La cultura sigue de luto

La cultura sigue de luto

    A los 64 años, falleció el director teatral Carlos Aguilera a causa de una infección pulmonar. El velatorio tuvo lugar en la Sala 102 de la empresa Martinelli y el sepelio será este miércoles, a las 9 horas, en el Cementerio del Norte.

    El mundo del teatro lamenta la pérdida de este reconocido director que hacía dos semanas había sido internado en un centro asistencial producto de este problema respiratorio que derivó en su muerte.

    Aguilera dio sus primeros pasos en el teatro independiente “La Máscara” y en la Casa Municipal de la Cultura. Dirigió en varias oportunidades a los elencos de la Comedia Nacional, El Galpón, el Teatro Circular y La Gaviota.

    A lo largo de su carrera recibió múltiples reconocimientos por sus trabajos, entre ellos varios Premio Florencio y el Premio Internacional de Teatro de la Unesco.

    Los artistas que estuvieron cerca de su trayectoria rescatan las virtudes de Aguilera en su trabajo con los actores: la actriz Estrella Laurta expresó a El Espectador: “Es el gran director de actores, es algo que ya no tenemos en nuestro medio, buscar el actor pensante, el actor que creara, mas allá del actor que hiciera lo que el director quería, algo que difícilmente se encuentra en un director. Más que un director, era un maestro de actores”.
    En tanto, el actor Héctor Guido dijo: “Él estaba en una etapa de maduración como director muy interesante. Creo que a diferencia de otras pérdidas como el caso del queridísimo, entrañable Benedetti, que uno siente que se fue dejando todo y tiene una vida plena, en este caso cuando la muerte sorprende en una etapa que uno tiene mucho por hacer quizá sea un poco el sabor amargo que nos queda”.

    Al momento de su muerte, Aguilera estaba a cargo de la dirección de la obra “El hombre que quería volar”, que está siendo representada en Espacio Teatro. El texto es de la autoría del dramaturgo Carlos Manuel Varela, cuyas obras Aguilera dirigió en varias oportunidades.

    Sobre Aguilera y su último texto, Varela decía: “Nos dice adiós un gran hombre de teatro, un hombre con una gran vitalidad, con un gran instinto teatral, un amigo, además; últimamente estaba dirigiendo El hombre que quería volar, que era una de las  obras  que él venía pidiéndome constantemente, una obra que él amaba mucho”.