Suena Tremendo

“Zona Franca del pobrerío”, una idea nacida en el Comcar que recogió Verónica Alonso

“Zona Franca del pobrerío”, una idea nacida en el Comcar que recogió Verónica Alonso

El responsable ante el Ministerio del Interior del Polo Industrial del Comcar, Jaime Saavedra, defendió en Suena Tremendo la idea de otorgar beneficios fiscales a las empresas privadas que contraten mano de obra penitenciaria. La iniciativa fue recogida por la senadora Alonso quien la presentó al ministro Eduardo Bonomi. Saavedra también mencionó que las tres empresas privadas instaladas en el Comcar están “sumamente contentas” y que una ya es “la más productiva” en su rubro.

Hace un par de semanas la senadora Verónica Alonso se reunió con el ministro del Interior para presentarle dos proyectos de ley. Se trata de una idea que surgió justamente a raíz de una visita al Polo Industrial del Comcar y una conversación que mantuvo con Saavedra.

Los proyectos básicamente plantean dos cosas, por un lado, la obligatoriedad del trabajo en las cárceles a toda la población recluida y, por el otro, que las empresas de origen privado que se instalen en las cárceles y contraten mano de obra penitenciaria cuenten con beneficios fiscales como los previstos por la Ley de Zonas Francas  N° 15.921.

 “Es lo que yo llamo la ‘Zona Franca del pobrerío’, un espacio fiscal promovido que aliente que las empresas privadas se instalen en un ámbito que a priori no es un ámbito alentador, como es el Comcar”, dijo Saavedra a Suena Tremendo.

Saavedra dijo que la propuesta de la senadora contribuye a que “las sensibilidades se junten para encontrarle estos beneficios fiscales a las empresas que apuesten por esto, que es de indiscutible importancia para la convivencia cotidiana. Es impactante la incidencia que tiene el buen o el mal funcionamiento del sistema penitenciario en las cosas que después nos ocurren todos los días como sociedad”.

El responsable del Polo Industrial del Comcar contó que la primera empresa privada en trabajar fue ISG (Inclusión Social Generadora), que produce pallets y se convirtió rápidamente en “la más productiva”.

“En cuanto apareció esta posibilidad la respuesta de la persona privada de libertad fue magnífica y están trabajando con una responsabilidad y un compromiso más que satisfactorio de acuerdo a la evaluación que hacen los empresarios”.

Actualmente, las otras dos empresas privadas son una productora de hormigón, en la cual las dueñas están “sumamente contentas por el nivel de trabajo y por el clima que se vive”, y un aserradero de productos para utilizar en obras.

“En las empresas tenemos alrededor de 50 personas trabajando. El resto trabaja o en las obras dentro de la unidad 4 o en los emprendimientos institucionales, que son todas esas cosas que podemos hacer para no tener que comprar en el mercado y que nos sirven para calificar a la gente las hacemos: bloques, ollas, escobas. Lo que se produce se vuelca hacia el auto abastecimiento”, concluyó.

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