Solicitar contraseña

×

Ciencia y Tecnología

Liceales uruguayos premiados por la NASA

“Si uno se lo propone todo es posible”, dice desde la sede de la NASA en Dallas, Federico Nocetti. Él y otros dos compañeros representan a 40 alumnos del Liceo Nº4 de Maldonado que ganaron el Gran Pemio en un concurso que suponía diseñar estrategias de supervivencia fuera de la Tierra. Orgulloso Ángel Ramos, director del centro educativo, explicó la experiencia.

Liceales uruguayos premiados por la NASA

(Emitido a las 9.11)

EMILIANO COTELO:
Por estas horas, en Uruguay los distintos centros de investigación están celebrando la Semana de la Ciencia y la Tecnología.

Pero en Estados Unidos hay tres liceales de Maldonado que están viviendo su propio “festejo”; un festejo muy especial. ¿Dónde? En la NASA.

Romina Muniz, de 14 años; Federico Nocetti y Anthony Bernaschina, de 13 años, son estudiantes del Liceo Nº 4 de Maldonado. Y esta semana iniciaron una estadía de 25 días en una de las “mecas” del desarrollo tecnológico y científico del planeta.

Entre otras cosas, van a exponer un proyecto que desarrollaron junto con cerca de 40 estudiantes del liceo bajo el leit motiv “supervivencia en el espacio”, trabajo que fue premiado en un concurso organizado por la NASA, la Agencia del Espacio y Aeronáutica de Estados Unidos.

Justamente por ese motivo estamos en contacto hoy con Dallas, Texas, para conversar con el director del liceo y con alguno de estos alumnos exitosos.

Estamos con el profesor Ángel Ramos, director del Liceo Nº 4 de Maldonado.

***

Profesor Ramos, les agradezco el madrugón, porque ahí son las siete de la mañana, ¿no?

ÁNGEL RAMOS:
Exactamente, estamos rondando las siete de la mañana. Pero es un placer, es un honor poder estar con ustedes en el programa. Y agradezco las palabras iniciales, que indiscutiblemente nos halagan, al igual que el premio que obtuvimos, otorgado por la NASA.

EC - Space Settlement Design es el nombre de este concurso que desde hace ya algunas décadas organizan la NASA y Boeing en busca de talentos jóvenes en el área de la ciencia aeroespacial, y que en su versión 2007 tuvo a los estudiantes de Maldonado como ganadores.

¿Podemos dar algunos detalles más sobre el concurso en sí? ¿En qué consistía la convocatoria?

AR - Nos presentamos a dos concursos, uno es el concurso organizado por la NASA específicamente, que trabaja sobre el diseño específico de una nave espacial, una nave nodriza, una nave de colonización entre planetas, y el otro es el concurso organizado por NASA-Boeing en el cual no se insiste tanto en la estructura de la nave, que obviamente tiene que ver con el concurso anterior, sino más bien sobre las características organizativas de esa nueva civilización o de esa nueva comunidad interplanetaria.

EC - A ustedes les había ido muy bien en el primero pero les fue mucho mejor en el segundo.

AR - En el de la NASA específicamente ganamos el Gran Premio, que es el máximo honor que la NASA otorga a un trabajo, en este caso el diseño de la nave espacial, una nave llamada Eva en honor a ese primer vientre generacional de nuestra civilización occidental.

Y en el segundo concurso, el de NASA-Boeing, hace pocos días nos enteramos de que estamos entre las 10 instituciones finalistas a nivel mundial que van a tener que venir a Houston a trabajar directamente con los científicos. En esa etapa del concurso lo que hacen los jóvenes es instalarse en laboratorios de investigación junto con un grupo de técnicos y trabajar durante todo el día en la simulación del proyecto. Realmente bastante interesante y complejo.

EC - De esto último se enteraron hace muy pocos días.

AR - Sí, hace menos de una semana, estábamos prácticamente arribando a Dallas cuando nos enteramos.

EC - Hablemos del Gran Premio, el que les tocó ya por el proyecto Eva. ¿Cuántos competían, cuántos eran los aspirantes?

AR - Los aspirantes superaban las 1.000 escuelas en todo el mundo, solo en Estados Unidos superaban las 47 escuelas (nos referimos a los liceos), y a nivel mundial era una cifra realmente escalofriante. De ahí salimos 109 finalistas en total, de los cuales quedaron 14 escuelas representando a 14 estados de Estados Unidos, y de la India, de Japón, de Australia, y de América del Sur de Venezuela y de Uruguay, con un total de casi 600 chiquilines participando en este concurso. Y nos tocó el grato honor de obtener, junto con un liceo de Estambul y un liceo de Constanza, el Gran Premio que otorga la NASA, lo que nos habilitó a participar y exponer a partir de hoy nuestro trabajo en diferentes paneles y talleres y en una conferencia central. El congreso es abierto por Stephen Hawking, que la gente seguramente ubica por ser el heredero de Einstein, y cerramos nosotros. Stephen Hawking lo abre y el grupo de uruguayos que obtuvo este premio, estos chiquilines de 13 y 14 años, lo cierra.

EC - Me imagino el orgullo con que andará usted por el mundo.

AR - Indiscutiblemente, tiene que ver con esa proposición que nos hacemos diariamente de trabajar con estos jóvenes, que son muchos más que los que muchas veces ocupan las primeras planas, por razones que no vamos a discutir, son muchos más los jóvenes que hacen cosas y que se dedican, el tema está en que muchas veces el principal obstáculo que hay entre los jóvenes y el éxito somos los adultos, que muchas veces en las aulas frenamos la capacidad imaginativa y creativa que tienen estos chicos y les vamos coartando la capacidad de soñar, por ejemplo, con estar recibiendo un galardón de la NASA cuando lo más cercano que tienen a las estrellas es mirar todas las noches el cielo.

EC - Estamos hablando de que ha obtenido el Gran Premio en este concurso organizado por NASA un equipo de estudiantes de un liceo público del interior del país y lo ha terminado ganando con dos centros educativos privados, uno de Turquía y uno de Rumania.

AR - Según tenemos entendido, es así. Es más, cuando nos confirmaron que habíamos ganado el Gran Premio (el 23 de abril a la noche) teníamos que confirmar si íbamos a venir o no, estaba todo el tema pasaporte, visa, etcétera. A la semana exactamente estas otras instituciones tenían confirmada su presencia y habían remitido toda la documentación correspondiente. Nosotros, si bien confirmamos (porque dijimos “de alguna manera estos jóvenes van a tener que llegar no solo porque se lo merecen sino porque esto es un honor y una distinción para nuestro país, sobre todo hoy día cuando hablamos tanto de ciencia y tecnología y esto es altamente valioso para la comunidad educativa y para las autoridades”), recién pudimos presentar todo lo que nos pedían hace una semana.

EC - Además no han viajado todos los responsables del proyecto.

AR - No, eso es otra cosa que habla de la grandeza de estos jóvenes que ojalá nosotros como adultos pudiéramos imitar. Ellos saben que no pueden ir a ningún lado todos juntos porque son más de 40 chicos. Somos una institución pública que tiene una enorme deficiencia en sus recursos y por lógica son estudiantes cuyos padres tampoco pueden hacerse cargo de una cantidad de gastos, pero de hecho estos tres jóvenes concursaron entre ellos para poder llegar aquí, para llegar a Estados Unidos, porque todos tienen muy claro algo: que cada vez que un joven sale en nombre de ese grupo está representando a todos y de hecho tiene que hacerlo de la mejor manera posible. Y en este caso, exponer en un congreso, la persona que lo haga tiene que hacerlo de la mejor manera posible, porque tiene que hacer que la gente que está escuchando, en este caso los técnicos y estos científicos, logre imaginar que si estos son solamente unos representantes de los jóvenes que quedaron allá, tal vez en Uruguay haya mucho talento en ciencia y tecnología que sea interesante conocer o apoyar.

***

EC - Vamos a hablar con uno de los tres estudiantes que han concurrido a Dallas, Texas, representando a sus 40 compañeros. Estamos con Federico Nocetti.

***

Esteban, tú tienes 13 años.

FEDERICO NOCETTI:
13 años.

EC - ¿Cómo te resulta esta experiencia por la que estás pasando?

FN - Es una experiencia muy valorable, muy positiva, y también es una gran responsabilidad.

EC - Pero supongo que contento, ¿no?

FN - Sí, por supuesto.

EC - ¿Cómo es esto que contaba recién el profesor del liceo, que durmieron muy poco anoche? ¿Por qué?

FN - Estábamos estudiando para hacer la exposición en el congreso.

EC - ¿Todavía tienen que seguir estudiando? ¿Cómo es eso?

FN - Estamos repasando todo, porque la conferencia es en inglés, entonces se nos complica un poco. Pero lo estamos llevando adelante.

EC - ¿Por qué no nos cuentas en qué consiste este proyecto que ustedes elaboraron y que terminó siendo Gran Premio? En pocas palabras y después vamos viendo algunos detalles.

FN - Consiste en desarrollar un establecimiento espacial para 15.000 personas que se puede mover en el espacio, en el sistema solar, para realizar misiones de …

EC - Es un proyecto de simulación de vida humana y robótica en el espacio.

FN - Sí.

EC - Ustedes proponen una gran nave, a la que le dieron el nombre Astoria. ¿Qué características tiene esa gran nave?

FN - Una aclaración. Astoria se llama la nave que presentamos en el otro concurso, a esta nave le pusimos Eva de nombre.

EC - Me estaba confundiendo porque ustedes participaron en otro concurso y en esa ocasión alcanzaron, ¿qué puesto?

FN - El noveno puesto.

EC - En este que les dio el primer premio el proyecto se llama Eva. ¿Podemos avanzar un poco más en cómo se da la convivencia que ustedes proponen?

FN - La convivencia es idéntica a la de la nave, evitando todo lo que es delincuencia y todo ese tipo de cosas mediante un alto nivel de seguridad.

EC - Ustedes tienen que enfrentar una situación particularmente compleja, como la convivencia de ese grupo de personas tan lejos de la Tierra, encerradas. Han tenido que ocuparse entonces no solo de lo arquitectónico, no solo de los servicios, han tenido que ocuparse de aspectos sociológicos también.

FN - Claro, sí.

EC - ¿Y cómo hicieron para abarcar toda esa variedad de ángulos? No terminaron trabajando solos, contaron con asesoramientos varios de otros profesionales en Uruguay.

FN - Por supuesto, trabajamos con asesoramiento de estudiantes de las facultades de Ingeniería de la Universidad ORT y de la Universidad de la República, con el Estudio IDL, con el arquitecto Giorgio Caviraghi, con los docentes del liceo.

EC - ¿Cuánto tiempo les llevó elaborar este proyecto?

FN - El proyecto viene del año pasado, después de que salimos novenos en aquel concurso decidimos presentarnos otra vez y hace unos cinco meses comenzamos a trabajar otra vez.

EC - Si entiendo bien, hubo un trabajo muy intenso de ustedes y de todos estos otros profesionales que en definitiva se desempeñaron de manera honoraria, fue un gran espíritu de colaboración el que primó.

FN - Sí, por supuesto, incluso se trabajó más de 2.000 horas con los estudiantes de la Universidad ORT y los infógrafos, de forma totalmente honoraria.

EC - Hay un detalle delicado que era cómo tenían que presentar este proyecto. Contanos sobre eso, sobre la presentación gráfica.

FN - La presentación gráfica tenía que ser en Rendal 3D, por lo cual necesitábamos la ayuda del estudio de infógrafos, la Universidad de la República y la Universidad ORT prestaron apoyo para ese fin.

EC - Rendal 3D, dice nuestro entrevistado con total naturalidad, y estoy seguro de que la mayor parte de los oyentes no entiende nada. ¿Qué es eso de Rendal 3D?

FN - Los Rendal 3D son imágenes totalmente realistas para representar en este caso el establecimiento.

EC - Es un software informático.

FN - Sí.

EC - Estoy seguro de que algunos de nuestros oyentes se están preguntando: ¿cómo es esto de que un grupo de adolescentes de 13 y 14 años pueda diseñar y pensar una estación espacial? Cuesta asimilarlo, ¿cómo es que ustedes lograron meterse en semejante complejidad? ¿Hasta qué punto llega el proyecto?

FN - Lo dividimos en tres etapas, una en la que exponíamos ideas (ideas viables, por supuesto), luego la etapa en la que los arquitectos analizaban esas ideas para ver si servían y la etapa en la que los infógrafos dibujaban y realizaban los Rendal. Era básicamente imaginación.

EC - Es importante destacar que entre los arquitectos tú mencionaste al pasar al equipo encabezado por el arquitecto italiano Giorgio Caviraghi. Allí hubo otra dimensión de la tarea, ustedes no coordinaron solo con profesionales uruguayos.

FN - No, por supuesto, estábamos con Giorgio, que se ofreció honorariamente a trabajar con nosotros.

EC - ¿Cómo surgió la relación con Caviraghi?

FN - Fue mediante una persona que nos contactó con él, Adela Jiménez, una arquitecta. Él se ofreció y se dio.

EC - ¿Ustedes tenían la impresión de que era posible este Gran Premio?

FN - Sí, si uno se lo propone todo es posible.

EC - Pero tenían que manejarse con recursos mucho más limitados que los que probablemente tenían varios de los competidores de ustedes.

FN - Por supuesto, ese fue nuestro principal obstáculo.

EC - Y lo hacían además en el interior del país, en este caso en el departamento de Maldonado. Pero ya tenían entrenamiento, ahí estaba una de las ventajas, ustedes ya se habían largado por este camino.

FN - Sí, fuimos hasta Montevideo incluso a hablar con distintos cargos en el gobierno. Y recibimos apoyo.

EC - Ahora que están allá, estos días, ¿qué han estado haciendo? Tú decías que todavía les queda estudiar mucho porque tienen que terminar de preparar la presentación, que además es en inglés. ¿Pero están recorriendo, están aprendiendo de ese lugar en el que se encuentran?

FN - Ayer recorrimos un gran shopping que hay acá, pero estamos estudiando, ahora nos estamos dedicando a estudiar expresamente.

EC - ¿Cuándo van a tener tiempo para las recorridas vinculadas con los servicios de la NASA?

FN - El 18 y el 19.

EC - Ahora están concentrados en el trabajo, todavía.

FN - En el trabajo, hasta que se termine el congreso este domingo, en hacer el trabajo.

EC - Te agradezco especialmente y te felicito, a ti y a todos tus compañeros. Y si está todavía el director del liceo allí, me gustaría volver a hablar con él en los minutos finales.

AR - Acá estamos.

EC - Hay varios mensajes desde la audiencia de gente muy emocionada, eso es lo que dicen todos los mensajes que están entrando. Por ejemplo, Gabriel: “Simplemente felicitaciones, me llenaron de orgullo”. “Estos liceales uruguayos me emocionaron y enorgullecieron hasta las lágrimas”, dice Alicia, del Centro, y así siguen.

¿Cómo fue que se metieron en este trillo de los concursos de la NASA? Porque no todos los liceos lo han intentado. ¿Dónde surgió esta posibilidad que le ha cambiado tanto el ambiente a este liceo de Maldonado?

AR - Como bien señalaba Federico, el año pasado en el mes de marzo tomamos contacto con la arquitecta Adela Jiménez, que estaba vinculada con el arquitecto Caviraghi, que estaba muy interesado en participar con chicos uruguayos, en que chicos uruguayos participaran en estos concursos de la NASA, dado que es un experto en todo lo que tiene que ver con diseño y arquitectura espacial. Pero estos concursos son para jóvenes, para adolescentes, y Uruguay nunca había participado. El arquitecto Caviraghi no solo vivió mucho tiempo en Argentina sino que además tiene un apartamento en Punta del Este, es un enamorado de Maldonado, y en sus años no había podido lograr que jóvenes se interesaran en este tipo de concursos. Fue así que la arquitecta Jiménez llegó a una institución privada de Maldonado, que no la recibió, para plantearle esta posibilidad de concursar, entonces se encuentra con una amiga, Marisa Cubas, hoy fallecida, una química que trabajaba en el Centro de Profesores del Este, donde yo trabajaba, y le dice: “Ya que no te dieron corte en esa institución, ¿por qué no probás acá? Estoy con el Liceo 4, conozco al director y seguramente le va a interesar”. Me llamaron y cuando me mostró la idea del concurso, en qué consistía, qué teníamos que hacer y cómo podíamos participar, inmediatamente dije que nos interesaba, por supuesto.

Así empezamos, de tal manera que en la Semana de Turismo, que ya estaba muy cercana, estuvimos trabajando con el liceo abierto las 24 horas, durante toda la semana, un conjunto de abnegados docentes que suspendieron sus vacaciones junto con este maravilloso conjunto de estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República y de la ORT, que se vinieron a Maldonado y destinaron todos sus tiempos desde las 9 de la mañana y a veces hasta las 2 o 3 de la mañana del día siguiente trabajando en forma ininterrumpida. Y con una profesora de inglés, que nos acompaña hoy, Laurinha Da Silva, que dedicó más de 48 horas, 36 de ellas sin dormir, para poder traducir todo lo que habíamos hecho al inglés, que además tenía que caber en 40 páginas (porque son muy estrictos), ni más ni menos.

Así fue como nos metimos en esto de la NASA y vamos a seguir participando hasta que nos echen, porque realmente es una forma excelente de trabajo. Para aquellos que a veces dicen que a los jóvenes no les interesa estudiar, que no les importa nada, en realidad a los jóvenes muchas veces no les importa lo que los adultos les ofrecemos cuando no son ellos los que eligen las cosas que les gusta resolver. Y de eso se trata, esto es como un juego, hay que resolver problemas, estos jóvenes usaron su cabeza para resolver problemas de formas que tal vez no sean las que nosotros elegiríamos. Y ahí está gracia cuando nos juntamos en el plenario y los adultos nos ponemos en el lugar que nos corresponde: todos estamos para aportar en un proyecto mucho más grande que la edad o la sapiencia de cada uno de nosotros.

EC - Usted decía que van a seguir participando hasta que la NASA los eche, pero este Gran Premio en particular, el principal premio de este concurso que acaban de obtener, ¿qué vínculo les deja con la NASA? Son concursos que la NASA organiza desde hace muchos años en la búsqueda de talentos en materia de aeronáutica espacial. ¿Entonces?

AR - Por eso la importancia de haber llegado hasta aquí y poder exponer en este congreso en el que van a participar más de 300 científicos, todos ellos astrofísicos, físicos, matemáticos, biólogos, exobiólogos. Estos jóvenes van a tener la posibilidad seguramente, a través de su oratoria (es lo que buscamos), de seducirlos con esa capacidad que han demostrado.
 
EC - Pero mi pregunta es si después de esta actividad en particular a ellos se les abren otras puertas.

AR - Exacto, primero que ellos ya pasan a la historia (aunque suene pedante de mi parte) porque quedan incluidos con sus nombres y demás en la página oficial de la NASA. Esto significa que el día de mañana, no muy lejano, van a tener las posibilidades que brinda Estados Unidos de poder ser becados y demás para estudiar en determinadas áreas, y particularmente en lo que tiene que ver con el propio ofrecimiento de la NASA, que tiene un college, una universidad, que trabaja en esta área, aeronáutica espacial. Son puertas que a estos jóvenes hoy se les están abriendo en forma individual, a los que están acá y a los que quedaron en Uruguay. Eso es lo más importante.

EC - De nuevo, felicitaciones a usted y sobre todo a los chicos, a todos los que participaron en este proyecto, y en nombre de ellos a quienes están en Dallas, Texas, que son Romina Muniz, de 14 años, Federico Nocetti, de 13, y Antonio Bernaschina, también de 13. Suerte en estos días, que aprovechen, volvemos a conversar después.

AR - Ojalá que todos nuestros hermanos estén celebrando como nosotros este gran honor que ha sido tener este premio y particularmente desde un liceo público.

-------------
Edición: Mauricio Erramuspe

Registro

Seleccionar Newsletters:
×