Sociedad

El seguimiento de precios, ventajas y desventajas para los consumidores

El área de Defensa del Consumidor del Ministerio de Economía publicará mensualmente los precios de una canasta familiar de 43 productos como forma de seguir de cerca el impacto que tendrá la Reforma Tributaria. Sin embargo, para el contador Gabriel Barandiarán, este "seguimiento le viene mal" a la gente, porque los precios van a subir antes del ingreso de la Reforma, para luego bajar y cumplir con el objetivo marcado.

GONZALO SOBRAL:
El área de defensa del consumidor que depende del Ministerio de Economía y Finanzas publicará mensualmente en su página web www.consumidor.gub.uy los precios de una canasta familiar de 43 productos como forma de seguir de cerca el impacto que tendrá la Reforma Tributaria. También se buscará orientar a los consumidores sobre los lugares donde se pueden adquirir esos productos de una manera más económica.

Sobre las ventajas y desventajas de este seguimiento de precios es que le pedimos una ayuda a nuestro colaborador en temas de consumo, el contador Gabriel Barandiarán, que además es presidente de la Asociación de Consumidores Causa Común.

¿Es lo mismo un seguimiento que un control de precios?

GABRIEL BARANDIARÁN:
No. Esa es la primer gran diferenciación y aclaración que hay que hacer a la gente, porque podemos llegar a creernos –como algunos medios llegaron a decir en el día de ayer- que los precios estaban siendo controlados. No están siendo controlados. Un control de precios significa que el Poder Ejecutivo en la atribución de medidas administrativas puede determinar los distintos precios que pueden tener determinados productos de canastas.

ALEJANDRA BORQUES:
¿Hay algún ejemplo de un control de precios?

GB - Bueno, el más común era cuando el pan era tarifado. Ahí tenés un típico control de precios.

GS - ¿Y es punitivo si alguien no lo cumple?

GB - Por supuesto, es punitivo. El precio de la nafta está regulado, el Poder Ejecutivo es el que mediante un decreto le permite a Ancap incrementar los precios, eso es típicamente un control de precios. En este otro caso, lo que hay es hay un seguimiento de precios. O sea, las bocas de venta minoristas, aquellas empresas o comercios que tienen más de cuatro cajas, o sea, supermercados o autoservicios de determinado nivel para arriba, tienen la obligación de, en esta canasta de productos, establecer cuáles las dos marcas más vendidas y establecer los precios de esta.

AB - Cuando decís establecer, ¿a qué se refiere?

GB - Simplemente lo que tienen que hacer estas empresas es dar la información en un formato digital al área de defensa del consumidor y poner: nosotros, la yerba marca tal, la estamos vendiendo a tanto el paquete de kilo. Y esa información, puesta en común con todas las bocas de venta, es lo que va a estar disponible, de acuerdo a lo conocido, en este sistema. Obviamente acá no se le va a decir a nadie "che, que caro" o "cuán barato", eso lo va a reflejar directamente el precio de mercado.

Antes de avanzar me gustaría decir que los consumidores en general no hemos salido beneficiados, contrariamente a lo que algunos podrían llegar a pensar, de las políticas de control de precios. Soy de una generación que por querer controlar algunos precios, tenía que hacer cola desde el día anterior para poder conseguir un litro de aceite o ir a contrabandear carne a Santiago Vázquez. Ahí vemos que es la libertad de precios la que le permite ejercer al consumidor la libertad de opción. Entonces, no estamos a favor de los controles de precios como organización.

GS - ¿Y el seguimiento de precios tiene ventajas para el consumidor?

GB - Por supuesto. Tener en un medio único como internet –y hoy gracias a la tecnología podemos llegar a tenerlo- los lugares donde están los precios más baratos, tiene dos ventajas: la menos importante es saber dónde se vende más barato y a donde podemos ir. Eso ayuda a tratar de ser más eficientes a la hora de poder elegir donde comprar.

AB - No quiero ser desconfiada, sería bueno también lograr encontrar ese producto que se menciona allí.

GB - No, por supuesto, por eso están planteando que sean las marcas más vendidas. No una marca "X". Es más, me gustaría, que no estuvieran las marcas blancas que no pueden ser comparadas. ¿Qué significan las marcas blancas? Las marcas propias del supermercado. Entonces, aunque sea la más vendida, a mí no me agrega nada si el supermercado X me vende la yerba X a un precio, porque no lo puedo comparar con otro. A mi me gustarían las marcas que todos conocemos y comparar directamente. Entonces, ahí tenemos un primer elemento que es la comparación.

Pero digo que este no es el beneficio más inmediato, porque capaz que para comprar la yerba cinco pesos más barata, tampoco voy a ir al Cerro. Lo que hace ese mecanismo es trasparentar los precios y empieza a hacer funcionar la competencia y la sinceridad entre los oferentes.

GS - ¿Decís que esto va tener una tendencia en la baja en algunos precios?

GB - Sí este mecanismo fuera permanente y estuviera funcionando en otra alternativa, sería un mecanismo muy positivo, y me encantaría que no solamente fuera con estos 40 productos sino con todos.

AB - ¿Por ejemplo?

GB - Y Por ejemplo, me encantaría saber que determinado producto "X" pueda ponerlo en internet y que me diga: mirá este producto vendido en el supermercado tal sale tanto en el otro tanto...

AB - La carne por ejemplo.

GB - Incluso la carne, claro.

AB - Las verduras...

GS - Recuerdo una página web de Estados Unidos que te decía: usted quiere hacer una comida con sus amigos, por ejemplo un asado si fuera en Uruguay. Entonces te metías en una página y cargabas lo que necesito son cuatro kilos de asado, tanta cantidad de chorizos, cerveza. Vos lo tirabas, decías en que lugar estabas del territorio norteamericano y te decía en tus cercanías cuál era la mejor combinación y en realidad eran empresas que continuamente le mandaban la información o interactuaban las computadoras, se cargaban, tenían un tráfico impresionante y una cantidad de publicidad que ni se imaginan.

GB - Bueno, pero además miren la otra ventaja. De pronto nos ponen en un supermercado que tiene el aceite en oferta y uno se podría dar cuenta que a ese mismo precio, está en otro lado que no es oferta. Entonces muchos de los engaños al consumidor, mucho del marketing tipo cháchara, el marketing mal entendido, podría empezar a ser transparente para los consumidores.

Por lo tanto, un mecanismo así implementado en forma genérica, no solamente para productos –porque esto está sólo implementado para productos- sino también para servicios, que nos interesa también como consumidores... Por ejemplo, los precios de los colegios, los cursos de inglés, los viajes, los pasajes a Rivera. Poder verlos y poder conocerlos, nos da a nosotros más poder como consumidores y hace jugar la transparencia del mercado en un proceso de arbitraje, esos procesos que tienden a que la competencia lleve los precios hacia abajo.

GS – Ahora, la pregunta del millón. El seguimiento, en el fondo, ¿al consumidor le viene bien o no?

GB – Este seguimiento le viene mal.

GS – Recién me decías que vos te metés en la web, ves donde está más barato, te podés mover, vas comprás. Hasta ahí parece que todo funciona.

GB – Pero depende mucho de los objetivos que me quiero poner, porque si el objetivo por el cual se hace todo esto es, como se dice y se ha detallado, tratar de demostrar que los precios van a bajar el 1º de julio con la aplicación del ajuste tributario, obviamente que ese objetivo desmerece y desdice todo el proceso. Es un proceso muy bueno y me gustaría que tuviera permanencia y que fuera de largo plazo. Pero vemos con preocupación, e incluso se lo dijimos al director de consumo en el mes de diciembre: "mirá que si esto lo hacés con esta intención, vas a tener el problema de que vas a provocar el efecto contrario al que querés hacer."

GS – Vos decís que vos avisás los precios, con ese aviso la gente puede decir "yo bajo la harina $2, $3", empieza la Reforma Tributaria, una cierta parte de la población que es la de mayor poder adquisitivo va a recibir menos dinero, pero su poder de compra no se va a ver afectado del todo, porque algunos precios van a bajar, o no.

GB – Ese es el interés político que hay en última instancia y todos tenemos que ser conscientes de que para las autoridades económicas o las administrativas, es muy importante que cuando comience la aplicación del ajuste tributario –que para mucha gente va a significar un incremento de lo que paga por impuestos- también pueda haber una reducción de los precios en las góndolas de los supermercados.

Entonces, ese interés político, que es el que motiva este seguimiento de precios es el que hace que hoy estemos, a mi modo de ver, incrementando los precios... además de otros problemas, como el climático. Pero esta inflación que hemos visto en estos cuatro meses, que prácticamente se llevó toda la inflación del año, tal como estaba prevista por las autoridades económicas, salvo en un 1% y pico, se tiene que deber a algo.

GS – Vos lo que decís es que todo el mundo va tocando un poquito para arriba los precios, porque sabe que viene la lista de precios y que tiene que bajarla un poco. O sea que de última el que va a pagar más aportes, más impuestos, va a pagarlo más.

GB – Sí, eso es obvio. Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Miremos lo siguiente, como consumidores tenemos miles de experiencias. Cuando se viene "la noche de los descuentos", "el día de los descuentos", "el día de tal barrio", hay una tentación de parte del comerciante de aumentar los precios, preparándose porque va a tener que bajarlos. Si tengo que bajar un precio el 10%, las semanas anteriores los voy subiendo para poder decir: "mire, esto estaba a tal precio y ahora está a este. Cómprelo porque es más barato".

En los hechos, quiere decir que la mayoría de los consumidores tenemos esa ilusión monetaria y nos tragamos la pastilla y creemos que realmente es más barato, aunque capaz que lo estamos comprando al mismo precio que hace una semana. Quiero decir, experiencias de este tipo hay montones, gente que viene con los recibos y dice "a este mismo precio que hoy jueves compré este par de zapatos, lo compré hace tres días". Así que ese tipo de experiencias no son nuevas para los consumidores.

Si lo que se busca con este mecanismo es tratar de demostrar que el 1º de julio algunos precios bajan, esos van bajar, aunque hayan tenido que aumentar antes. Y ahora lo que estamos viviendo dos meses antes...

GS – Estamos hablando de una fotografía no de una película.

GB – Exactamente. Si vemos la película, a largo plazo nos va a beneficiar, porque nos gusta la película. Pero como la película la estoy haciendo exclusivamente, como se ha anunciado, para ver si el 1º de julio los precios bajan, los precios van a bajar. Pero si yo soy un supermercado (y ustedes saben en la picota que han estado algunos supermercados por problemas que han tenido) y sé que el ministro de tal cartera me está mirando, este mensaje del seguimiento de precios, más que darle un instrumento a los consumidores está dirigido a ser un instrumento del propio Ministerio. Entonces, si no bajamos los precios a tal fecha... nadie va a querer quedar mal con ningún ministro y obviamente que los precios van a bajar. Pero van a bajar sin perder y la única forma de bajar sin perder es aumentarlo previamente.

Es así como hoy por hoy tenemos un arranque inflacionario que va más allá de las frutas y las verduras, en un precio en alza aún con un dólar más chato. Les voy a dar un dato, y quiero decir que desde el fondo de mi corazón estoy chocho con el dólar. ¿Se acuerdan la devaluación de Bensión, la tablita de Bensión, de julio del 2001? Un año antes de la crisis. Si el dólar se hubiera mantenido con esa pauta cambiaria de Bensión, hoy tendría que estar a 29 pesos y está a 24. Y si con el dólar ahí tenemos empuje inflacionario, ¿cómo puedo explicar que desde el propio gobierno digan que no importa que esté 4,5, vamos a llegar al 6 a fin de año? Por que esperan que el 1º de julio caigan, no por efecto de la Reforma, como efecto de este control de precios.

GS – Ya algunos oyentes, más de uno, están contando por mensaje de texto que los supermercados que frecuentan ya subieron los precios hace como un mes. Ya se empezaron a preparar. Es decir, están viendo la película no la fotografía.

GB – Sí, claro. Ese incremento de precios, cuando nos digan: "miren lo que bajaron", tratemos de acordarnos lo que subieron en estos dos meses. Nos perjudicó como consumidores. Tal vez no me hubiera gustado que esta transparencia surgiera con este objetivo, es mal momento que salga ahora. Si hubiera salido el año que viene o un año antes, aplaudía porque realmente es bueno. Pero al salir justo en este momento y con el objetivo de querer demostrar que los precios van bajar, provocó el efecto contrario al que nosotros queríamos generar.

Registro

Suscripciones:
×