La venta y el uso de la pirotecnia en Uruguay

La venta y el uso de la pirotecnia en Uruguay

    Esta semana fue presentado en el Parlamento se presentó un proyecto de ley para prohibir la elaboración, importación, comercialización mayorista y minorista, acopio y almacenamiento de artefactos de pirotecnia y fuegos artificiales destinados al uso domiciliario. Siempre que llegan las fiestas tradicionales este tema surge con mayor relevancia, por lo que para conocer más del marco jurídico estuvo en La Mañana de El Espectador el abogado Nicolás Pallas, del Departamento Contencioso de Posadas, Posadas & Vecino.

    ¿Cómo es la situación actual en el Uruguay de venta y utilización de pirotecnia?

    -Como todos hemos sabido y sentido en cada navidad o año nuevo, la pirotecnia de uso doméstico, por decirlo de algún modo, es totalmente legal.

    Naturalmente que, por tratarse de artefactos con cierto grado de peligrosidad, su importación y comercialización no es enteramente libre. Los productos deben ser aprobados por el Servicio de Material y Armamento de las Fuerzas Armadas, dependiente del Ministerio de Defensa Nacional. Y del mismo modo los importadores y mayoristas deben estar registrados. Los depósitos revisados y con un número máximo de productos. Así como cada producto que se venda debe contener sus instrucciones en español y el logo de aprobación correspondiente. Todo ello lo dispusieron las leyes 16.320 y 18.569 y otras resoluciones específicas.

    Pero, en definitiva, de cumplirse con todas estas disposiciones, la pirotecnia puede comercializarse y, de hecho, como comentaba, ya desde antes de las propias fiestas vemos y sentimos en la calle sus efectos.

    ¿Cómo es la situación en el resto del mundo? ¿Existen leyes que regulen la pirotecnia?

    -La situación es básicamente la opuesta al Uruguay. En la mayoría de las legislaciones existen leyes que restringen seriamente, o, directamente, prohíben la pirotecnia. Muchas de ellas, además, la permiten, pero solo para espectáculos públicos debidamente regulados y también con las reglas que esas propias leyes establecen.

    Podemos tomar como ejemplos países cercanos como Argentina, que inició con prohibiciones para determinada franja etaria (no venta a menores de 156 años) para luego pasar a prohibiciones totales de comercialización en ciudad específicas (Bariloche, Río Tercero, Rosario) y provinciales como Ushuaia. El senado de la provincia de Buenos Aires ya aprobó una ley también dirigida a la prohibición en todo el territorio de la provincia hace aproximadamente 2 meses.

    Chile desde el año 2000 tiene una prohibición de pirotecnia en todo su territorio. Mientras que Brasil, que como sabemos, es uno de los principales fabricantes de pirotecnia, sin embargo, tiene un esquema muy fuerte regulatorio, así como prohibiciones de pirotecnia en locales cerrados, en locales con un específico número de personas, y de específicos productos.

    Estados Unidos también tiene prohibida su pirotecnia, principalmente por razones de seguridad en los estados más importantes, pudiendo si realizarse espectáculos de pirotecnia bajo ciertas circunstancias. Mientras que, finalmente, la Unión Europea realizó en 2013 un Directiva tendiente a que los países puedan intensificar y hasta prohibir si así lo desean.

    ¿Cuáles han sido las experiencias de estas leyes?

    -Cualquiera que ve las redes sociales, principalmente en nuestro país, ve que cada vez que se acercan las fiestas hay ciertas críticas hacia el uso de pirotecnia. Por propósitos de defensa de animales y personas especialmente afectadas por el sonido y uso de los artefactos, pero también por cuestiones de seguridad, es que solicitan mayores controles, restricciones y, directamente, prohibiciones de pirotecnia doméstica en las fiestas tradicionales. Estos también fueron los argumentos principales que llevaron a los países antes mencionados a tener y tender a las legislaciones restrictivas del uso de la pirotecnia.

    Por supuesto que en el otro lado de la balanza está la libertad de comercio y, por qué no decirlo, la libertad del propio sujeto en su decisión de usar pirotecnia.

    Por lo tanto, veremos cómo se da la discusión de esta ley, si llega a aprobarse y para cuando comienzan sus efectos, pero lo cierto es que, de algún modo, una ley regulatoria está más cercana a las experiencias mundiales sobre el particular.