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Sociedad

INAU: Colonia Berro será desalojada solo después de que se construyan dos nuevos centros

Como forma de combatir el hacinamiento que existe en las diversas dependencias del INAU, el Ejército cederá a ese organismo algunos predios de su propiedad donde se construirán dos centros de internación. Como contrapartida, el INAU clausurará la Colonia Berro y pondrá el edificio a disposición de la fuerza de tierra. Entrevistado por En Perspectiva, el vicepresidente del INAU, Jorge Ferrando, puntualizó que el cierre solo se efectuará luego de que los nuevos locales estén habilitados, algo que –según estimó– ocurrirá “hacia fines de 2012 o 2013”. El jerarca indicó que el convenio con el Ejército incluye además la posibilidad de que los jóvenes infractores accedan a cursos dictados por las Fuerzas Armadas en los cuales aprenderán un oficio que les permitirá acceder al mercado laboral. “Queremos poner mucho foco en el eje educación-trabajo como camino de salida para cortar la delincuencia”, manifestó.


(emitido a las 7.43 Hs.)

EMILIANO COTELO:
La Colonia Berro, donde en la actualidad están alojados más de 300 menores que han cometido delitos, será desalojada y cedida por el INAU al Ejército a cambio de otros inmuebles.

Esta nueva medida será implementada antes de fin de año, aunque los detalles todavía están a estudio de los jerarcas ya que no se concretaron aún los trámites para adquirir el nuevo predio.

Con esta medida, las autoridades del INAU buscan generar una nueva historia en el sistema de reclusión penal juvenil. El objetivo es comenzar “desde cero” con la institución que se ha creado por un proyecto de ley: el Sirpa (Sistema de Reclusión Penal de Adolescentes).

A propósito de estos anuncios que se hicieron en el día de ayer, vamos a conversar con el sicólogo Jorge Ferrando, vicepresidente del INAU.

¿Podemos explicar un poco mejor esta medida? Porque es una resolución muy drástica la que se toma con la Colonia Berro, ¿no?

JORGE FERRANDO:
Sí, pero el orden cronológico va a ser el inverso. Para poder terminar con la Colonia Berro, previamente tenemos que contar con los predios y con los locales construidos que nos van a permitir –hacia fines del mandato de este directorio, según entendemos– poder cerrar la colonia y entregarla para otras actividades.

Dada la situación, que es de emergencia y que se ha presentado con el hecho de tener un número muy importante de privados de libertad, el deterioro edilicio y la falta de lugares, planteamos esto a la Presidencia de la República. Inmediatamente se conformó un equipo de trabajo con varios ministerios, y el Ministerio de Defensa estuvo a disposición fundamentalmente en dos aspectos. Primero, en la consideración de que algunos predios de los que ellos disponen puedan ser cedidos en comodato al INAU para que nosotros, con relativa rapidez, podamos poner en marcha las obras previstas. Entendimos del caso también, como contrapartida, ofrecer los usos de la Colonia Berro para el Ministerio de Defensa, si así fuera posible. A eso se agrega la disposición del ministerio de que aquellos cursos que hoy ya tienen en marcha tanto el Ejército como la Fuerza Aérea y la Armada puedan ser abiertos a adolescentes que están en el sistema de INAU bajo distintas modalidades, entre ellos los que están por terminar sus medidas privativas de libertad. Queremos poner mucho foco en el eje educación-trabajo como camino de salida para cortar la delincuencia.

EC – ¿Cómo sería esto último? ¿De qué manera jóvenes que están pasando por medidas privativas de libertad en el INAU terminarían ingresando a las Fuerzas Armadas?

JF – Más que ingresando yo diría que accediendo a cursos que dictan las Fuerzas Armadas (FFAA). Pueden ser de electricidad, de carpintería, de arreglo de motores, etc. De este modo pueden tener una formación, un oficio que les permita acceder al mercado de trabajo o, eventualmente, si se dieran las condiciones y obviamente si el joven estuviera interesado y cumpliera los requisitos, ingresar a las FFAA.

Esta es una posibilidad más que se abre, hemos hablado también con el Inefop, hemos hablado con el PIT-CNT, con distintas empresas y empieza a haber una buena disposición a este tipo de acciones. Las mismas implicarán siempre un acompañamiento por parte de educadores o técnicos de INAU, porque parte de las dificultades con las que uno a veces se encuentra cuando estos jóvenes quieren ingresar al mercado de trabajo es que no hay una trayectoria, ni personal ni a veces familiar, de estar acostumbrados a sostener un trabajo, con un horario, con cierta disciplina. Entonces, en este sentido pensamos que es una opción que puede ser interesante como posibilidad de egreso del sistema.

EC – Volviendo a la nueva infraestructura que el INAU prevé poner en construcción con vistas a este nuevo Sistema de Reclusión Penal de Adolescentes, usted recién hablaba de que la idea es prescindir de la Colonia Berro, no de inmediato pero sí como parte de un proceso. Entonces, ¿dónde se van a edificar los nuevos locales?

JF – Nosotros estamos trabajando sobre la hipótesis de dos locales. Uno de más corto plazo, con una capacidad para 100-120 adolescentes, con materiales constructivos prefabricados, que hemos estado estudiando varias propuestas que nos han hecho. Falta formalizar la decisión por parte del Ministerio de Defensa, pero muy probablemente va a ser en un cuartel que sería dejado por las FFAA para que lo podamos ocupar y empezar inmediatamente allí la construcción de un edificio, desde cero. Las propuestas que hemos recibido implican entre 60 y 90 días de construcción, y la plata ya la tenemos. Además, el hecho de poder hacerlo bajo modalidad de excepción, por la urgencia, nos permite abreviar plazos.

La segunda opción, para la cual precisamos un predio de 25 hectáreas que quizás también podría ser cedido por el Ministerio de Defensa –eso es parte de las conversaciones–, es construir un centro para más de 300 adolescentes con una serie de propuestas de diseño y tecnología que en parte es lo que presentamos ayer a la prensa. Terminar eso va a llevar un poco más de tiempo, va a ser hacia fines de 2012 o 2013. Una vez que estén completadas esas dos etapas, por las cuales generaremos más de 400 lugares nuevos, estaríamos en condiciones de ceder como contrapartida la colonia, que es un predio muy grande, de más de 300 hectáreas con monte nativo y una serie de aspectos muy interesantes. Y desde el punto de vista simbólico me parece que cerraría una etapa en la historia de los adolescentes infractores en el Uruguay y se abriría una nueva.

EC – Esos dos edificios que usted mencionó, ¿estarían emplazados en terrenos grandes? ¿Habría disponibilidad de espacio para desarrollar eventualmente actividades al aire libre, actividades de granja, etcétera?

JF – Exactamente. Sobre todo pensado con el enfoque que tiene que tener esto de acuerdo a las normas internacionales y a nuestras propias convicciones: que la privación de libertad no implique muchas horas de encierro, salvo en situaciones muy especiales, sino que haya una diversidad de actividades, pero en un en torno de seguridad. Va a haber canchas de deportes, aulas, espacios recreativos, una pequeña policlínica para la atención primaria de la salud en situaciones de crisis, va a estar previsto todo lo que hay que tener. Y en esto hay bastante experiencia internacional, de modo de que sobre esa base es que hemos trabajado en el diseño del futuro centro.

EC – Por último, ¿cómo incide esta medida con la que el INAU se encontró esta semana? Me refiero al fallo del Tribunal de Apelaciones de Familia de 2do. Turno que prohibió definitivamente el uso de contenedores, un recurso al que había apelado el instituto para resolver necesidades de alojamiento, justamente por necesidades en el corto plazo, mientras se va a otro tipo de edificios.

JF – Desde el punto de vista del proceso judicial, nosotros lo damos por terminado acá…

EC …Claro, pero ¿qué se va a hacer? ¿Dónde van a alojarse los menores que estaba previsto alojar en esos módulos?

JF – Es que no estaban alojados todavía porque cuando preparábamos todo fue que se interpuso el recurso, entonces no se llegaron a usar. Por eso es que nosotros precisábamos a muerte ese lugar, porque nos ayuda a manejar mejor la cantidad de adolescentes que hay pero además nos ayuda a reparar locales. Nosotros hoy no podemos reparar un local porque está todo ocupado, y si queremos llevar adolescentes a otro lado para poder hacer las reparaciones no tenemos dónde. Ayer lo decía el presidente Salsamendi, no nos creyeron, nos creyó el Parlamento, nos cree el Ejecutivo, nos va creyendo la población, pero el Poder Judicial no creyó que efectivamente esto lo íbamos a usar en forma transitoria. Es un fallo razonable en sus fundamentos pero que no toma en cuenta la realidad, no toma en cuenta todos los esfuerzos que estamos haciendo, los resultados que estamos alcanzando y cómo esto era una pieza necesaria en ese proceso.

EC – ¿Cuánto costaron los contenedores? Porque el INAU algo pagó.

JF – Estamos pagando un alquiler, no tengo la suma exacta, creo que es algo así como 12 o 13.000 pesos el contenedor. Fue una licitación, de modo que ahora vamos a estudiar con la empresa a ver cómo reformulamos esto.

EC – ¿Pero cuánto es el total de la inversión que se hizo en los contenedores?

JF – Por eso le digo, no tenemos ese número, lo hemos pedido pero no lo tenemos. Básicamente la base de cálculo son unos 12-13.000 pesos por contenedor y hay unos siete u ocho contenedores instalados.

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