Previa del mundial

Óscar Tabárez: "Maracaná no tiene revancha" y "no hay nada que pueda hacer Brasil para ensombrecerlo"

Óscar Tabárez. Archivo
Óscar Tabárez Archivo

A menos de dos meses del inicio de la copa del mundo Brasil 2014, aumenta la ansiedad. Con los antecedentes de Sudáfrica 2010 y la Copa América de 2011, los uruguayos tienen ganas de ver nuevamente a la selección defender la camiseta con esa energía. El director técnico de la selección, Óscar Tabárez, habló con En Perspectiva sobre estos meses que quedan de preparación, el cuerpo técnico, sus planes luego de la copa, el "Maracanazo" y la situación de la Asociación Uruguaya de Fútbol. El "maestro" comentó que "el hecho de haber salido cuartos en el Mundial de Sudáfrica no cambia para nada lo que somos" y que "la realidad sobre la cual se va a escribir la historia de la participación de Uruguay" en este torneo será en los partidos a disputar. Trató de quitarle trascendencia al mito del 50, no sin dejar en claro que "Maracaná no tiene revancha" y que "no hay nada que pueda hacer Brasil para ensombrecerlo". Con respecto a la renuncia del Ejecutivo del la AUF, Tabárez aclaró que lo que sucedió "no es bueno" y "lo que cayó muy mal es el momento", pero el "apoyo institucional" ya "lo han asegurado", según destacó.

(emitido a las 8.47 hs.)

EMILIANO COTELO:
En menos de dos meses nuestro país se sumergirá en una aventura emocional extrema. Pocos uruguayos tendrán la capacidad de mantenerse indiferentes a la suerte que corra la celeste.
 
"(Óscar Washington Tabárez.)
"Fue en ese partido que yo vi tanta comunión entre el esfuerzo de los hombres que estaban adentro de la cancha y el aliento de la gente que estaba afuera.

(Álvaro González Márquez.)
'El loco", la picó 'el loco", 'el loco" la picó.

(Fernando Niembro.)
Pregúntenle a Tabárez, al profesor [José] Herrera, a los dirigentes uruguayos, y a todos los que trabajaron en la organización, cómo se hace, cómo se hace para que estos jugadores tengan ese sentido de pertenencia, que estos jugadores quieran jugar como jugaron.

(Óscar Washington Tabárez.)
Y acá nos fijamos la idea sobre todo de jugar por la gente."

(Fin.)

EC – El próximo 14 de junio la selección uruguaya de fútbol jugará ante Costa Rica en el Castelão de Fortaleza. Será su primer partido del campeonato del mundo Brasil 2014.

Para el "Maestro" Óscar Washington Tabárez, emblema de este proceso, será el tercer mundial después de Italia 90, donde la celeste llegó a octavos de final, y el inolvidable cuarto puesto en Sudáfrica 2010.

¿Cómo transita él por estos días el camino que, según el mismo ha dicho, es parte de la recompensa? ¿Qué expectativas tiene depositadas en Brasil 2014? ¿Cómo se prepara para llegar hasta allí? De estos y otros temas vamos a conversar en los próximos minutos. Estamos con el "Maestro" Óscar Washington Tabárez, director técnico de la selección uruguaya de fútbol.

¿En qué lo agarramos a esta hora de la mañana, a qué se dedica habitualmente?

OWT – En este momento estoy en el Complejo Celeste esperando que la Sub 17 juegue un partido de preparación contra la tercera división de Defensor. Ayer estuvimos en Maldonado viendo a la Sub 20. Esto es una parte del quehacer, sobre todo para lo que venga en plazos mediatos: posibles futbolistas que en este momento están jugando sin mucha visibilidad puedan hacerlo en la selección en el futuro. Tenemos el ejemplo de que eso ha ocurrido con algunos jugadores que ahora están en la selección mayor.

EC – Es bueno lo que acaba de contarnos porque creo que muchos oyentes deben preguntarse en qué consiste el trabajo del "Maestro" Tabárez en estas semanas, cuando los jugadores de la selección mayor todavía están lejos, jugando en sus respectivos equipos en los torneos de los países en los que viven. ¿Por dónde va su tarea?

OWT – Respecto a la selección mayor pasa por tener toda la información posible, fundamentalmente de los futbolistas que tienen posibilidades de integrar el núcleo final. Saber todo lo referente a la organización del Mundial, a la reglamentación, todas esas cosas a las que hay que estar atentos permanentemente.

Y ya tener todo pronto para lo que se viene cuando los futbolistas lleguen acá en mayo. Ni que hablar también que nos informarnos sobre los rivales de la serie, que es la primera actividad que tenemos que encarar.

Cada vez que no tenemos actividad en la selección mayor estamos todos los días en el Complejo, desde hace ocho años ya. En esta semana la Sub 17 ha venido de mañana porque es una semana especial y la Sub 20 tenía partido, si no cada uno en su turno, generalmente la sub-20 en la mañana, Sub 17 y Sub 15 en la tarde. Y eso nos sirve para ir viendo futbolistas, intercambiar con los entrenadores, también hacer crecer entrenadores, que no es menor, que se están codeando mucho con el fútbol juvenil y la actividad internacional y pueden ser un aporte muy importante para las selecciones que vengan en el futuro.

En términos generales esa es la tarea, y estamos expectantes de que a mediados de mayo podamos estar trabajando en el Complejo con los futbolistas.

EC – Usted decía que se mantiene atento a lo que están haciendo los jugadores que posiblemente integren el equipo seleccionado para el Mundial de Brasil. Por ejemplo, ¿llega a hablar por teléfono con algunos de ellos?

OWT – Tengo toda la información. Por un estilo de conducción generalmente yo no hablo con los futbolistas sobre temas que solo requieren información, los otros miembros del cuerpo técnico tienen ese contacto. Yo dejo mis intervenciones, por lo menos a la distancia, para cuando es imprescindible que sea el entrenador principal el que hable con el futbolista.

Pero cuando hay una lesión me llega todo por la sanidad, cuando hay un futbolista que no juega también me llegan las causas, si el entrenador no lo convocó, no está en forma o tiene algún problema familiar. Estamos muy informados y eso nos ha dado mucho resultado, sobre todo para la organización del cuerpo técnico y para que todos hagan una tarea importante. A mí me mantiene en el rol que yo quiero, no rechazar la convivencia, ninguna broma, pero sí saber cuál es el rol de cada uno y que uno se tiene que relacionar lo más profesionalmente posible. Es simplemente una manera de organizar las cosas.

EC – ¿Ellos llegan a consultarlo en algunos momentos, por ejemplo, cuando tienen que tomar decisiones sobre un posible pase a otro equipo?

OWT – Ha ocurrido en algunos casos puntuales, pero generalmente los futbolistas saben qué es lo que queremos, cuál es la historia de esta selección, la importancia de jugar, de estar en un equipo que los atienda totalmente desde el punto de vista de la sanidad, de estar en condiciones físicas, y además del entrenamiento. Y ni que hablar de tener las posibilidades de jugar, eso no puede ser esencial o descalificador, pero el rodaje futbolístico es muy importante, no se puede prescindir de la competición porque se puede entrenar al máximo, y es muy importante estar en un equipo que entrene a un gran nivel de exigencia, pero es fundamental la competición. Cuando eso no está a uno lo pone en problemas en el sentido de que uno tiene que valorar todo, no descartar de antemano a un jugador por eso, pero también valorar lo global.

EC – ¿Y en ese sentido, por ejemplo, lo tranquilizó ver jugando a Sebastián Coates en estos días en Nacional, después de aquella lesión que lo tuvo tantos meses fuera de las canchas? Esa decisión que tomó, de venir a Nacional porque acá sí va a poder jugar mientras que en el Liverpool iba a ser complicado, ¿cómo la vio?

OWT – Lo vi mejor de lo que podía esperarse dado que era prácticamente su primer partido, solo había tenido unos minutos en el partido en Brasil. Esas actuaciones se hacen, sobre todo cuando uno reaparece, porque hay mucha mentalización. Yo no digo que jugó pensando en la selección, jugó pensando en él, en su presente y en su futuro, y no me extraña porque lo conocemos, es un futbolista que ha estado en la selección. También me parecería muy apresurado establecer que ese nivel ya lo habilita para competiciones que vienen con mucha exigencia. Es un jugador al que le reconocemos la categoría y el perfil que tiene en lo personal y lo profesional encaja absolutamente con lo que queremos para un jugador de la selección.

Yo lo considero un jugador de la selección, el futuro me dirá cuál va a ver esa evolución, y espero que la confirme. Tiene tiempo y partidos por delante para ayudar a la información que recabamos y a poder tomar una decisión.

Pero ocurrió lo mismo cuando en el partido con Austria citamos a futbolistas que no tenían tanto rodaje, como Jorge Fucile, Diego Lugano, José María Giménez. Ellos también dieron la talla pese a no estar compitiendo, más allá de que tuvimos la mala fortuna de que Lugano se lesionó en ese partido. Es una opinión muy personal pero recabada no solo en lo que vimos sino también en el análisis del partido, por lo que corrieron e intervinieron, por cómo sobrellevaron el partido. Lo primero que pensamos -aunque no tenemos ninguna decisión definitiva todavía- es que si están así en marzo no hay por qué pensar que en junio no puedan estar en un nivel similar.

Ojo, si compitiesen todos los días estarían en un nivel mejor todavía, pero nos tenemos que manejar con un panorama global, respetar los antecedentes. Si hubiera otro futbolista en determinada posición que nos llamara la atención lo incorporaríamos, pero cuando no es así tenemos que apostar a lo que tenemos, conocemos y nos ha dado resultado.

EC – Usted decía cuál es su tarea en estas semanas. Yo mencionaba en la introducción que este mundial que viene es el tercer en el que le toca participar como director técnico, ¿cómo maneja la ansiedad? ¿Ya está acostumbrado a manejar la ansiedad de esta recta final?

OWT – Y sí, usted sabe que toda esa cosa sobrevuela los pensamientos, evidentemente, pero yo trato de hacer mis ejercicios mentales y dejar todo eso para cuando ya no esté en el fútbol activo. Me parece que ese es el momento de darle lugar a la vocación y a la nostalgia, y no en este momento porque esas cosas pueden desconcentrar. Uno ya tiene un poco de rodaje y se conoce lo suficiente como para saber que no tiene la capacidad de tener la mente en varias cosas a la vez, y que el grupo de la selección necesita que todos los que estamos en él, ni que hablar los que estamos en cargo de conducción, estemos frescos. Hay que sacarse esos pensamientos.

EC – ¿Cuáles pensamiento hay que sacarse?

OWT – Esto de que es el tercer mundial, lo que significa, por supuesto que esas cosas me pasan por la mente, pero no me quedo a regocijarme en eso ni a pensar si es excepcional ni en quién lo hizo o no lo hizo anteriormente. Todas esas cosas a veces le llegan a uno porque hay gente que investiga eso, pero uno trata de no estar demasiado en esos pensamientos porque desconcentran. Nosotros tenemos una tarea que pasa por intentar prepararnos de la mejor manera posible, como hemos hecho para el anterior Mundial o para la Copa América, y después tratar de estar al máximo en el momento de jugar los partidos, que esa es la única realidad sobre la cual se va a escribir la historia de la participación de Uruguay en el Mundial de Brasil.

EC – Pero justamente, teniendo en cuenta su propia historia, yo decía: en el Mundial de Italia 90 Uruguay llegó a los octavos de final, en Sudáfrica 2010 cuarto puesto, hoy, usted, no sé si personalmente o como líder de este proceso, ¿tiene planeado un objetivo, por ejemplo, más alto que el cuarto puesto?

OWT – No, porque el hecho de haber salido cuartos en el Mundial de Sudáfrica no cambia para nada lo que somos como realidad futbolística, incluyendo los planos estratégicos, organizativos, institucionales, ni tampoco ha cambiado el mundo. Si usted va al ranking de FIFA, que es muy criticado pero es un dato objetivo de lo que han hecho los equipos durante mucho tiempo, España hace como seis años que está arriba, quiere decir que ha ganado la mayoría de los partidos que ha disputado, y juega internacionalmente, en Europa y en cualquier lado. Es también el caso de Alemania y de todos los que están en los primeros 20 lugares del ranking, casi todos los equipos que están en el Mundial están ahí. Eso no ha cambiado para nada.

Nosotros nos vamos a preparar bien, con el objetivo de ser un equipo difícil de enfrentar para los rivales, pero tenemos la incertidumbre, y ese es un ejercicio que lo repetimos, no sabemos si lo vamos a conseguir. Esa expectativa y esa incertidumbre las mantenemos abiertas hasta el momento de jugar el partido. Ahora, hay cosas que dependen exclusivamente de nosotros y no de lo que podamos hacer en un partido frente a un rival: prepararnos bien, mentalizarnos, continuar con ese perfil bajo que nos ha dado resultado, no anticipar la realidad. Los entrenadores y los jugadores de la selección tenemos sueños como cualquier persona, pero somos profesionales de esto y también tenemos responsabilidades.

Creo, por experiencia, que el proyectarse demasiado, el fijarse objetivos o pisos altos, es contraproducente porque puede generar desilusiones más grandes si no se consiguen los objetivos. Yo festejo que los aficionados tengan expectativas altas o se digan cosas tan atrevidas como que vamos a jugar la final del Mundial contra Brasil (risas). Me parece que está bien eso porque es darle espacio al pensamiento positivo, a la alegría, a algo que nos costó mucho tiempo. Yo no me olvido de que hace pocos años estábamos con el bajón, abriendo el paraguas, hablábamos de las conspiraciones, de que todos estaban contra nosotros, no nos ponemos a discutir si es cierto o no, simplemente le damos para adelante con lo que tenemos. Y tenemos esperanzas de que lo podamos lograr, y por eso lo estamos haciendo, pero jamás podemos dar la seguridad y menos decir que el cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica es el piso sobre el que tenemos que jugar este. No estamos para nada de acuerdo con esa perspectiva.

EC – Para redondear esta parte de la conversación y retomar algo que al pasar ya usted tocó, ¿cómo y cuánto juega para usted el factor Maracaná en esta historia que viene ahora?

OWT – Eso es parte de la historia, yo ya he dicho que creo que no hay nada que haya pasado o pueda pasar después del 16 de julio de 1950 que quite algo de significado a lo que ha sido Maracaná para los uruguayos. Por eso cuando en Brasil algún periodista me pregunta si es la revancha del Maracaná, le digo "No, Maracaná no tiene revancha", no hay nada que pueda hacer Brasil ahora para ensombrecer aquello, que para mí está en la gran historia de nuestro fútbol. Es algo a lo que vuelvo permanentemente pero porque me interesa, no para vanagloriarme o proyectarlo hacia el futuro.

Maracaná fue en otro momento de la historia, con otras realidades futbolísticas y de país. Uruguay y Brasil ocupaban un lugar muy diferente al que ocupan ahora en el concierto internacional como naciones, y también futbolísticamente. Nosotros teníamos un nivel de paridad con Brasil en cuanto a potencia futbolística, Uruguay lo fue en década del 20, del 30, y el 50 fue una especie de continuación de esa supremacía que se tenía a nivel mundial.

Eso ha cambiado. Nos cuesta un enorme esfuerzo enfrentar a potencias que nos superan demográficamente, en cantidad de futbolistas elegibles, en niveles de organización y de poderío económico. El mundo del fútbol en este momento está organizado por corrientes migratorias de futbolistas que van todos hacia Europa, porque ahí está la elite del fútbol mundial en cuanto a posibilidades. Usted ahora se fija cuántos jugadores van a ir al Mundial y por nacionalidades son 23 de cada uno de los 32 países, pero por ligas la mayoría es de las ligas europeas, y gran cantidad de ellos, que son los que van a determinar posiblemente el rumbo de muchas partidos, son de las ligas de elite: la Premier, la de España, la de Italia, la de Francia. Esa es la realidad del fútbol de ahora que no tiene nada que ver con la época en la que se disputó la final de Maracaná. Que -repito- sigue siendo tan gloriosa y tan importante para los uruguayos, no sería para nosotros si Maracaná no hubiese ocurrido o si, como dice algún ejercicio que han hecho los propios brasileños, el resultado hubiese sido otro.

Eso es parte de la historia, parte de la realidad, por algo ocurrió, y es eso lo que me hace volver permanentemente a aquella época, pero para satisfacer mi curiosidad y profesar mi admiración hacia todo aquello que pasó. Pero es distinto, como entrenador y como profesional del futbol considero muy bueno que se le dé espacio al pensamiento positivo por parte de los aficionados, creo que es un buen punto de partida. Por otra parte la mayoría de la gente, sobre todo la que concurre a ver a la selección o la que se cruza conmigo en la calle, ya ha dado muestras más que acabadas de que no se queda solo con los resultados. Y creo que el deporte es eso, aspirar al mejor resultado posible, prepararse para ello, pero después someterse al veredicto de la realidad.

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EC – Ya continuamos esta entrevista con Óscar Washington Tabárez, el director técnico de la selección uruguaya de fútbol, cuando falta menos de dos meses para el inicio del Mundial.

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EC – Cuando faltan 59 días para el debut de la selección uruguaya de fútbol en el Mundial de 2014, estamos conversando con su director técnico, con Óscar Washington Tabárez, para conocer sus expectativas, sus planes, las etapas que se vienen en las próximas semanas

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EC – El "Maestro" Tabárez nos atiende esta mañana por teléfono en el Complejo Celeste, donde se encuentra desde temprano desarrollando las tareas de estos días.

Una pregunta absolutamente personal, ¿cómo es la evolución de la operación a la que fue sometido? Mucha gente lo vio en sus últimas apariciones públicas y se preocupó por las dificultades aquellas que tenía para caminar. ¿Cómo viene eso?

OWT – Viene bien, yo también estaba muy preocupado porque es un problema que me ha afectado la columna lumbar, se llama estenosis de canal lumbar, el orificio que pasa por dentro de las vértebras estaba muy comprimido, y un problema de artrosis, de ligamento amarillo, que crece en determinado momento. Eso hacía que las respuestas nerviosas no llegaran bien a los extremos inferiores, tenía mucho dolor, se me dormían las piernas, no podía estar parado mucho tiempo, no soportaba caminar más de 50 metros. Todo esto sobre todo en la última fase, porque era un problema que venía teniendo hace un tiempo. Por eso se decidió que la cirugía era la única posibilidad, pero por la actividad de la selección tuvimos que esperar la oportunidad. El 4 de diciembre me hicieron la operación que fue totalmente exitosa porque ahora estoy sin dolor, mucho mejor para caminar, para desplazarme, y tratando de recuperar ciertas cosas de mi musculatura que estuvieron sin funcionar durante tanto tiempo.

Usted recordará que en los últimos partidos me tuve que ayudar de un bastón porque me costaba mucho trabajar normalmente y por suerte tuve la comprensión, silenciosa pero evidente, de todos mis compañeros, del cuerpo técnico de la selección mayor y los demás cuerpos técnicos, porque seguíamos viniendo al Complejo para la actividad de los juveniles, de los futbolistas ni que hablar, porque veían el problema pero en ningún momento decayó la calidad del trabajo y la persecución de los objetivos. Pudimos salir de todo eso, por suerte.

EC – Nos quedamos más tranquilos, entonces. Falta todavía, pero va bien encaminado.

OWT – Sí, para pararme al lado del banco ya estoy (risas).

EC – ¿Qué diferencias hay entre el plantel que usted se imagina para ir a Brasil y el que participó hace cuatro años en el Mundial de Sudáfrica? No le estoy preguntando nombres, la audiencia se imagina algunos que son inamovibles, después hay mucha especulación a propósito de otros, pero globalmente, ¿qué comparación haría usted?

OWT – Creo que lo que ha cambiado mucho es el nivel de la experiencia específica que van a tener muchos futbolistas a la hora de encarar este Mundial. Cuando nosotros elegimos a un equipo para encarar la Eliminatoria hacia el Mundial de Sudáfrica estábamos convencidos de que respondían a un perfil de futbolista, no solo de comportamiento -a veces se asocia con eso o con lo que después pasó respecto a la cohesión del grupo, que se fue dando paulatinamente-, desde el punto de vista de lo que creemos que son el fútbol moderno y los requerimientos, sobre todo del punto de vista físico y técnico. El precio que pagamos por esas decisiones fue la inexperiencia.

Por ese lado explico en gran parte la irregularidad que tuvimos en aquella Eliminatoria, nos costó mucho llegar a tener por lo menos la posibilidad del quinto puesto y definir contra Costa Rica. Ahora esa situación ha cambiado, no solo porque hemos disputado una segunda Eliminatoria que nos hizo ver cuáles eran nuestros problemas, pasamos por un período muy duro después de un buen inicio que continuaba al Mundial Sudáfrica y la conquista de la Copa América. Entre setiembre de 2012 y marzo de 2013 hubo un período negro: no conseguíamos puntos y había cierta cosa de la imagen que teníamos de nosotros mismos que se estaba diluyendo y no la veíamos reaparecer. Más allá de que jamás se perdió el afán por salir a buscar los partidos, por competir, por tratar de lograr las cosas, pero teníamos problemas futbolísticos en la cancha.

Creo que eso cambió a partir de aquel partido con Venezuela en Puerto Ordaz, que nos permitió seguir en la Eliminatoria pero también ir con otro ánimo a la Copa de las Confederaciones, donde nos vimos con equipos de elite y frente a rivales muy exigentes volvimos a mostrar cosas que habíamos mostrado en el Mundial de Sudáfrica.

En ese sentido se supone que esa experiencia aporta mucho al potencial. Pero repito lo que dije hoy: lo que hagamos será en el momento de los partidos. Tenemos expectativas porque así como hablábamos que hay futbolistas que no están jugando hay otros que no solo lo están haciendo sino que están definiendo ligas muy exigentes, sus equipos están en las primeras posiciones, y que sean titulares en esos equipos tiene que aportar, estoy hablando de la Premier, de la liga francesa, de la italiana, de la portuguesa. Tenemos expectativas en eso y creo que es la gran diferencia que yo veo.

Y además con el tiempo que pasó aumentó la cohesión grupal, que fue fuerte desde un primer momento. Ya lo hemos visto al final de la Eliminatoria, en el partido que fuimos a jugar a Austria, por algo suceden las cosas: tras un primer tiempo muy malo, para el segundo tiempo apelamos a muchas cosas que tienen que ver con nuestra historia y se consiguió un empate. Quiere decir que es un grupo que responde y tiene toda la intención de hacer bien las cosas. Por ahí yo creo que el potencial que tenemos como grupo, más allá de alguna circunstancia o detalle, puede haber aumentado por ese nivel de experiencia.

EC – En el contexto que usted acaba de describir faltó una serie de hechos. Hace muy poco el fútbol uruguayo vivió una crisis que terminó con la caída del Consejo Ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol. No es la primera que ocurre desde que usted está al frente de la selección, usted llegó cuando era presidente Eugenio Figueredo, después estuvieron José Luis Corbo, Washington Ribero, Sebastián Bauzá y ahora ha asumido Wilmar Valdez como presidente. Pero claro, de alguna forma este proceso de las selecciones uruguayas de fútbol venía muy identificado con la presidencia de Sebastián Bauzá, sobre todo por el Mundial de Sudáfrica. Muchos temimos que esa crisis impactara en las chances de la celeste en el Mundial de Brasil. Para usted, ¿qué saldo dejó todo eso?

OWT – Le digo lo mismo que le dije a los miembros del nuevo Ejecutivo que vinieron a una reunión aquí: no es bueno lo que pasó. No queremos dar opiniones fuera de nuestro ámbito de acción, nos hemos cuidado mucho de eso, más allá de que como gente de fútbol tenemos una visión no solo a nivel local sino también internacional. Evidentemente si después del Mundial de Sudáfrica había una organización y personas de referencia que eran intermediarias para que los que toman decisiones a un nivel más alto concretaran o no lo que nosotros proponíamos desde el punto de vista deportivo -que ese sí es nuestro ámbito de acción y es nuestra responsabilidad-, y esas personas salen, hubo un resentimiento. Se lo hicimos saber pero también les dijimos lo que hemos hecho en otras oportunidades, lamentablemente no es la primera vez que nos pasa que estamos en camino y cambian las autoridades. Creo que lo que cayó muy mal es el momento, pero también les dijimos que esa era la consideración, que teníamos la obligación moral de decírsela porque lo sentíamos así.

EC – ¿Quedó tranquilo con el planteo de las nuevas autoridades?

OWT – Me deja tranquilo porque me dijeron que van a seguir los lineamientos que tenía el anterior Ejecutivo para que a la selección no le falte nada desde el punto de vista estratégico y de la planificación para el Mundial. Esa es la tarea.

Cuando se termine el mandato de este Ejecutivo, como iba a terminar también el de Sebastián Bauzá, se termina nuestro contrato. No digo que sea una etapa definitiva para nadie, pero hay plazos establecidos y hay actividades dentro de esos plazos que son las urgentes.

La otra reflexión es que toda la organización del fútbol internacional, y la que le cabe a cada país, son relaciones entre ámbitos de poder. Esto es así, la FIFA ejerce un poder, los clubes más poderosos están afiliados en el G-14, G-18, son cada vez más, tratan de imponer cosas a reglamentación para la cesión de los futbolistas a las selecciones y siempre hay luchas en los ámbitos de poder. Son más dramáticas o más inesperadas en países que no tienen los grados de organización que puede haber en otros ámbitos, como puede ser el caso de nuestro país, que también tiene ámbitos de poder, conflictos de intereses. Desde el punto de vista teórico cada uno tiene derecho a defender sus intereses, a veces los que persiguen intereses similares se afilian y forman un ámbito de poder que se enfrenta a otro que persigue otros intereses. Lamentablemente esto ocurre y en esos momentos se pierden de vista intereses más generales, como puede ser la representación deportiva que tiene una federación hacia el exterior: su selección nacional. En ese ámbito de poder también nos han llovido muchas críticas, que hay una selección de primer mundo y un fútbol local de tercero, un montón de cosas que se aceptan como opiniones, pero [no es bueno] cuestionarnos permanentemente y renunciar de antemano a tratar de avanzar en determinado sentido, porque va a haber alguien que se oponga porque su interés no es contemplado. No sé si eso es exclusivamente en el ambiente del fútbol, pero es el ámbito que me involucra a mí y lo tengo muy claro.

En este momento tenemos todo programado gracias a la gran tarea de la Gerencia Deportiva y de mis compañeros del cuerpo técnico en cuanto a la estrategia para el Mundial. Tenemos definido nuestro búnker, dónde vamos a trabajar, qué vamos a hacer en cada partido, con cuánta anticipación vamos a llegar a la sede, qué vamos a hacer, eso ya está todo hecho. Lo único que necesitamos es seguir teniendo el apoyo institucional, que nos lo han asegurado, fue lo primero que dijeron. En cierto sentido nos tiene tranquilos, no vemos que esos cimbronazos que ha sufrido el fútbol uruguayo nos puedan perjudicar en este momento. Después, cuando vengan los resultados, se va a asociar alguna cosa con otra, pero nosotros nos hacemos responsables de salir a buscar esos resultados, tenemos expectativas, como dije, no seguridades.

EC – (Risas.) Lo último, buena parte de la expectativa de la gente está puesta en la convocatoria, ¿qué fechas maneja, cuáles son los plazos para eso?

OWT – Hay una fecha, creo que es el 15 de mayo, en la que tendríamos que presentar una lista primaria que puede llegar hasta 30. Creo que es una lista que la FIFA hace solo para adelantar su organización. El 2 de junio hay que elevar la lista de los 23 futbolistas que van a concurrir y si hubiese una lesión inhabilitante de algún jugador después de esa fecha su sustitución, con la autorización de la FIFA, no tendría que ser necesariamente de esa lista que puede llegar a 30. Quiere decir que tiene una validez muy relativa, más allá de que obviamente si uno cita 30, 28, 27 jugadores, todos van a tener la posibilidad de integrar la nómina definitiva. Yo no digo que ya tengo el plantel hecho, pero tenemos mucha información adelantada antes de estar todos juntos. También le digo que en algunos casos la decisión la vamos a tomar a último momento.

EC – Dejó abiertas varias puertas para que venga la especulación y ese deporte paralelo de apuestas.

OWT – De jugar a hacer el equipo, es un deporte nacional.

EC – Dos preguntas para terminar. La primera, de vuelta, una pregunta muy personal. Usted recordaba recién que con el Mundial termina su contrato, ¿tiene una decisión sobre qué quiere hacer después de esa fecha?

OWT – Realmente no, y tampoco quiero hablar de ese tema. Si la tuviera no la diría, porque creo que cualquier cosa que uno diga en un sentido u otro influiría en ese grado de concentración que hay que tener, no solo de parte de mi persona, que sería la única interesada en mi futuro profesional, sino de todo el grupo de trabajo y de los futbolistas, ellos tienen que pensar que esto es muy normal. Cuando termine la actuación de Uruguay en el Mundial se verá y uno podrá empezar a pensar en lo que viene después. Pero ahora lo único que nos interesa es el Mundial.

EC – Lo otro, usted algo dijo más temprano, en este proceso que usted encabeza se suele formar jugadores desde la Sub 15, Sub 17, Sub 20 para que luego pasen a la mayor. ¿Ese sistema también vale para los técnicos? Quiero decir, quienes están hoy frente a las divisiones juveniles, ¿se están formando para llegar el día de mañana a ocupar su lugar?

OWT – Me estaría metiendo ya al rol de dirigente, que es el nivel al que se toma las decisiones de contratación de entrenadores, pero como dije: están logrando un nivel de experiencia específica que los pone en carrera, considerando que todavía son todos muy jóvenes, para acceder a cargos de conducción a nivel de selección en un futuro. Simplemente eso, en mi opinión son todos técnicos muy capacitados, nos preocupamos mucho por traer gente muy capacitada porque este proceso de selección precisa que los futbolistas sigan creciendo en ese clima de respeto, de responsabilidad profesional y de capacidades.

EC – Ahora, ¿ya ve algún nombre pronto como para asumir la dirección técnica de la selección mayor?

OWT – No le puedo contestar eso, le estaría dando más que una pista.


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Comentarios

  • Walterio opinaalgo

    "Maracaná no tiene revancha" hábil declarante el maestro.. me gustó la frase.. le tengo fe a Uruguay y a que puedan hacer historia de nuevo.

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