Refugiados sirios acampan frente a Torre Ejecutiva

Refugiados sirios acampan frente a Torre Ejecutiva

Las cinco familias de refugiados sirios que llegaron el año pasado a nuestro país, se concentran en la Plaza Independencia para pedir que les permitan volver al Líbano, disconformes con el programa de acogida del gobierno, según pudo constatar El Espectador.

Reviva la protesta de los refugiados sirios frente al edificio de Presidencia aquí

Las cinco familias sirias fueron recibidas por Juan Andrés Roballo, prosecretario de Presidencia, en una de las oficinas de la Torre Ejecutiva.

Los refugiados -en total 42 personas- continúan acampando frente al edificio de Presidencia con bolsos y valijas. 

Javier Miranda, secretario de Derechos Humanos de la Presidencia, dijo a El Espectador que comprende pero no comparte el reclamo de las familias sirias que se manifiestan en Plaza Independencia.

Según dijo son problemas típicos de este tipo de adaptación.

De acuerdo al Secretario de DDHH, los ciudadanos con status de refugiados tienen un documento que les permite salir y entrar al país. No cuentan con pasaporte por que para acceder a este documento se requiere cierta permanencia en el país que estas personas aún no tienen.

Aclaró que depende de cada país de destino, acceder o no al ingreso de estos ciudadanos.

Miranda agregó que aún no hay definición sobre el futuro del plan de acogida. "Hay que seguir conversando", manifestó.

Unos 73 sirios más llegarían a fines de este año si las coordinaciones que se vienen realizando entre la Presidencia de la República y ACNUR se cumplen de acuerdo al cronograma.

Se trata de siete familias pertenecientes al mismo plan de acogida que ya recibió a las primeras cinco durante la administración de José Mujica.

Actualmente la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la República está recorriendo localidades del interior para ubicar lugares donde estas familias se puedan asentar y trabajar la tierra.

Siguen acampando

Uno de los niños sirios expresó a El Espectador que "Los uruguayos no quieren sirios".

Un hombre que oficia de traductor, manifestó que las familias se sienten engañadas y no piden dinero, sino que los dejen irse.

Aseguran que tienen dificultades para encontrar trabajo y mantenerse en un país que "es muy caro" y con sueldos muy bajos. Uruguay "no es lo que nos prometieron", sostienen y con lágrimas en los ojos piden regresar. 

"Queremos irnos de aquí", dijo Ibrahim Alshebi, uno de los pocos refugiados que se comunica en español. 

Una de las familias que se encuentra protestando regresó hace pocos días a Uruguay, tras ser deportada por Turquía luego de 20 días retenida en el aeropuerto de Ataturk, Estambul.