Informe de Rompkbzas

Armas cargadas

Armas cargadas
Santiago Mazzarovich/Adhoc fotos

Un joven murió por una bala disparada por un arma policial que rebotó en el piso, un niño está herido por un disparo al aire. ¿Encamisadas, semiencamisadas o de punta hueca? ¿Qué tipo de municiones deben usar los llamados "profesionales de la violencia"? El Ministerio del interior y el de Defensa discrepan sobre el tipo de munición a utilizar. Mientras el primero pretende usar balas con mayor poder destructivo pero con menor capacidad de rebote, Defensa se ampara en las convenciones internacionales y propone el uso de proyectiles de guerra.

La ley 19.247 prohíbe la tenencia y porte de armas de fuego, municiones y explosivos que no hayan sido debidamente autorizados por el Ministerio del Interior, por el Ministerio de Defensa Nacional o por ambos, según corresponda. Expresa que el Poder Ejecutivo, mediante reglamentación, establecerá los tipos, características y requisitos que se deberán cumplir para autorizar la tenencia y porte de armas de fuego y municiones en poder de civiles.

Sanciona con penas administrativas y penales a quien tenga armas de fuego, municiones y explosivos que no haya sido debidamente autorizado, sin perjuicio de su incautación y posterior destrucción.

Uruguay figura en varios rankings como uno de los países proporcionalmente más armados del mundo. Según el informe 2015 del Servicio Paz y Justicia (Serpaj), existe, en promedio, un arma registrada por cada dos hogares. El sistema de registro de armas uruguayo es de los pioneros del mundo y está asentado en un sistema de doble competencia entre el Ministerio del Interior y el Ministerio de Defensa.

Los primeros registros datan de 1944; desde entonces hasta hoy el Estado ha registrado un total de 604.678 armas de fuego, de las cuales alrededor del 45,5% se sabe que no están en manos de sus propietarios.

Según informó el diario El País, en el año 2012 se registraron 343 muertes por arma de fuego en Uruguay, lo que supone una muerte cada 26 horas. En 2004, un informe de El espectador señalaba que Uruguay es el país del Mercosur con mayor cantidad de niños heridos por armas de fuego en relación a su población. Más de 20 niños por año ingresan al hospital Pereira Rossell con herida de bala, y cinco de esos 20 mueren.

En Brasil hay un millón de armas registradas para 130 millones de habitantes; en Argentina 1,5 millón de armas para 30 millones de habitantes y en Uruguay 600 mil armas para 3,3 millones.

Para utilizar un arma hay que guardar una serie de principios básicos, según explicó el integrante del Club uruguayo de tiro, Daniel Lillo. Según dijo a Rompkbzas, estos principios deben ser regla general para aquel que maneja un arma de fuego. El experto en armas también señaló que las balas rebotan. Tanto es así que este año, un joven murió como consecuencia de un disparo al piso con un proyectil de guerra. 

En total fueron nueve los disparos efectuados por dos efectivos de la Guardia Republicana, la noche de los incidentes frente al local de Coyote el 10 de octubre. Una de las balas, disparada al suelo, mató al joven Nicolás Cuña. Provenía de una pistola policial, 9x19 mm Parabellum: un arma con poder de fuego de tal magnitud que su uso es discutido por los expertos.

El arma en cuestión, marca Glock, utiliza balas "encamisadas" o "full metal jacket". Se trata de munición de guerra que para los expertos "no es adecuada para el uso policial que se le está dando".

Mientras tanto, el 17 de octubre un niño de apenas cuatro años quedó internado en el Hospital Pereira Rossell en estado grave luego de recibir un impacto de bala en la cabeza mientras cenaba y miraba televisión en su casa del barrio Casavalle en la noche del lunes.

El proyectil ingresó por el techo de la vivienda, causando un orificio de 1,5 centímetros. No se sabe quién fue el autor del disparo. El hecho es que las balas vuelan, suben, bajan, rebotan e igualmente siguen teniendo capacidad de matar.

Según el sitio “Cómo funcionan las cosas”, una bala viajará hasta 1,6 km hacia lo alto (dependiendo del ángulo de disparo y de la potencia del arma). Una vez que alcanza su apogeo, la bala caerá. La resistencia al aire limita la velocidad, pero las balas se diseñan para ser altamente aerodinámicas, de modo que la velocidad es bastante letal si llega impactar contra una persona.

La Policía Uruguaya utiliza un tipo de munición de 9 milímetros semiencamisada, con lo que el Ministerio de Defensa no está de acuerdo.

Diseñadores y vendedores de armas ofrecen dos variantes de balas para las pistolas 9 mm: "baja" y "alta" velocidad. La diferencia radica en las dimensiones del impacto. La primera está destinada al uso urbano, donde hay mayores posibilidades de accidentes por rebote. La segunda se usa en la guerra y en combate al terrorismo.

"Las pistolas semiautomáticas que utiliza la Policía tienen mayor velocidad y el proyectil blindado provoca una probabilidad mayor (de rebote) que el revólver. Pueden atravesar un cuerpo y lesionar a otra persona sin que se tuviera intención", explicó a El País el comisario Ramón Surraco, perito balístico reconocido por la Suprema Corte de Justicia y ex jefe de Balística de Policía Técnica.

El experto indicó que a diferencia del proyectil "full metal", la bala de plomo se deforma por el impacto, lo que reduce la probabilidad de rebote. "Es menos peligrosa en el medio urbano", afirmó.

Los ministerios del Interior (MI) y de Defensa (MDN) tienen versiones contradictorias respecto al tipo de municiones que aconsejan utilizar para el armamento policial, según las disertaciones del lunes 17 de octubre durante la comparecencia, por separado, a la comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Senadores.

Según consta en la versión taquigráfica el subsecretario del Interior, Jorge Vázquez, relató que la normativa establece que sea el MDN quien autorice previamente la importación de las municiones de cualquier tipo. "La controversia está dada en el hecho de que hace bastantes años que la Policía nacional utiliza un tipo de munición de 9 milímetros semiencamisada", con lo que el MDN no está de acuerdo. Esto constituye un obstáculo a la hora de realizar importaciones, que la mayoría de las veces debe sortearse con un "gran desgaste en trámites burocráticos".

La bala semiencamisada (punta hueca) tiene la característica que se expande dentro de un cuerpo mientras que la encamisada es más penetrante y no se deforma.

El subcomisario Gustavo Hernandorena, especialista en balística de la Dirección Nacional de Policía Científica del MI, explicó que los proyectiles semiencamisados de punta hueca son necesarios porque "la Policía se mueve en un ambiente urbano, lleno de lugares donde pueden producirse rebotes".

"Las ciudades están llenas de granito, hormigón, mampostería y chapa. Últimamente hemos tenido que lamentar víctimas por sobrepenetración y por rebotes de proyectiles de armas de fuego totalmente encamisados", agregó. El jerarca puso como ejemplo el caso del chico fallecido a la salida del boliche Coyote.

El subsecretario Vázquez reforzó la idea y señaló que "en el combate urbano se busca que la munición tenga mucho impacto y poca penetración, evitando la transmisión y el rebote".

El asesor legal del Servicio de Material y Armamento del MDN, Fabián Brufau, sostuvo en la Comisión que "las (municiones) totalmente encamisadas o full metal jacket son las actualmente autorizadas", dado que el daño que realizan es "sensiblemente menor" que el provocado por la bala semiencamisada de punta hueca.

Afirmó que esta última "queda dentro del cuerpo, originando muchísimo daño y provocando mutilaciones y otro tipo de heridas que no necesariamente son mortales, pero que ocasionan muchísimo daño al que las recibe".

Indicó que por esta razón, las municiones semiencamisadas están prohibidas por las convenciones de Ginebra de derecho internacional humanitario. En este sentido, añadió que "en general, en la región, la punta hueca está autorizada para cacería, no para uso de fuerzas policiales".

La Convención de La Haya de 1899, Declaración III, prohíbe el empleo en la guerra de balas que se expandan con facilidad o que se aplanen en el cuerpo. Pero si sólo la policía va a usarlas, eso no está prohibido.

El senador oficialista Andrés Berterreche, integrante de la Comisión de Defensa Nacional del Senado, dijo a Rompkbzas que no tiene una postura tomada con respecto a qué tipo de munición deben usar los llamados “profesionales de la violencia”, como los define Daniel Lillo del Club Uruguayo de Tiro. Berterreche, señaló que espera conocer los argumentos de quienes defienden el uso de balas “encamisadas”.

El senador Javier García, integrante de la misma comisión, explicó que en la reunión del Ministerio del Interior y el de Defensa hubo una disputa entre ambas carteras. 

García agregó que le parece contradictorio por parte del Ministerio del Interior que en estos días se hable en contra del proyecto presentado por Lacalle Pou de modificar la legítima defensa policial, diciendo que es un gatillo fácil, pero por el otro lado quieran traer balas "dum dum", que además están prohibidas por convenios internacionales.

Pablo Dreyfus, investigador de la organización brasileña “Viva Rio”, explicó que la munición de punta hueca al impactar en el cuerpo se deforma y pierde poder de penetración. La bala queda con la forma de un champignon.  

En el caso de la munición de pistola y revólver, de menor potencia que la de fusil, hay un lado es positivo: la munición no atraviesa el cuerpo (lo cual disminuye la posibilidad de que impacte en otro que no sea el blanco) y además la munición gana "stopping power" o poder de parada. Es decir, si la bala le pega al delincuente en una parte no vital (en el hombro por ejemplo), lo va a hacer volar para atrás y quedará incapacitado para seguir agrediendo.

En Alemania, por ejemplo, algunas policías -como la de Berlín- usan balas 9mm con punta hueca y núcleo de plástico. Las balas de punta hueca son usadas por muchas fuerzas policiales incluyendo la del Reino Unido, y también por tiradores deportivos.

Mike Lewis, coordinador de la Campaña contra el Comercio de Armas en Inglaterra, sostiene que las municiones de punta hueca reducen la marcha más rápidamente cuando entran en el objetivo y pueden expandirse en el cuerpo, causando heridas mucho más grandes, pero no penetrando. Señala que las balas de punta hueca, en términos generales, son legalmente cuestionables en caso de guerra, pero absolutamente legales en la vigilancia o la actividad de militares o bien, en la vigilancia interna.

Desde el Club Uruguayo de Tiro hay quienes coinciden con esta visión. El Doctor Daniel Lillo dijo a Rompkbzas dijo que más allá de lo nocivo del impacto de una bala de punta hueca, en ciudad son menos peligrosas.

La ley 10.415, de febrero de 1943, en su artículo 12 señala que "las operaciones aduaneras de importación, exportación y tránsito que se realicen en los renglones de explosivos, armas de fuego y municiones para las mismas, deberán ser previamente autorizadas por el Ministerio de Defensa Nacional".

El Ministro del Interior Eduardo Bonomi dijo en su comparecencia de setiembre ante las comisiones de Presupuesto y Hacienda del Senado que "actualmente la Policía debe enfrentarse a criminales generalmente bien pertrechados y a hechos de violencia extrema, y es imperativo disminuir el riesgo de potenciales terceras víctimas". Y agregó, al fundamentar por qué se utilizan las balas que se necesitan, que "no debe tener rebote sino poder de parada", ya que "es lo que hace que un proyectil pueda incapacitar a un agresor y, al mismo tiempo, no continúe su trayectoria y alcance a algún inocente”.

Contó en la comisión que hace un tiempo el ministerio decidió cambiar su armamento del revólver calibre 38 a la pistola Glock. Compró una partida de 8.000 armas, y hoy ha equipado a casi la totalidad del personal policial con el nuevo armamento.

Daniel Lillo explicó que el problema pasa más por la capacitación y la responsabilidad de los jerarcas que dan armas a "profesionales de la violencia" que por el tipo de munición que usan.

Un director de una unidad del Ministerio del Interior fue denunciado el 11 de octubre por abuso de funciones y su hermana, que había sido nombrada por él, fue demandada por usurpación del título de licenciada en psicología con el que firmaba documentos oficiales. El escrito fue presentado en el juzgado penal 13 por el licenciado en seguridad y asesor del senador nacionalista Luis Lacalle Pou, Robert Parrado. Laura Anzalone cumplía funciones en una unidad encargada de definir el ingreso de nuevo personal policial.

Parrado, denunció además al hermano de la psicóloga, Leonardo Anzalone, director nacional de Sanidad Policial, por "abuso innominado de funciones". Entre otros documentos, Parrado presentó la designación de Laura Anzalone que lleva la firma de su hermano.

En los informes que presentaba la supuesta licenciada en psicología para justificar el ingreso de personal a la Policía, se señalaban las cualidades de los candidatos de una manera particular.

"Se destaca por tener alta estabilidad emocional, es paciente. Confiado y abierto. Actúa con seguridad y decisión", dice uno de los informes. Otro, señala que el candidato "es una persona responsable, paciente y con espíritu de sacrificio. Tranquilo y con pocos miedos y no se impresiona fácilmente (...) Puede enfrentar con serenidad los imprevistos y las situaciones amenazantes. Flexible y con buen control de los impulsos", indica otra de las consideraciones realizadas por Laura Anzalone.


Fuentes: Rompkbzas, El País, El Observador, Espectador.com, PJN.gov.ar, municion.org, Parlamento.gub.uy, Caras y Caretas.

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