Ingeniera y empresaria

María Victoria Alonsopérez: una emprendedora joven, su aporte al agro y los proyectos aerospaciales

Una patente presentada por una uruguaya recibió el premio al Mejor Joven Inventor. María Victoria Alonsopérez es una joven ingeniera uruguaya que diseñó un dispositivo para controlar el ganado a distancia, el Chipsafer, que ya recibió dos premios internacionales. Fundó la empresa Innovative Efficient Engineering Technologies con la cual pretende comercializar este producto. Además realizó estudios fuera del país relacionados con el tema espacial, su verdadera pasión desde que es niña. Es la primera uruguaya en cursar un posgrado de ingeniería aeroespacial. "Siempre quise ser emprendedora, me encanta estar innovando" dijo Alonsopérez en diálogo con En Perspectiva. Además destacó que su gran objetivo es "en algún momento tener una empresa que haga naves espaciales" señaló.

(emitido a las 8.51 Hs.)

EMILIANO COTELO:
La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) entrega todos los años a nivel mundial el premio al Mejor Joven Inventor. La premisa es que los aspirantes “aporten una solución a un problema”. Este año, el reconocimiento le correspondió a una patente presentada por una uruguaya: María Victoria Alonsopérez.

María Victoria diseñó un dispositivo que permite monitorear el ganado a distancia y tener información al instante de la ubicación de cada animal y de su temperatura. El productor podrá así controlar en tiempo real cualquier cambio y prevenir contingencias; en especial, prevenir la aftosa, pero no solo eso.

Chipsafer, que así se llama este sistema, ya había tenido un primer reconocimiento importante el año pasado cuando recibió el premio a los Jóvenes Innovadores de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), para lo cual había tenido que competir con 400 candidatos de 77 países.

Pero estos son solo los últimos eslabones de una larga cadena de proyectos a los que María Victoria ha estado vinculada, pese a que tiene solo 26 años.

Vale la pena conocer esa historia. Para eso recibimos esta mañana a María Victoria Alonsopérez, ingeniera en electrónica y telecomunicaciones, graduada en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República.



EC - Hablemos del Chipsafer. ¿En qué consiste este dispositivo por el cual acabas de ganar este premio?

MARIA VICTORIA ALONSOPÉREZ - Es un dispositivo que puede monitorear distintos parámetros en el ganado a distancia. O sea, yo tengo un dispositivo, se lo coloco al animal y tengo distintos sensores para detectar distintos parámetros; toda esa información después se manda a una computadora en la compañía, procesamos la información y se la damos al productor rural.

EC - ¿Qué tipo de parámetros puede relevar?

MVA - Por ejemplo, la temperatura y también movimiento. Podemos detectar la posición exacta donde se encuentra el animal.

EC - ¿Eso implica colocarle a cada vaca, a cada novillo qué cosa?

MVA - Depende de la aplicación, siempre habría que colocarle un collar. Si lo que se quiere es monitorear enfermedades, entonces solo una muestra representativa de animales tendría que tener. Pero si lo que se quiere es tener la posición de todos los animales en todo momento, por ejemplo para controlar casos de abigeato, entonces todos los animales lo tendrían que tener.

EC - ¿De qué manera sale la información rumbo a ese sistema central?

MVA - Depende del lugar. En Uruguay tenemos muy buena conectividad de celulares, entonces es a través de la red celular. En otros países estamos estudiando la posibilidad de que sea vía satélite.

EC - ¿Cómo surgió la idea? ¿Por qué te pusiste a trabajar en un proyecto como este?

MVA - Desde que ocurrió acá en Uruguay el tema de la aftosa, hace unos años, siempre pensé cómo es que no se puede tener una solución tecnológica que pueda prevenir esto. Siempre tuve la idea, pero nunca la llevé al papel. El año pasado me enteré de que había una competencia para jóvenes innovadores que hacía la UIT y era justo para ese tipo de ideas, para algo que fuera bueno para tu región y que usara tecnología. Entonces dije: acá pongo todo en papel. Mandé la idea y después me dijeron que había ganado la competencia. Ahí decidí empezar la empresa y empezar a hacer el desarrollo del producto.

EC - El Chipsafer ya recibió dos premios fuera del país, el de la UIT, y ahora, casi un año después, el de la OMPI. ¿Qué consecuencias prácticas tuvo cada uno de ellos para ti?

MVA - El primero me impulsó a empezar la empresa. Capaz que no tenía muy pensado eso antes de presentarme a la competencia, pero entonces la cofundé con mi socio, Sebastián Berchesi, y empezamos a trabajar. Logramos obtener fondos de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) del programa de fondos para prototipo innovador. Y después también presentar la patente, esa fue una de las cosas que nos impulsaron en la competencia. Después me enteré de este llamado que hace la OMPI, la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual de acá de Uruguay me nominó, y cuando me enteré de que había ganado también.

EC - Cuando se analiza el desarrollo que Uruguay tiene en ciencia, tecnología e innovación suele señalarse que producimos muy pocas patentes por año. Entonces esto de que Chipsafer ya esté patentado no es menor. ¿Fue complicado tener la patente de este invento?

MVA - No, lo único que tuve que hacer fue trabajar con un estudio de abogados, el estudio Fernández Secco & Asociados. Trabajamos en hacer la patente. Eso llevó un par de meses, porque es difícil, hay que contemplar todo; es muy fácil copiar, entonces hay que fijarse en cada posibilidad. Y después la presentamos acá, en Estados Unidos y en algunos países de la región.

EC - ¿Efectivamente no había antecedentes?

MVA - De este tipo de sistema así, no. Había cosas que detectaban parámetros pero de distinta forma, con esta forma que diseñé no.

EC - ¿En qué consistió el apoyo de la ANII?

MVA - Nos destinaron los fondos para el prototipo innovador. Como máximo te destinan unos 70.000 dólares, y nos destinaron el máximo, así que estamos muy contentos.

EC - ¿Otros apoyos del Estado?

MVA - No, por ahora no. Solo nos presentamos a la ANII.

EC - Con eso fue suficiente. ¿Como emprendedora tenés la impresión de que se necesita mayor apoyo del Estado?

MVA - Ayer justo estaba hablando con gente de la Dinapyme (Dirección Nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas) que nos va a ayudar también. Hay programas, pero yo por ejemplo como estudiante de ingeniería el año pasado no sabía mucho de negocios, entonces si queremos empezar nuestra propia empresa o desarrollar nuestros propios proyectos un curso en eso en la facultad estaría bueno.

EC - Hablemos de las posibilidades de comercialización. El Chipsafer todavía no está a la venta. ¿Cuáles son los estudios de viabilidad que se han hecho? ¿En Uruguay es viable un sistema así?

MVA - Sí, ya tenemos interesados de Uruguay y de la región. Lo que tiene de bueno este sistema es que es bastante económico. Nosotros sabíamos que a menos que hiciéramos un sistema económico, no iba a funcionar, porque si tenemos que agregarle costos al productor rural no es viable. Pero el costo amerita por todos los beneficios que le va a producir, porque le hicimos unos cambios para que también sea bueno para el control de abigeato.

EC - Ese es otro problema en Uruguay.

MVA - Claro, lo hicimos por los pedidos que teníamos, nos decían: “Esto está muy bueno, pero si aparte me agregás esto, lo compro”. Entonces lo rediseñamos para que fuera bueno también para controlar eso.

EC - ¿Cómo viene el proceso de comercialización?

MVA - Esperamos estar en el mercado el año que viene. Todavía tenemos que terminar algunas pruebas, porque una cosa es tener un prototipo y otra cosa es tener un producto. Tenemos que estar cien por ciento seguros de que va a funcionar y no nos van a devolver todo porque está funcionando mal.

EC - Es un producto con posibilidades de exportación, además.

MVA - Sí, ya tenemos interesados en África que quieren el sistema. Les dijimos que esperen un poco, hasta que salgamos al mercado.

EC - Tú has decidido además convertirte en empresaria. En realidad has fundado dos empresas a lo largo de este año 2013, y una de ellas, IEET (Innovative Efficient Engineering Technologies), es la que está asociada específicamente al Chipsafer. ¿Por qué una empresa?

MVA - Para desarrollar el producto y comercializarlo. Precisábamos tener el marco legal para poder contratar gente, ahí decidimos hacer la empresa para desarrollar el producto.

EC - En el sitio web puede verse de qué manera se presenta esta empresa, por dónde van sus ofertas y el desarrollo que tiene. Es una empresa muy chica por ahora: tu socio, tú y…

MVA - … y después tercerizamos. Trabajamos con gente pero intentamos tercerizar por un problema de costos.

EC - Revisando tu información disponible en la web veía que este año creaste una segunda empresa: Sky Precision. ¿Para qué?

MVA - Es una empresa que usa drones para agricultura de precisión. La empecé porque este año tuve la posibilidad de ir a la Universidad de la Singularidad, en el NASA Ames, por suerte obtuve una beca. Ahí nos dieron un curso intensivo de nuevas tecnologías, nos mostraron los drones y quedé encantada. Hicimos unas pruebas en California en algunos viñedos…

EC - Un dron es una nave no tripulada.

MVA - Exactamente.

EC - Por supuesto que hay de distintos tamaños, según lo que se precise hacer con ellos. Se hicieron muy famosos por el uso bélico de los drones utilizados por Estados Unidos para desarrollar ataques a distancia y sin que corra riesgo la tripulación, etcétera. Pero hay toda otra línea de trabajo con los drones de uso pacífico, de uso constructivo. ¿Entonces?

MVA - Nosotros queremos usarlo para monitorear agricultura. Monitoreamos y después le damos recomendaciones al productor rural de cómo mejorar sus cultivos.

EC - ¿Alguna aplicación práctica en ese sentido?

MVA - Le podemos decir dónde hay que poner más fertilizante, dónde se está precisando más hidratación. En California los volábamos en viñedos y hacíamos eso, les decíamos si la hoja tenía alguna enfermedad, si precisaba más agua en algún lugar y le dábamos la posición exacta de adonde tenía que ir a hacer las mejoras.

EC - Este desarrollo también implica inversiones, no sé de qué monto. ¿Cómo te estás manejando con el capital de riesgo? ¿Cómo estás poniendo en marcha una empresa como esta?

MVA - Tengo dos socios, uno brasileño y el otro chileno; el chileno nos está dando los fondos y el brasileño y yo estamos trabajando.

***

EC - Volviendo al Chipsafer, este sistema que tuvo los dos premios internacionales, uno el año pasado y otro este, el dispositivo que permite conocer al instante la ubicación del ganado y la temperatura de cada animal, una tecnología que tiene distintas aplicaciones, tengo preguntas de los oyentes. Por ejemplo: “Hubo un proyecto parecido que se presentó en la feria Ingeniería deMuestra. ¿Es el mismo?”.

MVA - No, conocí a los chicos, pero es diferente el sistema. Los conocí cuando fui a Ingeniería deMuestra también, no sabía. Pero es diferente la forma de comunicación, ellos tienen un sistema diferente.

EC - ¿Van a ser una competencia tuya?

MVA - No, hablé con los chicos y la idea sería trabajar con ellos en algún momento.

EC - Asociarse.

MVA - Sí; por ahora no hablamos de nada, hablé solo en Ingeniería deMuestra. Lo que tienen ellos está bueno, es mejor en el tema de ingeniería en computación, porque son de ingeniería en computación, y lo mío es más el hardware.

EC - Daniel pregunta si se puede combinar con el chip que se usa para la trazabilidad del ganado, las caravanas que ha implantado el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

MVA - Sí, esa es la idea. Estamos trabajando con gente que está trabajando con la caravana, la idea es hacer algo que sea compatible.

EC - ¿Una única pieza?

MVA - Podría ser. O las dos, pero que se comuniquen.

EC - José de la Aguada pregunta si el sistema puede aplicarse a otras especies de animales.

MVA - Sí; cuando presenté el proyecto en una conferencia este año vinieron interesados a consultarme si se podía colocar en camellos.

EC - Supongo que esos interesados no eran de acá…

MVA - (Se ríe.) ¡No, no!

EC - “Un comentario más –dice el oyente–, esta tecnología trasciende a la vaca. El día que las vacas ya no sean tanto negocio ese invento va a tener aplicaciones en otras áreas.” ¿Tú tenés esa misma impresión?

MVA - Sí, estamos estudiando en qué otras áreas puede tener aplicación.

EC - ¿Por ejemplo?

MVA - Yo tengo sensores que trasmiten información, entonces en realidad se pueden poner en cualquier otra cosa.

EC - ¿Algún caso concreto que se te ocurra en este momento?

MVA - En maquinaria en movimiento…

EC - Enseguida hablamos de la María Victoria astronauta (risas). Con ese otro ángulo de nuestra invitada venimos enseguida.

***

EC - Estamos conociendo a María Victoria Alonsopérez, una representante perfecta, podríamos decir, de una nueva generación de jóvenes emprendedores uruguayos.

***

EC - María Victoria tiene 26 años y una larga historia de creaciones, premios, salidas del país… Lo más nuevo es la distinción que le otorgó la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, el premio al Mejor Inventor Joven, por la patente del Chipsafer, esta tecnología que permite conocer al instante la ubicación del ganado y distintos parámetros del animal. Una tecnología que, entre otras cosas, permite atacar a tiempo la aftosa o controlar el abigeato.

Tú eres ingeniera en electrónica y telecomunicaciones. Pero en tu perfil en LinkediIn dices que tu “pasión más grande ha sido desde siempre el espacio”…

MVA - Exactamente.

EC - ¿Dónde nació esa vocación?

MVA - Desde que era muy chica, mi papá me pasó esa vocación por lo del espacio.

EC - Pero tu papá es contador público…

MVA - Sí.

EC - ¿Entonces?

MVA - Cuando yo tenía cuatro años él estaba escribiendo números en una hoja de papel, le pregunté para qué servían esos números, entonces me llevó a la ventana, me mostró la Luna y me dijo que el hombre había llegado a la Luna gracias a la combinación de esos números. Quedé superimpresionada…

EC - ¿Ese fue el disparador?

MVA - Sí, completamente. De ahí en más siempre quise ser la que podía llevar a los humanos al espacio. Ahí decidí: quiero seguir ingeniería aeroespacial.

EC - ¿Y desde entonces ese norte se mantiene?

MVA - Sí, se mantuvo siempre. Me preguntaban en el colegio, cuando estaba en primero de escuela, qué quería ser, todos los chicos decían “jugador de fútbol”, las chicas “bailarinas” y yo que quería ser ingeniera aeroespacial. Obviamente se reían, nadie me creía.

EC - ¡En Uruguay!

MVA - Exactamente. (Se ríe.) Nadie me creía, pero siempre tuve esa pasión.

EC - Tengo entendido que tu primer proyecto lo desarrollaste también muy chica, en el liceo. Se trataba de estudiar las dificultades y las posibilidades de colonizar el planeta Marte.

MVA - Sí.

EC - ¿En qué consistía?

MVA - Yo había hecho un estudio de cómo era posible la vida posible en Marte. Era con una idea de terraformación, hacer que Marte se pareciera más a la Tierra. Eran años de desarrollo, primero sería solo vivir en colonias en cápsulas en Marte. Lo presenté cuando tenía 14 años en una feria de ciencias…

EC - ¿En una feria de ciencias acá en Uruguay?

MVA - Sí, acá en Uruguay. Después me invitaron a presentarlo en la Facultad de Ciencias, en el Planetario, donde justo había una exhibición de Marte. Seguí todos esos estudios, porque siempre tuve pasión, siempre me encantó Marte sobre todo. Y cuando tenía 21 años saqué una beca de la Federación Internacional de Astronáutica para presentar este proyecto en el congreso de la Federación Internacional de Astronáutica, que era en Corea.

EC - ¿Cuántos aspirantes había?

MVA - Para esa beca eran alrededor de 120.

EC - Y entraste.

MVA - Y entré. No lo podía creer.

EC - O, mejor dicho, saliste, porque esa fue una de tus primeras excursiones afuera del país con estos temas.

MVA - Sí, exactamente. Fue algo increíble para mí. Llegué a ese lugar, y eran todos expertos, gente que trabajaba en NASA, en la Agencia Espacial Europea, de las principales empresas privadas de ingeniería aeroespacial, y ahí estaba yo presentando mi proyecto. Fue como un sueño cumplido. De ahí en más seguí haciendo cosas en el área de ingeniería aeroespacial. Soy coordinadora regional para una organización que se llama Consejo de la Generación del Espacio, una organización del Programa de las Nacionales Unidas para las Aplicaciones Espaciales. Intentamos hacer eventos en la región y que la gente que tenga interés en lo aeroespacial pueda participar.

EC - Supongo que en esa línea entra tu participación en el diseño del primer satélite uruguayo.

MVA - Claro, el proyecto final de mi carrera -con el que me recibí- fue el sistema de determinación de actitud del primer satélite uruguayo. Lo hice con dos amigos.

EC - ¿Qué es eso del sistema de determinación de actitud de un satélite…?

MVA - (Se ríe.) Es saber en todo momento para dónde está apuntando. El satélite cuando se lanza tiene una cierta velocidad y nosotros tenemos que saber para dónde está mirando en todo momento.

EC - ¿Y eso no está inventado ya?

MVA - Sí, lo hicimos para acá, pero no es nada nuevo. Todos los satélites lo tienen que usar.

EC - Pero el proyecto del satélite uruguayo precisaba un sistema de ese estilo…

MVA - Claro, precisaba eso, y nosotros lo hicimos.

EC - … y tú desarrollaste uno a escala de las posibilidades de Uruguay.

MVA - Claro, el satélite uruguayo es un pequeño satélite. Lo más importante es que consuma poco, tiene muchas características que restringen bastante lo que se puede hacer.

EC - ¿En qué fase está el proyecto de satélite?

MVA - Después de que dejé la facultad me desligué del proyecto, pero sé que Antel le dio fondos, ahora es el AntelSat y se debería estar por lanzar, creo que se lanza a principios del año que viene.

EC - ¿Qué importancia le adjudicas al hecho de que Uruguay cuente con su propio satélite, aunque sea uno a esta escala como el que tú estabas describiendo recién?

MVA - Me parece que es superimportante, porque es nuestra forma de entrar en el mundo aeroespacial, que es el mundo del futuro. Espero que este proyecto siga y que se sigan haciendo satélites…

EC - ¿Es posible pensar que Uruguay desarrolle algún día un programa espacial?

MVA - Y sí, ¿por qué no? Sería bueno, podríamos desarrollar para exportar también. En Argentina se están lanzando satélites pero de los grandes, de los de billones de dólares; en Brasil lo mismo. Así que sí, ¿por qué no?

***

EC - María Victoria, ¿cómo viene tu vínculo con la Universidad Internacional del Espacio (uie)?

MVA - Fui a esa universidad en el 2011…

EC - ¿Dónde está?

MVA - Es una universidad que tiene sede en Francia, pero hace cursos de posgrado, de tres meses, en distintas partes del mundo. Yo lo hice en Austria, porque en ese momento se estaba enfocando en pequeños satélites, que era lo que más me interesaba. Así que fui ahí a la universidad y fue una de las mejores experiencias de mi vida, porque te enseña todo del espacio, distintas tecnologías, pero siempre relacionado. Conocés a los que están liderando en toda esa área, es muy bueno.

EC - ¿Ha habido otros uruguayos allí?

MVA - No, yo fui la primera. Espero que vayan más, pero por ahora sigo siendo la única.

EC - ¿Cuánto tiempo estudiaste en la uie?
    
MVA - Ahí estuve tres meses. Pero al año siguiente, cuando tuvo lugar en el Centro Espacial Kennedy, estuve trabajando, daba clases, era la profesora adjunta de Ingeniería Aeroespacial. Estuvo muy bueno porque estaba trabajando en el Centro Espacial Kennedy, que es de NASA, uno de mis lugares favoritos, y pudimos ver dos lanzamientos. Yo nunca había visto lanzamientos de tan cerca, fue una experiencia increíble. Ahí también aprendí muchísimo.

EC - O sea que ya no solo es María Victoria estudiante en la uie, sino también docente…

MVA - Sí, por suerte tuve la posibilidad de trabajar ahí, y fue una experiencia muy buena.

EC - ¿Algún proyecto en el que hayas estado metida en esa parte de tu actividad?

MVA - Con dos amigos diseñamos un experimento que volamos en una plataforma de gravedad cero. Era un experimento médico para controlar la intolerancia ortoestática en los astronautas.

EC - ¿Qué es eso?

MVA - Después de estar mucho tiempo en ingravidez al llegar, por ejemplo si tuvieran que llegar a Marte, el choque de volver a la gravedad sería muy malo para los astronautas, pueden llegar a desmayarse o a tener un síncope. Entonces hicimos algo para evitar que eso suceda, lo probamos en una plataforma de gravedad cero y funcionó muy bien. Así que ahora seguimos con eso, y lo están siguiendo también doctores en Austria con los que nosotros estábamos trabajando.

EC - Tú iniciaste un desarrollo que ahora siguen otros.

MVA - Sí, lo presentamos en distintos congresos y ahora lo están siguiendo a ver si se puede implementar en astronautas de verdad cuando estén volviendo a la gravedad.

EC - En estos minutos hemos recorrido algunas escalas en tu carrera que impresiona bastante por la velocidad, la variedad, por los temas en los que estás metida desde Uruguay…

MVA - Gracias.

EC - … una trayectoria en la que llama la atención el hecho de que tú no solamente eres una creadora, sino que al mismo tiempo, a continuación, te conviertes en emprendedora, por ejemplo en empresaria. ¿De dónde sacaste esa otra faceta?

MVA - Siempre quise ser emprendedora, pero estaba con la facultad, estaba con distintos proyectos, entonces no lo veía demasiado cercano. Después cuando me presenté a esta competencia el año pasado y la gané, nos impulsaron mucho a empezar la empresa para desarrollar el proyecto… Entonces dije: esta es mi oportunidad, ¿cuándo voy a tener otra oportunidad así? Y decidí empezar la empresa. Pero siempre quise ser emprendedora, me encanta estar innovando… Como viste, no me aburro mucho (risas), cambio de temas bastante rápido. Pero el norte siempre está en lo aeroespacial, usar satélites…

EC - ¿Por cuáles de todos estos temas de que hemos conversado ves que se perfila tu futuro profesional?

MVA - Este reconocimiento de la patente es un empuje muy grande para seguir este proyecto. Y aparte ya empecé la empresa, o sea que quiero que funcione, desarrollarlo…

EC - ¿Vas a seguir instalada en Uruguay, o terminarás en la NASA, o ¡más lejos todavía!, en el espacio?

MVA - (Se ríe.) No, la idea es seguir acá con Chipsafer, con lo de los drones, y en algún momento tener una empresa que haga naves espaciales.

EC - ¿Ese es el objetivo final?...

MVA - Ese es el objetivo final.

EC - … ¿una empresa que construya naves espaciales?...

MVA - Que construya naves espaciales, al estilo… ¿conocés SpaceX de Elon Musk, el millonario? Un estilo así, esa es mi empresa favorita.

EC - Pero no ser astronauta.

MVA - Bueno, astronauta en realidad… al principio decía que no, pero después… Este año hice un vuelo parabólico y me gustó bastante, y aparte estando en la uie… Uno de los que nos aconseja mucho en la empresa de drones es astronauta, entonces hablo con él y… ta, me pasó la pasión. Capaz que me gustaría, sí.

EC - Ahora ya no lo descartás.

MVA - Ahora no lo descarto.

***

EC - Tengo una cantidad de mensajes de los oyentes con felicitaciones. Después te los paso, son demasiados. Dejaste impresionados a los oyentes.

MVA - Gracias, ¡muchas gracias!

***

Transcripción: María Lila Ltaif

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