Sociedad

Bebidas energizantes: ¿se debe reglamentar su venta?

Un nuevo tipo de bebida sin alcohol, sin control de las autoridades y sin control en cuanto a su venta se está adueñando de las preferencias de los jóvenes. Las llamadas bebidas energizantes irrumpieron con mucha fuerza en el siglo XXI y generaron varias diferencias entre quienes dicen que son inofensivas y quienes quieren prohibir o, al menos, restringir su venta.

En Argentina, la Justicia obligó a las empresas que fabrican bebidas energizantes a bajar la concentración de cafeína, cumpliendo así con lo que en junio había dispuesto la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica. Desde ahora, la cantidad de cafeína no puede superar los 20 miligramos cada 100 mililitros, mientras que antes era de 35 miligramos cada 100 mililitros.

Son varios los países en los que las bebidas energizantes han generado problemas. En Francia, Suecia y Dinamarca, por ejemplo, no se les permite la entrada al mercado porque pretenden que se introduzcan cambios en la fórmula, sobre todo en las vitaminas que contienen. La disposición judicial argentina también establece que en las latas se inscriba en letras de un tamaño superior al 5% de la altura del envase, la siguiente leyenda: "el consumo con alcohol es nocivo para la salud".

Esta última disposición no se cumple en la gran mayoría de las bebidas energizantes que circulan en el mercado. Algunas de las marcas más famosas son Red Bull, Speed, Dark Dog, Nitro y Blue.

Muchos expertos coincidieron en llamarlas bebidas estimulantes en lugar de bebidas energizantes, explicó la doctora Raquel Peyraube, que trabajó mucho en el tema.

"La primera cuestión que deberíamos hacer es no llamarlas energizantes. Según la Comisión del Codex de Nutrición y Alimentos y Usos Dietarios es incorrecto llamarlos bebidas energizantes porque no lo son. Se habla de un alimento o una bebida energizante cuando provee calorías y, en este caso, lo que produce es una estimulación; entonces, deberían llamarse bebidas estimulantes", comentó.

La Unión Europea obliga a los estados miembros a etiquetar las botellas o latas de líquidos energéticos que contengan más de 150 miligramos de cafeína por litro, avisando al consumidor que son bebidas "con alto contenido de cafeína".

Estas bebidas tienen 200 miligramos de cafeína por litro, más de lo establecido por la Unión Europea como bebida con alto contenido de cafeína. Pero, sin embargo, en Latinoamérica las latas de estos productos no tienen ninguna advertencia al respecto.

Además, muchas de estas bebidas contienen más del doble de cafeína respecto a las que llegan a Uruguay. Incluso, algunas de las que llegan aquí debieron adaptarse en cuanto a su composición para ser aceptadas por el Ministerio de Salud Pública. En otros países, una lata puede llegar a tener el triple de cafeína que las que llegan a suelo uruguayo.

Estas bebidas cuentan con extracto de guaraná que de por sí tiene altas dosis de cafeína y estas no son explicitadas en los productos comercializados, afirmó la doctora Peyraube. "El principio activo más importante es la cafeína y, además, tienen guaraná que es una planta proveniente del Amazonas, que también tiene altísimas concentraciones de cafeína. Así que lo que dicen que tiene de cafeína hay que agregarle la concentración de cafeína que trae la guaraná", comentó.

Otra bebida con cafeína es, obviamente, el café. Un café instantáneo, por ejemplo, tiene cerca de 250 miligramos de cafeína por litro, un poco más que las bebidas llamadas energizantes.

En tanto, las gaseosas, en general, no llegan a tener 100 miligramos de cafeína por litro, o sea, la mitad con respecto a bebidas energizantes.

Lo prohibido. Con mucha fuerza publicitaria, las bebidas energizantes intentan ganarse consumidores en los boliches nocturnos. Atraen, cada vez, más adeptos, patrocinando fiestas y están muy vinculados a la movida de la música electrónica.

Una de las marcas más promocionadas en Uruguay es Speed que, a su vez, ofrece sensuales shows de chicas que terminan con juegos y besos entre las bailarinas. Justamente, las promociones apuntan a lo prohibido, a la transgresión, a lo extremo, palabras que pueden encontrarse en las latas de estos productos. El slogan de Speed es: "lo más prohibido".

Efectos. En general todos coinciden en que estas bebidas energizantes por sí solas son inofensivas en adultos si se consume una. Es más, probablemente, no pase más que de ser un rico refresco.

El problema comienza cuando son mezcladas con otras sustancias. Según aquellos que están en contra de estas bebidas, los niveles de cafeína potencian los efectos estimulantes tanto del alcohol como de otras drogas.

Aunque la dosis de cafeína de una lata equivale a un par de tazas de café, el problema es que algunas personas la mezclan con alcohol, además de tomar varias latas para aguantar hasta la madrugada. Muchos toxicólogos argumentan que esa combinación puede producir arritmias, taquicardias y aumento de la presión arterial, dependiendo de las condiciones físicas del consumidor.

En principio, las bebidas energizantes fueron pensadas para consumo de deportistas pero ahora se toman, comúnmente.

En Uruguay, el mayor consumo se produce durante la noche y sobre todo en boliches. A pesar de las recomendaciones de no mezclar estas bebidas con alcohol, es algo muy habitual y son las propias empresas las que fomentan esta conducta.

Por ejemplo, en la página de internet de la bebida Nitro (nitro.com.uy) se muestran nueve diferentes tipos de tragos con alcohol que se pueden preparar con esta bebida. A veces, se mezclan en un trago hasta tres bebidas alcohólicas junto con Nitro.

Existen diferencias en las composiciones entre las distintas bebidas energizantes pero a grandes rasgos contienen vitaminas B y C, carnetina, taurina, inositol y, obviamente, cafeína. La taurina es un aminoácido que ayuda a la concentración y que forma parte de otra de las maneras de popularizar esta bebida, ya que ayuda para el estudio o para estar más alerta. Igualmente, de todas las sustancias nombradas la única que preocupa realmente es la cafeína.

Cuando recién habían surgido estas bebidas, la concentración de cafeína era muy superior a la actual: era de casi el doble.

El origen se remonta a la década de 1980 cuando un empresario europeo viajó a Asia y descubrió que en la mayoría de las ciudades las personas bebían un tónico llamado "Karting Daeng" (que significa Red Bull o Toro Rojo), una mezcla de cafeína, taurina y glucuronolactona. Obtuvo la licencia y decidió comercializar esa bebida en Occidente. En 1984 fundó Red Bull, perfeccionó el producto y, actualmente, se expende en más de 100 países de todo el mundo.

La primera en llegar a Uruguay fue Dark Dog a fines del año 2000 y se vendía a 30 pesos. Actualmente cuestan 40 pesos en supermercados y pueden llegar a valer el doble en boliches.

Hay una gran influencia sicológica detrás del consumo de estas bebidas. Su sabor dulce hace que el alcohol no se sienta tanto al mezclarlo y así se puede ingerir más cantidad de alcohol. Pero esto no quiere decir que los efectos no sean los mismos ya que no impiden que uno se emborrache.

Además, como todos las promocionan como energizantes, muchas veces, sus consumidores abusan y pueden llegar a tomarse más de cinco latas en una sola noche con el fin de seguir agitando toda la noche.

Los excesos pueden causar diferentes reacciones. Un joven dio su testimonio: "salí a bailar una noche en La Paloma con mis amigos, a una fiesta en la playa y yo andaba, desde que había arrancado el día, cansado porque el día anterior habíamos trasnochado y nos habíamos quedado despiertos. Y bueno, empiezo a tomar Speed porque estaba muerto. Un speed con whisky, dos Speed, tres... Al quinto o al sexto siento como que me viene una taquicardia y como que caigo muerto en la arena. Quedo medio inconsciente y después lo que recuerdo es que unos flacos me estaban cargando y me llevan a unos bancos que habían ahí y me empiezan a despertar a bofetazos y me tiran agua fría. Pero andaba con una taquicardia muy fuerte y fue por los Speed. No sabía que podían generar ese efecto. El médico me dijo que las altas cantidades de cafeína, y no se que otras cosas que trae, si las consumís en altas cantidades te pueden generar esas cosas o incluso en el peor de los casos me dijo que te puede llegar a dar paros cardíacos, cosa que la verdad no tenía idea."

A nivel mundial se conoció un caso de infarto de miocardio en un futbolista de 23 años y otro de muerte súbita en un jugador de básquetbol de 18 años que, previamente, había consumido cuatro latas de Red Bull. En ambas ocasiones se obtuvo muy poca información y no fueron reportados en la literatura médica, por lo que no fue posible la confirmación de una relación causal entre los efectos reportados y el consumo de bebidas energizantes.

Existen reportes de efectos adversos agudos en jóvenes por el consumo de bebidas energizantes, generalmente con alcohol y/o drogas.

La doctora Peyraube explicó cuáles son los efectos que pueden llegar a producir esas bebidas. "Hemos visto importantes taquicardias que requieren de un traslado a centro asistencial con monitoreo cardíaco, pero lo frecuente es la excitación, la irritabilidad, los temblores, los vómitos, las palpitaciones, el desasosiego, la deshidratación, o sea un aumento de la frecuencia urinaria que lleva a la deshidratación. Pero los jóvenes dicen, esto es normal, ahora se nos pasa. Es preocupante porque una población que no es informada de los riesgos de las sustancias y las utilizan tanto las drogas lícitas como las ilícitas, en base a la información que dan los proveedores de las sustancias, es un problema, es un peligro", sentenció.

Estas empresas están se desarrollan mundialmente de una manera increíble y, por ejemplo, en el último año, sólo Red Bull (que es la más grande) vendió un total de 2.500 millones de latas en el mundo. Además, su campaña de marketing crece y crece día a día: compró un equipo de fútbol, el Red Bull New York de Estados Unidos, y formó una escudería de Fórmula 1 con el nombre Red Bull.

El slogan de esta marca genera posturas dispares. "Red Bull te da alas" es como promocionan su bebida.

Pero todas las situaciones mencionadas se dan cuando se producen excesos como con cualquier otra bebida o producto con cafeína.

Finalmente, Luis, un joven que consume habitualmente bebidas energizantes pero de forma mesurada, contó su experiencia. "Tomo siempre cuando salgo de noche y la mezclo con bebidas alcohólicas. Nunca sufrí taquicardia o algo semejante, ni pasado de vuelta, ninguna de esas cosas. Normal, como si bebiera cualquier bebida. Si uno consume en exceso puede que sufra taquicardia pero, en general, consumido en cantidades normales no conozco ningún caso que haya sufrido esos problemas", afirmó.

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