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Ciencia y Tecnología

Físico Rodolfo Gambini: "Los círculos de discusión y análisis" son el lugar "donde realmente se elabora la ciencia"

El doctor en física Rodolfo Gambini, uno de los científicos uruguayos más destacados dentro y fuera del país, recibió la semana pasada el Gran Premio a la Labor Intelectual, un reconocimiento que entrega el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y que en este caso fue compartido con el poeta Washington Benavídez. En diálogo con En Perspectiva, Gambini aseguró sentirse agradecido por esta distinción que permitirá "llamar la atención sobre las capacidades que el país ha ido desarrollando en materia científica en los últimos 20 años". Entre sus aportes se destaca la teoría de la "gravedad cuántica de lazos", que busca resolver un problema fundamental de la física: la unificación de la mecánica cuántica y la relatividad general. En la actualidad, Gambini preside la flamante Academia Nacional de Ciencias del Uruguay, una institución que se presentará en sociedad en diciembre y que tiene como objetivo principal el asesoramiento al gobierno "en un momento en que el país tiene que encarar grandes transformaciones en su estructura productiva y tecnológica".

Físico Rodolfo Gambini: "Los círculos de discusión y análisis" son el lugar "donde realmente se elabora la ciencia"


(emitido a las 8.47 Hs.)

EMILIANO COTELO:
Algunos lo comparan con el Premio Nobel, lo llaman “el Premio Nobel uruguayo”.

Es el Gran Premio Nacional a la Labor Intelectual. Lo entrega cada tres años el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), y reconoce “a aquella persona que se haya destacado en actividades culturales que hayan significado honor para la República, por la obra realizada a lo largo de su vida”.

En la edición anterior, en 2009, el galardón había recaído en el historiador José Pedro Barrán. En este año 2012, la selección tuvo sus particularidades. Primero, porque los laureados fueron dos. Y segundo, porque la designación jerarquizó al mismo tiempo a las humanidades y a las ciencias, algo que para muchos no fue casualidad. Lo cierto es que los laureados fueron el poeta y docente Washington Benavides y el doctor en física Rodolfo Gambini.

En En Perspectiva nos interesa conversar con ambos. Hoy el diálogo será con el profesor Gambini. Vale la pena conocer, por ejemplo, que un investigador uruguayo es referencia a nivel mundial en el desarrollo de la llamada “gravedad cuántica de lazos”, que hoy ocupa a centenares de científicos a lo largo del planeta. Pero además, nos interesa bucear en todo lo que Gambini ha hecho para promover el desarrollo de la ciencia y la tecnología en Uruguay, por ejemplo cuando fue director del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba) de 2001 a 2008; cuando luego estuvo entre los impulsores de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), o ahora mismo cuando es el presidente de una institución nueva, la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay (ANCU).

Rodolfo Gambini tiene 66 años, es licenciado en física por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República, doctor en física teórica por la Universidad de París XI y el Instituto Henry Poincaré, en Francia.

Hoy es profesor titular grado 5 con dedicación total en la Facultad de Ciencias de la Udelar. Además integra el directorio de la ANII y es miembro de la Comisión Honoraria del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

En primer lugar, felicitaciones.

RODOLFO GAMBINI:
Muchas gracias.

EC - ¿Cómo observa el hecho de que el Gran Premio a la Labor Intelectual 2012 se haya entregado simultáneamente a un doctor en física y a un poeta?

RG - Pienso que es bueno, porque el país está reconociendo simultáneamente el rol de las humanidades, que tienen una gran tradición en el país, pero aparece ahora la actividad científica que se incorpora y lo hace gradualmente, cosa que tiene cierta lógica.

EC - Esta no es la primera distinción que usted recibe. En el fin de semana estuve repasando una entrevista que hicimos aquí en En Perspectiva hace nueve años, en diciembre de 2003, cuando usted había recibido el Premio Presidencia de la República Reconocimiento a la Labor Científica, y unos meses antes le había tocado un premio de afuera, el Premio Anual en Física de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo. En el ínterin estuvo el 2010, cuando usted recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de la República (Udelar). Usted es un hombre muy discreto y modesto. ¿Cómo se siente cuando lo convocan para entregarle una de estas distinciones?

RG - No cabe la menor duda de que es un gran honor. Yo me siento muy agradecido con el Uruguay, porque para mí las formas de reconocimiento centrales en mi actividad son de otra índole.

EC - ¿Cómo es eso?

RG - Claro, quizás la máxima aspiración que puede tener un científico no es la producción de trabajo científico sino la posibilidad de participar en los círculos de discusión y análisis y debate de los trabajos, donde realmente se elabora la ciencia. La ciencia es una actividad que no es individual, es una actividad de conjuntos de personas.

EC - Los liderazgos individuales también importan.

RG - Sin duda, importan y mucho, y uno no tiene acceso a esos círculos si no ha hecho contribuciones relevantes. Pero es muy grande la satisfacción de poder participar en un trabajo que es eminentemente creativo. De alguna manera la física es una actividad de carácter internacional, la física produce conocimiento universal, las leyes de la física se aplican en todo lugar y en todo instante de tiempo.

EC - Sí, no tiene sentido pensar en una física uruguaya.

RG - Claro, cosa que no ocurre con otras ciencias. Entonces hay que sentirse doblemente agradecido cuando en el Uruguay se reconoce un trabajo que trasciende mucho más afuera que hacia el interior.

EC - ¿Lo pone un poco incómodo eso de subir a un escenario, recibir aplausos, una estatuilla?

RG - Sí, sin duda no es algo de lo que yo más disfrute.

EC - ¿Cuál es la ventaja del premio?

RG - Creo que la ventaja fundamental del premio es llamar la atención sobre las capacidades que el país ha ido desarrollando en materia científica en los últimos 20 años. En ese sentido he venido trabajando mucho e insistiendo mucho sobre los progresos que se han venido realizando, y en fin, si toca que se personifique en uno, así sea, para el bien del desarrollo de la comunidad, lo cual pienso que va a ser de enorme utilidad para el futuro del país.

EC - En Uruguay tenemos pocos científicos si consideramos la proporción con respecto a la población. ¿En qué tasa andamos?

RG - Andamos alrededor del 1% de la población económicamente activa.

EC - ¿Y cuál es la proporción en los países desarrollados?

RG - Anda entre el 7% y el 1%. Hay que comparar el ritmo de crecimiento, cuando yo regresé al país en el año 87 el número de científicos pasaba levemente el centenar y hoy tenemos 1.500 científicos que pertenecen al SNI.

EC - Hemos mejorado en estos 30 años.

RG - No nos comparamos todavía con los países de la región, tanto Argentina como Brasil tienen porcentajes mayores. Y el ritmo de crecimiento es del orden de un 7, 8% anual, quiere decir que necesitaremos unos 10 años para duplicar el número de investigadores en el Uruguay.

EC - Le preguntaba por estos números no pensando necesariamente en el hoy –aunque viene bien ubicar qué está pasando hoy–, sino tratando de ir hacia atrás en el tiempo, a su adolescencia, porque si hoy se puede decir que tenemos pocos científicos, me imagino que cuando usted resolvió a qué dedicarse el panorama era todavía más desolador en ese sentido. ¿Cuántos doctores en física podía haber en Uruguay cuando usted era joven?

RG - Había uno.

EC - Uno. ¿Recuerda en qué momento de su adolescencia tuvo claro que su vocación era la física?

RG - Fue muy pronto, fue cerca de los 10 o 12 años que empecé incluso a garabatear cuadernos tratando de crear física.

EC - ¿Y por qué?, ¿para qué? ¿Qué fue lo que encontró de atractivo en la física?

RG - En la entrega del Premio a la Labor Intelectual relataba que me impactó mucho el trabajo científico de los grandes creadores de la física moderna, Einsten y Heisenberg, los creadores de la relatividad general y la mecánica cuántica. Mi padre tenía una colección de clásicos de la física y yo los leí de muy joven y crearon en mí una especie de maravilla por una forma de vida que me pareció enormemente llena de sentido.

EC - ¿A qué se dedicaba su padre?

RG - Mi padre estaba vinculado a la ingeniería.

EC - O sea que hubo un ambiente familiar que ayudó, que empujó.

RG - Exactamente. Y también había una sintonía casi previa, desde muy niño yo tenía una especie de necesidad de entender, una conciencia de lo maravilloso de la vida que necesitaba una explicación para mí.

EC - Justamente, iba a preguntarle qué fue lo que lo apasionó de esta ciencia en particular, para qué quiso dedicarse a la física.

RG - De alguna manera yo identifiqué en la física la forma de responder las preguntas que siempre se han planteado los seres humanos y que tradicionalmente se trataron de responder a través de la filosofía. En estos tiempos me parecía que la física daba respuestas más seguras, aunque no siempre las más manejables. Dentro de la filosofía el rango de la imaginación es mayor, en física uno tiene poco margen de maniobra, pero tiene una mayor aproximación a los hechos, y a partir de ahí la posibilidad de reflexionar sobre su significado.

EC - Reflexionar, investigar implica el riesgo de fracasar. ¿Cómo se plantaba frente a ese desafío? Porque no es obvio que un investigador logre conclusiones en los temas en los que se sumerge.

RG - Exactamente. Digamos que la vida de un investigador pasa por diversas etapas, si tiene suerte; si no, se queda en la primera. Básicamente un investigador comienza realizando un doctorado que lo prepara para la actividad, y con eso adquiere algunas técnicas. Sus primeros trabajos están muy vinculados a las técnicas aprendidas, es decir, más que hacer lo que a él le interesa o prefiere, termina trabajando en lo que puede. Y así fue conmigo también, en los primeros años trabajé en temas muy vinculados a mi formación de doctorado. Pero tuve la suerte de poder ir derivando, porque fui descubriendo relaciones con otros temas, de manera que ya a los siete u ocho años pudimos generar una nueva técnica que permitía tratar las interacciones fundamentales y que un poco inició todo este proceso.

EC - Pero antes, cuando resolvió qué hacer, cuando se metió en la carrera, ¿cómo pensaba en eso, en lo duro que de algún modo es el trabajo en el que se estaba involucrando? No duro desde el punto de vista físico, no es que usted vaya a tener que hacer un desgaste físico.

RG - Requiere un esfuerzo casi sin interrupciones, el físico es una persona que trabaja los fines de semana, regularmente trabaja muchas horas al día, sobre todo el físico teórico, porque no requiere siquiera un laboratorio, puede trabajar en su casa o donde sea. Evidentemente uno parte de una cierta confianza en sus capacidades personales, sin ella es muy difícil lanzarse a un tema como este.

***

EC - Uno de los desafíos más profundos de la física es la unificación de las dos teorías que dan cuenta de todos los fenómenos conocidos: la mecánica cuántica y la relatividad general. Ese es un capítulo en el que usted ha hecho aportes de primera línea, para el desarrollo de la “gravedad cuántica de lazos”. Hay oyentes que tienen claro eso e incluso piden que no desperdiciemos la oportunidad de preguntarle. Gerardo, del Buceo, acaba de mandar un mensaje en esa dirección. ¿Podemos explicar brevemente de qué se trata?

RG - La gravedad cuántica de lazos es un desarrollo posterior a lo que nosotros llamamos el cálculo de lazos, que permitía tratar tres de las cuatro interacciones fundamentales de la física con un esquema matemático común. En física hay cuatro interacciones fundamentales, que son el electromagnetismo, la interacción electromagnética, las interacciones que se llaman débiles y fuertes que intervienen en todos los fenómenos nucleares y la interacción gravitacional. Todas las demás son fuerzas derivadas de estas cuatro.

Nosotros desarrollamos una técnica que permitía describir en forma unificada, desde el punto de vista del formalismo utilizado, tres de estas interacciones, que son la electromagnética, la débil y la fuerte. Esa técnica está basada en el uso de ciertos conceptos geométricos con los que uno mide las propiedades del espacio a partir del estudio de recorridos cerrados. A esos recorridos cerrados les llamamos lazos. Entonces mirando los valores que toman ciertas magnitudes para cada uno de los recorridos cerrados que uno puede tener en un espacio, puede saber todas las propiedades de estas tres fuerzas.

Ese trabajo fue realizado entre el año 80 y el año 86. En el año 86 hubo desarrollos, que no fueron nuestros sino básicamente de un físico hindú, Abhay Ashtekar, que logró mostrar que la fuerza gravitacional que había quedado excluida de esta descripción podía describirse con los mismos elementos que las otras tres fuerzas. A partir de esa observación resultó que la fuerza gravitacional también podía incluirse en el esquema matemático que habíamos desarrollado. Y de esa manera nació la posibilidad de tratar a las cuatro fuerzas simultáneamente, por un lado, y la posibilidad de tratar a la gravedad y a la mecánica cuántica, por el otro, y se puede decir que nació la gravedad cuántica de lazos.

EC - ¿Y qué importancia tiene? Porque estamos hablando de temas ásperos seguramente para muchos oyentes, pero creo que vale la pena hacer el esfuerzo de describir y acercar este tipo de conocimiento. ¿Cuál es la significación de un desarrollo como ese?

RG - La reactividad general describe los fenómenos de gran escala, básicamente los fenómenos astronómicos; la mecánica cuántica describe los fenómenos microscópicos, y a partir de los microscópicos, muchos fenómenos cotidianos que están construidos de elementos microscópicos. El tema es que no tenemos una descripción unificada, y según el problema que uno quiere estudiar, tiene que elegir utilizar una teoría, la relatividad general, u otra, la mecánica cuántica. No solamente no tenemos una descripción unificada, sino que siempre que pasa esto de que no hay una única descripción hay fenómenos que quedan afuera.

EC - Hay fenómenos que quedan fuera de las dos teorías.

RG - Exacto.

EC - ¿Por ejemplo? ¿Cuál?

RG - Por ejemplo, fenómenos que involucran energías sumamente intensas o densidades sumamente altas, fuerzas muy grandes o distancias muy pequeñas incluso con relación a los tamaños atómicos. Estos fenómenos se han dado y se dan en el universo en lugares muy exóticos, como el interior de los agujeros negros. Cada galaxia tiene en su centro un agujero negro, la Vía Láctea en particular lo tiene y juega un rol fundamental en la dinámica de la galaxia y por lo tanto en nuestra vida, y en la Gran Explosión inicial que de acuerdo con las teorías actuales generó el universo donde nos encontramos.

EC - El Big Bang.

RG - En esos primeros instantes, la única descripción accesible sería la gravedad cuántica, entonces nosotros no podemos alcanzar a entender cómo se produjo el Big Bang. Y justamente, la gravedad cuántica de lazos y un segundo enfoque que se llama el enfoque de supercuerdas permiten estudiar procesos como este. Por otra parte, hay muchos otros procesos que involucran a la gravedad cuántica, que esencialmente pone límites a las posibilidades de medir cualquier magnitud con una precisión infinita.

EC - ¿Cómo es esto?

RG - Por ejemplo, se han hecho grandes progresos en la construcción de relojes para medir el tiempo. El reloj es quizás el instrumento que permite medir con mayor precisión, se puede medir con un error de billones de billones de partes, el error de un reloj atómico es una billonésima de billonésima de segundo. Estos relojes han venido mejorando anualmente, sin embargo si uno cree en las teorías de gravedad cuántica actuales, va a haber un límite –del que todavía estamos muy lejos– que es insuperable, uno no puede lograr la construcción de relojes que den precisiones mayores que un cierto límite. Y eso pasa con otras magnitudes físicas.

EC - De ahí la importancia de la gravedad cuántica de lazos.

RG - De ahí la importancia de la gravedad cuántica de lazos e implicaciones a veces sorprendentes, en particular una que notamos en años recientes con relación a la comprensión de la mecánica cuántica. La mecánica cuántica es una teoría muy exitosa desde el punto de vista experimental, ha dado lugar a una gran cantidad de aplicaciones, desde los láseres hasta los semiconductores, toda la electrónica moderna está basada en la mecánica cuántica, pero desde el punto de vista fundamental la teoría tiene algunas debilidades que no terminan de resolverse, que se olvidaron rápidamente debido a sus éxitos tanto en las aplicaciones como los experimentales, pero las dificultades siguen estando ahí. Son dificultades conceptuales, no termina de entenderse la teoría. Y estos límites que se pueden establecer en las mediciones del tiempo en particular pueden resultar útiles para resolver las dificultades que tiene la mecánica cuántica.

EC - ¿Usted está todavía activo en ese tipo de trabajos, o pegó aquel empujón con los colaboradores que tuvo y después se dedicó a otras tareas?

RG - Estoy sumamente activo. Se podrían marcar tres contribuciones importantes en mi vida. La primera es la que mencioné, que es de los 80. La segunda es de fines de los 90, ahí mostramos que la gravedad cuántica podía dar lugar a hechos observables experimentalmente, y esos trabajos generaron después un área de la física que se llama fenomenología de la gravedad cuántica, en la que participan astrofísicos, astrónomos y especialistas en física de partículas que procuran proporcionar distintos experimentos que podrían mostrar cómo se manifiesta la gravedad cuántica. Y la última contribución tiene que ver con estos límites y el problema del tiempo, es decir cómo se define el tiempo desde el punto de vista físico. Esta es una contribución del 2006 al 2009, es muy reciente.

EC - Como usted señaló, el físico no trabaja solo, y un físico uruguayo en especial desarrolla su tarea en coordinación, en colaboración con otros colegas de distintas partes del mundo. Lo que quizás los oyentes no tengan en su cabeza es la posibilidad de que a partir del papel que le ha correspondido a usted en este tipo de investigaciones han venido estudiantes, físicos, colegas suyos a acompañarlo acá, a trabajar con usted acá, lo que estamos acostumbrados a ver en sentido inverso ha pasado con nuestro país.

RG - Exacto, hemos recibido investigadores que han venido a trabajar al Uruguay, de distinto origen, algunos europeos, recientemente algún español, gente del Medio Oriente, que han venido tanto a colaborar como profesores como a estudiar, a realizar doctorados en el país.

EC - ¿Con qué frecuencia se da eso acá?

RG - No con demasiada frecuencia, pero se da en ciertos laboratorios que tienen un gran nivel, por ejemplo en algunos laboratorios en el área biológica.

EC - En este campo, el de la física teórica, ¿cuántas veces pasa esto?

RG - En el campo de la física teórica ha pasado en no más de media docena de oportunidades.

***

EC - A partir de las explicaciones que usted ha dado aparece la pregunta, que siempre surge, hay oyentes que la formulan, que podríamos sintetizar de esta manera: ¿para qué sirve que Uruguay destine recursos a este tipo de investigaciones? ¿Tiene una respuesta?

RG - Sí, la respuesta va por dos caminos. El primero es que la ciencia, como estuvimos hablando, da una descripción unificada del conocimiento, uno no puede hacer ciencia yendo directamente a la aplicación, uno tiene que hacer ciencia partiendo de las leyes fundamentales. De manera que el hecho de que Uruguay disponga de científicos con un buen dominio de los fundamentos de la ciencia es la base para todo el desarrollo que puede haber en una disciplina como la física, pero hoy en día la física también se utiliza de manera muy intensa en áreas como la química o incluso la biología. De manera que formamos parte de una pirámide de conocimiento que necesita tener los distintos escalones más o menos armados.

Por otra parte, desde el punto de vista más internacional, durante muchos años se pensó que la relatividad general era una ciencia inútil, los ingenieros casi en ninguna parte del tiempo estudiaban relatividad general, hasta que se construyeron los GPS y se descubrió que sin relatividad general no funcionaban, daban errores del orden de las decenas de metros, cuando hoy en día dan errores del milímetro en la ubicación de un cuerpo, debido a las correcciones de relatividad, primero relatividad especial y luego relatividad general. Fueron los físicos que les hicieron notar a los ingenieros que si no tomaban en cuenta esos efectos no iban a poder mejorar las mediciones, por más que mejoraran la precisión del instrumental tecnológico.

EC - ¿Entonces?

RG - Si bien yo trabajo en áreas que se comparan en el grado de abstracción con la relatividad general, estoy convencido de que en las próximas décadas va a haber aplicaciones derivadas de estos trabajos.

***

EC - Tenemos preguntas de los oyentes.

ROMINA ANDRIOLI:
Le llegan algunos saludos, por ejemplo Nelson de Colonia Valdense dice que fueron compañeros en el liceo Zorrilla y que el liceo también dio buenos científicos.

RG - Muchas gracias, Nelson, por los saludos, te saludo a ti también. Sí, recuerdo con mucho cariño el liceo Zorrilla y recuerdo con mucho cariño a mis profesores de las humanidades sobre todo, que eran realmente excelentes. Mis grandes profesores de física los encontré en la Facultad de Ingeniería.

EC - Después Lorenzo destaca a su padre, Walter S. Gil, fundador del Instituto de Física de la Facultad de Ingeniería y pionero en América del Sur en temas de física.

RG - Sí, Walter Gil fue director del Instituto de Física de la Facultad de Ingeniería hasta mediados de los 60, trabajó sobre todo en temas vinculados al electromagnetismo y era una de las figuras de la física hasta ese entonces.

EC - Más preguntas.

RA - La entrevista ha inspirado algunas preguntas, por ejemplo si se puede hacer en Uruguay un doctorado en física. Dice que tiene un hijo que está haciendo la Licenciatura en Física actualmente en la Facultad de Ciencias.

RG - Sí, se puede hacer doctorado, no solamente en física, sino en todas las ciencias naturales desde pocos años después del Pedeciba. Los doctorados funcionan en la órbita del Pedeciba y ya tenemos muchos doctores que han concluido su formación en el Uruguay.

EC - Según destacaba la ingeniera María Simón en la semblanza que hizo en el acto del jueves pasado, usted no solo es un investigador, también ha estado involucrado de manera muy intensa en todos los desarrollos institucionales vinculados con la ciencia y la tecnología en Uruguay. Como mencionamos, estuvo en la fundación del Pedeciba, participó activamente en la creación de la ANII, cuyo directorio integra; por otra parte, es miembro del Consejo Honorario del SIN, y suma y sigue, porque desde hace unos meses preside una institución bastante nueva, que los uruguayos quizás no conocen todavía, la ANCU del Uruguay, que va a hacer su presentación en sociedad en las próximas semanas. ¿Qué es la ANCU?

RG - El Uruguay es un país que tiene muchas características excepcionales. En los temas de la academia, las academias de ciencia en Europa se crearon a comienzos del siglo XVII, la Accademia dei Lincei en Italia en 1603, la Royal Academy en Inglaterra en 1660. En Argentina Sarmiento creó la Academia de Ciencia.

EC - Acá venimos atrasados.

RG - Acá venimos muy atrasados. En Estados Unidos la creó Lincoln. Las academias de ciencia inicialmente tenían un objetivo que era el de la generación misma de la ciencia, un ámbito de discusión, de generación y de promoción de la ciencia. Pero Lincoln creó la academia con el objetivo de que fuera un cuerpo asesor del Gobierno norteamericano con total independencia política del Gobierno. A partir de entonces las academias adquirieron las dos funciones.

Muchos países latinoamericanos pequeños, que casi no tienen ciencia, tienen academia de ciencia. En Uruguay optamos por desarrollar primero la ciencia y después la Academia de Ciencia. Y el objetivo principal de la academia se puede decir que es jugar un papel de asesoramiento en un momento en que el país tiene que encarar grandes transformaciones en su estructura productiva y tecnológica. Entonces creo que viene a cuento y es oportuna en este momento. La academia fue creada por ley en el año 2009, en el año 2011 se constituyó el primer grupo, se eligió un proceso de designación de los académicos de número, que son los miembros activos con poder de voto, que pueden ser hasta 30. Resolvimos que los primeros 15 fueran designados en un proceso de evaluación por pares por colegas de las academias de la región, de Argentina, Brasil y Chile, para que quedara totalmente transparente la forma de designación. Ese proceso se completó en marzo de 2011 gracias a un trabajo muy grande de los ministros, primero de la ingeniera Simón y luego del doctor Ehrlich, y entonces a partir de su constitución la academia comienza a funcionar en la aprobación de sus reglamentos y en la designación de nuevos miembros.

En la actualidad fueron designados cinco nuevos integrantes. Todavía no hemos completado los miembros de número. El proceso es realmente muy cuidadoso, procuramos que no solamente sean investigadores activos muy destacados, sino que además tengan una trayectoria de compromiso con los problemas nacionales, por el rol que queremos darle a la academia, y queremos evitar que la academia se transforme simplemente en un órgano para otorgar distinciones, queremos que tenga un papel muy activo de asesoramiento en distintas actividades. Por suerte tenemos un vínculo muy estrecho con el MEC, que nos ha hecho ya varias consultas.

EC - ¿En qué han sido consultados, por ejemplo?

RG - Por ejemplo, el ministerio está considerando la construcción del Museo de las Ciencias, está planificada la construcción donde estaba la Compañía del Gas. Es un proyecto muy interesante, muy novedoso, con un diseño que realmente transformaría las capacidades de presentar la ciencia en el país y lo haría muy atractivo a nivel internacional. Nosotros le estamos dando asesoramiento científico para que esas cosas tengan, junto con la visibilidad artística que tienen que tener, una sólida base científica. Ese es un trabajo que estamos haciendo junto con el ministerio.

EC - ¿Otro ejemplo?

RG - Estamos trabajando en temas de institucionalidad, estamos reflexionando sobre la institucionalidad de la ciencia. El país se ha dado determinados mecanismos de organización y gobierno de la ciencia que no son los estándares en otros países, entonces estamos analizando cuál es el más adecuado para un país de las características del Uruguay.

EC - Y ahora, esta presentación en sociedad que están preparando para diciembre, ¿qué características tendrá?

RG - Esta es una presentación en sociedad que ya va a una actividad concreta, que se llama “Desafíos ambientales del Uruguay de hoy. Una perspectiva desde la ciencia y la tecnología”. Hemos elegido un tema difícil, porque en este período de crecimiento económico al país se le plantean desafíos muy grandes, importantes en diversas áreas, entonces va a haber una actividad en la que van a participar expertos en cambio global, manejo costero, recursos pesqueros, minería, y teníamos un capítulo especial, tratamiento ambiental de distintos problemas, como tratamiento de residuos, etcétera, desde el punto de vista de la ingeniería, y hemos incluido un tema que es la participación ciudadana. Entendemos que en estos temas es importante informar primero y luego que el conjunto de la sociedad participe opinando, porque si no, después pueden ser conflictivos.

EC - ¿Cuándo y dónde será esto?

RG - Esto se realizará en el Auditorio de Antel el 3 de diciembre.

***

EC - Si le parece, después le paso todas las consultas que han llegado de los oyentes, porque algunas son muy específicas y de repente conviene que usted las conteste directamente por correo electrónico.

RG - Con mucho gusto.

EC - Lo cierto es que la curiosidad ha estado, la inquietud ha estado y ha movilizado a oyentes que incluso han dicho que se han emocionado escuchándolo.

RG - Me alegra mucho.

***

Transcripción: María Lila Ltaif

***

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