Solicitar contraseña

×
Sociedad

"Salir Adelante": un programa de apoyo a estudiantes "invisibles" de liceos públicos

"Salir Adelante": un programa de apoyo a estudiantes "invisibles" de liceos públicos

La situación de la educación secundaria pública preocupa a muchos uruguayos, pero no todo es negativo y existen muchos esfuerzos serios para superar los problemas. Desde 2009, un grupo de profesionales y empresas reunidos por la organización B’Nai B’Rith llevan adelante un programa que ha logrado que más de 60 estudiantes de bachillerato, provenientes de estratos socioculturales medio o bajo, culminaran sus estudios de manera exitosa. El programa se llama "Salir Adelante" y ya tiene cuatro años de trabajo casi silencioso. El doctor Carlos Kierszenbaum, director asistente de la B’Nai B’Rith y coorganizador del programa y la maestra Adriana Stainfeld, directora del programa, conversaron con En Perspectiva para conocer de cerca esta iniciativa. Macarena Guggeri, una de las alumnas que ya pasó por el ciclo completo de este programa, también nos dio su testimonio.

EMILIANO COTELO:
Empecemos con una aclaración: la B’Nai B’Rith es una institución de origen judío. ¿Este plan está pensado para que los beneficiarios sean de origen judío también?

CARLOS KIERSZENBAUM:
No, en absoluto. B’nai B’rith es una institución judía que tiene como objetivo y misión trabajar en beneficio de toda la sociedad, no solo de la comunidad judía. Y este programa, justamente, se enmarca dentro de uno de los tantos programas que tiene B’nai B’rith con respecto al resto de la sociedad.

EC - ¿De qué diagnóstico partieron para iniciar este programa? Tengo entendido que la preocupación inicial venía por el lado de la deserción.

CK - Debemos confesar que empezamos sobre un prejuicio. Sabíamos que el tema de la desafiliación del sistema educativo era un problema en el Uruguay, dijimos ¿quiénes son los que desertan?, los sectores más carenciados; queremos trabajar ahí. Y con ese objetivo decidimos buscar un programa en el cual se estimulara a los alumnos a los que les va bien. En ese punto arrancamos a estudiar las causas de la desafiliación del sistema educativo. Hicimos una sábana en el sentido de involucrar todos los temas vinculados a la desafiliación para ver en cuáles podíamos trabajar y en cuáles no. Con esa base pedimos ayuda profesional de Adriana, que tenía experiencia en ese ramo, y ella diseñó un plan en el que trabajamos en conjunto y hoy es una realidad con el programa Salir Adelante.

EC - Acá en En Perspectiva ya hemos conocido en los últimos años varios programas con una filosofía similar, colaborar con adolescentes o también con escolares que están en una situación vulnerable desde el punto de vista socioeconómico para que puedan continuar, para que no deserten, para que sigan adelante con su formación. Algunos son más ambiciosos, por ejemplo el Liceo Jubilar o el Liceo Impulso, otros son más concretos, más acotados, parecidos a Salir Adelante en el sentido de que lo que ofrecen son becas de estudio o apoyo de distinto tipo. ¿Por qué creen que se necesita este tipo de respaldos externos más allá de lo que puede ofrecer el propio Estado en los liceos?

ADRIANA STAINFELD:
Cuando hacemos un diagnóstico de la realidad, vemos que solo un 30 y poco por ciento de los muchachos que están cursando secundaria la terminan. Ante esa realidad, nos damos cuenta de que se tiene que aspirar al 100%, o al menos a mucho más de 30 y poco por ciento. Porque para tener una sociedad más democrática necesitamos más gente educada, necesitamos más gente con espíritu crítico, con participación. Desde ahí es que la realidad nos muestra que estas iniciativas son válidas.

Nuestra iniciativa busca intervenir junto con el Estado, por eso trabajamos dentro de los liceos. No hacemos una propuesta paralela, que son muy válidas, por supuesto, sino que estamos en coordinación con Secundaria, la selección de estos chicos se hace en coordinación con Secundaria. Queremos muchachos que sigan adelante dentro del sistema educativo del Estado.

EC - ¿Por qué se concentran en alumnos de buenos o muy buenos rendimientos? Puede pensarse que son los otros, los que tienen peores calificaciones, los que necesitan más apoyo.

AS - Siempre que uno toma un programa tiene que ponerse ciertos objetivos y marcar cierto potencial de población con la que va a participar. Por supuesto, ojalá pudiéramos participar con toda la población, pero lo que nos pareció interesante es ese prejuicio de que únicamente los chicos a los que les va mal académicamente necesitan ayuda. Empezamos a investigar esta cantidad de muchachos a los que les va muy bien y empezó a surgir una palabra que nos pareció muy interesante, que surgió en las diferentes generaciones: ellos se sienten “invisibles” en el sistema. ¿Por qué? A un chico al que le va bien en el liceo se le entrega el carné personalmente, no se llama a los padres, no se lo llama a la dirección porque no tiene mala conducta, porque no tiene errores… Van pasando con esa escolaridad, ellos utilizan esa palabra, “invisibles”.

Tratamos de hacerlos visibles. Y quizás que puedan oficiar como multiplicadores, empezar a ver también estas personas con éxito, éxito que a les llevó mucho trabajo, porque uno ve las notas con que ellos llegan y las situaciones que a veces tuvieron que vivir, tanto sociales como económicas, entonces rescatar eso e impulsar desde ahí.

EC - Pasemos en limpio, ¿quiénes son entonces los beneficiarios del programa?

AS - Los potenciales beneficiarios son muchachos que estén en liceos públicos que ese año el Consejo de Educación Secundaria (CES) preseleccionó para que nosotros interviniéramos y que tengan muy buen desempeño académico, es decir que tengan un promedio entre primero, segundo y tercero de 9 o más, y que vengan de situaciones socioeconómicas vulnerables. Esto lo evalúa el propio liceo, que es quien los conoce.

EC - Ya quedó dicho que el programa se coordina con el CES. ¿Cómo participa el organismo que rige a los liceos públicos?

AS - Participa en la selección de los chicos, porque es quien conoce a los muchachos, nosotros somos externos al sistema. El CES está involucrado en todo el proceso de selección, y después sigue en coordinación constante. A veces los actores del liceo y nosotros tenemos entrevistas con los padres, hay una coordinación de todo el seguimiento que tiene que ver con el rendimiento académico y de la parte conductual de los chicos en los liceos. Más allá de que nosotros trabajamos con ese grupo que se va conformando fuera del liceo en talleres quincenales con dos coordinadores que los acompañan a lo largo de los tres años, donde se va conformando el grupo y la pertenencia grupal de cada una de las generaciones que participan, constantemente estamos en coordinación por la parte del rendimiento académico, los aspectos conductuales y, ¿por qué no?, a veces cuando surgen otro tipo de dificultades.

EC - ¿Es una condición que el alumno deba permanecer en el liceo donde fue elegido?

AS - No en ese liceo. Hay toda una serie de contrapartidas a esto que se llama “beca”, pero que va más allá de lo que comúnmente se conoce como una beca.

EC - Enseguida vamos a hablar de ese contrato.

AS - Tienen que permanecer en el liceo, tienen que mantener las notas, más allá de que en muchos casos tenemos flexibilidad, siempre y cuando esté coordinado con el liceo que el compromiso con lo académico está. No tienen que tener inasistencias injustificadas, no pueden tener faltas de conducta. Pero pueden cambiar de liceo si su situación personal lo requiere.

CK - Hay una realidad, cuando pasan de cuarto a quinto en muchos casos se cambian, porque son menos los liceos de ciclo básico que tienen bachillerato, entonces muchas veces tiene que haber movimiento, esos movimientos están previstos, incluso ha habido casos de cambios del liceo a UTU. Eso también está previsto.

EC - Expliquemos ahora en qué consiste el programa. ¿Qué tipo de apoyos reciben estos alumnos?

CK - Entre las variables que trabajamos para entender la situación de desafiliación, un primer elemento fundamental es que les aportamos a los chicos un grupo de pertenencia. Una de las causas de la desafiliación del sistema educativo es qué hace el grupo de pares, entonces ese grupo que se junta cada dos semanas intenta conformarse como un grupo de pares.

EC - El alumno que pasa a formar parte de este programa obviamente sigue integrando su clase en el liceo, su grupo habitual en el liceo, pero al mismo tiempo se integra al otro grupo, el de todos los integrantes del programa ese año. ¿De qué forma se reúne con ese grupo?

CK - Puede variar, pero en general se reúne bisemanalmente, en lugares como el Instituto Nacional de la Juventud (INJU), la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ), B’nai B’rith. Es un espacio que tiene básicamente conformación de grupo, lo que implica lo lúdico, lo académico, lo vocacional, y en el transcurso de esos tres años se conforma el grupo. Un grupo de pares, porque partimos de la base de que si se tiene un grupo de pertenencia en el que a todos les va bien es normal que se estimule hasta silenciosamente el éxito académico.

Otra cosa que aprendimos es que hay variables que son fundamentales. Por ejemplo, cuando empezó este programa los alumnos de bachillerato tenían que pagar boleto para ir al liceo; hoy ya no, pero en ese momento tenían que hacerlo, entonces los ayudábamos con boletos. Segundo, una canasta básica, es impensable que un alumno que intente que le vaya bien no tenga los requerimientos mínimos de alimentación. Lo mismo con factores como una computadora, internet, útiles, lentes si necesitan, lo básico de salud, tener una emergencia móvil mínima que si pasa algo dé cobertura, no pasar frío en invierno.

EC - Si el alumno no tiene laptop se le suministra una.

CK - Una computadora, un PC.

EC - Y si no tiene conexión a internet se le coloca una conexión a internet a los efectos del uso educativo.

CK - Exactamente.

EC - ¿Algo más en cuanto a los apoyos?

CK - Otra cosa que aprendimos es que no solo está lo académico, sino que también está la formación cultural, entonces libros de recreación, tenemos una editorial nos ayuda –fue una iniciativa de ellos– con libros para los chicos y su núcleo familiar. Esa ha sido una iniciativa que nos ha enriquecido y nos ha permitido entender la realidad de otra manera, que hay otros factores que abarcan no solo lo académico del alumno.

EC - Eso es lo que el alumno recibe. Por otro lado, ustedes tienen muy pautado también lo que el alumno debe dar. ¿Cómo es eso? Porque hablan lisa y llanamente de un contrato. ¿A qué se compromete el alumno que forma parte de este programa?

AS - Es un contrato firmado por el alumno y por un referente familiar adulto. Esa es otra de las cosas que tiene que haber.

EC - Es una exigencia, tiene que haber un referente familiar.

AS - Tiene que haber un referente familiar. No estamos hablando de padre o madre, sino de un referente familiar adulto o de un referente adulto que los va a acompañar a lo largo de esos tres años y con quien también vamos a tener actividades. Es un dar y un recibir constante en el programa, como filosofía, además somos unos convencidos de que cuanta más participación se le exija, mejor ciudadano va a resultar el joven. No queremos solamente que terminen el liceo, sino que en esa construcción de ciudadanía vayan construyendo valores de participación, de compromiso.

Hay cosas que tienen que ver directamente con lo académico, tienen que mantener las notas o superarlas, con cierta flexibilidad ante alguna dificultad, por ejemplo lamentablemente en el caso de los paros, porque a veces hay materias que son más complejas, u otras actividades de los liceos que escapan a nosotros. La parte de asistencia, la parte de conducta. También tienen que asistir a los talleres quincenales, que no son optativos, son obligatorios. Y en el segundo año de pertenencia al programa tienen que formar parte de algún programa de lo que nosotros llamamos de correlación o de devolución o de multiplicación de beneficios.

EC - ¿Qué es eso?

AS - Abrimos redes con la sociedad y nos juntamos, hacemos asociaciones con otros programas que funcionan para que ellos participen. Por ejemplo, este año en Compromiso Educativo, que está en todo el país, algunos de estos jóvenes son referentes pares de jóvenes más jóvenes en los liceos.

EC - Compromiso Educativo es un programa implementado directamente por Secundaria, que también acoge, protege, impulsa a determinados alumnos para evitar la deserción.

AS - Exactamente.

EC - Una de las piezas es que tiene que haber referentes del propio liceo, compañeros pero un poco mayores.

AS - Exacto. En realidad en Compromiso Educativo son referentes de nivel terciario. La única experiencia que hay con gente de nivel secundario es con Salir Adelante. Son referentes pares pero más cercanos, ya que estos chicos están en quinto y son referentes pares de muchachos de cuarto. A su vez en esos espacios hay referentes pares de nivel terciario, entonces se da un ida y vuelta de diferentes niveles educativos, todos estimulando que todos permanezcan más tiempo a través de la educación.

Otra de las experiencias que estamos teniendo es Jóvenes Promotores de Salud, que tiene que ver con la Intendencia de Montevideo y la Junta Nacional de Drogas. Eso funciona una vez por semana, es una actividad anual; cada semana tienen una temática de educación, sobre todo relacionada con la salud, como abordaje de alcohol, drogas, nutrición, y a fin de año preparan un proyecto mediante el cual le devuelven a la sociedad ya sea en intervenciones en liceos, en bares, intervenciones ciudadanas. Estos chicos tienen que participar en esos proyectos para ir multiplicando sus beneficios.

EC - En principio la beca es por un año.

AS - No, la beca es por tres años, renovable cada año. Los queremos acompañar a lo largo de los tres años, pero cada año renovamos ese acuerdo teniendo en cuenta si han cumplido con los objetivos que nos propusimos. Cada año también revisamos los apoyos que tenemos para comprometernos a dar lo que realmente podemos dar.

EC - En principio, puede retirarse el beneficio según la evolución.

AS - Sí.

EC - ¿Cuál es la experiencia hasta ahora? ¿Han tenido que retirarlo alguna vez?

AS - Sí, de los chicos que ingresaron 77% han terminado con nosotros el proceso de tres años, 15% decidieron en diferentes momentos que no era una experiencia válida para su vida y a 6% tuvimos que retirarles el beneficio por diferentes situaciones de no cumplimiento de los acuerdos.

EC - Enseguida me va a interesar conocer la evaluación más global que ya tienen a esta altura, con los cuatro años de desarrollo de este programa.

***

EC - Con lo que han contestado hasta ahora Carlos Kierszenbaum y Adriana Stainfeld los oyentes ya tienen una idea bastante aproximada de lo que es este programa Salir Adelante. Vale la pena ahora bajarlo a tierra, conocer en primera persona cómo funciona, cómo son sus resultados. Está con nosotros Macarena Guggeri, que es un ejemplo, uno de los varios, de chicos que han pasado por este programa.

Fuiste seleccionada en el Liceo 65 de Maroñas en el año 2010. ¿Cómo llegaste a este programa? ¿Cómo tomaste contacto con esta posibilidad?

MG - Fue el liceo quien nos contactó, porque ellos hacen la preselección con Secundaria. Nos plantearon la posibilidad de pertenecer a un programa, nos evaluaron económicamente, quedamos preseleccionados y después de un tiempito nos avisaron a quienes habíamos quedado y nos empezamos a reunir con ellos.

EC - ¿Te pareció bueno desde el principio o tenías dudas?

MG - Tuve muchas dudas, me sorprendía que ayudaran a alguien que tenía buenas notas, porque siempre se ayuda a personas que por diferentes motivos tienen calificaciones más bajas. Era algo novedoso, entonces al principio dudé un poco.

EC - ¿Cómo te convenciste?

MG - Después, conociéndolos. Me pareció una gran oportunidad y me terminé de convencer.

EC - ¿Cómo es tu familia? ¿A qué se dedican en tu entorno más directo?

MG - Yo vivo solo con mi madre y mi hermano. Ella es comerciante y mi hermano trabaja pero no estudia, hizo hasta sexto pero abandonó. Mi madre también hizo hasta mediados de bachillerato pero tampoco pudo terminar. En mi casa yo fui la primera que terminó el liceo y con buenas notas.

EC - ¿Te apoyaron desde el principio en esto?

MG - Sí, si hay algo fundamental en mi casa es que yo tenía que estudiar, no importaba cómo, pero yo tenía que estudiar, terminar el liceo, y si después quería hacer una opción terciaria, porque yo quisiera, el apoyo estaba.

EC - ¿Qué diferencias notaste en estos años con respecto a la situación de tus compañeros de clase que no tenían este apoyo?

MG - Creo que esa fue la gran diferencia, el apoyo. Porque yo de repente necesitaba ayuda para alguna materia y ellos me ayudaban, me brindaban un profesor, cosa que mis compañeros de repente tenían que pagar. Se nota la diferencia. Además de pertenecer a un grupo, porque como ellos decían, entre nosotros nos vamos incentivando, de repente si alguno precisaba ayuda con una materia en la que a otro le iba bien nos íbamos apoyando. Y en la clase los chiquilines no contaban con ese apoyo.

EC - ¿Y eso cómo te ubicaba en tu grupo? ¿Te beneficiaba o te perjudicaba? Porque podía ocurrir que la reacción de tus compañeros de clase fuera la que es habitual con los o las “tragas”, pero peor todavía, “a vos te va bien porque te están ayudando”. ¿Cómo era eso?

MG - El grupo ya me conocía, ya sabía que me iba bien.

EC - La categoría de “traga” ya estaba.

MG - Sí, ya estaba en ese punto, entonces no salí y tampoco eso se vio profundizado, porque en mi liceo no se tocó mucho el tema de Salir Adelante, entonces algunos chiquilines conocían el programa porque eran cercanos a mí y otros iban por su lado, a los que tenían malas calificaciones no les interesaba el programa porque para ellos era inalcanzable.

EC - ¿En qué programa de los que recién mencionaba Adriana te insertaste, de esos de apoyo a la comunidad?

MG - Yo hice tutorías en el liceo IBO, cada dos semanas nos reuníamos en el liceo y ayudábamos, los chiquilines que precisaban ayuda con alguna materia o algo concurrían a ese espacio y nosotros estábamos para eso.

EC - ¿Te sentiste útil efectivamente? ¿Te aprovecharon, te consultaban? ¿Ayudaste?

MG - Sí, al principio pensé que me iba a sentir un poco perdida, pero me encontré con chiquilines que ya estaban en el nivel terciario y ellos me ayudaron, me incluyeron en su grupo, porque era extraño que una persona de secundaria estuviera en su grupo.

EC - Sí, como contaba Adriana, eso no es lo habitual.

MG - Claro. Pero ellos me aceptaron muy bien y sentí que mi apoyo sirvió. Estuvo bueno.

EC - ¿Y ahora?

MG - Ya inicié mis estudios terciarios, estoy cursando el primer semestre de la carrera Contador Público en la Facultad de Ciencias Económicas.

EC - ¿Esa era tu vocación de hace años?

MG - Sí, hace un par de años que apunto para este lado. Creo que por ahora voy bien.

EC - Estás funcionando ahora en la Universidad de la República, ¿con o sin apoyo?

MG - Con apoyo, totalmente. Siempre llaman para ver cómo me está yendo (*).

EC - Hoy no formás parte del programa Salir Adelante, eso ya terminó, pero no quedaste desvinculada por completo.

MG - Exactamente, cada tanto llaman a ver cómo me va yendo. El vínculo no se perdió, pero ya no estoy dentro del programa.

EC - ¿Y seguís encontrándote o seguís dialogando con los otros compañeros tuyos que formaron parte del programa, con aquel grupo de pertenencia del que hablábamos recién?

MG - Sí; es más, algunas de mis grandes mejores amigas surgieron del programa Salir Adelante, entonces el vínculo no se rompió, sigue estando.

EC - Enseguida completamos esta entrevista para conocer más a propósito de los resultados globales que viene teniendo el programa y cuáles son los planes. ¿Va a crecer? ¿Tiene posibilidades de crecer?

***

EC - Estamos conversando con Adriana Stainfeld, maestra con un posgrado en Gestión de Centros Educativos, directora de este programa desde el año 2009, cuando empezó. También están con nosotros Carlos Kierszenbaum, médico cirujano, director adjunto de B’nai B’rith Uruguay y coorganizador de este programa, y Macarena Guggeri, una de las chicas que ya pasaron por Salir Adelante.

¿Qué dicen los oyentes, Romina?

ROMINA ANDRIOLI:
Tenemos un mensaje para Adriana que dice: “La B’nai B’rith es excelente, yo trabajé con Adriana en el Zorrilla y es uno de los recuerdos más positivos que tengo de mi trabajo como adscrita en secundaria”.

Después hay oyentes como Mara que preguntan: “¿Cómo se entera uno de esta propuesta maravillosa?”.

CK - Se entera por los medios de comunicación y de difusión. Un tema para nosotros muy importante fue el tiempo tras el cual consideramos importante empezar a salir a la opinión pública. Teníamos que ver si la experiencia era positiva, teníamos que dejar pasar un tiempo para saber si servía o no servía, y creemos que ahora, después de cuatro años, ya estamos en condiciones de hacer conocer lo que estamos haciendo, porque creemos que es un aporte, una estrategia para un sector social que hoy es uno de los problemas que tiene el Uruguay, como es la educación secundaria. Lo que podemos decir a partir de nuestra pequeña experiencia es que es buena y que es una estrategia correcta.

EC - ¿Qué resultados han obtenido? ¿Qué evaluación global tienen? ¿Qué números hay?

AS - Por suerte los resultados nos van acompañando. De estas dos primeras generaciones que egresaron, el 85% de los chicos egresaron en tiempo y forma, al terminar el año habían terminado todas las materias de sexto, en el período entre diciembre y febrero terminaron el secundario. Como decía Macarena, ella en su familia fue la primera en terminar el secundario completo, el 90% de estos chicos son los primeros en sus familias en completar el secundario. Para ver el perfil de chicos con los que estamos trabajando, si queremos ir cortando algunas cosas en ese eslabón en cuanto a la promoción educativa a nivel familiar, tener un 90% de chicos que son los primeros en sus familias en terminar es algo muy estimulante.

Y de los chicos que egresaron, 75% están estudiando y trabajando, 15% están estudiando solamente –por suerte están estudiando– a nivel terciario y 10% están únicamente trabajando. Por suerte no hay ningún “nini”, no hay ninguno que no trabaje ni estudie.

EC - Romina.

RA - Un mensaje para Macarena: “Maca trabaja conmigo, es una excelente chiquilina y su jefe es también del grupo Salir Adelante”. Pero no lo firma.

MG - Gracias.

EC - Después te damos el celular, así sabés quién te mandó ese mensaje.

¿Cuánto cuesta este programa, doctor Kierszenbaum? ¿Cuál es la inversión por estudiante?

CK - Son grandes números y van variando año a año, porque hay variaciones como el dólar, la inflación, etcétera. Pero estimamos que más o menos un estudiante sale unos 2.000 dólares por año.

EC - ¿Cómo se financia?

CK - Creamos un modelo de trabajo que es un triángulo equilátero: tres lados de responsabilidades iguales, por un lado el Estado, por otro lado la sociedad civil y por otro lado las empresas. Dentro del triángulo están los beneficiarios. Por el Estado Secundaria es un pilar fundamental, también han trabajado el INJU y la Facultad de Psicología por medio del programa Progresa, que es el que lleva adelante Compromiso Educativo.

Por la sociedad civil estamos B’nai B’rith y la ACJ. Es una interacción social muy importante, una institución judía con una institución cristiana trabajando en pos de la sociedad en la que vivimos, ha sido una experiencia multiplicadora y espectacular.

EC - Por ejemplo, los botijas que participan en el programa terminan yendo al Campamento Artigas de la ACJ en el departamento de Colonia.

CK - La otra experiencia que tenemos es que se ha sumado Reaching U, una fundación de uruguayos que viven en Estados Unidos que apoya programas sociales en Uruguay, que también se involucraron en este proyecto.

Y por las empresas hay que reconocer a varias, porque son muchas las que nos han apoyado, pero fundamentalmente, desde el día cero, cuando éramos todavía idea hemos tenido el respaldo del Discount Bank, que nos ha apoyado no solo económicamente sino con otro elemento que tenemos, que es la auditoría del programa. Este programa está auditado, pero no desde el punto de vista contable, sino desde todo punto de vista: cada lapicera, cada boleto, cada computadora, todo se audita, porque no solo hay que decir que uno es bueno sino demostrarlo. El Discount Bank nos ha apoyado también en esa parte.

EC - Supongo que quieren seguir creciendo. ¿Está abierto el programa a recibir otros aportes, donaciones, trabajo voluntario?

CK - Tanto es así que año a año decidimos el número de alumnos en función de las posibilidades económicas que tenemos.

EC - Hasta ahora se puede decir que ha sido una experiencia piloto, ¿cuántos son los egresados hasta el momento?

AS - Los egresados hasta ahora son 20.

EC - Pasaron por los tres años 20. ¿Y participantes en total?

AS - Son 60 y ahora entran 14 más. Son dos generaciones que están funcionando todavía y una que ingresa ahora.

EC - ¿Cómo se hace para que esto aumente en volumen?

CK - En la nueva Ley de Rendición de Cuentas fuimos incorporados como fundación. Convertimos el programa en fundación para poder recibir beneficios fiscales y así tratar de extendernos a Montevideo y a todo el país. Ese es el objetivo, ese es el sueño, la utopía, que todos aquellos que sean buenos alumnos de contexto crítico tengan la chance de participar en una experiencia de este tipo.

EC - De ahora en adelante, las empresas que apoyen este programa tienen beneficios tributarios.

CK - Eso va a pasar al final de la Rendición de Cuentas, cuando la vote el Parlamento. Si la aprueban, a partir del 1.º de enero tendríamos los beneficios fiscales.

EC - Por ese lado hay un “gancho” para que reciban mayor colaboración.

CK - Solo con las empresas que ya nos están apoyando multiplicamos por cuatro. Con eso ya estamos cambiando absolutamente, cambiando el programa, cambiando todo, porque ya estaríamos trabajando con otros montos. Pero el objetivo es crecer para tratar de cubrir –nos gustaría– todo el Uruguay, ese es el sueño.

EC - El beneficio tributario del que estamos hablando es que de la donación que hace la empresa más del 75% puede ser descontado a su vez de impuestos. El Estado hace una renuncia fiscal y por lo tanto quien venía donando hasta ahora 20, puede seguir donando 20, pero a los efectos de la fundación el resultado es mucho mayor. ¿Otras posibilidades?

CK - Todas, está todo abierto.

EC - ¿Funcionan con trabajo voluntario? ¿Cómo es eso?

AS - La B’nai B’rith es una institución de voluntarios. Los profesionales somos muy pocos, tenemos comisiones formadas por voluntarios, Comisión Permanente, Comisión de Difusión, de Recaudación de Fondos. La mayoría de los trabajos los llevan adelante voluntarios coordinados por la parte profesional.

EC - Por ejemplo, los chicos terminan siendo colaboradores voluntarios luego.

CK - Absolutamente.

EC - Tú, Macarena, ¿de algún modo estás vinculada para atrás, con los nuevos participantes en el programa?

MG - Sí, año a año le damos la bienvenida a la nueva generación. Siempre surge de nosotros darles la bienvenida con una canción, como para sentir la partencia. A pesar de que ya egresamos del programa, tenemos la posibilidad, si queremos, de participar en la bienvenida a los nuevos chicos.

EC - Preguntan los oyentes: “¿En el interior también este programa es accesible?”.

CK - En este momento no, por ahora no, todavía no tenemos los fondos para poder extendernos al interior. Es el objetivo.

***

EC - Quedó un mensaje para el final.

CK - Una de las formas que tenemos de recaudar dinero es mediante actividades culturales. Mañana se presenta Malena Muyala en el Teatro Metro y lo recaudado irá en beneficio del programa Salir Adelante.

***

(*) Para los estudiantes que ya completaron el programa Salir Adelante e ingresaron a la universidad existe la posibilidad de involucrarse en otro programa, también impulsado por B’Nai B’Rith, llamado “Seguir Adelante”.

***

Transcripción: María Lila Ltaif

Registro

Seleccionar Newsletters:
×