Denuncian maniobras contables con transferencias de futbolistas

    Según el periodista Ricardo Gabito, la AUF fue omisa en su deber de vigilar y permitió que el Racing Club de Sayago se prestara a una maniobra de vaciamiento de su homónimo de Buenos Aires. Además, la triangulación se vincula a operadores de lavado de dinero.

    (Emitido a las 07.37)

    EMILIANO COTELO:
    El periodista Ricardo Gabito venía anunciando desde hace algunos días una denuncia que finalmente concretó anoche en el programa Estadio Uno en televisión, y que hoy reproduce en su columna en el diario La República.

    "Las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol, que están soportando problemas políticos por la crisis deportiva que vive la Selección nacional, podrían enfrentar ahora dificultades judiciales como consecuencia de los 'pases puente' que realizaba el empresario argentino Daniel Lalín, con las transferencias de futbolistas al exterior, por intermedio del club Racing".

    Según Gabito, de la documentación en su poder surge que están en juego negocios vinculados con el narcotráfico.

    ¿De qué se trata este tipo de operaciones? Porque no es algo nuevo, en el sentido de que esto se conoce desde hace tiempo en el fútbol uruguayo por la vía de los trascendidos, de los comentarios informales.

    RICARDO GABITO:
    Sí; en realidad la operativa de los "pases puente" no es nueva; es algo que se viene realizando hace mucho tiempo en el fútbol uruguayo. La implantación del impuesto de 5% a las transferencias modificó un poco el escenario y son menos las que se hacen pero igualmente se pueden observar con frecuencia este tipo de operaciones a través de los boletines de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

    Lo novedoso de esto, lo que surgió ahora y que me llamó poderosamente la atención y me costó un tiempo poder verificar la información era el sistema de cobro de estos pases que se hacían a través de Racing y que los efectuaba Lalín, quien trajo al fútbol uruguayo a una serie de jugadores cuando estaba a punto de producirse la quiebra de Racing de Avellaneda -institución que él presidió.

    EC - Están en juego entonces Racing de Argentina y Racing de Uruguay.

    RG - Claro, porque los jugadores vinieron desde Argentina para eludir las inhibiciones que iban a recaer sobre todos los bienes de Racing, cuya quiebra -como es de público conocimiento- fue decretada por la Justicia argentina.

    Lalín, que es a la vez uno de los principales acreedores de Racing, por más de U$S 7 millones 700.000, sacó a varios futbolistas a través de clubes uruguayos. El primero de ellos fue Capria, a través de Wanderers, pero después logró llegar a un convenio con Racing de Sayago en el año 1997, y sacó a Alejandro "Matute" Morales, a Gastón Sessa, a Diego Latorre, a Pablo Bezombe, a Ruben Capria y a Pablo Islas. De todos ellos, Islas fue el único que jugó en Racing; los demás pasaron por Montevideo en vuelo rasante, pidieron pase hacia el exterior en las oficinas de la AUF y nunca llegaron al equipo de Sayago.

    EC - ¿Cómo se completa la denuncia?

    RG - Lo que me llamó poderosamente la atención fue que, en una instancia que se está llevando a cabo en Uruguay, en el Juzgado Letrado de 1era. Instancia en lo Civil de Tercer Turno, aparece un empresario reclamando a Racing el 10% de las comisiones de estas transferencias. El monto, de acuerdo a lo que aportó el empresario en el juzgado, es de U$S 6 millones 300.000, y lo que él reclama es el 10% de acuerdo a un contrato que había firmado con Racing, es decir U$S 630.000.

    Aporta una cantidad de documentación y de allí surgen los contratos que el grupo Lalín hacía con Racing de Montevideo con estas transferencias. Y en todos los casos sin excepción se pide que el depósito de esas transferencias se haga en cuentas que tiene la empresa de Lalín en Nueva York. Y todas esas cuentas que él indica están a nombre de la empresa Mercado Abierto SA de New York o de MA - Casa de Cambio.

    Esa información surgió un día en que me puse a intercambiar documentación con un colega argentino que en Buenos Aires le venía siguiendo los pasos a Lalín por otros motivos. Mercado Abierto es el grupo económico financiero que fue investigado por el Senado de los Estados Unidos, por su vinculación con el Cártel de Juárez a través de empresas financieras off shore que tenían sede en Islas Cayman.

    Eso cambia totalmente el panorama, porque hay indicios muy fuertes de que en definitiva, a través de esta triangulación de transferencias y operaciones, se podría estar llegando al lavado de dinero en el fútbol uruguayo. Y creo que los indicios son por demás fuertes de acuerdo al propio informe del Senado de Estados Unidos, que estudió y verificó una vinculación muy fuerte del Cartel de Juárez con estas empresas del grupo Mercado Abierto.

    EC - Pero este empresario argentino, Daniel Lalín, ¿ha sido denunciado por vinculación con este tipo de operaciones de lavado de dinero?

    RG - A Lalín se le vincula mucho en Argentina con los principales integrantes de ese grupo: Miguel Iribarne, Aldo Ducler y Héctor Scasserra, personas muy ligadas al menemismo. Incluso él tuvo una actividad política importante como figura del menemismo. Lo que surge de la documentación que reunieron los colegas argentinos es la vinculación política de Lalín con algunos sectores del menemismo cercanos a Mercado Abierto SA.

    EC - Son varios elementos a examinar. Por un lado, si entiendo bien, la ventaja de este caso es que está muy documentado, en la medida en que hay de por medio un reclamo judicial en el que se han presentado distintas cartas, distintos contratos...

    RG - Exactamente; y todas las formas de pago. Los titulares de todas las cuentas en las que había que pagar las transferencias que se hacían a través de Racing eran del grupo Mercado Abierto, vinculado al Cártel de Juárez por una serie de operaciones hechas en Argentina.

    EC - Supongamos que en esta documentación no apareciera Mercado Abierto SA, que no estuviera de por medio ese dato que podría vincular esas operaciones con el lavado de dinero. De todos modos, ese tipo de transacciones ¿puede hacerse en Uruguay, el fútbol uruguaya las admite, o también son algo cuestionable en sí mismo?

    RG - Si se aplica el reglamento de la AUF en forma estricta... El artículo 3º exige al Consejo Ejecutivo que pida anualmente a las instituciones los balances que reflejen la gestión económico financiera contable, y éstos deberán ser aprobados de acuerdo al estatuto que las rige. Esa es una obligación que tienen todas las instituciones y que nunca se cumple. Si se hubiera cumplido con esta obligación del artículo 3º, el Consejo Ejecutivo de la AUF hubiera verificado en forma inmediata que todos los pases que por vía administrativa iba otorgando al Club Racing de Montevideo debían generar un ingreso económico que debía estar reflejado en su contabilidad. Pero eso nunca aconteció, y es más: el dinero nunca entró al Uruguay; las operaciones de pago de todos los pases (uno al Atlético Mineiro, que fue un préstamo, y todos los otros al fútbol mexicano) se hacían directamente en esas cuentas en Nueva York. Y consta en la Justicia con precisión el número de la cuenta, la habilitación, el titular (la documentación a la que logré acceder en Montevideo está en el juzgado en lo Civil de Tercer Turno, por el reclamo de ese dinero).

    EC - O sea que por lo menos hay omisión de la AUF.

    RG - No tengo la menor duda de que hay omisión. Las instituciones deportivas son asociaciones civiles sin fines de lucro, y por eso reciben determinados privilegios del Estado...

    EC - ¿Qué ganaba Racing con estas operaciones?

    RG - Según otra documentación y artículos periodísticos publicados en Argentina, en un principio Racing recibía algo así como U$S 30.000 por el gerenciamiento de Lalín. Para hacer este tipo de operaciones, le daba aproximadamente unos U$S 30.000. Me consta que al final, en los últimos meses del gerenciamiento, los dirigentes de Racing tuvieron dificultades para poder afrontar el presupuesto, al punto de que uno de los presidentes del club tuvo serios problemas financieros en su actividad personal, quebró. O sea que Lalín tampoco cumplió con ese compromiso.

    La información que pude chequear en Argentina con otros colegas es que, con este mecanismo, Lalín logró evadir al fisco por casi dos millones de dólares. Y en el Uruguay las instituciones deportivas están exoneradas de impuestos, pero me surgen dudas respecto a este tipo de operaciones. Que hay una irregularidad de la AUF que no exigió y no verificó los estados contables a Racing, como no se los pide a ninguna otra institución, no me cabe la menor duda.

    EC - ¿Qué otras consecuencias podría haber en el plano judicial para la AUF?

    RG - Hay una serie de responsabilidades, como la violación a la ley 14.996, la "ley del deporte" aprobada a la salida de la dictadura, que establece determinados procedimientos que deben cumplirse en el deporte. No hay duda de que la AUF ha permitido últimamente que esta ley sea violada en forma grosera. Podría ser pasible de perder su personería; el Ministerio del Deporte y Juventud está habilitado...

    Creo que se va a tener que tomar con seriedad la administración del fútbol, no sólo los resultados deportivos, porque yo sostengo que dependen de lo otro. Las instituciones del fútbol son cada vez más pobres, los futbolistas son cada vez más pobres, y acá hay gente cada vez más rica. Indudablemente la AUF no fue creada con esos fines; tiene otros objetivos en sus propios estatutos, y al apartarse de ellos indudablemente hay responsabilidades. Y no van a poder decir que la culpa es de Racing, porque seguramente los dirigentes de la AUF van a querer decir que esto fue una operación particular de los dirigentes de Racing. Pero todo este procedimiento fue avalado por la AUF. Es más: entre la documentación que se pide que aporte la AUF en el juzgado, se verifica cómo operaba el señor Lalín en Montevideo a través del Racing de Sayago.

    ***

    Extractado de la columna de Gabito:

    "Desde 1997, el empresario Daniel Lalín (ex presidente de Racing de Avellaneda), utilizó la plataforma de Racing Club de Montevideo para eludir las inhibiciones de la Justicia argentina ­que amenazaba con la quiebra del popular club­ y así salvar sus intereses económicos. Lalín, a cambio de unos pocos miles de dólares por mes, trajo a Racing a su capital más preciado: los futbolistas Diego Capria, Alejandro Morales, Gastón Sessa, Diego Latorre, Pablo Bezombe, Ruben Capria y Pablo Islas.

    Ellos fueron negociados a través de la AUF por Racing de Montevideo por U$S 6.300.000 que nunca ingresaron a la tesorería del club de Sayago, sino que iban directamente a las cuentas cuyo titulares eran, indistintamente, Mercado Abierto SA y/ MA Casa de Cambio en bancos de New York.

    Un informe del Senado de los EEUU, sobre los casos de Mercado Abierto SA y el Federal Bank, revelan que a través de estas instituciones financieras, se lavó dinero en Argentina. De acuerdo al mismo, el MA Bank forma parte de un grupo de entidades de divisas, inversión y finanzas argentino, conocido de forma colectiva como Mercado Abierto Group (el MA Group) que es propiedad de Miguel Iribarne, Aldo Luis Ducler y Héctor Scasserra, antiguos funcionarios del gobierno de Menem, al cual Lalín estuvo muy vinculado.

    El pase de Angel Morales de Racing al Cruz Azul de México, se concretó por U$S 3.500.000, exigiendo Daniel Lalín que el pago se realizara en el Banco UBS AG New York, en la cuenta No 101WA 030651000, cuyo titular de la misma es Mercado Abierto SA (Referencia Clafín SA).

    Pablo Bezombe Boaglio fue transferido al Atlético Morelia (club al que se vincula el Cártel de Juárez), por un monto de U$S 1.200.000 que fueron acreditados en el mismo banco y cuenta, a nombre de Mercado Abierto SA.

    El pase en préstamo de Diego Raúl Capria al Mineiro de Belo Horizonte, por un monto de U$S 250.000, se concretó a través del Standard Chartered Bank New York, a la cuenta de MA Casa de Cambio, No 3533072070001.

    El informe del Senado de EEUU dice que el MA Bank (offshore), de las Islas Cayman, es dueño de Mercado Abierto SA, titular de las cuentas bancarias a través de las cuales Daniel Lalín, realizaba pingües negocios con el aval reglamentario y autoridades de la AUF, que en ningún momento observaron nada extraño en la operativa.

    En Argentina, el MA Bank, operó 'con dinero de coimas y de lavado de fondos provenientes del narcotráfico', según se desprende del mismo informe.

    La falta de controles de la AUF posibilitó este tipo de maniobras financieras que, según nuestras fuentes, motivará que los dirigentes deban rendir cuentas ante la Justicia".

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    Edición: Jorge García Ramón