ¿no?


 

 

Reencuentro
en los estudios de

El Espectador:
Walter Alfaro
y Diana Loy



alfaro-loy.jpg (25317 bytes)DIANA LOY:
Gloria Delmonte es mi nombre, sí.. Pero todo el mundo me conoce como Diana; incluso mi familia me dice Diana.


DB - Una mujer que empezó a trabajar a fines de la década del 40 aquí, en Radio El Espectador. Sin embargo, comenzó por el año 46...


DL - Es verdad.


DB - ... en Radio Centenario.


DL - En Radio Centenario, en un programa que se llamaba Escuela de Astros. Comencé, sin nunca aprender, sin estudiar ni radio ni actuación en ningún lado. Simplemente, me lancé.


DB - ¿Y comenzó con el elenco de "Estos son otros López", aquí?


DL - También, aquí, "Estos son otros López". Es verdad. Con Julio César Teisera, Silvia Nelson y un gran elenco.


DB - Tiempos de radioteatros, con Carlos Muñoz y Flor de María Bonino.


DL - Exactamente. También con ellos.


DB - Y tenemos aquí nada menos que a la esposa de Hugo Milton Infantino, con quien compartió 39 años de matrimonio.


DL - Es verdad.


DB - Recordará muy bien esa anécdota que Walter Alfaro relataba, cuando se disfrazó de mozo. ¿Cómo vivieron ustedes eso?



Diana Loy: "El creía en el periodismo completamente objetivo. El entendía que había que informar la verdad a toda costa. La verdad, no el punto de vista personal, no lo subjetivo. Los hechos como eran. En eso basaba toda su integridad. Es decir: él no mentía jamás y, si no estaba seguro, prefería perder una primicia a dar una noticia a medias, no confirmada".

DL - Bueno, yo lo supe después, desde luego. El tomó su maletín y se fue. No sé si fue en Pinamar o El Pinar. Era algún balneario. Y dijo: "¡Está João Goulart! ¡Me voy! ¡Lo voy a entrevistar! Lo que pasa es que no se puede entrar". Y después me enteré de que se había disfrazado de mozo, entrado con una bandeja donde estaba João Goulart y otra gente de incógnito, porque no se sabía oficialmente que estaba en Uruguay.

Y allí le sacaron una foto, que yo conservo todavía, en un periódico.


DB - ¿Cómo se conocieron ustedes?


DL - Yo era actriz de Radio El Espectador. El todavía era locutor en la radio. Nos conocimos y simpatizamos. Y yo seguí trabajando en radioteatro, con Humberto Nazzari, Dante Ortiz...

El, de locutor, pasó a jefe de informativos. El periodismo era su vida, lo que más le importaba, su principal carrera.


DB - ¿Ustedes hablaban de eso fuera del trabajo, permanentemente?


DL - Y... no había otro remedio. Porque en nuestra casa... (Se ríe) Ahora lo miro con humor, pero era más importante lo que pasaba en el mundo que lo que pasaba en nuestra casa, con nuestros hijos, entre nosotros. De pronto, una llamada telefónica cortaba todo. Cualquier celebración o cualquier problema que hubiera afuera... "¡Uy! Murió el vicepresidente. Adiós".


DB - Peor que un médico.


DL - Es mucho peor. Y tenía que estar en todo, viajando y volando. Y uno, en la casa, bueno... sobrellevando.


DB - Esa historia por supuesto es un pedazo muy grande de la historia de nuestra radiotelefonía, de esta radio en particular, con la que seguramente Hugo tenía muchísimo afecto. Me imagino que habrá extrañado cuando se fue.


DL - Y sí. Le costaba mucho irse. No quería irse. El no quería entrar en Reuters. El no quería entrar en ningún lado. El quería seguir, seguir, seguir en El Espectador.


DB - A pesar de que era un premio para él, porque de alguna manera...


DL - Por supuesto. Era un paso más adelante en su carrera. E hizo una buena carrera como periodista de una agencia internacional. Era gerente editorial, fue corresponsal extranjero en muchos países de América Latina. Hizo mucho. Pero su cariño estaba con Radio El Espectador.


DB - Para nosotros significa mucho. Además -y por eso queríamos empezar con él esta mañana-, porque esta radio defiende hoy a muerte el periodismo independiente, y de alguna manera él lo hizo, el fijó esas pautas y peleó mucho por ello. ¿Por qué él creía en ese tipo de periodismo?


DL - Porque él creía en el periodismo completamente objetivo. El entendía que había que informar la verdad a toda costa. La verdad, no el punto de vista personal, no lo subjetivo. Los hechos como eran. En eso basaba toda su integridad. Es decir: él no mentía jamás, y si no estaba seguro, prefería perder una primicia a dar una noticia a medias, no confirmada.


DB - Ustedes, de alguna manera, compartían mundos completamente diferentes. El, serio, riguroso, el de la información; y vos, el radioteatro, el humor...


DL - Bueno, ¡el radioteatro también es serio y riguroso, y es vital! ¡No me descalifiques una profesión importante!

(Risas)


DB - ¡Pero no te descalifico!


(Risas)


DL - Cada uno en su lugar.


DB - Pero vos te divertías mucho, te reías, ¿no?


DL - Bueno, yo me reía...


DB - Eran más informales, ¿o no?


DL - No, señor. ¡No estoy de acuerdo!


DB - ¿A ver?


DL - Yo me reía en los programas cómicos. Y yo solía hacer algún que otro programa cómico.

Pero, en general, era actriz dramática. Era joven. (Se ríe). Era la cabeza de compañía, la damita, la hermosa, la bonita... (Se ríe). Pero era actriz. Y fui actriz desde que nací. Eso es verdad. Empecé en El Espectador y... todavía no terminé porque estoy acá parada. Pero algún día volveré.


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Transcripción: Fernando Iglesias
Edición: Julieta Sokolowicz
Fotos: Marina Scherschener